Anàlisi i Desenvolupament Global

“Hay que proteger a las personas más pobres para evitar muertes”

Entrevista a Davide Rasella, jefe del grupo de Evaluación de Impacto en la Salud (EIS) del programa Severo Ochoa de ISGlobal

08.06.2021
Foto: Aleix Cabrera / ISGlobal

Entrevista realizada por Yvette Moya-Angeler

Barajamos en qué idioma haremos la entrevista. No domina el español, se excusa, quizá sea mejor el inglés. Podemos también recurrir a su italiano natal, o incluso al portugués. Esta última es la lengua en la que se ha desenvuelto durante años en Brasil y la que sigue hablando a diario con su esposa. Duda por un instante... “La haremos en ¡portuñol!”

Davide Rasella lidera desde junio de 2020 el grupo de Evaluación de Impacto en la Salud (EIS) del programa Severo Ochoa de ISGlobal. Como experto en el uso de fuentes de datos y métodos analíticos para determinar qué efecto tienen determinadas políticas, programas o proyectos en la salud de la población, se propone aplicar este tipo de metodologías a las áreas en las que ISGlobal desarrolla su actividad.

Nacido en Bérgamo en 1977, se licenció en Biotecnologías Farmacéuticas por la Universidad de Milán y, casi en seguida, voló a África subsahariana para unas primeras experiencias exploratorias con diferentes ONG, entre ellas Médicos Sin Fronteras. Al principio como voluntario y después de forma más profesional, entró en contacto con “la pobreza extrema, la violencia extrema y privaciones extremas”, en calidad de coordinador de intervenciones nutricionales y de salud pública.

 

A. Cabrera / ISGlobal

¿Qué te llevó a querer ir a esos lugares conflictivos de África?

Un sentimiento inicial un poco infantil de intentar cambiar el mundo en algo, de actuar. Fui testigo de situaciones muy fuertes: en los campos de refugiados del Chad durante la guerra de Darfur, en la provincia de Ituri del Congo y en la República Centroafricana en tiempos de conflicto. Pude ayudar pero también, en cuanto adquirí experiencia, me di cuenta de que se podía intervenir en esas situaciones de forma más estructurada, porque lo que ocurría allí estaba determinado por circunstancias más generales que escapaban a nuestra acción. Y entonces decidí volver a estudiar, para poder actuar a otro nivel.

¿Qué estudiaste?

Salud Pública. Hice un máster en Salud Comunitaria y un doctorado en Epidemiología de Salud Pública en Brasil. El país vivía entonces un momento muy particular, Lula da Silva había accedido a la presidencia del país, y me encontré que en ese momento histórico se estaba consiguiendo reducir las desigualdades y la pobreza. Fue una experiencia increíble. Me interesé mucho por la epidemiología social, que es uno de los aspectos más importantes de mi perfil profesional, y también por los métodos de evaluación de impacto de las intervenciones. En aquel momento, en Brasil se llevaban a cabo grandes intervenciones para reducir la pobreza, mejorar la atención primaria, etc. pero no se evaluaban apenas sus resultados, así que no se sabía si funcionaban o no, ni qué impacto tenían en el país. Aprendimos mucho. Y entonces llegó la crisis económica a Brasil, en 2015, y todo el país, incluido nuestro grupo de investigación, tuvimos que reinventarnos.

 

A. Cabrera / ISGlobal

Mirar atrás para avanzar

¿Qué hicisteis?

Tomar esos conocimientos que habíamos adquirido y emplearlos para hacer proyecciones. Es decir, pasamos de ser un grupo que estudiaba las intervenciones que se habían llevado a cabo a ser un grupo que preveía el impacto de posibles respuestas políticas a la crisis. La pobreza estaba aumentando de forma galopante y los científicos podíamos proporcionar evidencia sobre qué resultaba más efectivo para proteger a las poblaciones más vulnerables. Pudimos mostrar cómo algunas estrategias políticas eran capaces de salvar miles de vidas (de niños y niñas, o de personas adultas con varios perfiles de vulnerabilidad). Y nos dimos cuenta, además, de que nuestra metodología podía aplicarse a otros países. Mi voluntad en ISGlobal es construir un grupo fuerte que proporcione evidencia a los tomadores de decisiones de una forma global. En muchos países se han implementado intervenciones muy eficaces pero no se ha medido su impacto.

Mi voluntad en ISGlobal es construir un grupo fuerte que proporcione evidencia a los tomadores de decisiones de una forma global. En muchos países se han implementado intervenciones muy eficaces pero no se ha medido su impacto

¿Por qué es importante hacerlo?

Porque, por desgracia, las etapas de expansión se alternan con otras de crisis y, en momentos de crisis, ciertas políticas corren el riesgo de desaparecer justamente porque no se ha entendido su importancia. En estas crisis y en los esfuerzos de reconstrucción resulta clave prever los diferentes impactos que pueden tener diferentes políticas públicas. Trabajar con economistas, matemáticos y estadísticos nos permite obtener modelos que muestran a quien ha de tomar decisiones cuál es el impacto que determinada intervención va a tener en la mortalidad infantil, materna, adulta o de poblaciones vulnerables, y también en las desigualdades de salud, etc. Nos permite comparar opciones para ver cuál es la mejor.

 

A. Cabrera / ISGlobal

¿Hasta qué punto es fiable esta medición del impacto?

Los modelos matemáticos son útiles para hacer proyecciones, como hemos visto con la COVID-19. Es posible elaborar modelos bastante sofisticados. Ahora bien, hay variables imprevisibles: hace dos años preparé un modelo sobre Brasil con proyección hasta el 2030 que no preveía la irrupción de la pandemia. Pero un modelo puede comparar dos opciones políticas y ayudar a ver, por ejemplo, que tomando cierta dirección se reduce más la mortalidad infantil que tomando otra. En muchos países todavía se cuestionan las políticas de reducción de pobreza y sabemos que, una vez pase el estado de emergencia de la pandemia, llegará la crisis económica y afligirá especialmente a los países de ingresos bajos y medios. En ese contexto, las políticas de austeridad van a tener un coste en las poblaciones más vulnerables, así que el nuestro es un instrumento muy importante. En Brasil me había encontrado con que se decidía reducir un programa de ayuda a las familias más pobres, o de atención primaria, teniendo en cuenta solamente un criterio económico, sin calcular cuántas vidas dependían de ese programa. Ahí entrábamos nosotros con nuestros modelos matemáticos. Aunque no ofrecen una estimación perfecta sí dan una visión adecuada de las consecuencias de ciertas decisiones.

En muchos países todavía se cuestionan las políticas de reducción de pobreza y sabemos que, una vez pase el estado de emergencia de la pandemia, llegará la crisis económica y afligirá especialmente a los países de ingresos bajos y medios. En ese contexto, las políticas de austeridad van a tener un coste en las poblaciones más vulnerables, así que el nuestro es un instrumento muy importante

Ampliando el foco

¿En qué países se concretan esos proyectos?

Sobre todo en Brasil pero también hay un proyecto que abarca de forma conjunta México, Colombia, Ecuador y Brasil, y puede que emprendamos un tercero en Mozambique. Nuestro grupo de EIS tan solo está empezando. Se propone aplicar metodologías tanto en epidemiología social de países de ingresos bajos y medios (en Latinoamérica o África subsahariana) como en epidemiología ambiental en contextos europeos, un ámbito en el que ISGlobal tiene una gran tradición.

 

A. Cabrera / ISGlobal

¿Hay alguno de estos proyectos que te ilusione especialmente?

Nuestro sueño es posicionarnos bien y contribuir al debate científico internacional en la evaluación de políticas que mitiguen los efectos de la crisis global causada por la COVID-19, que insisto que van a pagar las poblaciones más pobres. Las estimaciones hablan de cientos de miles de personas que van a caer en la pobreza extrema o que van a seguir empobreciéndose, lo que va a traducirse en muertes por diarrea, desnutrición, tuberculosis u otras dolencias ligadas a la pobreza. Nuestro trabajo es intentar mostrar que hay que proteger a las personas más pobres para evitar otra ola de muertes después de la COVID. Tiene que ser una prioridad de salud pública en los próximos años. Vamos a desarrollar modelos y estudios que muestren cuántas vidas se pueden salvar protegiendo a estos grupos vulnerables.

Nuestro trabajo es intentar mostrar que hay que proteger a las personas más pobres para evitar otra ola de muertes después de la COVID. Tiene que ser una prioridad de salud pública en los próximos años. Vamos a desarrollar modelos y estudios que muestren cuántas vidas se pueden salvar protegiendo a estos grupos vulnerables

¿Hay actuaciones que se demuestren particularmente efectivas?

Nuestros modelos y estudios, que son sofisticados, muestran un mensaje bastante simple: si se reduce la pobreza extrema se reduce también mucho la mortalidad. La reducción de la pobreza es muy costo-efectiva. En Brasil el programa Bolsa Família, que es uno de los mayores programas de reducción de pobreza del mundo, cuesta unos 5.000 millones de dólares, una cifra relativamente baja si se tiene en cuenta que cubre al 25% de la población (unos 50 millones de personas). Pues bien, con este coste limitado el programa es capaz de reducir fuertemente la mortalidad infantil y materna, además de muchas otras condiciones y enfermedades relacionadas con la pobreza. Es decir, que hay intervenciones relativamente económicas que pueden salvar muchas vidas y reducir las desigualdades. Y este es un objetivo que favorece a las personas más pobres pero también a las más ricas.

Nuestros modelos y estudios, que son sofisticados, muestran un mensaje bastante simple: si se reduce la pobreza extrema se reduce también mucho la mortalidad. Hay intervenciones relativamente económicas que pueden salvar muchas vidas y reducir las desigualdades

A. Cabrera / ISGlobal

Incidir en la realidad

¿Os hacen caso quienes toman las decisiones políticas?

Este es un tema muy importante, porque nuestra vocación como grupo no es solo producir artículos científicos excelentes sino intentar influenciar los procesos políticos con nuestra evidencia. En Brasil tuvimos un periodo de un gran diálogo con el Gobierno pero esto no siempre es posible, depende de la sensibilidad de los políticos que están en el poder y de su posición política. Nosotros trabajamos en este sentido, queremos hacer advocacy.

Nuestra vocación como grupo no es solo producir artículos científicos excelentes sino intentar influenciar los procesos políticos con nuestra evidencia

¿Habéis podido llegar a modificar la realidad con vuestros estudios?

Quiero pensar que sí. En 2015 en Brasil, con la llegada de la crisis económica, se tendía a apostar por una austeridad fiscal. La sociedad brasileña se encontraba en un momento políticamente complejo, de crisis y conflicto. En ese contexto, nuestros artículos, que mostraban, por ejemplo, cómo se podían evitar muchas muertes infantiles prematuras actuando en el sentido contrario, entraron en el debate político. Nos entrevistaron los principales medios de comunicación brasileños, dimos conferencias, etc. y posiblemente algunas de las políticas de salud pública que se tomaron entonces, de preservación de la atención primaria, tuvieron en cuenta nuestras evidencias.

 

A. Cabrera / ISGlobal

Desde Barcelona

¿Por qué dejaste Brasil?

Quería hacer lo que hacía allí en otros países y esto es lo que, como grupo, en ISGlobal, nos proponemos. Pero tengo siempre un pie allí, voy a menudo. Los proyectos científicos duran años y el 70% de lo que hago sigue estando vinculado a Brasil.

¿El acuerdo que ha firmado recientemente ISGlobal con la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil puede ayudaros?

Sí. Yo ya colaboraba con investigadores y centros de Fiocruz, y estas colaboraciones se verán reforzadas.

Desde la distancia, ¿ha sido difícil recibir noticias de la dureza de la pandemia en Brasil?

Brasil está viviendo un periodo dramático. Ya desde hace años. Pero tiene posibilidades de mejorar. No quiero entrar en el debate político porque creo que a estas alturas ya no se trata de una cuestión de partidos sino de división de la sociedad. Hay una parte de Brasil que quiere reducir las desigualdades y la pobreza, y otra parte que no tiene interés en eso y que se mueve por otras prioridades. Veremos qué pasa en las próximas elecciones.

Barcelona queda lejos de Brasil. ¿Cómo te sientes viviendo aquí?

¡Como en casa! Pero al haber llegado en julio del 2020, con las restricciones de la pandemia, aún he de descubrir la ciudad. Aquí me encuentro en una situación óptima. Las condiciones de trabajo en ISGlobal son fantásticas. Tengo una gran libertad para desarrollar mis ideas y las del grupo, y un gran apoyo, con una estructura de pre-award, Comunicación, etc. Estoy interactuando con varios grupos de trabajo y se abren muchas posibilidades de colaborar y de crear nuevos estudios. Tenemos ideas, tenemos las personas, y tan solo necesitamos más fondos, porque financiar la ciencia no ha sido nunca fácil y en el contexto en el que estamos ahora resulta complicado.