Teseo en el laberinto y la cura de la enfermedad de Chagas

Teseo en el laberinto y la cura de la enfermedad de Chagas

21.3.2022
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Foto: Ana Ferreira - El Benznidazol es uno de los dos medicamentos aprobados para tratar la enfermedad de Chagas.

En la mitología griega, Teseo fue un héroe que entró en el laberinto del Minotauro guiándose con el hilo de Ariadna. Liberó a Creta de aquel monstruo que segaba la vida de muchas personas, y consiguió salir del laberinto volviendo sobre sus pasos, gracias al hilo.

Como si el minotauro fuera el Chagas y el hilo toda la red de personas unidas contra este mal, el proyecto TESEO pretende avanzar en la lucha contra la enfermedad y probará nuevos regímenes de tratamiento en pacientes bolivianos. Hemos tejido este hilo por el que esperamos guiarnos por el laberinto del Chagas. Somos ISGlobal, la Universidad de Texas en El Paso, UTEP (Estados Unidos), CEADES (Bolivia), el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra, IPBLN (España), la Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA (Estados Unidos) y la Fundación Mundo Sano, con el apoyo financiero de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH).

Como si el minotauro fuera el Chagas y el hilo toda la red de personas unidas contra este mal, el proyecto TESEO pretende avanzar en la lucha contra la enfermedad y probará nuevos regímenes de tratamiento en pacientes bolivianos

TESEO, cuyas siglas vienen del nombre original del estudio (New chemoThErapy regimens and biomarkerS for Chagas InfEctiOn), arrancó este desafío a finales de 2019, aunque ha sufrido algunos retrasos a causa de las circunstancias impuestas por la pandemia. En mayo de 2024, esperamos contar ya con los primeros resultados al finalizar el seguimiento de las y los pacientes.

Los tratamientos actuales aprobados para la enfermedad de Chagas (benznidazol, BZN y nifurtimox, NFX) se desarrollaron en la década de 1970. La eficacia de ambos fármacos en pacientes con Chagas es variable y depende de la etapa de la enfermedad, la dosis del fármaco, la edad de los pacientes y la cepa infectante de Trypanosoma cruzi, el agente causal de la enfermedad.

La palabra “cura” genera siempre controversias al hablar de la enfermedad de Chagas, ya que no disponemos de biomarcadores que demuestren de una vez por todas la eficacia total de los medicamentos actuales. Lo decimos con la boca pequeña porque, sin duda, el tratamiento es eficaz. Lo sabemos porque disponemos de, entre otras, de la técnica de biología molecular (qPCR) que nos permite observar la presencia, disminución o ausencia del parásito en sangre.

Foto: Cristina Alonso-Vega. Reclutamiento de pacientes en el Proyecto TESEO. Cochabamba, Bolivia.

Los dos medicamentos o fármacos actuales, Benznidazol (BNZ) y Nifurtimox (NFX), funcionan en gran medida. Pero hay aún tres problemas a resolver: los posibles efectos secundarios que se dan en algunos casos, la duración actual del régimen (60 días), y la falta de biomarcadores que nos permiten rápidamente saber si el tratamiento eliminó al parásito y poder decir con la boca grande que se ha curado. Esos problemas se suman a los ya intrínsecos de esta enfermedad con múltiples vías de transmisión y problemas de desatención adicionales, que aún pueden causar un verdadero laberinto a la hora de esbozar una estrategia de atención integral.

Los dos medicamentos actuales, Benznidazol y Nifurtimox, funcionan en gran medida. Pero hay aún tres problemas a resolver: los posibles efectos secundarios, la duración actual del régimen (60 días) y la falta de biomarcadores

Actualmente se están llevando a cabo estudios que prueban regímenes de tratamiento de diferente duración con menores dosis de fármacos. El diseño de TESEO incluye seis ramas de tratamiento: dos de ellas son el tratamiento estándar con Benznidazol o Nifurtimox durante 60 días, y cuatro ramas experimentales, dos de tratamiento corto de 30 días y dos con tratamiento de 90 días, con uno de los fármacos. También, en tres de las cuatro ramas experimentales, la dosificación y la frecuencia del fármaco son reducidas a la mitad.

¿Se lograrán así menos efectos secundarios? Seguramente, al disminuir la dosificación en todos los regímenes que se estudiarán, sí se conseguirá, pero ¿cómo demonstrar la verdadera eficacia de los mismos?

Para responder a esa pregunta, tendremos que adentrarnos en el laberinto del tiempo y ampliar nuestro seguimiento a los pacientes tratados durante tres años. Será uno de los pocos estudios que han ido más allá de los 12 meses de seguimiento con pacientes en tratamiento con fármacos. Y además de las pruebas de serología convencional y las qPCR, probaremos nuevos biomarcadores derivados del hospedero y del parásito, que demostraron resultados prometedores en estudios previos para poder medir el éxito del tratamiento de forma temprana.

Foto: Ana Ferreira. Pauta de medicación de un paciente con Chagas. Bolivia.

Contamos para todo ello con la colaboración de 450 personas con la enfermedad de Chagas crónica asintomática y con afectación cardíaca leve, de Cochabamba, Tarija y Sucre, que son atendidas por los centros de la Plataforma de Atención Integral a los Pacientes con Chagas, integrada actualmente en el sistema de salud del país andino, y coordinadas por ISGlobal y CEADES.

Se estudiarán también los parámetros de farmacocinética poblacional de ambos medicamentos, y estos datos se correlacionarán tanto con la aparición de eventos adversos como con la eliminación de la parasitemia medida por qPCR. También se estudiará el genotipo del parásito en todos los pacientes antes del tratamiento y en los pacientes con parasitemia positiva al final del periodo de tratamiento o durante el seguimiento. Esto nos dará información sobre los tipos de parásitos circulantes en la región y su relación con la respuesta al tratamiento.

Con el proyecto TESEO, esperamos poner las bases para nuevos enfoques en el tratamiento de la enfermedad, gracias a su alcance, seguimiento prolongado y parámetros que se estudiarán

Con el proyecto TESEO, esperamos poner las bases para nuevos enfoques en el tratamiento de la enfermedad, gracias a su alcance, seguimiento prolongado y parámetros que se estudiarán. El uso de biomarcadores para la evaluación temprana de la respuesta terapéutica y eventual cura parasitológica en comparación con qPCR y serología convencional, así como la genotipificación del T. cruzi infectante, nos permitirán, en caso de obtener resultados positivos, disponer de nuevas herramientas. Estas facilitarán el tratamiento y control de los pacientes en la clínica diaria y la evaluación de futuros fármacos o nuevos regímenes con los actuales, sabiendo por fin, y diciéndolo sin ambages, que la enfermedad de Chagas se cura.