Investigación

Los métodos de cribado del cáncer de cuello uterino se reevalúan después de diecisiete años

Una investigadora de ISGlobal participa en el grupo de trabajo que confirma que la prueba del VPH es el método más eficaz para el cribado del cáncer de cuello uterino, en una nueva publicación

26.05.2022
Cervical Cancer

Hay pocas enfermedades en el mundo que reflejen las asimetrías en salud con tanta crudeza como el cáncer de cuello uterino. Un cáncer prevenible y tratable, con el 90% de los nuevos casos y muertes en el mundo, que afecta a las mujeres de los países de renta media y baja.

En 2020, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución ambiciosa pero alcanzable para eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. Para apoyar este esfuerzo mundial, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) convocó a un grupo de trabajo de 27 personas expertas independientes, entre las que se encontraba la investigadora de ISGlobal Silvia de Sanjosé, para que revisara las pruebas científicas y evaluara los efectos preventivos y adversos de los distintos métodos de cribado del cáncer de cuello uterino. El nuevo Manual de Prevención del Cáncer (Volumen 18) de la IARC, publicado en mayo de 2022, es el resultado de este proceso de revisión. Se trata de una importante actualización de los métodos de cribado del cáncer de cuello uterino, ya que la anterior evaluación tuvo lugar en 2005.

Uno de los tres pilares para lograr el objetivo de la eliminación incluye el objetivo de cribado del 70% de las mujeres mediante una prueba de alto rendimiento, primero a los 35 años, y posteriormente a los 45 años. Según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), "el cribado es la aplicación sistemática de una prueba de detección en una población presuntamente asintomática. Su objetivo es identificar a los individuos con una anomalía que sugiera un cáncer específico. Estos individuos requieren una investigación adicional".

Una de las principales conclusiones de esta reevaluación confirma que la prueba del virus del papiloma humano (VPH) es el método más eficaz de cribado del cáncer de cuello uterino, dado su equilibrio entre beneficios y daños, en comparación con otros métodos como la citología o la inspección visual con ácido acético.

Según de Sanjosé, "este es un momento crucial, ya que los países se están preparando para cumplir los objetivos de 2030, tras el lanzamiento de la estrategia mundial de eliminación de la OMS. La tecnología de cribado ha evolucionado considerablemente desde la última evaluación en 2005 y esta publicación será útil para los países que quieran actualizar sus protocolos de cribado."

"El cáncer de cuello uterino es más que una enfermedad. Es un indicador de la debilidad de los sistemas sanitarios y de la escasa prioridad que se da a la salud de las mujeres. El día que eliminemos el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública, habremos avanzado enormemente en otros indicadores de desarrollo humano, especialmente relacionados con el género y la salud", explica la investigadora de ISGlobal.

El proceso de revisión sistemática en el que se basa este manual de la IARC incluye ocho pasos para la identificación, selección, síntesis y evaluación de las pruebas. Esta evaluación actualizada es especialmente importante porque también se basa en estudios realizados en situaciones reales, a diferencia de las evaluaciones anteriores, que se basaban sobre todo en ensayos y estudios de precisión de pruebas. Sobre la base de los criterios definidos en el Preámbulo de los Manuales, el método de cribado se clasifica en los grupos A, B, C o D, en función de su eficacia para reducir la incidencia del cáncer del órgano diana o la mortalidad por cáncer del órgano diana.