"The New Air Quality Values Proposed by the European Commission Put Economic Interests Above People’s Health"

  • Mark J Nieuwenhuijsen
    Mark J Nieuwenhuijsen , Research Professor, Director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud, y jefe del programa de Contaminación Atmosférica y Entorno Urbano Salud ambiental
  • Los nuevos niveles de calidad del aire propuestos por la Comisión Europea ponen los intereses económicos por encima de la salud de las personas

    26.10.2022
    Milano
    Foto: Conte di Cavour, Wikimedia commons - Milan skyline

    La Comisión Europea ha presentado hoy una propuesta para una nueva directiva de calidad del aire. La propuesta sugiere fijar nuevos valores límite  de 10 µg/m3 anuales para las PM2,5 y 20 µg/m3 para el NO2 en toda la UE para 2030 que supondrán importantes beneficios para la salud pública. Sin embargo, se quedan cortos en comparación con las últimas directrices de la OMS sobre la calidad del aire, que limitan las concentraciones medias anuales a 5 µg/m3 para las PM2,5 y 10 µg/m3 para el NO2 – valores que se basan en evidencia científica y de salud. La adopción de las directrices de la OMS podría evitar unas 166.000 muertes en nuestras ciudades europeas. Los valores de la UE no siguen la ciencia - no sólo priorizan los intereses económicos sobre la salud de las personas, sino que el plan tampoco incluye un camino claro para alcanzarlos. 

    Impacto en la salud  

    La contaminación atmosférica sigue siendo una de las causas más importantes de enfermedad y muerte en todo el mundo. En Europa, la carga de enfermedad causada por la contaminación atmosférica sigue siendo inaceptablemente alta. Los efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud incluyen, entre otros, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, el cáncer y los efectos sobre el cerebro y los resultados del parto. 

    En Europa, la carga de enfermedad causada por la contaminación atmosférica sigue siendo inaceptablemente alta.

     

     

     

    El periodo fetal y la infancia temprana son especialmente vulnerables a la contaminación atmosférica, que provoca, entre otras cosas, partos prematuros, bajo peso al nacer, mortinatos, asma infantil y obesidad, así como un menor desarrollo cognitivo y rendimiento escolar.  Sólo en la Unión Europea, la contaminación atmosférica provoca cada año 200.000 nuevos casos de asma en menores, lo que representa alrededor de un tercio de todos los nuevos casos de asma infantil.

    Tenemos que hacer mucho más para proteger a las futuras generaciones.

    No sólo las ciudades 

    Más de cien ciudades de la UE superan incluso las directrices actuales de la UE. Tenemos que hacer mucho más para proteger a nuestras futuras generaciones y reforzar el cumplimiento de las directrices para que todo el mundo pueda respirar un aire más limpio.

    Las principales fuentes de contaminación atmosférica son, por ejemplo, el tráfico motorizado, la calefacción residencial, la quema de madera y otra materia orgánica en interiores, los puertos (navegación), los aeropuertos y la industria. Necesitamos urgentemente cambiar el tráfico motorizado privado en las ciudades por el transporte público y activo, sustituir los combustibles fósiles por energías renovables y proporcionar más espacios verdes, por citar algunas medidas. Además, las normas de emisiones Euro 7 de los vehículos deberían ser más ambiciosas.

    Pero no son sólo las ciudades. El sector agrícola, por ejemplo, contribuye en gran medida a la contaminación atmosférica hoy en día.  Hay que esforzarse por reducir las emisiones contaminantes del aire cambiando las prácticas agrícolas.

    Nunca ha habido un mejor momento para abandonar nuestra adicción a los combustibles fósiles.

    Ahora es cuando

    Quizás nunca haya habido mejor momento para reducir los niveles de contaminación atmosférica. Tanto la crisis climática como el conflicto en Ucrania exigen cambios drásticos en nuestra sociedad y el abandono de nuestra adicción a los combustibles fósiles. Muchas de las medidas para lograr este cambio ayudarán a reducir la contaminación atmosférica. Unas directrices más estrictas sobre la calidad del aire también promoverán más innovación y más rápida, así como una economía más verde. 

    Aprovechemos esta oportunidad para avanzar al máximo hacia un aire más sano y limpio para todos.