Publicador de contenidos

Traslación e Impacto

El papel de España y el Fondo Mundial ante la crisis de financiación en salud global

ISGlobal reúne en Madrid a expertos y actores políticos para analizar el retroceso de la financiación en salud global y el papel que España puede desempeñar para sostener los avances en VIH, tuberculosis y malaria

27.11.2025
Foto: Aleix Cabrera / ISGlobal

El pasado 13 de noviembre, ISGlobal reunió en Madrid a representantes del Fondo Mundial, periodistas y actores políticos y de la administración para abordar un asunto urgente: el retroceso de la financiación internacional para salud global y el rol que España puede jugar en este escenario. Este encuentro abrió un espacio de análisis sobre cómo sostener los avances logrados en VIH, tuberculosis y malaria en un momento marcado por la retirada de donantes clave.

Efectos inmediatos de la retirada

La caída de la financiación internacional ya se deja sentir en el conjunto de la respuesta global a las grandes epidemias. La reducción de aportaciones por parte de donantes clave ralentiza la expansión de tecnologías recientes, limita la capacidad de los programas nacionales para mantener coberturas de tratamiento y frena el fortalecimiento de sistemas de salud que dependen de estos fondos para sostener recursos humanos, laboratorios, cadenas de suministro y sistemas de datos.

La incertidumbre presupuestaria compromete avances que han permitido salvar más de 70 millones de vidas; han reducido la transmisión de madre a hijo en un 73% a nivel mundial y han evitado 20 millones de nuevas infecciones desde la creación de mecanismos multilaterales como el Fondo Mundial

Prioridades identificadas para el VIH

Durante la jornada se identifican cuatro líneas de acción prioritarias: mejorar la prevención con nuevas herramientas como los inyectables de acción prolongada, como el Lenacapavir; avanzar hacia la eliminación de la transmisión madre hijo; adaptar los sistemas sanitarios a una población con VIH que vive más años; y consolidar sistemas de información digital que requieren financiación estable.

Un Fondo Mundial clave y países de renta media en tensión

El Fondo Mundial sigue siendo una pieza central de la arquitectura sanitaria global y avanza hacia modelos más integrados y centrados en la atención primaria, con el fin de reducir la fragmentación y reforzar la sostenibilidad de los programas.

Sin embargo, los países de renta media afrontan crecientes dificultades: sin acceso a licencias que abaraten innovaciones y con una cooperación internacional menguante, mantener programas esenciales se vuelve más complejo. Aunque muchos países muestran un crecimiento económico, todavía no alcanzan compromisos como el de destinar el 15% del presupuesto nacional a salud.

Cuando el progreso se detiene, la desigualdad avanza

El estancamiento en la lucha contra el VIH y la malaria golpea con más fuerza a los grupos más vulnerables —niños pequeños, mujeres embarazadas, adolescentes y poblaciones estigmatizadas— mientras los recortes internacionales, especialmente de Estados Unidos, ponen en riesgo la respuesta del Fondo Mundial y la estabilidad de sistemas de salud ya frágiles. 

El papel de España

En medio de esta coyuntura, España eleva su contribución al Fondo Mundial de 130 a 145 millones de euros, un gesto que refuerza su papel en el debate internacional y su capacidad para facilitar coaliciones para la reforma del sistema de salud global.

El encuentro evidenció que el futuro de la salud global depende de las decisiones que se están tomando ahora mismo. La ciencia ha demostrado qué funciona, pero la falta de financiación amenaza con revertir avances históricos. España tiene la oportunidad de contribuir a mantener el compromiso internacional y promover soluciones que permitan que los progresos alcanzados no retrocedan.

 

Esta crónica ha sido redactada a partir del texto original de Lalama Jabby y Laura Agundez.