Tratamiento preventivo intermitente, un factor clave para prevenir la malaria en el embarazo

Tratamiento preventivo intermitente, un factor clave para prevenir la malaria en el embarazo

10.4.2015

Contamos con una herramienta probadamente eficaz y altamente coste-efectiva para prevenir la malaria durante el embarazo y reducir la mortalidad neonatal: el TPI-SP La malaria en el embarazo es una de las principales causas indirectas de mortalidad materna. En África subsahariana, la infección durante la gestación se asocia a más del 15% de las muertes maternas. Las mujeres embarazadas y sus bebés corren un alto riesgo de complicaciones por esta infección sobre todo como consecuencia de anemia materna y de la infección de la placenta. El bajo peso al nacer y la prematuridad son otras consecuencias de la infección durante la gestación. A pesar del progreso en el despliegue de las estrategias de control existentes —como el uso de redes mosquiteras impregnadas con insecticidas de larga duración, el tratamiento preventivo intermitente (TPI) durante el embarazo con sulfadoxina-pirimetamina (SP) y el tratamiento rápido y efectivo de los casos de malaria—, la malaria en el embarazo es responsable de 400.000 casos de anemia materna grave, 10.000 muertes maternas y 200.000 muertes de recién nacidos cada año .

Contamos con una herramienta probadamente eficaz y altamente coste-efectiva para prevenir la malaria durante el embarazo y reducir la mortalidad neonatal: el tratamiento preventivo intermitente durante el embarazo con sulfadoxina pirimetamina (TPI-SP o IPTp-SP, en inglés) -recomendado por la Organización Mundial de la Salud- que administrado durante el embarazo a las mujeres que residen en zonas de alta transmisión de malaria estable puede reducir la mortalidad neonatal en más de un 60% . Sin embargo, y aunque el TPI-SP sea actualmente política sanitaria en más de 30 países africanos, la realidad es que su cobertura es muy baja: se estima que solamente el 25% de las mujeres embarazadas en riesgo de infección por malaria recibieron al menos 1 dosis de TPI-SP.

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Se estima que solamente el 25% de las mujeres embarazadas en riesgo de infección por malaria recibieron al menos 1 dosis de TPI-SP El control de la malaria en el embarazo depende del aumento significativo de la cobertura de esta eficaz intervención. ¿Cómo conseguirlo? Se necesita un abordaje coordinado, como demuestra la experiencia de los países que progresan más rápidamente. Es urgente intensificar los esfuerzos contando con el compromiso de los países endémicos de malaria para que las recomendaciones se implementen con éxito en los programas a escala nacional: el TPI debe ocupar un lugar central en sus estrategias de prevención. Para ello, es también necesario reforzar la capacidad de los sistemas de salud, aplicar políticas basadas en la evidencia e identificar las barreras culturales y operativas que actualmente dificultan la administración y/o aceptación del TPI para llegar a todas las mujeres que lo necesitan: las mujeres embarazadas en las zonas de alta transmisión la malaria.

La malaria en el embarazo debe ser una cuestión prioritaria en la agenda de salud que están definiendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS; SDG en inglés) – ya que es uno de los factores que hasta ahora ha impedido mayores avances en la mejora de los indicadores de salud materno-infantil ( ODM 4 y 5). Sin duda, promover esta intervención para prevenir la malaria en el embarazo seguirá siendo una cuestión prioritaria para nosotros tanto en la Iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva de ISGlobal como en el trabajo que desarrollamos junto a nuestros socios delGrupo de malaria en el embarazo de Roll Back Malaria para mejorar y aumentar la cobertura de las medidas de control de la malaria durante el embarazo.

Más información

Malaria durante el embarazo: Tratamiento Preventivo Intermitente

[Esta entrada forma parte de la serie de posts #DefeatMalaria del Día Mundial de la Malaria 2015]