Día Mundial del Refugiado: los desafíos en la búsqueda de un futuro mejor

Día Mundial del Refugiado: los desafíos en la búsqueda de un futuro mejor

20.6.2022
Refugees

Actualmente, 26,6 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a huir de sus hogares en busca de seguridad, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Son varias las razones que pueden llevar a alguien a hacerlo, como la violencia religiosa, la persecución étnica o la guerra activa. Verte obligado a huir de tu país de origen y buscar refugio en un nuevo lugar es una experiencia desafiante y perturbadora. El proceso de migración forzada tiene un gran impacto sobre una misma, ya que te expone a ciertos factores de estrés físico, mental y emocional que la mayoría de las personas no tienen que afrontar a lo largo de su vida. 

Como refugiada, fui testigo de primera mano de cómo la exposición a la violencia, la persecución, el desplazamiento global, la falta de oportunidades educativas y el miedo al futuro causaron un daño extremo en mi salud general. A pesar de los grandes esfuerzos de organizaciones como ACNUR, el periodo de transición entre el país de origen y el de acogida puede ser muy largo, y para algunos puede llegar a ser una ardua batalla que dure muchos años.

Como refugiada, fui testigo de primera mano de cómo la exposición a la violencia, la persecución, el desplazamiento global, la falta de oportunidades educativas y el miedo al futuro causaron un daño extremo en mi salud general

Muchos piensan que la experiencia de los refugiados consta de tres etapas diferentes: el período previo al viaje, la migración y el periodo posterior a ésta. Pero aunque se trata de una generalización acertada, los viajes de los refugiados son mucho más complicados de lo que la mayoría de la gente cree. 

El periodo previo al viaje es una fase sobre la que es difícil de generalizar debido a la variedad de circunstancias y experiencias diferentes que puede conllevar. Para mi familia, la parte más traumática de ser refugiados fue el proceso de migración. Además de todos los riesgos para la salud física a los que uno se enfrenta, la exposición a la violencia y el pánico suelen generar (o empeorar) trastornos mentales. Por ello, los obstáculos para acceder a asistencia sanitaria y la falta de recursos y de apoyo a la salud mental durante la migración pueden causar daños irreparables. 

Los obstáculos para acceder a asistencia sanitaria y la falta de recursos y de apoyo a la salud mental durante la migración pueden causar daños irreparables

Uno de los mayores retos a los que se enfrentan los refugiados es la falta de comunicación clara sobre sus derechos y los servicios sanitarios disponibles durante su viaje de asilo. Es habitual que los migrantes y refugiados desconozcan lo que tienen a su disposición en términos de servicios legales, administrativos y sanitarios. Sin embargo, este problema podría resolverse introduciendo pequeños cambios en las prácticas de comunicación, y en la entrega de información a nivel local, que sea cultural y religiosamente sensible.

La etapa de la migración es un proceso largo y a menudo muy traumatizante debido a la incertidumbre y a lo mucho que se juegan los refugiados. Pero aunque muchos creen que llegar al país de acogida es el final de un viaje traumático para un refugiado, esta creencia no puede estar más alejada de la realidad. Inmediatamente después de la llegada, a menudo se tiene poco o ningún tiempo para recuperarse del trauma de la migración. Construir una nueva vida desde cero, sin un sistema de apoyo sólido y con posibles problemas de salud mental y física no resueltos, no es tarea fácil. Requiere que las personas sigan viviendo en modo de supervivencia mientras navegan por una cultura y una sociedad completamente nuevas.

Construir una nueva vida desde cero, sin un sistema de apoyo sólido y con posibles problemas de salud mental y física no resueltos, no es tarea fácil

Dado que la experiencia de cada refugiado difiere en función del país de origen, la situación socioeconómica y el viaje migratorio, puede ser difícil o imposible encontrar a otras personas que hayan pasado por la misma experiencia. Además, existe una intensa presión para integrarse rápidamente y tener éxito para demostrar que se es digno de la residencia. Es mucho lo que está en juego y la presión sigue aumentando, lo que se suma a posibles problemas de salud crónicos derivados del estrés continuo. Obtener la ciudadanía es un proceso que a menudo lleva muchos años, incluso toda una vida. Mi familia y yo tuvimos la suerte de contar con un gran sistema de apoyo de múltiples familias canadienses que nos ayudaron a superar este proceso. Sin embargo, muchas personas no tienen más remedio que pasar por ello a solas.

Aunque los obstáculos sobre cómo proporcionar un acceso adecuado a la atención entre los refugiados pueden requerir una planificación y una infraestructura rigurosas, eso no debería disuadirnos de analizar, criticar y mejorar activamente el sistema para atender las necesidades no cubiertas de esta población vulnerable. Se requiere una investigación exhaustiva para identificar los retos actuales a los que se enfrentan los refugiados a diario para acceder a un nivel estándar de asistencia sanitaria durante y después de su migración. Se necesitan esfuerzos futuros para identificar estrategias de bajo coste, prácticas, y fáciles de aplicar que puedan ayudar a eliminar estas barreras.

Se requiere una investigación exhaustiva para identificar los retos actuales a los que se enfrentan los refugiados a diario para acceder a un nivel estándar de asistencia sanitaria durante y después de su migración

Solo podremos beneficiarnos de la riqueza de una sociedad multicultural si ofrecemos una atención centrada en las personas a todos los residentes, especialmente a los recién llegados. El futuro es imprevisible, cualquiera puede verse obligado a huir de su país de origen y buscar refugio ante una crisis. No por ello seremos menos merecedores de un nivel de atención estándar. No hay mejor momento que éste para considerar el acceso equitativo a los servicios de atención sanitaria física y mental para los refugiados como un problema global que nos afecta a todos, y cuya solución requiere un esfuerzo colectivo.