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Ha llegado el momento de centrarse en los verdaderos causantes de la malaria

30.4.2015

[Esta entrada es parte de la serie de blogs Día Mundial de la Malaria 2015 que coordina Roll Back Malaria y que se publican entre el 8 de abril y el 1 de mayo de 2015]

La eliminación de la malaria parece una cuestión muy clara: el parásito se transmite a los seres humanos a través de las picaduras de mosquitos infectados; por lo tanto, si evitamos las picaduras de mosquitos podemos eliminar el virus.

Pero décadas de esfuerzos enfocados al control de la malaria nos enseñan que la historia no es tan sencilla. Gran parte de nuestra vulnerabilidad a la malaria, parece ser, viene determinada por las acciones humanas. Las condiciones en las que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen definen en gran parte quién es vulnerable a la malaria y quién no lo es.

La malaria es tanto un resultado como una causa de la falta de desarrollo. Sabemos que son los países con los menores niveles de desarrollo humano los que se ven más afectados por la malaria. Y dentro de una misma población, quienes viven en la pobreza más extrema también se ven afectados de una forma desproporcionada.

Hace tiempo que entendemos el impacto que la malaria ejerce sobre el desarrollo. Ahora estamos empezando a comprender mejor el impacto que el desarrollo ejerce sobre la malaria.


Una madre y su hijo se recuperan de la malaria en un hospital en Burundi. El Gobierno suministra atención sanitaria gratuita a mujeres embarazadas y a niños menores de cinco años. Foto : Maria Cierna/UNDP

Los factores que determinan el riesgo de malaria vienen definidos por la distribución del dinero, el poder y los recursos. Las intervenciones fundamentales para prevenir la malaria (mosquiteras para cama, fumigación con insecticidas y acceso al tratamiento) son bien conocidas, pero la eliminación de la enfermedad requerirá un abanico más amplio de acciones. Es esencial realizar esfuerzos para mejorar el desarrollo de viviendas e infraestructuras, el saneamiento, las prácticas agrícolas, la movilidad y la nutrición. Tales condiciones subyacentes no han formado parte, tradicionalmente, de los esfuerzos para controlar la malaria, pero la situación podría cambiar en breve.

Este año significará un punto de inflexión en la respuesta mundial a la malaria. La adopción, este año, del nuevo marco global Action and Investment to defeat Malaria (2016–2030) [“Acción e Inversión para derrotar a la Malaria (2016-2030)”] situará aún más la gestión de la enfermedad en el ámbito del desarrollo. En el marco mencionado, los países informarán por primera vez acerca de sus progresos en la incorporación de intervenciones ajenas al sector de la salud en sus esfuerzos para controlar la malaria.

Además, es probable que se adopte un conjunto amplio e integral de Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo que primará la acción multi-sectorial y las vinculaciones entre objetivos en el ámbito de la salud y en otros ámbitos.

De este modo se ayudará a la comunidad de la malaria, y en general a toda la comunidad para el desarrollo, a ser conscientes de cuáles son los distintos causantes de epidemias como la malaria, y a responder con acciones que van más allá del sector sanitario e implican una gama de socios más amplia.

El UNDP ha estado trabajando conjuntamente con la Roll Back Malaria Partnership y otras agencias de las Naciones Unidas para reorientar la aproximación utilizada por la comunidad de la malaria. En el 2013 convocamos una reunión de los principales expertos en la malaria y de representantes de nueve países donde dicha enfermedad es endémica, para analizar el conocimiento disponible acerca de los determinantes sociales causantes de la malaria. Los resultados obtenidos dieron lugar a un Action Framework (“marco de acción”) para los países.

Irán, por ejemplo, ha dado pasos hacia una aproximación integral a la malaria. En las 5 provincias donde la enfermedad es endémica, los escolares empiezan a aprender acerca de la malaria a los 11 años; el departamento de energía prioriza los proyectos de electrificación en zonas donde la malaria es endémica, y los consejos locales Islámicos elegidos trabajan con personal sanitario para movilizar a las comunidades y a los hogares para que almacenen el agua de forma segura. Con la subvención concedida más recientemente a Irán en el ámbito de la malaria, el Fondo Mundial para la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria ha ampliado el rango de las intervenciones en el ámbito de la malaria que tradicionalmente subvencionaba.  

Parásitos; mosquitos; seres humanos. La enfermedad no es más compleja hoy en día que varias décadas atrás; sin embargo, los programas han seguido centrándose o bien en el parásito o bien en los medicamentos. Para erradicar la enfermedad será necesario abordar el tercer elemento en esta sencilla ecuación: las personas.