Investigación, Eliminación de la malaria

Las mujeres embarazadas representan una valiosa fuente de información para el control y eliminación de la malaria

El monitoreo de mujeres que acuden a la consulta prenatal puede ayudar a inferir la prevalencia de la enfermedad en la población, medir avances, y adaptar intervenciones al contexto local

22.08.2019
Mujeres embarazadas en clínica prenatal en Mozambique

El diagnóstico de malaria en mujeres embarazadas tiene un gran potencial para mejorar la vigilancia de la enfermedad a nivel comunitario, medir progreso en el control, e implementar intervenciones adaptadas al contexto local. Los investigadores de ISGlobal Alfredo Mayor y Clara Menéndez discuten la evidencia, los beneficios y los retos de esta estrategia en una revisión publicada en la revista Trends in Parasitology.

Estimar la carga de malaria en una población no es tarea fácil. Suele hacerse a partir de campañas nacionales que colectan muestras a domicilio y calculan la prevalencia de infección en niños y niñas menores de cinco años, una población particularmente vulnerable a la enfermedad. Debido a su costo, estas campañas sólo se hacen cada dos a tres años. Mayor y sus colegas han propuesto la posibilidad de usar otra población también vulnerable, pero de fácil acceso, para monitorizar la enfermedad de manera continua: las mujeres embarazadas que acuden a revisión en las clínicas antenatales.

Portada de la revista Trends in parasitology

En efecto, varios estudios muestran que la prevalencia de malaria en mujeres embarazadas suele reflejar aquella obtenida en los menores de cinco años en la misma comunidad. “En comunidades con alta transmisión del parásito de la malaria, la prevalencia en mujeres embarazadas puede ser menor que en los niños, debido a la inmunidad adquirida en embarazos previos,” explica Mayor, “pero esto se puede solucionar si se restringe el análisis a las mujeres primigrávidas.”

“Esta estrategia tiene la ventaja de que las mujeres embarazadas que acuden a la visita prenatal son en general una población sana y accesible,” señala Menéndez.  Los beneficios de utilizar las clínicas antenatales para complementar los sistemas de vigilancia en África subsahariana serían muchos: medir la carga de malaria en mujeres embarazadas, una población particularmente vulnerable; evaluar tendencias en el uso de medidas preventivas; monitorizar la prevalencia de infecciones asintomáticas, particularmente en zonas con baja transmisión; identificar focos de transmisión, especialmente en regiones donde se está eliminando la enfermedad; y medir el impacto de intervenciones como el tratamiento preventivo intermitente o la administración masiva de fármacos.  Más allá de la presencia o no del parásito, las muestras obtenidas podrían usarse para vigilar resistencias a fármacos o para determinar la historia reciente de infección mediante determinaciones serológicas, por ejemplo.

La revisión también examina algunas consideraciones y preguntas abiertas para poder aplicar esta estrategia, como por ejemplo la necesidad de determinar la mejor manera de proceder y la información mínima requerida para inferir las tendencias a nivel de población, así como la aceptabilidad por parte de los trabajadores de la salud y las mujeres embarazadas. ISGlobal, en colaboración con el Centro de Investigación de Salud de Manhiça, están realizando un estudio financiado por NIH (USA) que permitirá responder algunas de estas preguntas.

“Integrar la vigilancia de malaria en las clínicas prenatales no solo ayudaría a mejor caracterizar y prevenir la malaria en mujeres embarazadas y mejorar la salud materna y del neonato; también proporcionaría valiosa información para el control y eliminación de la malaria en la población general,” concluye Mayor.

Referencia

Mayor A, Menéndez C, Walker PGT. Targeting Pregnant Women for Malaria Surveillance. Trends Parasitol. 2019 Aug 5. pii: S1471-4922(19)30170-9. doi: 10.1016/j.pt.2019.07.005