Investigación

Manolis Kogevinas: “El cambio climático es el problema más serio que tenemos en la humanidad”

El jefe del programa de Cáncer de ISGlobal habla de los retos presentes y futuros de la salud ambiental

15.06.2017

Manolis Kogevinas es un epidemiólogo ambiental con tres décadas de experiencia a sus espaldas. Tiene más de 500 artículos científicos publicados y sus estudios han sido citados en más de 16.000 ocasiones. Fue uno de los fundadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), que en 2015 se integró en ISGlobal. En la actualidad es jefe del programa de investigación en Cáncer de ISGlobal y preside la Sociedad Internacional de Epidemiología Ambiental (ISEE).

Este es un resumen de la entrevista realizada en directo a través de Facebook Live el 1 de junio de 2017.

 

Para entrar en materia, ¿qué es la epidemiología ambiental?

Es la parte de la epidemiología que se refiere a las exposiciones ambientales: contaminación atmosférica, contaminación del agua, cambio climático, teléfonos móviles, etcétera. Nosotros estudiamos "the real thing", la poblaciones humanas.

 

PREGUNTA ENVIADA POR JOANA BONET

El problema principal de la aviación y del cual se habla muy poco son sus efectos sobre el calentamiento global

¿Los aviones generan contaminación ambiental?

Generan y mucha. La gente habla de los aeropuertos principalmente en relación al ruido, que es lo que genera más movilización. Evidentemente, hacen una disrupción de la vida nocturna. El ruido se asocia con efectos cardiovasculares. Hay otros temas, como la contaminación del agua, por el agua que se usa para limpiar los aviones cuando hay hielo, que es un agua contaminada con disolventes o con combustible del avión. Pero el problema principal, y del cual se habla muy poco, son los efectos de la aviación sobre el calentamiento global. Hablamos de los coches, pero en realidad la aviación es la que ahora y en el futuro va a provocar más efectos. La gente no lo sabe, pero la aviación internacional está muy poco regulada. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, ahora mismo la aviación contribuye un 3,5% a los efectos del cambio climático. Puesto que el transporte aéreo va en aumento, se calcula que si no se toman medidas, en 2050 van a contribuir un 15%. De manera que todo lo que ganemos con el control de los coches, lo vamos a perder por la aviación.

 

PREGUNTA ENVIADA POR ANTONIO PÉREZ

Cada vez conocemos a más personas que se manifiestan electrosensibles. ¿Cómo es posible que oficialmente no se reconozca el problema?

Es una pregunta difícil de responder. Ha sido muy difícil evaluar este tema. Hay muchos estudios y muchos grupos que no aceptan que hay mucha gente electrosensible. Uno de los problemas que hemos tenido en los estudios es cómo definir la electrosensibilidad y no lo hemos solucionado de una manera válida y estandarizada. Es importante que los estudios se puedan replicar y con la metodología que tenemos no hemos podido solucionarlo. No sabemos cómo estudiarlo y, si no tenemos un avance en la metodología, no vamos a poder.

 

PREGUNTA ENVIADA POR ANTONIO PÉREZ

¿Es casualidad el incremento de casos de cáncer de los últimos veinte años o tiene algo que ver con el desarrollo de las comunicaciones inalámbricas de este tiempo?

El hecho de que haya un aumento no quiere decir que podamos atribuirlo a una causa. Podría ser debido a la comunicación inalámbrica, al aumento de la obesidad, al aumento en la contaminación atmosférica, a una reducción en las horas de sueño, podrían ser muchas cosas combinadas. Por eso, estas correlaciones no se pueden hacer tan a nivel global.

 

¿Y qué podemos decir sobre la influencia de las comunicaciones inalámbricas en la salud?

Es un gran tema. Tenemos muchos estudios sobre los campos electromagnéticos de muy baja frecuencia y  empezamos a tener estudios sobre telefonía móvil y tenemos algunos estudios sobre radares en poblaciones militares. Sabemos también que la exposición de la población ha aumentado muchísimo. También sabemos que para muchas de esas exposiciones tienes muy alta exposición cuando tienes el aparato eléctrico cerca de ti. Si hablas por el móvil y lo tienes pegado a la oreja, tienes exposición alta. Si lo separas y hablas por los altavoces, la exposición a las radiofrecuencias y a las ondas de muy baja frecuencia baja mucho. Lo mismo pasa con las microondas. Hay un aumento global de la exposición a todo tipo de campos electromagnéticos. ¿Cómo nos afecta esto? No lo sabemos.

Podemos saber cómo afecta de cables de alta tensión. La mejor estimación que tenemos es que si estás expuesto a niveles bastante altos, puede haber un aumento de leucemia en niños. En números reales, eso significa 50-60 casos de leucemia en niños en la Unión Europea.

En lo que respecta a los teléfonos móviles, existe la hipótesis del cáncer del cerebro. Hay un estudio, que la OMS no acepta todavía como exposición causal. Tenemos un estudio positivo con animales. Pero en los estudios con humanos todavía no podemos ofrecer conclusiones.

En cualquier caso, lo que vemos en tus respuestas es la dificultad que entraña hacer estudios de epidemiología ambiental. No es tan fácil discernir los efectos en la salud de una exposición concreta, ¿verdad?

Sí, es más difícil, porque se trata de la realidad. La parte buena de la epidemiología ambiental es que evaluamos poblaciones, con toda su complejidad. Porque los que son más obesos también hacen menos actividad física y comen diferente que los que son menos obesos; los que hacen turno de noche son diferentes de los que trabajan de día; los que hablan mucho por el teléfono son diferentes de los que hablan muy poco. Por eso es complejo, porque las sociedades son complejas.

 

PREGUNTA ENVIADA POR PILAR SAMPIETRO

Hay un aumento global de la exposición a todo tipo de campos electromagnéticos

¿Hay estudios que detallen el impacto de las radiaciones procedentes de las antenas en Barcelona ciudad?

En Barcelona no hemos hecho esa evaluación. Sabemos dónde están las antenas y trabajamos con la Generalitat en ello, pero Barcelona en este sentido es como muchas otras ciudades: tenemos exposición global de toda la población. Se han tomado medidas para espacios sensibles como escuelas y hospitales y hasta cierto punto sí que se evitado la exposición directa en espacios sensibles. La Generalitat intenta evitar que se coloquen antenas de telefonía móvil enfocando hacia patios de escuela. También se ha intentado evitar que haya escuelas debajo de cables de alta tensión y no lo han conseguido del todo, francamente.

 

PREGUNTA ENVIADA POR ROSA Mª CURTO

¿Qué contaminante produciría más beneficios para el entorno si consiguiéramos reducirlo o eliminarlo?

Especialmente, para Barcelona, los contaminantes atmosféricos, sin ninguna duda. La contaminación atmosférica es el cuarto o el quinto [factor de riesgo] a nivel mundial en el gran estudio del Global Burden of Disease [Carga Mundial de Enfermedad]. Y la contaminación en Barcelona no tiene nada que ver con la de Delhi o Pequín o México D.F. Aquí tenemos 20, 30 o 40 microgramos y en Nueva Delhi tienen 600, esa es la diferencia. Eso no quiere decir que estemos bien, porque Barcelona y Madrid están entre las ciudades más contaminadas de Europa Occidental y los ciudadanos pagamos por ello.

 

¿Y cuál es la principal fuente emisora?

En nuestro caso, los transportes, sin ninguna duda. Aquí la industria está bastante alejada de la ciudad y las fuentes de calefacción no son tan importantes, porque no utilizamos carbón.    

 

¿Puede influir la burbuja inmobiliaria en que haya más necesidad de transporte y se genere más contaminación atmosférica?

Seguro. El modelo de ciudad es muy importante. Esto es una cosa que hemos aprendido. Antes, cuando hablábamos de ciudades, hablábamos solo de contaminación atmosférica y con el paso del tiempo hemos visto que el tema es más complejo. Ahora, hablamos de salud urbana y tratamos de contaminación atmosférica, que causa cada año unos 4,2  millones de muertos a nivel mundial, de ruido, de espacios verdes, de contaminación lumínica, de la posibilidad de hacer actividad física dentro de la ciudad. Es un modelo mucho más complejo, pero mucho más cerca de la realidad.

 

Hemos dado algunas pinceladas de los temas que preocupan a la gente. ¿Cuáles son los temas que os preocupan a los investigadores?

Voy a decir algo que a lo mejor no es políticamente correcto, pero es así: no necesariamente lo que nos preocupa es lo que tendría que preocuparnos. También en la investigación hay modas. Llevamos mucho tiempo hablando de la contaminación atmosférica y es muy importante, pero nos hemos enfocado mucho en ella sin entrar en otros temas. Ahora esto ha cambiado. Nos ha costado mucho como sociedad científica entrar en el tema de cambios climáticos globales, no solo en lo referente a temperatura sino más ampliamente. 

 

¿Y cuáles son los temas que te preocupan a ti?

Yo creo que hay dos temas principales: uno es el cambio climático —y estamos muy pendientes de Estados Unidos— y el segundo es ciudades. Si hablamos a nivel mundial, evidentemente la escasez de agua también sería un gran tema.

 

¿Por qué las ciudades?

Porque aumenta muchísimo y de manera estable la población que vive en ciudades y esto produce un ambiente muy complejo de manejar. No estamos hablando necesariamente de ciudades como Barcelona o París, estamos hablando de ciudades complejas, con muchos problemas, de megaciudades con más de 10 millones, de supermegaciudades como Tokyo o Yakarta, con 30 millones. En 2007 había 35 megaciudades. En 2025, Asia tendrá 30 megaciudades. ¿Cómo manejas esto?

  

Y ¿por qué te preocupa tanto el cambio climático?

Porque es el problema más serio que tenemos en la humanidad. Así de simple. A veces, es un poco deprimente porque cada vez que hablas del cambio climático das noticias negativas. Pero no hay solo noticias negativas y podemos hacer muchas cosas. Teníamos unas indicaciones, empezando con la reunión de París de 2015 donde se produjo este acuerdo entre 195 países que dijeron "tenemos que hacer algo". Eran acuerdos minimalistas. Dijeron que el objetivo era no superar los 2 grados [de aumento de la temperatura y los vamos a superar por mucho, no hay ninguna duda, pero al menos hubo un acuerdo para tomar medidas. Será inviable la vida en muchas partes y nos tocará también al sur de España. Es verdad que los que tenemos mi edad no lo vamos a ver, pero mis hijos sí que lo verán. La parte buena es que tenemos tecnologías nuevas y que ahora las energías alternativas son más baratas que el carbón.

 

China contamina mucho, pero al menos ves que sus líderes se lo han tomado en serio y están reduciendo las emisiones

¿Cómo se ha tomado el sector de la salud ambiental el giro de 180 grados en las políticas de EEUU?

Con mucha preocupación. Es verdad que la Unión Europea ha tomado una posición muy clara y que potencias como China han cambiado. China contamina mucho, pero al menos ves que sus líderes se lo han tomado en serio y están reduciendo las emisiones. Si EEUU, que tenía que liderar este esfuerzo, se aparta del camino, es un desastre. Lo vamos a superar, porque esto no tiene sentido y un gobierno de una gran potencia que dice que el cambio climático no existe no puede sobrevivir. 

 

PREGUNTA DE ORIANA RAMÍREZ

¿Si pudieras elegir con una varita mágica, ¿cómo sería tu modelo de desarrollo?

Ahora, entre 3.000 millones de personas consumimos más del 80% de la energía, mientras que la mayoría del planeta consume únicamente el 12% de la energía. A estas personas no les puedes negar que avancen, que utilicen energía, que avancen, que tengan moto o coche, transporte público. Lo que tenemos que hacer es que la energía que consumen sea lo más limpia posible y, evidentemente, a nosotros nos toca renunciar a cosas.

 

Para terminar, hablemos de uno de tus temas de estudio: el ciclo circadiano. Tú eres partidario de un cambio de horario para la sociedad española. ¿Por qué?

En 2007 la OMS dijo que trabajar por la noche durante muchos años puede provocar cáncer de mama. Hay muchas evidencias en animales y evidencias en humanos no tan fuertes de que un cambio de horario tan brutal como este está asociado a cáncer de mama y cáncer de próstata y también a efectos metabólicos, como infarto de miocardio o diabetes. Esto pasa porque durante miles de años los humanos y todos los seres vivos hemos estado condicionados por el cambio entre noche y día. Los ratones, por ejemplo son animales nocturnos. Hay experimentos impresionantes que muestran que si les das comida durante el día se hacen obesos, mientras que si les das la misma comida por la noche, que es la hora normal, a la que pueden metabolizar, no se hacen obesos. Eso nos dice que tenemos unos ritmos y que cambiarlos no es neutro. A lo mejor, el cambio de horarios —y no solo el cambio de hora de invierno y de verano— tiene repercusiones más importantes de lo que pensábamos.

 

¿Cuál sería el horario que defenderías para España?

Si nos moviésemos por la biología, deberíamos tener el horario de Inglaterra. Aquí lo que estamos haciendo es adaptarnos. Si los franceses empiezan a trabajar a las 8, nosotros empezamos a las 9. Ahora bien, cambiar el horario tiene tantas repercusiones sociales que no es fácil.