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Investigación

El nuevo escenario epidemiológico de la enfermedad de Chagas implica nuevos retos y requiere de una estrategia multidisciplinaria

El cambio climático y los flujos migratorios han contribuido a globalizar la enfermedad

28.12.2015
Foto: Coalición Chagas

La enfermedad de Chagas, causada por el parásito Trypanosoma cruzi, es originalmente una enfermedad endémica de poblaciones pobres y rurales de América Latina. Sin embargo, dos principales factores han modificado la epidemiología de la enfermedad en las últimas décadas: el cambio climático y los flujos migratorios. Este nuevo escenario comporta nuevos retos en la prevención y el control de la enfermedad.  En una revisión publicada en Acta Tropica, el Dr. Quim Gascón y la Dra. Maria-Jesus Pinazo, de ISGlobal, analizan el nuevo escenario epidemiológico de la enfermedad de Chagas y la manera de enfrentarlo.

En los países endémicos, el vector de la enfermedad (más de 100 especies de chinches triatominos) ha adquirido una mayor distribución geográfica y existe el peligro de reinfestación de hogares por especies no domésticas de triatominos, así como el desarrollo de resistencias a insecticidas. La concentración de población en zonas periurbanas con condiciones de poca higiene favorece la transmisión de T. cruzi así como la infección por vía oral debido a la ingestión de alimentos contaminados con vectores o excrementos de los mismos. Finalmente, la transmisión vertical de la enfermedad (de madre a hijo) provoca más de 8.000 casos por año y representa uno de los principales retos tanto en los países endémicos como los no endémicos para el control de esta enfermedad.

Los flujos migratorios no sólo han llevado la enfermedad a zonas urbanas de América Latina, sino que también la han llevado a países no endémicos, en donde  la transmisión del parásito ocurre principalmente de madre a hijo durante el embarazo y parto, pero también puede ocurrir a través de las transfusiones de sangre y las donaciones de órganos.  Se calcula que unas 300.000 personas viven con T. cruzi en EEUU y unas  100.000 en Europa (la mayoría  en España), pero a pesar de ello sólo algunos países han adoptado las medidas necesarias de salud pública para detectar el parásito en mujeres embarazadas y en bancos de sangre y órganos, y prevenir así su transmisión.

A pesar de la globalización y del impacto económico de la enfermedad (estimado en unos 7 mil millones de dólares), los autores señalan que el Chagas sigue siendo una enfermedad desatendida, y ha derivado en una crisis de salud pública silenciosa y silenciada. Para abordarla, los expertos señalan que se necesitarán estrategias multidisciplinarias a nivel nacional e internacional para coordinar diferentes programas de control (de vectores, de bancos de sangre y órganos, y de transmisión vertical). Concluyen que la comunidad internacional debe invertir recursos y esfuerzos en dos aspectos principales: un mejor manejo de la infección en personas afectadas y una mayor investigación para llenar las lagunas de conocimiento en torno a la fisiopatología, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad.

Referencia

Pinazo MJ, Gascon J. The importance of the multidisciplinary approach to deal with the new epidemiological scenario of Chagas disease (global health). Acta Trop. 2015 Nov;151:16-20.