Análisis y Desarrollo Global

Acaba el ciclo “España y los ODS en salud: implicaciones prácticas de una agenda de equidad y sostenibilidad”

El tercer y último seminario cerró con una ponencia dedicada a las enfermedades de la pobreza

11.05.2018

¿Qué pasaría si los medicamentos que necesitamos cuestan tanto como un año de salario? Con esa pregunta al público, Laurence Flevaud, responsable de diagnóstico en Médicos Sin Fronteras (MSF) España, comenzó su ponencia “Las enfermedades de la pobreza en el marco de los ODS: herramientas para no dejar a nadie atrás”, en el Palau Macaya el 8 de mayo pasado. Con ella, se cerró la tercera y última sesión de trabajo de un ciclo de tres seminarios sobre “España y los ODS en salud: Implicaciones prácticas de una agenda de equidad y sostenibilidad” organizado por la Obra Social “la Caixa” en colaboración con ISGlobal.  

En su ponencia, Flevaud señaló que las herramientas de diagnóstico y tratamiento para enfermedades tropicales a menudo no están disponibles, son inaccesibles o  son inadecuadas. Como ejemplo, citó la vacuna de la neumonía, que no se ha introducido en una tercera parte de los países en gran parte por su precio elevado (como resultado, 1 millón de niños sigue muriendo de neumonía cada año). Si en 2008 el paquete de vacunas recomendado por la OMS costaba 1,50 dólares, en 2018 cuesta 40 dólares, y no sólo porque hay más vacunas sino también porque las nuevas vacunas cuestan más. En cuanto a las herramientas diagnóstico, éstas suelen ser inadecuadas para muchas enfermedades olvidadas, ya que requieren alta tecnología, cadena fría, y tienen un precio elevado. En algunos casos, ni siquiera se han desarrollado herramientas de diagnóstico. La enfermedad del sueño, la “más olvidada de las olvidadas”, se sigue diagnosticando en el terreno de la misma manera (microscopía) que en 1930.

Señaló algunos casos de éxito para reducir el coste de medicamentos, un problema que también afecta a los países ‘ricos’. Por ejemplo, los medicamentos para la hepatitis C viral: en 2013, el tratamiento para 12 semanas costaba 147.000 dólares, en 2015 bajó a 1.400 dólares gracias a negociaciones con el fabricante, y en 2017 cuesta 120 dólares gracias a la aparición de los primeros genéricos. Concluyó enumerando una serie de soluciones necesarias para cambiar el modelo actual de innovación hacia uno impulsado por necesidades, y el papel primordial de los gobiernos y de la sociedad civil para apoyar a plataformas multilaterales como la ONU, la OMS, Gavi y el G20.  

La conferencia cerró un día de trabajo durante el cual unos 40 expertos debatieron sobre lo que significa “no dejar a nadie atrás”, el lema más conocido de la Agenda 2030, en el contexto de las enfermedades de la pobreza y la cobertura universal de la salud.