Gemma Castaño, una científica en los Juegos Olímpicos

  • Pau Rubio
    Pau Rubio , Coordinador de Comunicación. Campus MAR
  • Gemma Castaño, una científica en los Juegos Olímpicos

    02.8.2021
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    No es atleta, pero está en la élite mundial del atletismo. No compite, pero está en los Juegos Olímpicos. La pregunta es, entonces, ¿qué hace una científica como Gemma Castaño en los JJ.OO. de Tokio?

    No compite, pero está en los Juegos Olímpicos. La pregunta es, entonces, ¿qué hace una científica como Gemma Castaño en los JJ.OO. de Tokio?

    Lo de convertirse en científica, Gemma lo fue eligiendo de manera progresiva. Primero, estudió Ciencias Ambientales. Después se doctoró en Epidemiología Ambiental. Y desde entonces, durante dos décadas, ha estado ejerciendo labores de coordinación científica, primero en el extinto Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y más adelante ya integrada en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

    La pasión por el atletismo, en cambio, estuvo desde siempre en casa, ya que sus padres ejercían de jueces en competiciones, una tarea que la propia Gemma heredó y comenzó a desempeñar a los 16 años, pasando por todos los niveles y aprobando exámenes sucesivos hasta que en 2013 se convirtió en juez internacional. En la actualidad, es una de las 36 personas en el mundo capacitadas por la Federación Internacional de Atletismo (World Athletics) para ejercer de Oficial Técnico Internacional (ITO), los árbitros de las competiciones de mayor nivel del planeta.

    Es una de las 36 personas en el mundo capacitadas por la Federación Internacional de Atletismo para ejercer de Oficial Técnico Internacional (ITO), los árbitros de las competiciones de mayor nivel del planeta

    Tras haber ejercido de juez en competiciones como los campeonatos de España o mundiales como el de Londres 2017, se estrena estos días en los Juegos Olímpicos, donde es una de los 10 ITOs elegidos para formar equipo con los jueces locales y supervisar las diferentes pruebas atléticas durante algo más de una semana.

    Un perfil todoterreno

    Si como juez internacional ha alcanzado el máximo nivel, en su faceta como doctora en Epidemiología Ambiental trabaja en un centro que cuenta con la distinción de excelencia Severo Ochoa. La Dra. Castaño se ha especializado en la coordinación de proyectos, aunque combinando las tareas de gestión con otras propias de la investigación como la escritura de artículos científicos, el análisis de datos o la atención a medios de comunicación. En la actualidad combina proyectos de radiación como GERONIMO o un estudio en preparación sobre los posibles efectos de la exposición al 5-G sobre la salud, con otros como COVICAT o CONTENT, dedicados a analizar los efectos de la pandemia sobre la salud mental.

    En la actualidad combina proyectos de radiación como GERONIMO o un estudio en preparación sobre los posibles efectos de la exposición al 5-G sobre la salud, con otros como COVICAT o CONTENT, dedicados a analizar los efectos de la pandemia sobre la salud mental

    De manera análoga, en el atletismo también está acostumbrada a ejercer en todas las pruebas tanto en categoría masculina como femenina. Aun así, en los juegos de Tokio centrará su labor en el salto de longitud y el heptatlón femenino y puntualmente actuará en el lanzamiento de peso femenino y en el salto con pértiga, su prueba favorita por la espectacularidad de ascender a más de 6 metros con la única ayuda de palo.

    Perder por un imperdible

    Entre las situaciones vividas en su desempeño como juez internacional, recuerda especialmente la acontecida en la final femenina de salto de longitud de los mundiales de 2017. Ivana Spanovic, una de las grandes favoritas, creía haberse alzado con la primera posición tras un último salto que aparentemente había superado los 7 metros. Gemma se vio en la tesitura de certificar que en realidad el salto había sido de 6,91 m, lo que no solo privaba a la atleta serbia de la primera posición, sino que además la dejaba fuera del podio. La culpa había sido de un imperdible, que se había soltado en el peor momento, haciendo que el dorsal tocase en la arena y, tal y como establecía la norma por aquel entonces, retrasase su marca unos centímetros cruciales. En la siguiente competición, Spanovic apareció con decenas de imperdibles fijando el dorsal a su equipación.

    Proyecto científico junto con World Athletics

    Gemma Castaño ha tenido ocasión de dar cita a sus dos vertientes a través de un proyecto de investigación llamado Air Quality and Athletics Performance (AQAP). En un deporte de élite en el que las competiciones se pueden decidir por milímetros o centésimas de segundo, los detalles son fundamentales. De ahí que el proyecto se haya propuesto averiguar si la contaminación atmosférica tiene algún impacto sobre el rendimiento de las y los atletas. Para ello, han instalado monitores de calidad del aire en diez estadios de todo el mundo. Sin embargo, el proyecto se ha visto interrumpido por la pandemia y su futuro en este momento está por determinar.

    Gemma ha tenido ocasión de dar cita a sus dos vertientes a través de un proyecto de investigación que se ha propuesto averiguar si la contaminación atmosférica tiene algún impacto sobre el rendimiento de las y los atletas

    Una ‘profesión voluntaria’

    Gemma explica todas estas cuestiones por teleconferencia, recién llegada desde el estadio al hotel donde se alojan los diez ITOs. El calendario de estos días es exigente, con jornadas intensas que empiezan a las 7 de la mañana y terminan a las 10 de la noche y que incluyen competición por la mañana y por la tarde. Unas condiciones endurecidas por una pandemia que obliga a competir sin público y a cumplir con unas duras restricciones que impiden visitar cualquier lugar que no sea el hotel o el estadio. Sin posibilidad, por tanto, de hacer turismo una vez finalizadas las pruebas atléticas, tiene previsto partir hacia Nairobi, donde seguirá con su labor para la Federación Internacional de Atletismo en los mundiales sub-20.

    Se trata, según sus propios términos, de una “profesión voluntaria”, ya que el nivel de exigencia es elevado y la remuneración es simbólica, concebida únicamente para compensar gastos

    Se trata, según sus propios términos, de una “profesión voluntaria”, ya que el nivel de exigencia es elevado y la remuneración es simbólica, concebida únicamente para compensar gastos. De ahí que, mientras posiblemente algunas personas lean estas líneas desde la playa o la montaña, ella esté invirtiendo sus vacaciones en participar en los JJOO. Probablemente acaben siendo unas vacaciones que no olvide jamás.