Investigación

Una herramienta global para medir el progreso hacia las metas de eliminación de la hepatitis C

Un grupo de profesionales liderado por ISGlobal define un método estándar para facilitar un informe claro y consistente entre distintos países y contextos

03.12.2019
Foto: Marco Verch

¿Cómo medir de manera efectiva el progreso global hacia el control de la hepatitis C? Un grupo de profesionales, liderados por el investigador de ISGlobal, Jeffrey V. Lazarus, ha consensuado una “cascada de cuidados” para la hepatitis C, con etapas claramente definidas. Este método estándar, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, ayudará a identificar lagunas y medir progreso nacional y global hacia las metas de la OMS para 2030.

Redoblar esfuerzos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) llama a eliminar la hepatitis viral como amenaza de salud pública para el 2030. Específicamente, las metas para la hepatitis C (VHC) incluyen una reducción del 80% en casos nuevos, diagnosticar 90% de las personas infectadas, tratar al 80% de las personas diagnosticadas, y reducir las muertes del 65%. Para cumplir estos objetivos, los países tendrán que redoblar esfuerzos – de los 71 millones de personas que se estima estaban infectadas con VHC en el 2015, solo 20% fueron diagnosticadas y 7% de las mismas iniciaron tratamiento ese año.

La OMS estableció un sistema de seguimiento con 10 indicadores y un sistema en línea para recoger los datos. Cuatro de estos indicadores tienen que ver con la cascada de cuidados, es decir, cuánta gente progresa por las distintas fases necesarias para controlar la enfermedad. “Monitorizar la cascada de cuidados ayuda a los tomadores de decisiones a identificar lagunas en el diagnóstico, cuidado y tratamiento, y permite medir progreso hacia las metas 2030”, explica Jeffrey V Lazarus, coordinador del estudio.

Medir progreso

El problema es que no hay una estrategia unificada para definir las etapas de la cascada de cuidados para la hepatitis C. Por eso, un grupo de personas expertas en la clínica, la epidemiología y la salud pública se reunieron para definir qué etapas deben incluirse y cómo definirlas. El grupo de estudio consensuó definir cuatro etapas fundamentales: personas infectadas, diagnosticadas, tratadas y curadas. Prepararon definiciones para cada etapa que fueran fáciles de entender por una amplia gama de actores interesados.

Probaron en seguida el método en Dinamarca, Noruega y Suecia, lo cual les ayudó a revisar y afinar las definiciones. La estrategia les permitió observar, por ejemplo, que entre el 2015 y 2017, el número de personas tratadas incrementó en Noruega mientras que disminuyó en Suecia y en las regiones danesas analizadas.

Los autores reconocen que podrán surgir problemas ligados a la disponibilidad de datos y la manera en que se colectan cuando dicha estrategia se aplique más ampliamente, sobre todo en países de bajos recursos. Sin embargo, argumentan, esta estrategia ayudará a clarificar lo que realmente se mide cuando se dan números y porcentajes de individuas con VHC diagnosticados, en tratamiento, o curados.

 “No proponemos este método como alternativa al sistema de la OMS, sino más bien como un instrumento global para facilitar la información clara y consistente y lograr un seguimiento fiel del progreso hacia las metas 2030”, subraya Lazarus. “En este sentido, es como los tres 90s en VIH”.  

Referencia

Safreed-Harmon K, Blach S, Aleman S et al. The Consensus Hepatitis C Cascade of Care: Standardized reporting to monitor progress toward elimination. Clinical Infectious Diseases. 2019. 69: 2218-2227. doi.org/10.1093/cid/ciz714