Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud

El vínculo entre la salud de la población y el medio ambiente debe ser la base de la planificación urbana.

Trabajamos para aplicar de forma rigurosa evidencia científica, herramientas e indicadores, en la promoción de un desarrollo urbano sostenible y saludable.

La colaboración entre los sectores de planificación, transporte, medio ambiente y salud es imprescindible para abordar los retos que plantea la urbanización, situando la salud y el bienestar en el centro del desarrollo urbano y los problemas con los que nos enfrentamos, como altos niveles de contaminación atmosférica y ruido, efecto insular del calentamiento, falta de espacios verdes y conducta sedentaria.

Como respuesta, ISGlobal ha creado la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud con el objetivo de aplicar rigurosas evidencias científicas, herramientas e indicadores para fomentar el desarrollo urbano saludable y sostenible. La iniciativa reúne a expertos, médicos y responsables de todos los sectores con el fin de optimizar los entornos urbanos para la salud. A través de la investigación, incidencia política y desarrollo de capacidades, la iniciativa se compromete con socios clave y el público para la acción e impacto transformador en la sociedad.

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El hecho de que el entorno en el que habitamos impacte en nuestra salud hace necesario un diseño urbano y de movilidad que promueva una vida saludable

Mark Nieuwenhuijsen, Director de la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud

Hacia el año 2050, casi el 70% de la población mundial vivirá en zonas urbanas, lo que representará el mayor crecimiento urbano en la historia de la humanidad. Las ciudades ofrecen oportunidades e impulsan la innovación y la creación de riqueza. Al mismo tiempo, para la sociedad, suponen las principales fuentes de consumo de recursos, contaminación, crimen y enfermedad. Para muchos, las crecientes desigualdades limitan los beneficios de la vida urbana y agravan los impactos negativos.

La salud es tanto un indicador como un prerrequisito para el desarrollo sostenible. Los desastres naturales, las epidemias y el cambio climático ponen de relieve la existencia entrelazada del ser humano y su entorno, sobre todo en las ciudades. Cada vez somos más conscientes de la necesidad de entornos urbanos resilientes que puedan proteger y fomentar la salud tanto de la población como del planeta.

El hecho de que el entorno que habitamos impacte en nuestra salud hace necesario un diseño urbano y de transportes que promueva una vida saludable. Los investigadores han estimado que casi un 20% de las muertes por causas naturales podrían posponerse cada año si se cumplieran las recomendaciones internacionales sobre actividad física, exposición a contaminación atmosférica, ruido, calor y acceso a espacios verdes. Las estimaciones mostraron que la mayor parte de las muertes prematuras prevenibles se atribuía a aumentos de la actividad física, seguido de disminuciones de exposición a contaminación atmosférica, ruido del tráfico y calor.

Muchas ciudades de todo el mundo están empezando a cambiar su solución de movilidad descartando los coches privados y acogiendo medios ecológicos y centrados en la ciudadanía. Los efectos más probables de dichas políticas son disminuciones significativas de contaminación atmosférica, ruido y temperatura relacionados con el tráfico en el centro de las ciudades. Por ejemplo, se ha registrado una reducción del 40% en los niveles de NO2 en los días sin coches. Estas reducciones es probable que deriven en una disminución de la morbilidad y mortalidad prematura.

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