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Investigación

Un nuevo estudio identifica intervenciones costoeficaces para integrar la salud hepática en las estrategias frente a las enfermedades no transmisibles

Integrar la salud hepática en la agenda de las enfermedades no transmisibles podría acelerar los avances y reducir las desigualdades

15.12.2025
Foto: Towfiqu barbhuiya via Unsplash

Un nuevo estudio publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology presenta el primer consenso global sobre qué intervenciones deben priorizarse para prevenir y tratar la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) y la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH, por sus siglas en inglés). La investigación propone una serie de intervenciones clave, basadas en la evidencia y costoeficaces, para alinear las estrategias de salud hepática con los enfoques ya existentes para las enfermedades no transmisibles (ENT), y pide que se integren de inmediato en las agendas de salud global.

La MASLD, antes conocida como enfermedad del hígado graso no alcohólico, se estima que afecta a más de un tercio de la población adulta mundial. La MASH, su forma más grave, es una de las principales causas de cirrosis, carcinoma hepatocelular (el tipo más común de cáncer de hígado), trasplante hepático y mortalidad por causas hepáticas. Pese a su magnitud y a su estrecha relación con la obesidad y la diabetes tipo 2, la salud hepática ha recibido históricamente poca atención política en comparación con otras ENT (como la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer). Este estudio, coordinado por un consorcio internacional de personal clínico, investigador y especialistas en salud pública, busca cerrar esa brecha identificando las intervenciones más costoeficaces, siguiendo el concepto de Best Buys introducido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir la carga de las ENT.

Un proceso estructurado para priorizar la acción

Los y las investigadoras aplicaron un proceso Delphi modificado con un panel diverso de 321 personas expertas en hepatología, salud pública, atención primaria, nutrición, endocrinología, gastroenterología y políticas de salud, procedentes de 85 países. Los participantes evaluaron 15 intervenciones que abarcan educación, manejo clínico, prevención, fortalecimiento de sistemas de salud y políticas. Para cada intervención se revisó y sintetizó la evidencia disponible. Además, se analizó si podían considerarse quick buys, es decir, medidas basadas en la evidencia y costoeficaces capaces de generar un impacto en salud pública en un plazo de cinco años.

El resultado fue un consenso global sólido. Las 15 intervenciones cumplieron los criterios para su priorización, aunque algunas se consideraron especialmente urgentes. Entre ellas figuran el manejo del sobrepeso, la obesidad y la diabetes tipo 2 en personas con MASLD; la sensibilización de profesionales sanitarios y pacientes; el cribado de fibrosis hepática; y la integración asistencial entre distintos perfiles profesionales. El cribado rutinario de fibrosis hepática en personas con diabetes tipo 2 fue el quick buy con mayor respaldo (88%). Los y las participantes también subrayaron la importancia de abordar los factores que impulsan la MASLD/MASH mediante reformas del entorno alimentario, educación sobre estilos de vida y modelos comunitarios de prevención, diagnóstico y atención.

Por qué es relevante ahora

El estudio destaca el rápido aumento de condiciones metabólicas como la obesidad y la diabetes tipo 2, que alimentan la creciente carga mundial de enfermedad hepática. Muchas de las intervenciones recomendadas se solapan con estrategias de prevención ya existentes frente a las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y otras ENT. Esta alineación ofrece una oportunidad eficiente para los sistemas de salud: integrar la salud hepática es viable, está respaldado por la evidencia, es costo efectivo y puede reforzar la respuesta global frente a las enfermedades no transmisibles.

“La ausencia de MASLD/MASH en las prioridades oficiales de la OMS para las ENT limita el impulso político, la asignación de recursos y el desarrollo de estrategias nacionales coordinadas”, afirma Jeffrey Lazarus, responsable del Grupo de Salud Pública del Hígado de ISGlobal y profesor en la CUNY Graduate School of Public Health and Health Policy de Nueva York. “Al identificar intervenciones que cumplen los criterios establecidos por la OMS, el estudio ofrece a los gobiernos y a los organismos internacionales una guía práctica que puede aplicarse de inmediato.”

Mensaje clave para los responsables políticos

Las y los autores señalan que el estudio muestra un sólido consenso global entre expertos de que un conjunto de intervenciones frente a la MASLD/MASH cumple los criterios para ser considerado Best Buys por la OMS. Al proporcionar una priorización clara y basada en la evidencia, el estudio busca acelerar el progreso frente a una amenaza sanitaria importante y todavía poco reconocida. Ofrece a los gobiernos herramientas prácticas para reducir la carga de enfermedad hepática y, al mismo tiempo, reforzar las estrategias de prevención y control de las ENT a largo plazo.

El mensaje es especialmente relevante para los países de ingresos bajos y medios, donde la prevalencia de condiciones metabólicas aumenta rápidamente mientras que los recursos destinados a la salud hepática siguen siendo limitados. Intervenciones como integrar el cribado en la atención primaria y el uso de pruebas reflejas automatizadas en laboratorios, adoptar políticas fiscales que fomenten entornos alimentarios más saludables y ampliar los programas comunitarios pueden implementarse a gran escala utilizando infraestructuras ya existentes.

Referencia

Lazarus, J V., Agirre-Garrido, L., White, T M., et al. Best buys for metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease and metabolic dysfunction-associated steatohepatitis: a global Delphi study. Lancet Gastroenterol Hepatol. Dec 12, 2025. https://doi.org/10.1016/S2468-1253(25)00300-0