Análisis y Desarrollo Global

La salud humana depende de los recursos del planeta

Un encuentro pone el foco en la salud planetaria como una nueva manera de definir la salud y el bienestar humanos

21.02.2019

¿Cómo avanzar en el desarrollo social y económico protegiendo la salud del planeta y el bienestar de las generaciones futuras? El pasado lunes 18 y martes 19 de febrero se llevó a cabo en el Palau Macaya "la Caixa", Barcelona, un encuentro coorganizado por ISGlobal, la Universidad Pompeu Fabra y la Escuela Europea de Humanidades para responder a esta pregunta desde la perspectiva de sostenibilidad planetaria.     

El evento fue introducido y presentado por Josep Ramoneda, director de la Escuela Europea de Humanidades, y Rafael Vilasanjuan, director de Análisis y Desarrollo Global de ISGlobal, quien recordó a la audiencia que el aumento previsto en la población (10 mil millones en 2050), particularmente en la clase media, supondrá un estrés aún mayor para el planeta.

Josep M Antó, director científico de ISGlobal, expuso tres tesis y una propuesta que sirvieron de hilo conductor para el debate: en primer lugar, el enorme impacto de la contaminación ambiental sobre la salud humana (más de 9 millones de personas mueren cada año como resultado de la contaminación). En segundo lugar, aún conocemos mal los efectos indirectos que el cambio climático tendrá – y está teniendo – sobre nuestra salud. Tercero, la salud humana ha mejorado mucho en las últimas décadas, pero a expensas de los recursos del planeta y sin reducir las desigualdades sociales. Para responder a ello, el sistema de conocimiento necesita mayor interdisciplinaridad, y la gobernanza tiene que cambiar para lograr trasladar este conocimiento en acciones que tomen en cuenta la justicia social. En este sentido, los impuestos como mecanismo regulador del consumo podrían garantizar la equidad, subrayó el economista ambiental Humberto Llavador.

El papel de la gobernanza fue tema recurrente. Para Josep Lluís Mármol, vicerrector de Proyectos de Innovación de la UPF, no tenemos los instrumentos políticos para abordar problemas globales, y los pocos que tenemos no son suficientemente democráticos y transparentes. “Se ha de romper con el orden clásico de derecho internacional,” explicó, donde los nuevos actores ya no son los estados sino por ejemplo las ciudades, y los nuevos mecanismos incluyan a la ciudadanía. Xavier Rodó, director del programa Clima y Salud en ISGlobal, reafirmó la idea de que las ciudades serían más efectivas que los estados para gobernar sobre ciertos temas. El incremento de temperaturas será aún mayor en la región Mediterránea, por lo que Barcelona necesita actuar ya.

“Cuando se pasa del conocimiento a la acción, entramos en política” señaló Ramoneda, y este es precisamente uno de los mayores retos según los participantes. Será necesario un pensamiento estratégico que incluya a las generaciones futuras y garantice la igualdad entre los diferentes actores. En este sentido, Cristina O’Callaghan, investigadora de ISGlobal, insistió en la importancia de incluir a las comunidades locales en la solución, pues son las que ya están sufriendo las consecuencias del cambio climático. Además, como señaló la etnoarqueóloga Carla Lancelotti, son los que tienen un mejor conocimiento de su entorno. “Hay una profunda desconexión de los seres humanos con el sistema natural al que estamos anclados,” afirmó el economista ambiental Antxon Olabe.  

Jaume Casals, rector de la UPF, destacó la urgencia y la necesidad de hacer frente a estos retos de manera transdisciplinar, incorporando el concepto de bienestar planetario de manera transversal a todas las áreas y actividades académicas.