Investigación, Resistencia antimicrobiana

ISGlobal participa en tres patentes para luchar contra la resistencia bacteriana

Dos de las patentes derivan del proyecto europeo NOMORFILM

17.08.2021
Biopelícula de Staphylococcus aureus
Foto: CDC

¿Qué tienen en común complejos de oro, ácidos grasos clorados, o polímeros ramificados? Los tres tienen potencial para luchar contra bacterias responsables de infecciones hospitalarias. Y los tres son objeto de patentes depositadas por Sara Soto, investigadora de ISGlobal, y sus colaboradores.

La primera patente surge de un proyecto financiado por el Fondo de Investigación en Salud (FIS) con el objetivo de desarrollar nuevas moléculas para hacer frente a infecciones crónicas en pacientes con fibrosis quística. La patente, depositada por equipos de ISGlobal y de la Universidad de Almería, engloba un conjunto de complejos de oro (III), así como el proceso para prepararlos, modificaciones y los usos para los mismos. Estos complejos de oro tienen una potente actividad contra bacterias multirresistentes y biofilms (comunidades de bacterias que crecen sobre diferentes superficies). “La ventaja de este tipo de compuesto a base de oro es que es altamente eficaz contra diferentes microorganismos y tiene una baja toxicidad,” explica Sara Soto. El complejo está en la etapa llamada “hit to lead”, en la que se parte de un ‘hit’ y se modifica para mejorar su actividad y toxicidad.

Las otras dos patentes surgen del proyecto europeo NOMORFILM, en el que Sara Soto y su equipo se dedicaron a cribar microalgas marinas para encontrar nuevas moléculas con actividad antimicrobiana. Una de ellas se centra en una serie de moléculas aisladas de una cianobacteria del género Sphaerospermopsis. Se trata de ácidos grasos clorados y con un dominio que les permite interactuar con el agua, que presentan una actividad antibacteriana contra dos de las principales bacterias que forman biofilms: Staphylococcus aureus y estafilococos coagulasa negativos. “Estos nuevos lactilatos de ácidos grasos clorados tienen gran potencial para hacer frente a infecciones hospitalarias, con la ventaja añadida de que provienen de recursos naturales,” comenta Soto. El objetivo de esta patente es de detallar las condiciones ideales de cultivo para las cianobacterias y el método de extracción de dichos compuestos.

La otra patente, en la que también participan equipos de la Universidad de Copenhaguen, la Universidad de Oviedo, la Universidad de Almería y la compañía PyroGenesis, se refiere a polímeros ramificados, o dendrímeros. Gracias a su estructura y propiedades químicas, los dendrímeros son un vehículo ideal para transportar compuestos activos, incluyendo antibióticos, así como para cubrir superficies metálicas, donde suelen formarse los biofilms. El objetivo de esta patente es describir el método para preparar dichas estructuras y determinar sus usos potenciales. Se han probado eficazmente en el recubrimiento de material protésico, evitando la formación de biofilm en modelos “in vivo”.