La población infantil europea está expuesta a muchos contaminantes ambientales. Es hora de actuar

La población infantil europea está expuesta a muchos contaminantes ambientales. Es hora de actuar

20.12.2018
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Es bien conocido que el embarazo y los primeros años de vida son periodos de elevada susceptibilidad a los riesgos ambientales, lo que comporta consecuencias para toda la vida. Recientemente publicamos el primer estudio dirigido a determinar la exposición a una gran cantidad de contaminantes en madres -y sus hijos e hijas- de seis países europeos: Noruega, Grecia, España, Francia, Lituania y el Reino Unido.

Recientemente publicamos el primer estudio dirigido a determinar la exposición a una gran cantidad de contaminantes en madres -y sus hijos e hijas- de seis países europeos

Dichos resultados forman parte de del Proyecto HELIX, financiado por la Comisión Europea, para la definición del exposoma de los primeros años de vida de una persona. Coordinado por el ISGlobal, junto con 13 socios europeos, el objetivo del proyecto consiste en caracterizar el exposoma de los primeros años de vida combinando muchos de los riesgos medioambientales a los que están expuestos las madres y y sus hijos e hijas, y vinculando estos resultados a la salud, el crecimiento y el desarrollo de estos niños y niñas.  

¿Cuáles fueron los resultados principales obtenidos?

Este estudio, que tiene en cuenta 45 productos químicos, es una de las primeras descripciones a gran escala del exposoma químico en la infancia europea.

Este estudio, que tiene en cuenta 45 productos químicos, es una de las primeras descripciones a gran escala del exposoma químico en la infancia europea

Tuvimos en cuenta muchas familias de compuestos químicos, incluyendo algunas para las que se sospechaba que existían efectos sobre la salud o para las que era plausible que tales efectos existieran. Se trata de las siguientes: 

  • metales (incluyendo el plomo y el mercurio)
  • fenoles (incluyendo los bisfenoles A, el triclosán, los parabenos)
  • ftalatos (como el DEHP)
  • contaminantes orgánicos persistentes (como los PCB y el DDT)
  • pesticidas organofosforados (la exposición global se mide como la exposición global a algunos pesticidas, como por ejemplo el diazinón)
  • paratión, malatión o terbufós, que sigue utilizándose en lociones anti-piojos
  • sustancias perfluoroalquiladas (incluyendo PFOS y PFOA)
  • retardantes de llama (PBDE).

Encontramos que en toda Europa los niños y las niñas están expuestos a una amplia gama de contaminantes durante el periodo fetal y a lo largo de la infancia, aunque su exposición varía en función del país y del compuesto.

La mayor parte de los contaminantes fueron detectados en prácticamente todos los participantes, pero menos del uno por ciento de las muestras presentaba niveles que superaran los umbrales a partir de los que se considera, en la actualidad, que el riesgo de efectos adversos aumenta. Sin embargo, en el caso del mercurio y de dos sustancias perfluoroalquiladas (PFOS y PFOA), los niveles detectados en muchos de los participantes superaban los valores límite a partir de los que se recomienda reducir la exposición a la sustancia en cuestión.

¿Hubo alguna diferencia en particular entre países?

Los niveles variaron en gran medida entre los seis países, lo que demuestra que el país de residencia es un importante factor determinante de los niveles de exposición personal. Sin embargo, nos dimos cuenta de que los grupos estudiadoss no eran necesariamente representativos de las poblaciones a las que pertenecían.

El país de residencia es un importante factor determinante de los niveles de exposición personal

Creemos que las diferencias entre países pueden explicarse como consecuencia de las diferencias en la dieta y en la contaminación de los alimentos, del uso de productos de consumo y de artículos de aseo personal, de la contaminación en interiores y de la duración del periodo de lactancia materna.

Además, las prohibiciones nacionales de ciertos productos químicos también desempeñan un papel, así como las diferentes formulaciones de producto específicas para cada país. Por ejemplo, en el año 2015, en Francia se prohibió el bisfenol A en todos los materiales que estuvieran en contacto con alimentos. Por consiguiente, observamos concentraciones inferiores de bisfenol A en los niños de la cohorte francesa, en comparación con los de las otras cohortes.

¿Y en el caso de España?

Los niveles de monoetil ftalato (MEP, localizado sobretodo en plásticos y fragancias) y de parabenos (en productos de aseo personal y aditivos alimentarios) en niños españoles fueron de los más altos del estudio. Dichos compuestos se encuentran en gran abundancia en nuestro entorno. Por ejemplo, el MEP, que fue el compuesto dominante en las muestras de orina de los niños, se genera a partir de la degradación de ciertos compuestos (dietil ftalato) presentes principalmente en fragancias utilizadas en productos de higiene personal, pero también en el aire en espacios cerrados. Sin embargo, los niños españoles presentaron niveles más bajos de otros contaminantes, como el metal pesado cadmio, en comparación con los otros niños del estudio.

Los niveles de monoetil ftalato (MEP, localizado sobretodo en plásticos y fragancias) y de parabenos (en productos de aseo personal y aditivos alimentarios) en niños españoles fueron de los más altos del estudio

Las madres españolas también presentaron los niveles medios más elevados de MEP (ftalato) y de cuatro parabenos. Además, el triclosán, otro producto utilizado en productos de higiene pesonal, en particular en la pasta de dientes, era mucho más elevado en las madres españolas.

Los niveles de mercurio también eran más elevados en los niños y madres de la muestra española. Este contaminante se halla en el pescado, y los niños españoles se situaban entre los que más pescado consumían. La exposición crónica al metilmercurio (MeHg), la forma orgánica más tóxica del mercurio, se asocia con un desarrollo cognitivo más lento. Sin embargo, el pescado es la fuente principal de nutrientes considerados promotores del desarrollo infantil, como los ácidos grasos omega-3, por lo que el equilibrio entre los beneficios y los riesgos del consumo de pescado aún debe analizarse en profundidad.

¿Hubo alguna diferencia entre las madres y sus hijos?

Las concentraciones detectadas en las muestras procedentes de madres fueron, por lo general, más elevadas que las detectadas en las muestras infantiles, a excepción de un ftalato relativamente nuevo y del bisfenol A, probablemente como consecuencia de su reciente introducción en el mercado. En el caso de los compuestos que permanecen en el organismo durante largo tiempo, como por ejemplo los PCB y las sustancias perfluoroalquiladas, se espera que las madres presenten niveles más elevados que sus hijos. En lo referente a estos compuestos, observamos correlaciones elevadas entre los niveles hallados en las madres y los encontrados en sus hijos, lo que demuestra que la exposición materna es decisiva para los niveles infantiles muchos años después del nacimiento.

¿Qué significan estos resultados?

Los resultados resaltan la necesidad de llevar a cabo una vigilancia frecuente y coordinada para monitorizar los niveles de contaminantes conocidos y para detectar otros nuevos tan pronto como sea posible. Una buena iniciativa en este sentido es la Iniciativa Europea sobre Biovigilancia Humana (HBM4EU, según sus siglas en inglés) en la que participan España y otros 27 países.

Los resultados resaltan la necesidad de llevar a cabo una vigilancia frecuente y coordinada para monitorizar los niveles de contaminantes conocidos y para detectar otros nuevos tan pronto como sea posible

En cuanto a las sustancias perfluoroalquiladas, la mejor forma de reducir la exposición al PFOS y el PFOA es prohibir su uso. La cantidad de estos contaminantes en productos de consumo, en la dieta y en el ambiente se reducirán con el tiempo. Ya existe una prohibición global contra el PFOS, y se está tramitando una prohibición para el PFOA. También existe un tratado internacional para proteger a las personas y al medio ambiente de los efectos perjudiciales del mercurio.