Publicador de contenidos
javax.portlet.title.customblogportlet_WAR_customblogportlet (Blog Health is Global)

Los contaminantes del agua y su posible impacto en el riesgo de cáncer

16.1.2024
Contaminantes agua Home
Foto: Canva

¿Cuáles son los principales contaminantes del agua potable y del agua recreativa (por ejemplo, las piscinas)? ¿Aumentan el riesgo de cáncer?
 

La contaminación atmosférica es un tema que a menudo atrae nuestra atención, y en general somos conscientes de los riesgos que plantea para la salud. Sin embargo, la contaminación del agua en los países desarrollados suele ser menos visible, y su impacto en la salud humana ha sido menos estudiado. No obstante, en ISGlobal hemos recopilado pruebas científicas sobre los contaminantes del agua y su posible impacto en el riesgo de cáncer.

Deberíamos aspirar a consumir entre 2 y 3 litros de agua al día, lo que supone un total de unos 1.000 litros al año. Reconocer la importancia de este volumen es crucial a la hora de considerar el agua como un factor determinante de la salud. Además, el agua no sólo se ingiere, sino que también se utiliza para ducharse, bañarse o lavarse las manos. En consecuencia, la exposición a determinadas sustancias químicas presentes en el agua también puede producirse por absorción cutánea o inhalación.

Contaminantes derivados de la actividad humana

El agua es portadora de microbios, lo que nos lleva a recordar a John Snow, el brote de cólera y las emblemáticas fuentes londinenses que marcaron el inicio de la epidemiología. Pero aunque la contaminación microbiológica sigue siendo un problema importante en muchas regiones empobrecidas, la principal preocupación de nuestra sociedad actual es la contaminación química del agua potable derivada de las actividades humanas.

  • La agricultura y la ganadería intensivas contribuyen a la contaminación del agua a través de los pesticidas, así como de los nitratos y fosfatos de los fertilizantes y los residuos animales.
  • La industria, los vertederos y las incineradoras también introducen sustancias químicas y residuos tóxicos en las fuentes de agua.
  • Además, los residuos urbanos, incluidos los productos de limpieza, los productos farmacéuticos y los microplásticos (por ejemplo, los que provienen de lavar ropa sintética), contribuyen a la contaminación.
  • Y, por último, la contaminación atmosférica, especialmente la procedente del tráfico, también puede entrar en el agua a través de las precipitaciones.

El tratamiento del agua suele reducir los niveles de muchos contaminantes en el agua de origen. Sin embargo, durante el tratamiento de desinfección del agua pueden crearse nuevos contaminantes, y los materiales utilizados en las tuberías de distribución también pueden contribuir a la contaminación. Incluso en países con una normativa establecida sobre el agua potable, muchas de estas sustancias químicas siguen causando problemas de salud.

 

 

Contaminantes generados involuntariamente durante el tratamiento de desinfección del agua

La desinfección del agua es esencial para prevenir infecciones, y el cloro, el desinfectante más utilizado, es lo que más vidas ha salvado desde su introducción a principios del siglo XX, junto con la penicilina. Sin embargo, la alta reactividad del cloro hace que interactúe con la materia orgánica natural, el bromuro y otros precursores del agua para formar subproductos no deseados conocidos como subproductos de la desinfección (DBP por sus siglas en inglés). Los trihalometanos (THM) destacan como el subproducto más común de la cloración. Y los THM más habituales son el cloroformo y tres compuestos bromados (bromodiclorometano, clorodibromometano y bromoformo). Como los THM son volátiles y permeables a la piel, la exposición se produce no sólo por ingestión, sino también por inhalación y absorción dérmica mientras nos duchamos, bañamos, lavamos los platos, cocinamos y estamos en una piscina.

El cloroformo y el bromodiclorometano están clasificados específicamente por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) como posiblemente cancerígenos para los seres humanos. El resultado para la salud más consistentemente asociado con la exposición humana al THM es el cáncer de vejiga, seguido del bajo peso al nacer y efectos sobre la salud reproductiva. Es importante destacar que estos efectos se han observado a niveles de THM muy por debajo de la concentración máxima permitida de 100 µg/L.

 

 

Agua contaminada con nitratos procedentes de la agricultura y la ganadería intensivas

El agua potable también puede estar contaminada por nitratos, debido principalmente al uso extensivo de fertilizantes nitrogenados en la agricultura intensiva y la ganadería intensiva. Aunque los nitratos en sí no son tóxicos para la salud humana, al ingerirlos se reducen a nitritos en la saliva. En el medio ácido del estómago, los nitritos pueden formar compuestos N-nitrosos, como las nitrosaminas, que tienen efectos cancerígenos en diversos órganos (según datos obtenidos en animales). El consumo de nitratos procedentes del agua potable se ha asociado principalmente con el cáncer de estómago y de colon. Sin embargo, sólo existen unos pocos estudios sobre otros tipos de cáncer, y los resultados aún no son concluyentes.

En nuestra reciente contribución a la investigación, investigamos la asociación entre la exposición a THMs y el riesgo de leucemia linfocítica crónica y cáncer de próstata en un estudio multicaso de control en España. Nuestros resultados sugieren:

  1. Una asociación entre la exposición a THM bromados y la leucemia linfocítica crónica
  2. Mayor riesgo de leucemia asociado al uso frecuente de piscinas con altas concentraciones de DBP
  3. Posible relación entre la exposición al nitrato en el agua potable y el cáncer de próstata, especialmente los tumores más agresivos
  4. El consumo de fruta, verdura y determinadas vitaminas puede prevenir o reducir el riesgo de cáncer asociado a los nitratos en el agua potable

Es importante destacar que estas asociaciones se observaron a niveles de contaminantes dentro de los límites reglamentarios.

 

La solución no es cambiar el agua del grifo por agua embotellada, sino minimizar los residuos que van a parar a las aguas subterráneas, los ríos y el mar

 

¿El agua embotellada es la solución?

La respuesta es un no rotundo. Aunque el agua embotellada no contiene THM, puede contener nitratos que contaminan los acuíferos y las aguas subterráneas, que son las principales fuentes de agua embotellada. Sin embargo, el principal inconveniente del agua embotellada es la producción de residuos plásticos y el consiguiente impacto ambiental. Esta práctica no sólo es insostenible, sino que, desde el punto de vista de la salud humana, es importante reconocer que se produce una migración de microplásticos y aditivos plásticos, como bisfenoles, ftalatos y retardantes de llama, de los envases de plástico al agua. Esta migración se acentúa con el almacenamiento prolongado, temperaturas altas y luz solar directa. Los aditivos de las botellas de plástico son disruptores endocrinos, con potencial para alterar nuestros sistemas endocrinos a dosis muy bajas. Cada vez son más los problemas de salud relacionados con los disruptores endocrinos, desde la infertilidad hasta los trastornos del sistema inmunitario y las enfermedades metabólicas. Así que la solución no es cambiar el agua del grifo por agua embotellada, sino minimizar los residuos que llegan a las aguas subterráneas, los ríos y el mar.

 

Mirando al futuro

El uso de biomarcadores de exposición, la medición de otras sustancias químicas del agua además de los THM, incluidos contaminantes emergentes como los micromicroplásticos y los PFAS, y la evaluación de las mezclas de estos contaminantes son esenciales para abordar los escenarios del mundo real. Igualmente importante es el estudio de la interacción de la dieta y sus compuestos activos con los contaminantes del agua.