Análisis y Desarrollo Global

COVID-19: Novedades científicas

Foto: PublicDomainPictures.net - Representación de virus SARS-COV-2

La epidemia, ahora pandemia, del nuevo coronavirus está avanzando a un ritmo vertiginoso. Afortunadamente, también es el caso de los estudios y la evidencia científica sobre el virus (SARS-CoV-2) y la enfermedad (COVID-19).

En este espacio, que iremos actualizando periódicamente, haremos un resumen de la información más relevante acerca del SARS-CoV2 que vaya emergiendo.

 

[Evidencia publicada entre el 09/09/2020 y el 15/09/2020]

Dar sentido a las mutaciones del virus

El análisis de casi 20.000 secuencias genómicas del SARS-CoV-2 desde diciembre del 2019 sugiere que las mutaciones observadas son el resultado de una evolución neutra, y no de una presión selectiva. Una de las mutaciones más comunes en la proteína Spike del virus (la llamada D614G) se ha vuelto dominante, pero no hay evidencia de que afecte su unión al receptor humano ACE2. De manera importante, las mutaciones observadas no deberían limitar la protección conferida por las vacunas.

¿Qué células son susceptibles de infección?

Un ‘mapa de ARN’ a nivel de una sola célula identifica todas aquellas células del cuerpo que expresan el receptor ACE2 y/o otras proteínas que sirven de vía de entrada para el SARS-CoV-2. Células en el intestino y el riñón son altamente susceptibles a la infección, lo cual coincide con los datos clínicos. Los hallazgos también identifican vías de entrada alternativas en células del pulmón y el cerebro.

La propagación del virus en Estados Unidos y Europa se podría haber evitado

Un análisis que integra múltiples fuentes de información, incluyendo rutas aéreas, incidencia de la enfermedad y secuenciación del genoma viral, muestra que las intervenciones rápidas frenaron con éxito las primeras introducciones del virus en Alemania y en Estados Unidos. Por lo tanto, un cribado y rastreo de contactos intensivo podría haber evitado que la epidemia se acabara propagando por Europa y los Estados Unidos.

Un análisis en el Reino Unido confirma que la transmisión a partir de infecciones presintomáticas es elevada (41% de los casos) y que principalmente ocurre en la ventana de tiempo que va entre 2 y 3 días antes y entre 2 y 3 días después de la aparición de los síntomas.

Mascarillas: ¿más allá de la protección?

Datos recientes sugieren que las mascarillas no solo protegen de la infección sino que también reducen la gravedad de la enfermedad en aquellas personas que llegan a infectarse. De hecho, se ha propuesto que, al reducir la carga viral que una persona inhala, las mascarillas pueden resultar en infecciones asintomáticas pero que confieren un cierto nivel de inmunidad.

Ibuprofeno

Un estudio danés no encuentra asociación entre tomar fármacos antiinflamatorios no esteroides (por ejemplo, el ibuprofeno) y el riesgo de enfermar gravemente o morir por COVID-19.

Algunas novedades en el tratamiento

Plasma de pacientes recuperados

En un ensayo clínico multicéntrico y aleatorizado en India, con más de 450 pacientes, el plasma convaleciente no redujo la mortalidad por COVID-19 o la progresión hacia una enfermedad grave. Sin embargo, los niveles de anticuerpos neutralizantes varían mucho entre diferentes donadores y será necesario medirlos para realmente determinar su eficacia.

Anticuerpos monoclonales

El primer tratamiento específicamente diseñado para el nuevo coronavirus comenzará a probarse en ensayos clínicos. Se trata de un cóctel de anticuerpos desarrollado por Regeneron.

Miniproteínas

Un equipo de la Universidad de Washington utilizó ordenadores para diseñar ‘miniproteínas’ que se unen fuertemente a la proteína Spike del SARS-CoV-2. Diseñaron más de dos millones de proteínas y produjeron y testaron más de 100.000. Las mejores candidatas eran hasta seis veces más potentes inhibiendo la infección comparado con los anticuerpos monoclonales más eficaces descritos hasta la fecha. Estas miniproteínas tienen además la ventaja de ser más fáciles y baratas de producir a gran escala.

Más sobre vacunas

Por la nariz

Estudios preclínicos en ratones muestran que un vector adenoviral que expresa la proteína S del virus induce un nivel mucho más elevado de anticuerpos neutralizantes en periferia y en los pulmones cuando se administra por vía intranasal. La vacuna, desarrollada por Vaxart en Estados Unidos, comenzará a probarse en humanos.

Mientras tanto, China comenzará ensayos de fase 1 con otra vacuna candidata que se administra a través de un espray nasal. La vacuna contiene un virus atenuado de la gripe con fragmentos genéticos de la proteína Spike del SARS-CoV-2.

Una pausa breve pero necesaria

El ensayo clínico de la vacuna de Oxford / Astra Zeneca se ha reiniciado tras una breve pausa debido a que una participante tuvo que ser hospitalizada por síntomas neurológicos. Este tipo de incidentes son esperables cuando se prueba la vacuna en miles de personas, y la pausa es una buena señal de que el proceso para asegurar la seguridad de los participantes está funcionando. Las autoridades reguladoras del Reino Unido concluyeron que es seguro seguir con el ensayo. Aún no se sabe cuándo se reiniciará en los Estados Unidos.

Efectos indirectos de la pandemia

La pandemia está ampliando la brecha entre países ricos y países pobres – el 69% de las personas entrevistadas en países pobres declaran una pérdida de ingresos, comparado con el 45% de personas en países más ricos, según una encuesta para la BBC.

 

[Evidencia publicada entre el 02/09/2020 y el 08/09/2020]

¿Virus en cada exhalación?

Los pacientes infectados pueden expulsar millones de copias de ARN del virus SARS-CoV-2 en el aire cada hora , simplemente por el hecho de respirar, según un estudio en China. En cambio, se detectó poco ARN viral sobre las superficies en contacto con los pacientes. Aunque el estudio no analiza la capacidad infectiva, ciertamente sustenta el uso de medidas preventivas como la ventilación adecuada y mascarillas para reducir el riesgo de infección por vía aérea.

Más sobre factores de riesgo

Mujeres embarazadas

El análisis de varios estudios concluye que el embarazo aumenta el riesgo de requerir cuidados intensivos . Además, la COVID-19 aumenta el riesgo de partos prematuros.

Portadores de anemia falciforme

Portar una copia del gen de anemia falciforme podría  aumentar el riesgo de enfermar gravemente o morir de COVID-19 , lo cual ayudaría a explicar por qué la enfermedad está afectando de manera desproporcionada a las personas afroamericanas, según proponen algunos investigadores. Se estima que tres millones de personas en EUA portan una copia del gen.

Virus circulando en sangre

El SARS-CoV-2 se detecta normalmente en el tracto respiratorio. Sin embargo, un estudio en Suecia muestra que aquellos pacientes que tienen ARN viral en la sangre cuando ingresan al hospital tienen un riesgo de siete a ocho veces mayor de enfermar gravemente o morir.

Inmunidad frente al SARS-CoV-2

Datos desde Islandia

Las personas infectadas tienen anticuerpos frente al SARS-CoV-2 hasta cuatro meses después del diagnóstico , según un estudio en Islandia que usó seis ensayos diferentes para medir anticuerpos en más de 30.000 personas. Los resultados también permiten estimar que 0,9% de los habitantes se infectaron con SARS-CoV-2 y que la infección fue fatal en el 0,3% de casos.

El papel clave de las células T

Las células T CD8+ pueden ser un mejor marcador de inmunidad antiviral que los anticuerpos, concluye un estudio que analizó la respuesta de células T CD8+ en 26 pacientes convalecientes y 25 personas sanas. Notablemente, se detectaron respuestas T específicas de SARS-CoV-2 incluso en pacientes convalecientes que no tenían niveles detectables de anticuerpos. Otro estudio muestra que los pacientes consíntomas moderados de COVID-19 tienen una mayor proporción de células T CD8+ específicas del virus comparado con pacientes graves.

Otras células T ‘no convencionales’ - las asociadas a las mucosas y las llamadas asesinas naturales – también parecen jugar un papel benéfico. Pacientes que mostraban una activación de estas células T no convencionales al momento de ingresar al hospital tenían menos riesgo de hipoxia y salieron antes del hospital que aquellos pacientes cuyas células estaban menos activas.

Finalmente, una revisión sobre inmunidad y COVID-19 subraya que las células B y T de memoria pueden mantenerse incluso en ausencia de niveles detectables de anticuerpos circulantes.

Tratamiento: corticoesteroides salvavidas

Los corticoesteroides pueden reducir la mortalidad en pacientes graves, según un análisis liderado por la OMS de set ensayos aleatorios que incluyeron a 1.703 pacientes. La mortalidad a 28 días fue del 32% en pacientes que recibieron corticoesteroides (incluyendo la dexametasona), versus el 40% en pacientes que recibieron el cuidado habitual o placebo.

Resultados de fase 1 para otras dos vacunas candidatas

La vacuna NVX-CoV2373 de Novavax, compuesta de trímeros de la proteína S del SARS-CoV-2 y el adyuvante Matrix-Ms, parece ser segura y genera niveles de anticuerpos superiores a los observados en suero convaleciente así como una buena respuesta T CD4+.

También se publicaron los primeros resultados de la vacuna rusa, basada en vectores adenovirales y desarrollada por el Instituto Gamaleya. La vacuna consiste en una primera inmunización con un adenovirus recombinante (rAd26-S) seguido de una segunda inmunización con otro adenovirus (rAd5-S) tres semanas después. La vacuna fue bien tolerada e indujo una buena respuesta humoral (es decir, anticuerpos neutralizantes) y celular (respuesta CD4+ y CD8+) en todos los participantes. El ensayo se hizo con 76 personas voluntarias sanas entre 18 y 60 años de edad, pero no se incluyó un grupo control.

Distribución de la vacuna

Diecinueve expertos y expertas en salud pública exponen un ‘Modelo de prioridad justa’ para la distribución de la o las vacunas cuando estén disponibles. Se basa en tres valores:beneficiar a las personas y limitar el daño,priorizar a los más desaventajados, y evitar la discriminación. Argumentan que distribuir diferentes cantidades de vacuna a diferentes países no es discriminatorio si aporta un beneficio efectivo y al mismo tiempo se priorizan los más pobres.

Confianza en la vacuna

Una encuesta en España realizada por FECYT muestra que el 68% de las personas encuestadas está dispuesta a vacunarse contra la COVID-19 . La confianza en las vacunas en general permanece alta entre la población española: la mayoría considera que son eficaces para prevenir enfermedades (96%) y que son seguras (94%).

 

[Evidencia publicada entre el 28/08/2020 y el 1/09/2020]

Pruebas más rápidas y sencillas para detectar el virus

El ensayo SHERLOCK se basa en una reacción enzimática altamente sensible para detectar el ARN de SARS-CoV-2. La prueba es muy específica y sensible, y debería facilitar la detección de personas infectadas con SARS-CoV-2 en lugares con pocos recursos, ya que no requiere  equipos especiales.

La FDA de EEUU otorgó una autorización de emergencia a los laboratorios Abbott para un ensayo que detecta proteínas virales (en vez de ARN) y que costará unos 5 dólares US. La prueba BinaxNOW usa la tecnología de flujo lateral (es decir, una banda de papel) para detectar antígenos del virus a partir de hisopos nasales. Incluso si estos tests rápidos son menos sensibles que los tests de PCR, los expertos insisten en que pueden ayudar a detectar a las personas con altas cargas virales y que, por lo tanto, son potencialmente infecciosas.

COVID-19: pasa fácilmente inadvertida en niños y niñas

Un estudio en Corea del Sur con 91 menores que dieron positivo por PCR para SARS-CoV-2 durante el rastreo de contactos muestra que en el 66% de los casos no se habían reconocido síntomas antes del diagnóstico, y que el 22% de los casos permaneció asintomático durante el estudio. La duración de los síntomas varió mucho, de tres días a tres semanas.

Cuantificando la letalidad

Un conjunto de estudios en diferentes países ha permitido cuantificar el riesgo de morir por COVID-19. Por cada 1.000 personas infectadas con el coronavirus y menores de 50 años, prácticamente ninguna morirá. Para personas de entre 50 y 65 años de edad, unas cinco morirán —más hombres que mujeres. El riesgo aumenta de manera drástica a partir de ahí. Por cada 1.000 personas de 75 años o más infectadas, unas 116 morirán.

Un estudio con 651 niños y jóvenes menores de 19 años que ingresaron por coronavirus en 138 hospitales del Reino Unido concluye que el número de casos con enfermedad grave fue raro, y el número de muertes, excepcionalmente raro. También indica que los niños o las niñas con síndrome inflamatorio multisistémico tienen características demográficas y clínicas distintas, según si están en la fase aguda de la infección (positivos por PCR) o post-aguda (positivos por anticuerpos). El ingreso a cuidados intensivos fue más elevado entre niñas o niños negros.

Avances en el tratamiento

Tocilizumab

Un estudio de cohortes en 60 hospitales españoles, con 778 enfermos de COVID-19 en estado hiperinflamatorio, muestra que el tocilizumab (un anticuerpo que inhibe la molécula inflamatoria IL-6) disminuye el riesgo de intubación y/o muerte en estos pacientes. Sin embargo, se necesitan ensayos clínicos aleatorios para confirmar estos resultados.

¿Un antiviral de amplio espectro?

Un pequeño péptido derivado de una proteína de defensa del ratón mostró una actividad antiviral potente contra virus que penetran en las células vía pequeñas vesículas llamadas endosomas, entre los que se encuentran el virus de la gripe H1N1, el de la gripe aviar H7N9, y los coronavirus SARS-CoV-2, MERS-CoV y SARS-CoV. El péptido (llamado P9R) protegió a ratones de una carga letal del virus H1N1. Otra ventaja es que la probabilidad de desarrollar resistencia a este péptido parece baja.

Vacunas: no hay que precipitarse

La compañía Moderna anunció que su vacuna a base de ARNm induce respuestas inmunes en adultos mayores comparables a las observadas en voluntarios jóvenes, lo cual da esperanza de que sea efectiva en un colectivo con alto riesgo de enfermar gravemente por COVID-19.

La carrera por las vacunas se intensifica y la comunidad científica alerta del riesgo de lanzar al mercado una vacuna sin datos suficientes sobre su eficacia. “Autorizar una primera vacuna con prisas podría dificultar la evaluación de otras vacunas más efectivas”, dicen.

 

[Evidencia publicada entre el 21/08/2020 y el 27/08/2020]

Población infantil y transmisión

Un estudio con 192 menores con infección por SARS-CoV-2 confirmada o sospechosa muestra que la carga viral en la nariz y garganta es mayor en los primeros dos días de síntomas y significativamente más elevada que en adultos hospitalizados con enfermedad grave. Sin embargo, es importante recordar que un nivel elevado de ARN viral no es sinónimo de alta capacidad infecciosa.

Por otro lado, el estudio Kids Corona realizado en Barcelona este verano, con más de 2.000 participantes, encontró que la tasa de contagio (R0) en los casales de verano fue hasta 6 veces menor que la de la población general, y que los menores infectados generaron pocos casos secundarios. Mantener grupos “burbuja” fue clave para contener la transmisión, además de la higiene de manos, el uso de mascarillas y las actividades al aire libre. Un estudio en el Reino Unido también indica que las infecciones y brotes de SARS-CoV-2 en escuelas de verano fueron poco frecuentes, y la transmisión ocurrió sobre todo entre adultos. Los resultados subrayan la importancia de controlar la transmisión en la comunidad para proteger las escuelas.

Otro estudio muestra una frecuencia promedio baja (0,65%) de pruebas positivas para el SARS-CoV-2 en más de 33.000 niños y niñas asintomáticos que acudieron a 25 hospitales en EEUU por razones quirúrgicas u otras razones médicas hasta mayo de este año.

Saliva: una opción fiable y más sencilla

El estudio Kids Corona también mostró que las pruebas PCR a partir de saliva son fiables y mejor aceptadas que las pruebas a partir de muestras nasofaríngeas, como confirma otro estudio realizado en EEUU con más de 1.000 muestras de casi 400 voluntarios que acudieron a un puesto de cribado.

Marcadores de enfermedad grave y muerte

Los niveles en suero de dos moléculas inflamatorias (IL-6 y TNF-α) son buenos marcadores predictivos de COVID-19 grave o muerte, según un estudio realizado por investigadores del Mount Sinai en Nueva York. Los autores concluyen que los niveles de IL-6 y TNF-α en el suero deben tomarse en cuenta para guiar decisiones con respecto al manejo de pacientes con COVID-19 y para realizar e interpretar ensayos clínicos.

La obesidad incrementa de casi 50% el riesgo de morir por COVID-19, según un meta-análisis que usó datos de muchos países. Los autores del estudio también alertan de la posibilidad de que las personas obesas puedan requerir mayores dosis de la vacuna. Estos resultados son preocupantes, ya que el 20% de la población global tiene sobrepeso u obesidad y hasta 66% en el Reino Unido o los EEUU.

La buena noticia es que la supervivencia de pacientes con COVID-19 en terapia intensiva está aumentando de manera drástica, y esto se observa en todas las categorías de edad, según datos del Reino Unido.

Casos de reinfección: no hay motivos de alarma

Un hombre de Hong Kong, de 33 años de edad, fue tratado en el hospital el mes de marzo tras enfermar de COVID-19. Cinco meses después, a su regreso de España, dio positivo para el virus de nuevo en un control de rutina, pero no desarrolló síntomas. El análisis genómico del virus confirmó que se trataba de una verdadera reinfección. Los expertos coinciden que no hay motivo de alarma : i) no se sabe si el individuo desarrolló anticuerpos neutralizantes tras la primera infección; ii) el hecho de que no desarrolló síntomas tras la reinfección sugiere una inmunidad eficaz que, aunque no evitó la infección, sí previno la enfermedad; iii) aún no se sabe la frecuencia de estas reinfecciones o qué tanto contribuyen a la transmisión viral.

Vacunas: ¿mejor por la nariz?

Una sola dosis intranasal de la vacuna candidata de Oxford (ChAd-SARS-CoV-2-S ) evitó casi por completo la infección por SARS-CoV-2 en nariz, garganta y pulmones de un modelo de ratón que expresa el receptor ACE2 humano. Esto contrasta con la inyección intramuscular, que induce una buena respuesta inmune y protege de la enfermedad pero no previene la infección en nariz y garganta.

Otra vacuna que también usa un adenovirus que expresa la proteína ‘Spike’ del SARS-CoV-2, protegió a macacos de infección cuando administrada por vía nasal o intramuscular. Aunque la administración intranasal indujo menos anticuerpos y respuestas celulares a nivel sistémico, confirió una buena protección contra la infección por SARS-CoV-2. Los autores señalan que una vacuna intranasal permitiría a las personas de administrarla ellas mismas.

Un esquema para evaluar el riesgo de contagio

El riesgo de transmisión va más allá de la distancia de seguridad – depende también de otros factores como el flujo de aire, la carga viral, y la duración del contacto con otras personas. Un esquema incorpora todos estos factores, para evaluar de manera más acertada el riesgo de contagio en diferentes contextos y actividades.

Infografía sobre el riesgo de transmisión de la COVID-19
Fuente: BMJ 2020;370:m3223

 

[Evidencia publicada entre el 31/07/2020 y el 20/08/2020]

¿Una variante viral más moderada?

En Singapur y otros países se han encontrado variantes del SARS-CoV-2 con una deleción particular (∆382) en su genoma. Un estudio con 278 pacientes (de los cuales 22% estaban infectados únicamente con dicha variante) sugiere que puede estar asociado con una infección más moderada. Sin embargo, se necesitan más estudios para entender las características clínicas y epidemiológicas de dichas variantes virales.

Carga viral en personas asintomáticas y niños

Un estudio con 300 personas en un centro comunitario de Corea del Sur muestra que la carga viral en individuos asintomáticos es similar a la de pacientes sintomáticos. De manera similar, un análisis sugiere que los menores de cinco años con COVID-19 leve a moderada tienen una carga viral parecida a los adultos. Sin embargo, estos estudios midieron ácido nucleico viral, y no virus infectivo.

Síntomas post-COVID

El seguimiento de una cohorte de pacientes COVID-19 durante 12 semanas tras su recuperación muestra que la mayoría (74%) tenía síntomas persistentes, y que se necesita un enfoque holístico centrado en su rehabilitación y bienestar general.

Los síntomas persistentes incluyen fatiga y dificultad para pensar. En este sentido, un estudio prospectivo que realizó resonancia magnética del cerebro a 60 pacientes de COVID-19 tres meses después, encontró anormalidades micro estructurales o funcionales en el 55% de los mismos, comparado con controles sanos.

Factores de riesgo

Obesidad

Un informe del Reino Unido proporciona nueva evidencia de que el sobrepeso es un factor de riesgo importante e independiente para la COVID-19. Un estudio de cohorte observa un riesgo elevado incluso para un exceso de peso moderado. Esto podría deberse en parte a deficiencias en el metabolismo de glucosa y lípidos.

Diabetes

Las mortalidad en personas con diabetes de tipo 1 y tipo 2 aumentó considerablemente durante la pandemia inicial en Inglaterra, según un estudio poblacional. El riesgo de morir de COVID-19 es hasta 3.5 veces mayor para personas con diabetes de tipo 1, y 2 veces mayor para personas con diabetes de tipo 2, comparado con pacientes sin diabetes.

Etnicidad

Los problemas renales pueden afectar particularmente a pacientes con COVID-19 de orígen africano portadores de una variante del gen APOL1, según un análisis. Por otro lado, un estudio sobre el síndrome inflamatorio multisistémico asociado a COVID-19 en población infantil revela que una gran proporción de casos (73,6%) son hispánicos o afroamericanos.

Evidencia de una inmunidad fuerte y duradera

El SARS-CoV-2 genera una robusta respuesta de células T altamente funcionales, lo cual sugiere que la exposición al virus puede evitar episodios recurrentes de COVID-19, según un estudio publicado en la revista Cell. Muy importante, se detectaron células T sespecíficas de SARS-CoV-2 en familiares expuestos al virus pero que eran negativos para anticuerpos, así como en individuos que tuvieron una infección asintomática o leve.

De hecho, una serie de nuevos estudio están dando señales alentadoras de una inmunidad fuerte y duradera, incluso en personas que desarrollaron síntomas leves de COVID-19. Uno de estos estudios detectó niveles estables de anticuerpos IgG no sólo en sangre pero también en saliva (lo cual indica una respuesta inmune a nivel de mucosas), incluso en personas que solo desarrollaron síntomas leves de COVID-19. Otro estudio detectó niveles estables de anticuerpos específicos para diferentes proteínas virales hasta tres meses tras la infección, incluso en individuos asintomáticos.

Tratamiento

Un equipo ha desarrollado un receptor ACE2 soluble con afinidad mejorada, que podría funcionar como señuelo al unirse al virus y evitar que se una a las células del huésped. Este receptor señuelo podría usarse como terapia contra la COVID-19.

Vacunas

Se han publicado los resultados preclínicos para dos de las vacunas candidatas más prometedoras. La vacunación de macacos con la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 de Oxford indujo una buena respuesta de anticuerpos y células T en macacos. Los animales vacunados expuestos al virus tenían una menor carga viral comparada con animales no vacunados, y no desarrollaron neumonía. No se observó ningún efecto adverso relacionado con la producción de anticuerpos. Por su parte, una dola dosis de la vacuna Ad26 (desarrollada por Janssen) en macacos indujo una fuerte producción de anticuerpos neutralizantes, y otorgó protección casi completa en el tracto respiratorio superior e inferior tras la infección con el virus. Los niveles de anticuerpos neutralizantes obtenidos con la vacuna se relacionaron con la eficacia de protección.

Novavax anunció resultados prometedores para la fase 1 de su vacuna recombinante acoplada con un adjuvante a base de saponina (MatrixM). Dos dosis de la vacuna fueron bien toleradas e indujeron un buen nivel de anticuerpos neutralizantes y respuestas T en las personas voluntarias. Novavax es una de las vacunas financiadas por la operación Warp Speed en EEUU.

Rusia declaró que su vacuna COVID-19 está lista para uso a pesar de que apenas empezó los ensayos de fase 3, generando preocupación a nivel internacional. La vacuna, desarrollado por el Instituto Gamaleya de Moscú con ayuda del ministerio de defensa, usa un vector adenoviral para expresar la proteína S del virus. Los científicos rusos no han publicado aún ningún resultado sobre la vacuna en animales o en primeros ensayos humanos.

 

[Evidencia publicada entre el 24/07/2020 y el 30/07/2020]

Hoy se cumplen seis meses desde que la OMS declaró el nuevo coronavirus una emergencia pública de carácter internacional, cuando había menos de 100 casos y ninguna muerte fuera de China.

Más sobre los orígenes del SARS-CoV-2

Aunque aún no se sabe de manera precisa cómo, cuándo o dónde saltó el nuevo coronavirus a humanos, un nuevo estudio genómico sugiere que el linaje que dio origen al SARS-CoV-2 divergió de otros virus relacionados hace entre 40 y 70 años, y que ha estado circulando en murciélagos durante varias décadas. El estudio no descarta que un pangolín u otro mamífero haya servido de huésped intermediario, pero sí sugiere que el SARS-CoV-2 no se recombinó con un coronavirus del pangolín.

Más sobre su transmisión

Recién nacidos

Un estudio con 116 mujeres positivas para COVID-19 que dieron a luz muestra que la transmisión del virus al bebé es poco probable siempre y cuando se respeten las medidas necesarias de higiene. Los recién nacidos pueden compartir habitación con la madre y amamantar si los padres adoptan estrategias preventivas.

Escuelas

Un brote importante de COVID-19 en una escuela secundaria de Israel se asoció con la dispensa de usar mascarillas y con el uso continuo de aire acondicionado, debido a una ola de calor extremo.

Cruceros

Un análisis genómico muestra que el brote en el crucero Diamond Princess (que infectó a cerca de 700 personas) se generó a partir de una sola persona que subió a bordo infectada con el virus. La propagación ocurrió durante actividades masivas en áreas de recreación, y entre personas que compartían cabina durante la cuarentena.

Personas en riesgo

En el continente americano, tres de cada diez personas –es decir casi 325 millones– están en peligro de desarrollar una forma grave de COVID-19 debido a condiciones crónicas de salud, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Efectos de larga duración

Una encuesta telefónica realizada en los EE. UU. con adultos sintomáticos que resultaron positivos para la prueba de SARS-CoV-2 pero que no fueron hospitalizados, revela que el 35% de los encuestados no había recuperado su estado usual de salud entre dos y tres semanas después del diagnóstico. Uno de cada cinco jóvenes adultos sin ninguna condición crónica de salud sufría todavía efectos.

Otro estudio con una cohorte de pacientes alemanes recién recuperados de COVID-19 reveló una inflamación cardiaca en el 60% de los pacientes, independientemente de problemas preexistentes de salud o de la gravedad de los síntomas.

La mortalidad se puede reducir

Un análisis de datos de 169 países muestra que la tasa de mortalidad por COVID-19 puede reducirse si se incrementa el cribado, se mejora la eficacia del gobierno y se aumenta el número de camas de hospital.

¿Protección cruzada?

Algunas personas que nunca han estado expuestas al nuevo coronavirus ni han sido infectadas por él tienen anticuerpos capaces de reconocer una región de la proteína viral Spike llamada S2 y que comparten los coronavirus del resfriado común (HCoVs) y el SARS-CoV-2. El estudio también muestra que estos anticuerpos pueden neutralizar al SARS-CoV-2 y son más frecuentes en la población infantil y adolescente.

De la misma manera, se han detectado células T del sistema inmune capaces de reconocer al SARS-CoV-2 en individuos que nunca han estado expuestos al virus. Un estudio publicado en Nature esta semana detectó células T CD4+ capaces de reconocer al SARS-CoV-2 en un 83% de pacientes con COVID-19 pero también en un 35% de personas sanas. Estas células reconocían una región de la proteína S compartida por el SARS-CoV-2 y los coronavirus del resfriado común. Aún no se sabe qué papel juegan estas células T preexistentes, con reactividad cruzada al SARS-CoV-2, en el desenlace clínico de la COVID-19.

Novedades en tratamiento

Anticuerpos

Un anticuerpo humanizado (obtenido en ratón) redujo los niveles de SARS-CoV-2 en los pulmones y previno patología pulmonar en un modelo animal de COVID-19. El anticuerpo se une a la región de la proteína S que permite al virus invadir las células del huésped y lo neutraliza.

Hidroxicloroquina

Esta semana se han publicado cuatro estudios que proporcionan aún más evidencia de que el fármaco no es eficaz para prevenir o tratar la COVID-19.

Un ensayo multicéntrico y controlado en Brasil, con pacientes hospitalizados con enfermedad leve o moderada, muestra que la hidroxicloroquina, con o sin azitromicina, no mejoró el estatus clínico después de 15 días, comparado con el grupo de control. Además, el ensayo RECOVERY ha publicado sus resultados con 1.561 pacientes hospitalizados que recibieron hidroxicloroquina y 3.155 pacientes que no la recibieron. El fármaco no redujo la mortalidad a los 28 días e incluso se asoció con una estancia más larga en el hospital y un mayor riesgo de progresar hacia la ventilación mecánica o la muerte.

Dos ensayos preclínicos apoyan estos resultados. Un estudio, realizado con macacos infectados con SARS-CoV-2, muestra que la hidroxicloroquina, con o sin azitromicina, no tiene ningún efecto terapéutico o profiláctico. Otro estudio muestra que, aunque la cloroquina inhibe la replicación del virus en líneas celulares del riñón, no bloquea la infección en una línea celular del pulmón, lo cual indica que el fármaco interfiere con una vía que no es relevante en el pulmón y por lo tanto es improbable que frene la propagación del virus en y entre pacientes.

Vacunas

Una vacuna a base de ARNm que codifica para una región de la proteína S del SARS-CoV-2 rodeado por nanopartículas de lípidos indujo un buen nivel de anticuerpos neutralizantes contra el virus y una buena respuesta celular en ratones y primates no humanos. La vacuna candidata ARCoV, desarrollada por un equipo chino, puede almacenarse a temperatura ambiente al menos una semana. Actualmente se está evaluando en ensayos clínicos de fase 1.

La vacuna de ARNm desarrollada por Moderna protegió a macacos de la inflamación y daño pulmonar cuando fueron expuestos al virus. Los macacos vacunados desarrollaron un buen nivel de anticuerpos y una buena respuesta T CD4+ (aunque no T CD8+).

 

[Evidencia publicada entre el 17/07/2020 y el 23/07/2020]

¿Confinamientos sincronizados?

Si Europa realiza confinamientos intermitentes de manera sincronizada, se podría reducir a la mitad el número de confinamientos necesarios para acabar con la transmisión comunitaria en el continente, según un estudio. Si, por el contrario, los países que están muy conectados reabren de manera prematura, el repunte de casos se podría dar hasta cinco semanas antes.

Transmisión de COVID-19 y población infantil

Un estudio en Corea del Sur, con 59.073 contactos de 5.706 casos primarios de COVID-19 muestra que el 11,8% de los contactos que vivían en el domicilio de alguno de los casos primarios desarrollaron COVID-19, comparado con el 1,9% de contactos que no vivían en el domicilio. Los resultados también indican que los niños y niñas de entre 10 y 19 años parecen transmitir la enfermedad de manera comparable a los adultos, aunque los menores de diez años la transmitirían menos. Sin embargo, el estudio solo analizó pacientes con síntomas. Aún no está claro qué tan eficientes son las niñas y niños asintomáticos en transmitir el virus.

Más sobre niveles de anticuerpos

Un estudio con 34 pacientes que presentaban síntomas moderados de COVID-19 describe una disminución rápida en el nivel de anticuerpos en algunos de estos pacientes, lo cual según los autores lleva a ser cauto frente a la inmunidad de grupo o la duración de la(s) vacuna(s).

Sin embargo, es importante recordar que por el momento no se sabe cuál es el nivel de anticuerpos necesario para conferir protección y que en cualquier infección es normal que los anticuerpos desciendan con el tiempo. De hecho, otro estudio con 19.680 personas en la ciudad de Nueva York muestra que la mayoría de las personas infectadas y que desarrollaron síntomas leves o moderados de COVID-19 presentan una buena respuesta de IgG que reconocen la proteína Spike del virus. Muestra también que los niveles son relativamente estables durante por lo menos tres meses, y que la cantidad de anticuerpos frente a Spike se correlaciona bien con la actividad neutralizante de los mismos.

Tratamiento

Reforzando la primera línea de defensa

La compañía británica Synairgen anunció resultados prometedores pero preliminares para una forma inhalada de interferón beta que parece reducir el riesgo de enfermar gravemente de COVID-19. De hecho, una serie de estudios recientes sugieren que el SARS-CoV-2 desarma los interferones (IFN), una de las primeras líneas de defensa contra un virus, y por lo menos cinco estudios han encontrado que el tratamiento o profilaxis con interferón protege a células o ratones del SARS-CoV-2. Varios ensayos clínicos están actualmente probando la eficacia de interferones en el tratamiento o la prevención de la enfermedad. Uno de ellos, recién publicado, muestra que el IFN-a2b redujo la mortalidad en pacientes hospitalizados, pero solo cuando se administraba en los primeros cinco días de hospitalización.

Anticuerpos

Un equipo norteamericano describe dos anticuerpos con potente actividad neutralizante y que reconocen dos regiones contiguas de la proteína Spike. Ambos anticuerpos, solos o en combinación, son capaces de proteger a ratones y macacos de la infección por SARS-CoV-2 y de la enfermedad.

Vacunas

Resultados alentadores de fase 1 para dos vacunas candidatas a base de adenovirus

Los primeros resultados en humanos para la vacuna candidata desarrollada por Oxford, basada en un vector de adenovirus de chimpancé (ChAdOx1 nCoV-19), muestran que la vacuna tiene un buen perfil de seguridad e indujo la producción de anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los 1077 participantes. Los niveles de anticuerpos aumentaron aún más en un pequeño subgrupo que recibió una segunda dosis de la vacuna, 28 días más tarde. También se observaron respuestas celulares (linfocitos T) en la mayoría de los participantes.

Otra vacuna candidata que usa un adenovirus humano como vector, desarrollada por CanSino en China, también indujo la producción de anticuerpos neutralizantes y respuestas T tras una sola dosis en la mayoría de las personas voluntarias, con un buen perfil de seguridad. Las personas mayores de 55 años respondieron menos bien, lo cual indica que puedan necesitar una segunda dosis.

Aún no se sabe si estas vacunas son eficaces para prevenir la infección o la enfermedad. Para esto, se necesitan ensayos de fase 2 y 3. De hecho, este tipo de ensayos ya han comenzado para algunas candidatas. La vacuna de Oxford/Astra Zeneca ya se está probando en Brasil, junto con la vacuna de Sinovac (China), a base de virus inactivado. El país ahora ha aprobado ensayos para una tercera candidata (basada en ARNm desarrollada por Pfizer y BioNTech).

Una iniciativa para acelerar los resultados de eficacia

El grupo de incidencia 1DaySooner ha enviado una carta abierta firmada por 15 premios Nobel y un centenar de investigadores y otras personas expertas pidiendo al gobierno norteamericano la preparación de ensayos con personas jóvenes y sanas (que tienen menos probabilidad de enfermar gravemente), que serían vacunadas y luego expuestas al virus, bajo condiciones controladas.