El Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) e ISGlobal: una historia de colaboración y misión compartida

El Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) e ISGlobal: una historia de colaboración y misión compartida

21.7.2021
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Foto: Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM).

[Este texto está escrito por Denise Naniche, directora científica de ISGlobal. Es el segundo de una serie de artículos para conmemorar el 25º aniversario del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM)].

 

Al tiempo que celebramos el 25º aniversario de la fundación del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) en el sur de Mozambique, reflexionamos también sobre la co-evolución del CISM y de ISGlobal, y sobre la forma en que los dos centros han interaccionado y dado forma conjuntamente a las agendas de investigación científica de ambas instituciones. Tal como los fundadores de ISGlobal, Pedro Alonso y Clara Menéndez, resumieron el quid de la cuestión en su anterior entrada en el blog: “si no fuera por el CISM, no existiría ISGlobal”.

A mediados de los años noventa, los profesionales pioneros descritos en el post de Pedro Alonso y Clara Menéndez asumieron la misión de contribuir a crear una institución de investigación en Mozambique para abordar enfermedades que afectaran a las comunidades más pobres y más vulnerables del mundo. En aquel momento, el concepto de investigación como un camino para superar la desigualdad en salud contrastaba con las tendencias dominantes presentes durante la mayor parte del siglo XX, que apostaban por la ayuda humanitaria como pilar para ocuparse de las lagunas en la atención sanitaria de las poblaciones vulnerables.

La ayuda humanitaria llegó en forma de organizaciones no gubernamentales que aportaron una asistencia y una atención sanitaria muy necesarias a muchas comunidades, pero que en pocas ocasiones incluían la investigación. Los investigadores que trabajaban en el Hospital Clínic y en el CRESIB, instituciones precursoras de ISGlobal, e investigadores del CISM, junto con algunas otras instituciones pioneras en el África subsahariana, defendían la investigación como herramienta de impacto para combatir las desigualdades en salud. En efecto, a lo largo de sus 25 años de existencia, el CISM ha demostrado que la investigación y la formación para generar y trasladar conocimiento representan un poderoso camino hacia la mejora de la salud y el bienestar de la población, y para ayudar a esta a escapar del ciclo vicioso de la pobreza y la enfermedad.

El CISM ha demostrado que la investigación y la formación para generar y trasladar conocimiento representan un poderoso camino hacia la mejora de la salud y el bienestar de la población, y para ayudar a ésta a escapar del ciclo vicioso de la pobreza y la enfermedad

Misión compartida

Tanto el CISM como ISGlobal comparten el fin último de promover y salvaguardar la salud de las poblaciones vulnerables mediante la investigación y la traslación. ISGlobal lucha por ayudar a cerrar las brechas en las disparidades en salud entre distintas regiones del mundo, y dentro de éstas. Uno de los pilares principales ha sido la investigación y la formación en el control y la prevención de enfermedades infecciosas. ISGlobal ha buscado soluciones para controlar y eliminar las principales enfermedades infecciosas presentes en las regiones más pobres del mundo tejiendo alianzas con instituciones en países de ingresos bajos y medios, incluyendo el CISM en la década de 1990.

Tanto el CISM como ISGlobal comparten el fin último de promover y salvaguardar la salud de las poblaciones vulnerables mediante la investigación y la traslación. Foto: Magude, provincia de Maputo (Mozambique).

En aquel momento y hasta el día de hoy, el espacio de Manhiça ha situado la investigación en el contexto de la cruda realidad de la elevada mortalidad infantil, una preponderancia de enfermedades infecciosas que incluyen las infecciones diarreicas y respiratorias en niños, así como la malaria, el VIH/SIDA y la tuberculosis. El CISM se ha centrado en la investigación al servicio de abordar las principales causas de morbilidad y mortalidad en Mozambique, y, como tal, en muchos países de ingresos bajos y medios. La colaboración prolongada entre ISGlobal y el CISM ha proporcionado el marco y las sinergias necesarias para que la investigación avance a pasos agigantados: generando conocimiento, formando a la nueva generación de científicos, y trasladando la investigación a políticas.

El espacio de Manhiça ha situado la investigación en el contexto de la cruda realidad de la elevada mortalidad infantil, una preponderancia de enfermedades infecciosas que incluyen las infecciones diarreicas y respiratorias en niños, así como la malaria, el VIH/SIDA y la tuberculosis

Algunos ejemplos

El programa de investigación sobre la malaria, el mayor programa de ISGlobal, abarca la cadena de valor completa de la investigación, desde la comprensión del ciclo de vida del parásito Plasmodium hasta la investigación sobre vacunas y la implementación de estrategias de eliminación de la malaria. El programa de malaria de ISGlobal trabaja en muchas zonas del mundo, pero se ha desarrollado a partir de las semillas plantadas hace tiempo en Manhiça. La historia de la investigación sobre la malaria en el CISM se entrelaza con el desarrollo clínico de la vacuna RTS,S contra la malaria. La colaboración entre el CISM y los investigadores que trabajaban en el Hospital Clínic y el CRESIB, instituciones precursoras de ISGlobal, generó la evidencia científica necesaria para licenciar la primera vacuna contra la malaria. Además, estos éxitos iniciales promovieron la colaboración duradera CISM-ISGlobal y consolidaron sus agendas de investigación compartidas en la prevención, el control y la eliminación de la malaria.

La colaboración entre el CISM e investigadores que trabajaban en el Hospital Clínic y el CRESIB, instituciones precursoras de ISGlobal, generó la evidencia científica necesaria para licenciar la primera vacuna contra la malaria

Los epidemiólogos y patólogos de ISGlobal y del Hospital Clínic han colaborado durante décadas con el CISM y el Hospital Central de Maputo en la investigación de las causas de mortalidad materna e infantil mediante el uso y validación de abordajes para la autopsia, empezando con autopsias diagnósticas completas, y más recientemente a través de la validación e implementación de la autopsia mínimamente invasiva. El CISM fue de los primeros colaboradores en explorar la aceptabilidad social y comunitaria, crucial para su utilización generalizada. La investigación puntera sobre las causas de muerte ha reestructurado, literalmente, la forma en que docenas de países abordan la vigilancia de la mortalidad, y está preparando el camino, al proporcionar conocimiento robusto y fiable acerca de las causas de mortalidad, para repensar las estrategias dirigidas a la supervivencia infantil.

Las colaboraciones CISM-ISGlobal con muchas otras instituciones llevaron a la generación del conocimiento necesario para hacer presión para que las vacunas antineumocócicas conjugadas contra Haemophilus influenzae tipo B se incluyeran en el programa de inmunización expandido de Mozambique. Esto contribuyó a reducir la incidencia de la neumonía bacteriana y la meningitis, dos significativos responsables de las muertes de niños menores de cinco años, y culminó con el primer Foro Global sobre Neumonía Infantil celebrado a principios del 2020 en Barcelona.

Estos son algunos ejemplos, entre otros muchos, de la forma en que el CISM e ISGlobal han definido conjuntamente –en muchos aspectos− una agenda de investigación común.

Campaña de administración masiva de fármacos contra la malaria, en el marco de una investigación liderada por el CISM-ISGlobal. Foto: Magude, Mozambique.

Evolución de los desafíos en salud global

Pero las causas de la mala salud no son estáticas; evolucionan a lo largo del tiempo y el espacio. A lo largo de la pasada década, los países del África subsahariana, incluyendo Mozambique, al tiempo que soportaban una elevada carga de enfermedades infecciosas también han tenido que enfrentarse a un rápido aumento de la incidencia de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades pulmonares crónicas, la diabetes, la hipertensión, etc. La rápida urbanización y el cambio climático también presentan amenazas para la salud de las poblaciones más vulnerables. La transición en las causas de morbilidad y mortalidad fue descrita de manera simplificada hace cincuenta años por Omran, quien acuñó el “Modelo de transición epidemiológica” según el cual con el crecimiento económico, la urbanización y los avances en la educación y la medicina, la carga de enfermedad en una población se traslada de la preponderancia de enfermedades infecciosas a la de enfermedades no transmisibles provocadas por el ser humano.

Las causas de la mala salud no son estáticas; evolucionan a lo largo del tiempo y el espacio. Los países del África subsahariana, al tiempo que soportaban una elevada carga de enfermedades infecciosas, también han tenido que enfrentarse a un rápido aumento de la incidencia de enfermedades no transmisibles

Los datos históricos han ilustrado que esta transición tuvo lugar a diferentes velocidades en los países europeos y otros países de ingresos altos, empezando a finales del siglo XVIII. La transición fue acompañada de reducciones en la mortalidad infantil y materna y de una disminución de la fertilidad, junto a un aumento de la esperanza de vida. Se trata, por supuesto, de una simplificación, y el modelo ha sido sometido a muchas revisiones, pero aún puede servir como marco de referencia para la investigación de los patrones cambiantes de enfermedad y mortalidad.

La fusión de dos instituciones de investigación (CRESIB y CREAL) en el 2016, para formar lo que es el actual ISGlobal, unió a investigadores dedicados a trabajar para reducir las enfermedades y las desigualdades en salud a lo largo de todo el espectro epidemiológico de bienestar, desde las enfermedades infecciosas a las enfermedades no transmisibles y el medio ambiente. De esta forma, la trayectoria de investigación de ISGlobal en enfermedades ambientales y no transmisibles en países de ingresos altos y medios, que hace tiempo que han hecho la transición hacia las enfermedades crónicas, aporta ahora una base para oportunidades presentes y futuras enfocadas a posteriores sinergias entre ISGlobal y el CISM.

Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM)

La salud global no deja a nadie atrás

Manhiça es un punto minúsculo en el mapa y la mayor parte de la población mundial ignora dónde se encuentra. Esta es exactamente la cuestión. Esto es lo que hace tan únicos a Manhiça y al CISM. ISGlobal inició su misión con Manhiça y juntos hemos buscado soluciones a las muchas desigualdades en salud sufridas por las poblaciones vulnerables; sin dejar atrás ningún punto en el mapa. La pandemia de COVID-19 y los acontecimientos climáticos extremos de los que hemos sido testigos a lo largo de los últimos años nos han recordado que la salud y el bienestar humanos no tienen límites geográficos.

ISGlobal inició su misión con Manhiça y juntos hemos buscado soluciones a las muchas desigualdades en salud sufridas por las poblaciones vulnerables

El CISM ha contribuido a dar forma a la agenda científica de ISGlobal a lo largo de los últimos 25 años, y viceversa. A medida que nos adentramos en los próximos 25 años, una nueva generación de científicas y científicos en el CISM y en ISGlobal seguirá avanzando para continuar desarrollando soluciones para enfermedades que afectan a Manhiça, Mozambique, el África subsahariana y el mundo. Seguirán avanzando por el camino que aboga por la investigación, la generación de evidencia científica y la colaboración como pilares clave en salud global. Una historia sobre dos centros de investigación, que han alcanzado la madurez a lo largo de los últimos 25 años, y sirven de modelo para los muchos excelentes avances que las cooperaciones estrechas pueden fomentar.