Investigación, Eliminación de la malaria

Las vesículas extracelulares juegan un papel importante en la patología de la malaria por ‘Plasmodium vivax’

Un nuevo estudio muestra que dichas vesículas promueven la adhesión del parásito a células del bazo

02.06.2020

Las vesículas extracelulares (VEs) juegan un papel importante en la patología de la malaria vivax, según un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Salud Global (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”, y el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP). Los resultados, publicados en la revistaNature Communications, indican que las VEs de pacientes con P. vivax comunican con los fibroblastos del bazo humano, lo cual a la vez promueve la adhesión de glóbulos rojos infectados por el parásito. Estos hallazgos arrojan valiosa información sobre la patología de la malaria vivax. El estudio se ha llevado a cabo en el Campus Can Ruti, con la participación de la plataforma de Genómica del IGTP, el servicio de Nefrología del Hospital Germans Trias i Pujos, e investigadores del Instituto de Investigación del Sida Irsicaixa.

Plasmodium vivax es el parásito de la malaria más extendido fuera de África y causa millones de casos clínicos al año, incluyendo enfermedad grave e incluso la muerte. Los mecanismos asociados a la enfermedad por P. vivax son menos conocidos que para la malaria falciparum. Evidencia reciente sugiere que, de manera similar a lo observado con P. falciparum, los glóbulos rojos infectados por el parásito pueden acumularse en órganos internos y que esto podría contribuir a la patología de la enfermedad. De hecho, el equipo liderado por Hernando A. del Portillo y Carmen Fernández-Becerra mostró recientemente que los glóbulos rojos infectados por P. vivax se adherían a los fibroblastos del bazo humano gracias a la expresión de ciertas proteínas del parásito, y que esta expresión era inducida por el mismo bazo. “Estos hallazgos indican que el bazo juega un doble rol en la malaria vivax,” señala del Portillo, investigador ICREA. “Por un lado, elimina a los glóbulos rojos infectados. Por otro, puede servir de ‘escondite’ para el parásito.” Esto explicaría por qué P. vivax puede causar enfermedad severa a pesar de la baja parasitemia en sangre periférica.

Para entender los mecanismos moleculares de este proceso de adhesión el equipo de del Portillo puso la mirada en algo en lo que han trabajado en los últimos años: las vesículas extracelulares. Estas pequeñas partículas rodeadas por membrana son secretadas de manera natural por prácticamente cualquier célula y juegan un papel en la comunicación entre células. Cada vez existe más evidencia de que podrían también jugar un rol en una amplia gama de patologías, incluyendo enfermedades parasitarias como la malaria. “Creemos que los resultados de nuestro nuevo estudio muestran por primera vez que las VE tienen un rol fisiológico en malaria,” comenta del Portillo, último autor del estudio.

El equipo investigador aisló VEs de sangre de pacientes con infección aguda por P. vivax o de voluntarios sanos, y mostró que las células del bazo humano (o fibroblastos) internalizan muy eficientemente las VEs de los pacientes, pero no las de los voluntarios sanos. Esta internalización induce la expresión de una molécula (ICAM-1) en la superficie del fibroblasto, lo cual a su vez sirve de “ancla” para que se adhieran los glóbulos rojos infectados por P. vivax.

“Nuestros hallazgos arrojan valiosa información sobre el papel de las vesículas extracelulares en la malaria vivax y señalan la existencia de poblaciones de parásitos que se adhieren a ciertas células del bazo, donde se multiplican sin tener que circular en la sangre,” dice Fernández Becerra, coautora sénior del estudio. “De manera importante, estas infecciones ocultas podrían representar un reto adicional al diagnóstico y eliminación de la enfermedad ya que podrían ser asintomáticas,” añade.