Unos cuantos cubos de agua bien fría

Unos cuantos cubos de agua bien fría

10.12.2014

El pasado verano nos entretuvieron con numerosos vídeos cortos de personas célebres, y también de personas corrientes, echándose cubos de agua bien fría sobre sus cabezas y desafiándose unos a otros en todo tipo de circunstancias (#ALSIceBucketChallenge). Todos han contribuido a que escucháramos hablar de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) más que nunca. La campaña en las redes sociales de la ALS Association ha recaudado más de 115 millones de dólares en apenas tres meses, destinados a la lucha contra la enfermedad y, sobre todo, a impulsar la investigación sobre nuevos métodos diagnósticos y tratamientos.

La campaña #ALSIceBucketChallenge ha recaudado más de 115 millones de dólares en apenas tres mesesUna buena causa bien vale un cubo de agua bien fría. Y un innovador cubo de agua bien fría parece que puede ayudar a las organizaciones dedicadas a la salud global a posicionarse claramente entre otras miles de organizaciones. Hoy en día, todas las causas compiten en todo el mundo por los recursos, cada vez más escasos, destinados a la salud global y a la cooperación para el desarrollo. Las estrategias y herramientas de gestión de las organizaciones dedicadas a la salud global, esencialmente en el sector privado sin ánimo de lucro, han de evolucionar rápido en un entorno altamente cambiante para poder seguir compitiendo o, simplemente, existiendo.

La legitimidad de las buenas causas, gestionadas inteligentemente, permite movilizar recursos y voluntades para hacer frente a los numerosos problemas en salud que afectan a la población mundial. La campaña de la ELA ha conseguido un enorme impacto y captar recursos, antes inexistentes, gracias a la buena promoción viral del lanzamiento de cubos de agua fría.

La gobernanza de la salud global, en proceso de reforma desde hace años, es un elemento central para mejorar la efectividad de todos los esfuerzos y la coordinación entre actoresUn primer reto para las organizaciones dedicadas a la salud global está en ser capaces de captar y movilizar fondos y voluntades en un entorno marcado por la multiplicidad y cacofonía de actores, la dilución de roles y responsabilidades entre estado, organismos internacionales, sector privado y sociedad civil y una prolongada crisis económica. Sin embargo, un segundo reto no menos importante, reside en cómo establecer criterios y mecanismos de asignación de recursos a la larga lista de preocupaciones sanitarias globales.

En algunos casos, los sentimientos y valores universales de solidaridad y derechos humanos actúan de revulsivo social e institucional y logran incidir en la agenda política. En otros casos, se intenta distribuir los esfuerzos y recursos destinados a la salud global mediante políticas o iniciativas basadas en criterios de carga de enfermedad, mortalidad o riesgo sanitario. La gobernanza de la salud global, en proceso de reforma desde hace años, es un elemento central para mejorar la efectividad de todos los esfuerzos y la coordinación entre actores.

Los debates y opciones sobre cómo mejorar la gobernanza y sobre cómo una buena gestión ayuda a tomar decisiones y a desarrollar estrategias efectivas de salud global serán analizados en el curso combinado de “Gobernanza y políticas de salud global y Gestión aplicada a la salud global”. En estos tiempos, la mejor contribución de una gobernanza y gestión efectivas al impacto de los programas de salud global es responder a una sola pregunta; ¿cómo podemos lograr más y mejores resultados con los mismos (o menos) recursos?

 

[Enric Grau es coordinador del curso Gobernanza y gestión para la salud global.]