PvREX

PvREX ('Plasmodium vivax' y exosomas)

Grupo de investigación sobre 'Plasmodium vivax' y exosomas

Protozoo Plasmodium vivax dentro de glóbulos rojos, ilustración por ordenador. (Canva)

Más allá de la COVID-19, las enfermedades infecciosas causadas por virus, bacterias, hongos y parásitos comportan la muerte de más de 17 millones de personas al año, y esta carga se ve agravada por la transmisión asintomática de los patógenos. Las enfermedades parasitarias suponen una enorme amenaza para la salud de miles de millones de personas en todo el mundo. Se calcula que unas 400 especies de parásitos infectan al ser humano, de las cuales unas 90 son responsables de una morbilidad y mortalidad significativas. Lamentablemente estas infecciones suelen ser endémicas de regiones pobres y se les presta poca atención.

El protozoo Plasmodium vivax, con la mayoría de los casos en Asia y América, comporta 7 millones de casos clínicos anuales, más de 2.500 millones de personas están en riesgo riesgo de infección y la carga económica mundial estimada es va de los 1.000 a los 4.000 millones de euros.

Cabe destacar que en los países de baja endemia centrados en la eliminación de la malaria vivax (infección por P. vivax), se observa un aumento de infecciones asintomáticas que pueden transmitirse a mosquitos. De hecho, durante las infecciones crónicas, se ha estimado que cerca del 70-90% de las infecciones por P. vivax son submicroscópicas y asintomáticas. Así pues, la carga mundial de esta especie está sin duda subestimada.

Además, los expertos coinciden en que P. vivax será la última especie de parásito de la malaria humana en ser eliminada debido a su biología distintiva, incluyendo:

  • Parásitos latentes actualmente indetectables en el hígado, llamados hipnozoitos, que al reactivarse pueden causar recaídas clínicas manteniendo la transmisión y parasitemias recurrentes que pueden favorecer la transmisión.
  • Aparición de gametocitos antes del inicio de los síntomas clínicos, transmitiéndose así a los mosquitos antes del tratamiento.
  • Hasta el 98% de la biomasa total del parásito durante infecciones crónicas asintomáticas son infecciones crípticas encontradas predominantemente en el bazo, con un pequeño porcentaje también encontrado en la médula ósea.

La gravedad de la malaria vivax está ahora bien reconocida a pesar de la baja parasitemia en sangre periférica. Sin embargo, los mecanismos patogénicos subyacentes de la malaria vivax siguen en gran medida sin resolverse. Así pues, la eliminación del P. vivax requiere un renovado énfasis en la comprensión de la biología y la patogénesis de esta enfermedad infecciosa desatendida.

La importancia de los exosomas en la malaria vivax

Las vesículas extracelulares (VE) son agentes clave implicados en la comunicación intercelular sin contacto celular directo. Las VE son pequeñas vesículas unidas a la membrana que se clasifican generalmente en dos tipos principales, exosomas y microvesículas, en función de su tamaño, biogénesis y composición. Los exosomas son VE de origen endocítico secretadas por todas las células eucariotas y están presentes en prácticamente todos los fluidos biológicos. Estas nanovesículas descritas inicialmente a partir de reticulocitos, la célula huésped de P. vivax, son reconocidas actualmente por su notable papel en la comunicación intercelular en condiciones normales y patológicas, incluidas las enfermedades parasitarias. Sin embargo, aún no se había establecido un vínculo directo entre las VE circulantes procedentes de infecciones naturales por parásitos de la malaria humana y los mecanismos de comprensión de la patología.

Mientras investigábamos las funciones fisiológicas de las VE in vivo, aislamos y caracterizamos VE directamente del plasma de pacientes con P. vivax y demostramos que señalizaban específicamente a los fibroblastos del bazo humano, facilitando la citoadherencia del parásito. Con estos descubrimientos en la mano, lo siguiente es definir información precisa y exacta sobre las células, los receptores de ligandos y las vías de señalización dentro del complejo entorno in vivo de los tejidos del huésped durante la infección natural.

La hipótesis general de nuestro laboratorio es demostrar que las VE, en concreto los exosomas derivados de reticulocitos, de las infecciones por P. vivax median los defectos de la médula ósea en la eritropoyesis y la eritropoyesis extramedular del bazo facilitando infecciones crípticas probablemente responsables de la transmisión asintomática. Además, que las VE permitirán descubrir nuevos antígenos para la vacunación y biomarcadores de infecciones asintomáticas en enfermedades parasitarias.


Con la ayuda de:
Fundación Ramón Areces