Publicador de contenidos
javax.portlet.title.customblogportlet_WAR_customblogportlet (Blog Health is Global)

Edulcorantes artificiales: ¿son un riesgo para la salud?

16.6.2023
Edulcorantes artificiales
Foto: Canva

Los edulcorantes artificiales están en el punto de mira. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una guía que advierte contra su uso para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles. Por otro lado, un estudio liderado por ISGlobal sugiere que los edulcorantes artificiales no aumentan el riesgo de cáncer en general, pero sí pueden plantear riesgos para pacientes con determinadas condiciones de salud.

 

[Este artículo lo han escrito Camille Lassale, Assistant Research Professor en ISGlobal, y Anna Palomar, Postdoctoral Researcher en ISGlobal.]

Hoy sabemos que una ingesta excesiva de azúcar perjudica seriamente a la salud: aumenta el riesgo de desarrollar obesidad, diabetes, enfermedades cardiacas e incluso cáncer, para el que la obesidad es un factor de riesgo. De ahí que haya aumentado el consumo de edulcorantes artificiales. Se trata de aditivos que confieren a los alimentos un sabor dulce sin añadirles prácticamente calorías, en cantidades pequeñas que consiguen el sabor dulce del azúcar.

De entre los 19 edulcorantes artificiales autorizados en Europa, el aspartamo, la sacarina, el acesulfamo K, el ciclamato y la sucralosa son las más comunes en España. Se encuentran en bebidas, postres, chocolate y productos lácteos, y son enormemente populares: se calcula que en España el 79% de las personas adultas consumen edulcorantes artificiales a diario, y que alrededor del 9% de los alimentos y bebidas los contienen.

Pero, ¿son realmente inocuos para la salud?

¿Está probado que los edulcorantes artificiales causen cáncer?

La OMS publicó el pasado 15 de mayo una guía que advierte contra el uso de los edulcorantes artificiales para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles. Afirma que el uso prolongado de edulcorantes artificiales no es eficaz y podría entrañar riesgos para la salud. En concreto, el informe sugiere que su uso continuado no es útil para reducir la grasa corporal y podría aumentar el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Algunos estudios sugirieron que una ingesta elevada de edulcorantes artificiales, sobre todo de la sacarina, puede estar asociada con el cáncer de vejiga (aunque la calidad de las pruebas se calificó de muy baja)

Esta recomendación se basa en una revisión sistemática de las pruebas de que se dispone, procedentes de estudios observacionales y de intervención sobre resultados sanitarios prioritarios: sobrepeso y obesidad, caries dental, diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedad renal crónica, conducta alimentaria (incluida la preferencia por lo dulce) y varios parámetros cognitivos, además del asma y las alergias en la población infantil. La OMS no comenta los resultados sobre el cáncer en sus directrices porque la revisión no encontró ninguna asociación general entre la ingesta de edulcorantes artificiales y la incidencia o mortalidad por cáncer. Sin embargo, algunos estudios sugirieron que una ingesta elevada de edulcorantes artificiales, sobre todo de la sacarina, puede estar asociada con el cáncer de vejiga (aunque la calidad de las pruebas se calificó de muy baja). Por lo tanto, existe cierta controversia sobre si los edulcorantes artificiales son seguros en términos de riesgo de cáncer.

Qué dicen los estudios del aspartamo

Algunos estudios en ratas han sugerido una posible relación entre dos edulcorantes artificiales específicos, el ciclamato y la sacarina, y el cáncer de vejiga. Otros estudios sobre otro edulcorante artificial, el aspartamo, mostraron una asociación entre un consumo elevado de este edulcorante artificial y el desarrollo de tumores en múltiples órganos en ratas y ratones. Basándose en estos resultados, el aspartamo ha recibido prioridad para su evaluación por parte de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC).

Un estudio reciente llevado a cabo en Francia en una población numerosa sugiere que un consumo elevado de aspartamo puede aumentar el riesgo de cáncer de mama y de cánceres relacionados con la obesidad. Otro estudio descubrió que el consumo de bebidas edulcoradas artificialmente se asociaba a un mayor riesgo de morir por cánceres relacionados con la obesidad, pero esto puede estar influido por el peso corporal.

Un estudio de ISGlobal llevado a cabo en España

Ante la falta de pruebas científicas y para abordar esta importante cuestión sanitaria, un equipo investigador de ISGlobal decidimos estudiar a un grupo de personas que padecía cáncer colorrectal, cáncer de mama, cáncer gástrico, cáncer de próstata y leucemia linfática crónica, junto con un grupo de control (personas sin diagnóstico de cáncer). Todas ellas participaban en el estudio MCC-Spain, llevado a cabo entre septiembre de 2008 y diciembre de 2013 en 12 provincias españolas. Les preguntamos sobre su consumo de edulcorantes artificiales mediante un cuestionario dietético y comparamos a quienes los consumían de forma moderada y amplia con quienes que no los consumían, y analizamos tanto los productos que contenían aspartamo como otros edulcorantes artificiales.

En general, no encontramos ninguna relación entre el consumo de aspartamo u otros edulcorantes artificiales y el cáncer. Sin embargo, entre las personas con diabetes, el consumo elevado de aspartamo se asoció con un mayor riesgo de cáncer de estómago, pero con un menor riesgo de cáncer de mama

En general, no encontramos ninguna relación entre el consumo de aspartamo u otros edulcorantes artificiales y el cáncer. Sin embargo, entre las personas con diabetes, el consumo elevado de aspartamo se asoció con un mayor riesgo de cáncer de estómago, pero con un menor riesgo de cáncer de mama. En el caso de otros edulcorantes artificiales, el consumo elevado se asoció a un mayor riesgo de cáncer de colon y estómago. Es importante señalar que el número de casos en participantes con diabetes fue pequeño, por lo que estos resultados deben interpretarse con cautela. Además, dado que este estudio, publicado en el International Journal of Cancer, se basó en observaciones y no en experimentos controlados, existe la posibilidad de que otros factores hayan influido en los resultados que no se tuvieron en cuenta.

En conclusión, nuestros resultados sugieren que los edulcorantes artificiales no aumentan el riesgo de cáncer en general, pero pueden plantear riesgos para los pacientes con determinadas condiciones de salud.