Cómo crear equipos de innovación en salud global

Cómo crear equipos de innovación en salud global

11.2.2015

Hace ya unos cuantos años, en una clase de ética del colegio en el que estudiaba, escuché que las empresas, las organizaciones, están al servicio de la sociedad. Admito que entre una mezcla de inocencia y utopía me creí esta idea como un hecho real.  De alguna manera esta idea forjó uno de mis valores, el de realizar un trabajo del que la sociedad se pudiera beneficiar.

Los profesionales de la salud global necesitan más que nunca pasar de un trabajo individualizado de grupo a un trabajo conjunto de equipo

A medida que fui creciendo y me incorporé al mercado laboral, pude comprobar que la realidad distaba bastante de aquella idea que un día abracé como base de mi desarrollo profesional.

Empecé a ver cómo las personas dentro de las organizaciones luchaban en una dura guerra de competitividad, la cual,  muchas veces, iba acompañada de una carencia de competencias emocionales e incluso profesionales.

Disconforme e incluso enfadada con esta dinámica de trabajo dentro de las organizaciones me interesé por conocer otros métodos de trabajo, más participativos y cooperativos, que con el tiempo he podido desarrollar tanto en mis funciones como trabajadora en ONG, como consultora de empresas privadas y otras organizaciones no lucrativas.

Dentro de esta aventura y opción profesional, he podido poner en práctica el valor que aprendí,  colaborando en que  la realización de productos creados en  las organizaciones sean revertidos de forma positiva en la sociedad.

En el actual contexto socioeconómico en el que vivimos todas las organizaciones, cualquiera que sea su naturaleza, pública, privada, lucrativa, no lucrativa, … necesitan dar “respuestas a las necesidades de la sociedad, que no están adecuadamente cubiertas por el mercado o el sector público”, tal y como recoge la definición de innovación social realizada por la Comisión Europea. De esta manera  las organizaciones empiezan a dar un vuelco en su cultura organizacional dando lugar a una cultura innovadora que ponga la creación y la innovación en el centro del proceso productivo.

De aquí la necesidad de contar con equipos de trabajo que pasen de la competitividad a la cooperación, equipos multidisciplinares que alberguen entre sus miembros conocimientos e información de lo más dispares con tal de construir algo nuevo, según expresa el Profesor Sabino Ayestarán, catedrático de la UPV, en su trabajo Equipos de Innovación: Motores de transformación social y económica en las organizaciones.

Posiblemente, en el ámbito de la salud global se lleve trabajando hace mucho tiempo de una forma innovadora. El trabajo realizado por las y los profesionales  del sector ha estado encaminado a cubrir aquellas necesidades de salud que en los países de bajos y medios ingresos no estaban cubiertos. Dado el nuevo escenario económico mundial, el sector se ha visto obligado a crear nuevas maneras de trabajo con menos recursos.

En este momento los profesionales de la salud global necesitan más que nunca pasar de un trabajo individualizado de grupo a un trabajo conjunto de equipo, en el que se compartan valores de tolerancia, diversidad por nuevas metodologías y sistemas de trabajo. Se necesita el respeto por la diversidad de los diferentes miembros del equipo, sólo esta forma de hacer dará lugar al emprendimiento y la creación de nuevos productos de los que se beneficiará toda nuestra sociedad.

 

[Lupe Sánchez compagina su trabajo como programme officer para ONE con la profesión de coach de equipos y consultora internacional]