Investigación

Un nuevo estudio explora cómo el parásito de la malaria responde al tratamiento a base de artemisinina en pacientes infectados

Los resultados indican que en algunos casos el antimalárico aumenta la tasa de conversión sexual del parásito y por lo tanto puede atenuar el efecto del fármaco en reducir la transmisión del parásito

18.08.2022
gametocito malaria parásito
Foto: ISGlobal

En la mayoría de pacientes infectados por P. falciparum, el tratamiento con artemisinina aumenta la tasa de conversión sexual del parásito, lo cual atenuaría el efecto benéfico del fármaco en reducir la transmisión de la enfermedad. Esta es la principal conclusión de un estudio liderado conjuntamente por el ITM en Bélgica e ISGlobal, centro impulsado por la Fundación “la Caixa”, y publicado en la revista eBioMedicine.

Los síntomas clínicos de la malaria se deben a la reproducción asexual del parásito (P. falciparum) en la sangre. Pero en cada ciclo replicativo, una pequeña fracción de parásitos se convierte en la forma sexual (gametocitos), que es la única forma capaz de infectar al mosquito y transmitirse así a otra persona.

“Sabemos que las condiciones del medio determinan en gran medida la proporción de parásitos que se convierten en gametocitos, y por lo tanto el nivel de transmisión de la enfermedad,” explica Alfred Cortés, investigador ICREA en ISGlobal, quien lleva varios años estudiando el proceso de conversión sexual.  De hecho, su grupo ya había demostrado que, en el laboratorio, la conversión sexual aumenta cuando el parásito es expuesto a la artemisinina, un antimalárico de primera línea.

En este estudio, Cortés y su equipo evaluaron si este efecto de la artemisinina también se observa in vivo- es decir, en infecciones naturales. Para ello, analizaron muestras de sangre de más de 100 pacientes con malaria de Mozambique, Burkina Faso o Vietnam, tomadas antes y a varios intervalos después de administrar el fármaco.  “Gracias al uso de marcadores moleculares de conversión sexual, podemos distinguir entre los efectos del fármaco sobre la viabilidad del parásito y los efectos sobre la conversión sexual,” explica Harvie Portugaliza, primer autor del estudio.

Los resultados muestran que, en la mayoría de los pacientes de Mozambique y Burkina Faso, la artemisinina aumentó la expresión de marcadores moleculares de conversión sexual del parásito. Esto no se observó en las muestras de Vietnam, lo cual indica que el efecto de la artemisinina sobre la conversión sexual es complejo, y depende también de otros factores del parásito o del huésped. “Nuestro análisis sugiere que la resistencia a la artemisinina, común en Vietnam debido a una mutación en un gen del parásito, podría ser un factor para explicar la diferencia entre las cohortes,” explica Cortés, aunque señala que se necesitan más estudios para confirmar dicha asociación y desentrañar otras razones posibles.

Las y los autores postulan que el efecto de la artemisinina en reducir la transmisión de la enfermedad al reducir el número de parásitos viables puede verse contrarrestado hasta cierto punto por un aumento en la tasa de conversión sexual. Esto podría ser particularmente relevante en individuos tratados con dosis subóptimas del fármaco o en campañas de administración masiva del mismo.

“Nuestro estudio también valida una serie de marcadores moleculares que pueden ser muy útiles de cara a futuros estudios sobre el impacto de factores ambientales en la conversión sexual del parásito y la transmisión del mismo,” añade Cortés.

Referencia

Portugaliza HP, Natama HM, Guetens P et al.  Plasmodium falciparum sexual conversion rates can be affected by artemisinin-based treatment in naturally infected malaria patients. eBioMedicine, 2022. doi: 101016/j.ebiom.2022.104198