Investigación, Eliminación de la malaria

La OMS publica una guía técnica contra la malaria por P. vivax

Expertos de ISGlobal participaron en la elaboración de los principales lineamientos para el control y la eliminación de la especie de parásito más común fuera del continente africano

21.09.2015

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de publicar una guía técnica para el control y la eliminación  de la malaria por Plasmodium vivax, una de las cuatro especies que causan esta enfermedad entre los humanos y cuyas características biológicas hacen necesarias estrategias particulares para combatirla. Diferentes especialistas en malaria de ISGlobal han participado en la redacción de este documento, entre ellos Quique Bassat, que fue miembro del Comité Directivo que lideró la elaboración de este documento, además de Ivo Mueller y Mar Velarde, que participaron en su redacción. El trabajo se hizo bajo el paraguas del nombramiento de ISGlobal como Centro Colaborador de la OMS para el control, la eliminación y la erradicación de la malaria.

El P. vivax es la especie de parásito de la malaria más común fuera del continente africano. Según cálculos de la misma OMS, en 2013 hubo 16 millones de casos de malaria por esta especie, lo que significa casi la mitad de la carga de enfermedad fuera de África. Además, el P. vivax está presente sobre todo en los países que más cerca se encuentran de eliminar completamente la malaria de sus territorios, por lo que desarrollar estrategias específicamente concebidas para combatirlo resulta indispensable para alcanzar los objetivos internacionales relacionados con esta enfermedad. En palabras de Pedro Alonso, director del Programa Mundial de Malaria de la OMS, "si vencemos la malaria por P. vivax, no sólo alcanzaremos el objetivo internacional de eliminar la malaria de 35 países en 2030, sino que habremos sentado el camino para la futura erradicación de esta antigua enfermedad".

Entre las dificultades de controlar y eliminar el P. vivax se encuentra el hecho de que los mosquitos que lo transmiten generalmente pican en espacios abiertos y no en habitaciones donde duermen las personas, lo que hace que las dos herramientas del control del vector más utilizadas (la fumigación intradomiciliaria y las redes mosquiteras impregnadas con insecticida) sean menos eficaces que contra el P. falciparum, la especie de malaria que predomina en África. Además, el ciclo de vida del P. vivax incluye un estadío ‘durmiente' en el hígado que es imposible de detectar con los métodos de diagnóstico actuales, lo que hace que haya personas infectadas que no muestran síntomas –y que por lo tanto no reciben tratamiento- y que, sin embargo, pueden enfermar meses, o incluso años, después.

Además de dar pautas detalladas sobre las mejores estrategias de control de vector, prevención, diagnóstico, tratamiento y vigilancia de la malaria por P. vivax, la guía hace una llamada a que los investigadores desarrollen nuevas herramientas para abordar la problemática propia de esta especie. Finalmente, deja claro que  el combate del  P. vivax está inextricablemente ligado con la equidad, el desarrollo y la disminución de la pobreza, pues son las comunidades más marginadas las que tienen, por un lado, mayores riesgos de infectarse, y  por el otro, menores accesos a los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.