Investigación, Chagas

Avances en la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas

La alianza Uniting to Combat NTDs presenta el quinto informe de la Declaración de Londres sobre diez enfermedades olvidadas

14.12.2017

El año pasado, uno de cada siete habitantes del planeta fue atendido por al menos una de las 20 Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) listadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este logro abre el camino a un objetivo mayor: el de la cobertura sanitaria universal, tal como se destaca en el quinto informe de la Declaración de Londres, publicado por la alianza Uniting to Combat NTDs que evalúa los progresos y desafíos anuales de un grupo de diez ETD: Chagas, gusano de Guinea, enfermedad del sueño, lepra, filariasis linfática, oncocercosis, esquistosomiasis, helmintiasis, tracoma y leishmaniasis visceral. Según los autores, haber superado los obstáculos que acompañan a las poblaciones afectadas por las enfermedades más olvidadas, como la escasez de recursos, la lejanía o las limitaciones impuestas por las propias enfermedades, demuestra que no hay desafíos insalvables para llegar a una cobertura de salud global de calidad.

El informe destaca el papel protagonista que han tenido el control de la filariasis linfática y las estrategias de distribución de  tratamientos masivos (o quimioterapia preventiva) en el avance de la lucha contra estas diez enfermedades, ya que se ha reducido la cifra de personas que las padecen de 2.000 millones en 2011, a 1.500 millones en 2016. Además, como ya se enfatizó en la pasada cumbre sobre ETD realizada en abril en Ginebra, la acción de donantes, industria farmacéutica, coaliciones de ONG e investigadores ha sido clave para incentivar y expandir la atención sobre estas enfermedades. Este es el caso, por ejemplo, de la Coalición Global de Chagas (fundada por ISGlobal, DNDi, Mundo Sano, Baylor College y CEADES) que ha permitido unir a más actores y visibilizar la enfermedad para atraer más atención y favorecer el intercambio de conocimiento.

Avances en la lucha contra el Chagas

El informe destaca el avance en el control del vector en países endémicos: nueve de los cuales han sido declarados libres de la transmisión vectorial, y en todos los países excepto en uno se realiza el diagnóstico obligatorio en las transfusiones de sangre. Sin embargo, persiste el gran desafío en el acceso al diagnóstico y tratamiento, que no llega ni al 1% de la población que lo necesita, pese a los esfuerzos de las ONG que han conseguido duplicar el número de personas diagnosticadas y tratadas en al menos diez de los países afectados.

Por su parte, las noticias del registro de benznidazol (uno de los dos únicos tratamientos existentes) en Estados Unidos y México, así como la donación de tratamiento pediátrico gratuito a los países endémicos por parte de la fundación Mundo Sano permiten albergar muchas esperanzas sobre el avance futuro para el control de esta enfermedad. Mientras que el aspecto que indudablemente necesita reforzarse, según el informe, es el de la investigación en todos los ámbitos de la enfermedad, especialmente en el campo de los biomarcadores para evaluar la eficacia del tratamiento de manera más certera, y  en el desarrollo de nuevos regímenes de tratamiento y métodos de diagnóstico. 

Otras enfermedades que han experimentado un considerable retroceso en el número de casos han sido la tripanosomiasis humana africana (o enfermedad del sueño) de la que apenas quedan más de 2.100 casos; o la enfermedad del gusano de Guinea, de la que se registraron solo 26 casos en 2017, lo que supone un descenso espectacular si consideramos que hace 30 años había tres millones de personas afectadas por esta enfermedad.

La Declaración de Londres

En 2012, un grupo de organizaciones de salud y desarrollo, donantes e industria farmacéutica firmaron la Declaración de Londres sobre Enfermedades Tropicales Desatendidas que tiene como objetivo apoyar y acelerar la eliminación y erradicación de diez de estas enfermedades entre 2020 y 2030, mediante estrategias de tratamientos masivos preventivos, como en el caso de la filariasis linfática (o elefantiasis), o con un mayor apoyo en innovación y en el manejo de las mismas, como en el caso del Chagas.