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Analizan la dinámica de la infección por ‘P. falciparum’ en adultos sin fiebre

Analizan la dinámica de la infección por ‘P. falciparum’ en adultos sin fiebre

Los resultados ayudarán a diseñar las intervenciones más adecuadas para eliminar la malaria

Beatriz Galatas

En adultos con infecciones asintomáticas por Plasmodium falciparum, el número de parásitos en sangre cae a niveles muy bajos en los primeros 4 días tras detección, lo cual sugiere que dichos individuos contribuyen a la transmisión de malaria por un periodo limitado de tiempo. Los resultados del estudio, liderado por ISGlobal - centro impulsado por la Fundación Bancaria “la Caixa”- en colaboración con el CISM, y publicado en Clinical Infectious Diseases, ayudarán a diseñar intervenciones para detectar y tratar dichos casos a nivel comunitario y avanzar en la eliminación de la enfermedad.

La malaria asintomática ocurre cuando hay parásitos de malaria en la sangre de un individuo, pero sin que éste presente fiebre ni otros síntomas. Estas infecciones “afebriles” se pueden detectar ya sea por pruebas de diagnóstico clásicas (si hay suficientes parásitos en la sangre) o por técnicas de amplificación molecular (si hay muy pocos). Los individuos infectados pero sin síntomas no suelen ir al médico, por lo que no se les detecta y no se les trata. Sin embargo, existe la preocupación de que sirvan como reservorio para el parásito y contribuyan así a mantener su transmisión en comunidades que intentan eliminar la malaria.

Rápidamente controlada pero no completamente eliminada

Para mejor entender la dinámica natural de este tipo de infecciones asintomáticas y por lo tanto el riesgo que suponen para los esfuerzos de eliminación, los autores realizaron un seguimiento de adultos sin fiebre pero infectados por P. falciparum. Para ello, hicieron una búsqueda activa de casos asintomáticos, visitando diferentes casas en el distrito de Manhiça, en el sur de Mozambique. Reclutaron a 32 hombres “sanos” que resultaron positivos según la prueba rápida de diagnóstico (RDT). Los siguieron durante 28 días (con tomas de sangre al día 1, 2, 3, 7, 14, 21 y 28), después de lo cual les ofrecieron tratamiento.  Los resultados muestran que la parasitemia (es decir, la concentración de parásitos en la sangre) decae rápidamente en los primeros 4 días, a niveles que ya no son detectables por microscopía o RDT. Sin embargo, la mayoría seguía con niveles bajos del parásito a los 28 días (detectables por métodos moleculares).

“Estos resultados indican que los individuos que viven en áreas endémicas y que han adquirido un cierto grado de inmunidad contra el parásito, logran controlar rápidamente la infección aunque no logren eliminar completamente el parásito”, señala Beatriz Galatas, primera autora del estudio. “Esto sugiere que la ventana de tiempo en que los individuos asintomáticos contribuyen a sostener la transmisión del parásito podría ser relativamente corta”, añade. Los autores concluyen que los estudios sobre infecciones afebriles ayudarán a diseñar e implementar las estrategias más adecuadas en las comunidades para recorrer ese “último kilómetro” en la eliminación de la malaria.

Referencia

Galatas B, Martí-Soler H, Nhamussua L, Cisteró P, Aide P, Saute F, Menéndez C, Rabinovich NR, Alonso PL, Bassat Q, Mayor A. Dynamics of afebrile Plasmodium falciparum Infections in Mozambican Men. Clin Infect Dis. 2018 Mar 13. doi: 10.1093/cid/ciy219

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