Análisis y Desarrollo Global

COVID-19: Novedades científicas

ISGlobal COVID-19 novedades científicas
Foto: Samuel F. Johanns / Pixabay

La pandemia de coronavirus sigue avanzando en el mundo. Afortunadamente, también lo hacen los estudios y la evidencia científica sobre el virus (SARS-CoV-2) y la enfermedad (COVID-19).

En este espacio, que vamos actualizando periódicamente, hacemos un resumen de la información más relevante que va emergiendo.

 

[Evidencia publicada entre el 08/09/2021 y el 21/09/2021]

Afinando la búsqueda del origen

Un equipo del Institut Pasteur aisló un par de coronavirus en murciélagos de Laos que difieren en solo uno o dos aminoácidos del dominio de unión al receptor del SARS-CoV-2. Estos coronavirus de murciélago se unen eficazmente al receptor humano (hACE2) y median la entrada celular, aunque no albergan un sitio de corte de furina. Estos hallazgos indican que algunos murciélagos del género Rhinolophus que circulan en la península de Indochina albergan virus similares al SARS-CoV-2 y potencialmente infecciosos para los seres humanos.

Otro estudio que analizó genomas de virus aislados de personas infectadas al principio de la pandemia (finales de 2019) sugiere que el SARS-CoV-2 podría haber “saltado” de animales a humanos varias veces. Las primeras secuencias virales se pueden dividir en dos linajes genéticamente diferentes. El linaje B se convirtió en el dominante a nivel mundial e incluye muestras tomadas de personas que visitaron el mercado de Huanan, mientras que el linaje A está vinculado a otros mercados en Wuhan.

De hecho, cada año hasta 400.000 personas podrían infectarse por coronavirus relacionados con el SARS mediante “saltos” de animales a humanos, sin que dichos eventos se conviertan en brotes detectables, según una evaluación aún no revisada por pares.

Por qué África no debe quedarse atrás

La transmisión viral sostenida y la creciente movilidad en África llevaron al surgimiento y la propagación de muchas variantes de preocupación e interés, según muestra un estudio, que destaca la necesidad de aumentar la cobertura de vacunas en el continente. En la primera mitad de 2021, en toda África se administraron aproximadamente la misma cantidad de vacunas COVID-19 que en California (EE. UU.), a pesar de tener una población 30 veces mayor.

Covid prolongada en niños: muy rara

Los datos del Reino Unido muestran que el porcentaje de niños y niñas que padecen algún síntoma 12 semanas después de haber enfermado de COVID-19 es extremadamente bajo para la franja de edad de 12 a 16 años comparado con un grupo control (3 % frente al 1,3 %), e incluso más bajo que en el grupo control para aquellos de entre 2 y 11 años (3,6 % frente al 4,1 %). El porcentaje de menores que padecen síntomas continuos también fue muy bajo (3 % frente al 0,5 % en los controles).

Autoanticuerpos en pacientes COVID-19

Una proporción significativa de pacientes COVID-19 hospitalizados (alrededor del 50 %) genera autoanticuerpos IgG que son capaces de reconocer autoantígenos o citocinas, y que están correlacionados con la respuesta a las proteínas del SARS-CoV-2.

Resultados negativos para remdesivir

Un ensayo clínico realizado en 48 lugares de Europa con 857 participantes no muestra ningún beneficio clínico del uso de remdesivir en pacientes que ingresaron en el hospital por COVID-19, que tuvieron síntomas durante más de 7 días y/o que requirieron oxígeno.

Más datos del mundo real sobre la eficacia de las vacunas

Un estudio de 969 pacientes de COVID-19 ingresados ​​en un hospital en New Haven (EE. UU.), muestra que solo 54 de ellos (el 5 %) estaban completamente vacunados. De estos, 14 desarrollaron una enfermedad grave y tres murieron. El promedio de edad de estos pacientes fue de 80 años.

Entre casi 4.000 personas adultas estadounidenses con un sistema inmunitario competente, la efectividad de la vacuna contra la hospitalización por COVID-19 (marzo-agosto de 2021) fue mayor para la vacuna de Moderna (93 %) que para la vacuna de Pfizer-BioNTech (88 %) y la de Janssen (71 %).

El último informe de Public Health England muestra que, a las 20 semanas, la protección contra la infección ha disminuido, pero se mantiene alta contra la hospitalización (>90 % para Pfizer, 75-90 % para AstraZeneca) y contra la muerte (>90 % para ambas). Los datos sugieren que la disminución es mayor en los grupos de edad avanzada y de alto riesgo clínico, por lo que podrían beneficiarse de una dosis de refuerzo. Los datos también sugieren que los intervalos muy cortos (3 semanas) entre las dosis de Pfizer parecen producir una protección más baja que los intervalos más largos.

Un grupo de personas expertas concluye que la evidencia actualmente disponible no respalda la necesidad de dosis de refuerzo en la población que ha recibido una pauta completa de vacunación. La eficacia de la vacuna contra la COVID-19 grave, independientemente de la variante, sigue siendo lo suficientemente alta como para que las dosis de refuerzo no sean apropiadas en esta etapa de la pandemia. Señalan que la ganancia obtenida mediante las dosis de refuerzo no superará los beneficios de brindar protección a los que aún no están vacunados.

 

[Evidencia publicada entre el 25/08/2021 y el 07/09/2021]

¿La delta duplica el riesgo?

Las personas con COVID-19 infectadas con la variante delta tienen aproximadamente el doble de riesgo de ingresar en un hospital respecto a las infectadas con la variante alfa, según un estudio de Inglaterra, y el doble de riesgo de desarrollar neumonía, según otro estudio de Singapur.

Otra variante que vigilar

La variante Mu (B.1.621), detectada por primera vez en Colombia en enero de este año, ha sido catalogada oficialmente como variante de interés debido a una combinación de mutaciones que podrían ayudarle a evadir la inmunidad. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras personas expertas enfatizan que aún no hay evidencia de que este sea el caso, y por el momento representa menos del 0,1 % de todas las infecciones mundiales por COVID-19.

El impacto de las mascarillas

Un gran ensayo controlado en Bangladés, que involucró a más de 340.000 personas en 600 aldeas, muestra que las intervenciones que promueven el uso de mascarillas reducen la propagación de COVID-19 y que las mascarillas quirúrgicas funcionan mejor que las de tela. Las intervenciones triplicaron la proporción de personas que usaban máscaras correctamente. En las aldeas donde se distribuyeron mascarillas, las infecciones sintomáticas fueron un 9,3 % más bajas (11 % si se repartieron mascarillas quirúrgicas). Las personas mayores fueron las más beneficiadas (con una reducción del 35 % en COVID-19 sintomática entre las personas mayores de 60 años).

Un año después

Un estudio prospectivo en China con 1.276 sobrevivientes de COVID-19 muestra que la mayoría (88 %) había regresado a su trabajo y tuvo una buena recuperación física y funcional un año después, incluso si la mitad todavía tenía al menos un síntoma de secuelas. En general, el estado de salud en la cohorte de sobrevivientes de COVID-19 a los 12 meses era aún más bajo que en la población de control.

Más evidencia sobre la protección cruzada

Las células T específicas de coronavirus endémicos humanos pueden reaccionar de forma cruzada con la proteína Spike del SARS-CoV-2 y mejorar la respuesta inmune tras la infección o la vacunación contra el SARS-CoV-2. La reactividad cruzada de estas células disminuye con la edad, lo que puede ayudar a explicar la mayor incidencia de infecciones graves en la gente mayor.

Y sobre la protección mediada por vacunas

Un estudio en el Reino Unido encontró que, en personas que se infectan a pesar de estar completamente vacunadas, el riesgo de COVID-19 prolongada se redujo a casi la mitad. Entre las que estaban completamente vacunadas también hubo menos hospitalizaciones (73 % menos) y menor carga de síntomas (31 % menos). Las personas con condiciones de salud frágiles tienen hasta dos veces más probabilidades de contraer la infección por COVID-19 a pesar de la vacunación. Las personas que viven en las áreas más desfavorecidas también tienen un mayor riesgo de infección, especialmente tras una sola dosis de vacuna.

En los EE. UU., nuevos datos del condado de Los Ángeles (de mayo a julio de 2021) muestran que las personas no vacunadas tienen una probabilidad cinco veces mayor de contraer la COVID-19 que las personas vacunadas, y 29 veces mayor de ser hospitalizadas. Y, de acuerdo con las tasas de hospitalización en EE. UU., los adultos no vacunados tienen 17 veces más probabilidades de ser hospitalizados en comparación con los adultos vacunados, en todos los grupos de edad e incluyendo el período en el que la variante delta se convirtió en dominante.

Finalmente, otro estudio subraya la importancia de la vacunación comunitaria para proteger a la población infantil: los ingresos hospitalarios por COVID-19 en menores de 17 años fueron más altos en los estados de EE. UU. donde la cobertura de vacunación era más baja.

15 millones de muertes

Esta podría ser la verdadera cifra de muertos de la pandemia hasta hoy, más de tres veces los 4,6 millones de muertes oficiales, según un análisis de The Economist.

5.000 millones de dosis

Se han administrado poco más de 5.000 millones de dosis de la vacuna COVID-19 en todo el mundo. Pero solo el 1,6 % ha llegado a los países de ingresos bajos. Esta desigualdad está empeorando a medida que las naciones ricas ofrecen dosis de refuerzo a la ciudadanía, mientras que el 60 % de la población mundial aún no han recibido una sola dosis.

 

[Evidencia publicada entre el 28/07/2021 y el 24/08/2021]

Sobre el origen

Actualmente no hay evidencia de que el SARS-CoV-2 haya salido de un laboratorio, y el comercio de animales susceptibles a la infección por coronavirus de murciélagos es la causa más probable de la pandemia, concluyen dos publicaciones, una en Science y la otra en Cell.

La razón del éxito de Delta

La transmisibilidad de Delta parece estar relacionada con un periodo de incubación más corto y un mayor lapso de tiempo durante el cual las personas son altamente infecciosas, pero aún no han desarrollado síntomas. Estudios en laboratorio sugieren que una mutación particular en la proteína espícula ayuda a aumentar la velocidad con la que la variante infecta a las células.

¿Autoanticuerpos en COVID grave?

La COVID-19 grave no resulta de la infección viral per se, sino más bien de un ataque autoinmune al pulmón, según un estudio. Los pacientes que murieron tenían niveles más elevados de anticuerpos contra la anexina A2 (una proteína que forma parte de nuestra membrana celular) y estos anticuerpos podrían causar coágulos de sangre en los pulmones, edema y dificultad respiratoria aguda.

Más sobre los factores de riesgo

Un estudio de casi 220,000 personas ingresadas en un hospital en Sudáfrica indica que las personas con VIH (particularmente aquellas que no reciben terapia antirretroviral) y tuberculosis tienen un mayor riesgo de morir por COVID-19.

La mayoría de pacientes jóvenes no padecen Covid prolongada, según una encuesta de realizada en el Reino Unido a los padres de 1.700 pacientes de entre 5 y 17 años: alrededor del 4% de los niños todavía tenían síntomas 28 días después del diagnóstico y la mayoría se había recuperado al día 56.

Hacia una vacuna universal contra coronavirus

Los sobrevivientes de SARS que 17 años después recibieron una vacuna contra la COVID-19 producen anticuerpos que, en el laboratorio, son capaces de neutralizar una amplia gama de variantes del SARS-CoV-2 y otros coronavirus relacionados aislados de murciélagos. También se aislaron cuatro anticuerpos de donantes convalecientes durante la primera ola con potente actividad neutralizante frente a todas las variantes virales de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés). Estos hallazgos pueden ayudar a diseñar una vacuna universal contra el coronavirus.

Tratamientos: qué funciona y qué no

Funciona

El tratamiento con el cóctel de anticuerpos monoclonales de REGENERON en contactos domésticos de personas con COVID-19 redujo en más del 80% el riesgo de desarrollar síntomas y redujo la carga viral y la duración de los síntomas en aquellos que sí desarrollaron síntomas, según un ensayo de fase III. De hecho, los anticuerpos monoclonales para tratamiento terapéutico conservan su capacidad para unirse a los mutantes virales prevalentes, protegiendo eficazmente contra las variantes alfa B.1.1.7 y beta B.1.351. Y un ensayo en el Reino Unido muestra que la budesonida inhalada (un tratamiento para el asma) mejora el tiempo de recuperación y puede reducir el riesgo de hospitalización en personas vulnerables.

No funciona

En cambio, el tratamiento con una sola dosis de azitromicina oral no redujo el riesgo de desarrollar síntomas, y el plasma convaleciente no ralentizó la progresión de la enfermedad en pacientes de alto riesgo. Y, según una revisión rigurosa, hasta la fecha no hay evidencia de que la ivermectina funcione.

Quizás

El ensayo internacional SOLIDARITY, dirigido por la OMS, se reiniciará probando tres nuevos fármacos en pacientes hospitalizados con COVID-19: el imatinib (un fármaco contra el cáncer), un anticuerpo contra el Factor de Necrosis Tumoral (TNF) para la artritis reumatoide (infliximab) y el antimalárico artesunato.

Vacuna: la efectividad se mantiene alta

El estudio más grande hasta la fecha en el Reino Unido muestra que dos dosis de vacuna siguen siendo altamente protectoras contra la enfermedad por Delta, y que la vacuna Oxford-AstraZeneca, aunque inicialmente menos efectiva, ofrece la misma alta protección que la de Pfizer-BioNTech tras cuatro a cinco meses. Los autores concluyen que, mientras se mantenga la protección frente a hospitalización y muerte, es posible que no se necesiten dosis de refuerzo, sobre todo porque la infección posterior a la vacunación puede proporcionar un refuerzo natural.

Un estudio aún no revisado por pares sugiere que, a pesar de que se observan infecciones con Delta en personas completamente vacunadas, la infecciosidad se reduce. A pesar de cargas virales similares, la probabilidad de recuperar el virus infeccioso de personas completamente vacunadas fue menor en comparación con las personas no vacunadas.

La vacuna de Moderna mantiene la efectividad del 93% seis meses después de la segunda dosis y tiene un excelente perfil de seguridad y eficacia en adolescentes de 12 a 17 años.

Los datos de Israel muestran un número creciente de hospitalizaciones entre personas vacunadas, pero los mismos datos ajustados según tasas de vacunación y estratificados por edad, muestran que las vacunas conservan una alta eficacia (85%-95%) contra la enfermedad grave.

La primera vacuna de ADN en el mundo

India aprueba su primera vacuna COVID-19 a base de ADN, para uso de emergencia. La vacuna ZyCov-D de tres dosis previno la enfermedad sintomática en el 66% de personas vacunadas. El estudio incluyó a adolescentes (de 12 a 18 años) y se llevó a cabo cuando Delta ya era dominante.

 

[Evidencia publicada entre el 21/07/2021 y el 27/07/2021]

Aún más evidencia de que las vacunas funcionan

Según los últimos datos de Inglaterra, la protección contra las infecciones sintomáticas tras dos dosis es del 88 % para la vacuna Pfizer/BioNTech y del 67 % para AstraZeneca/Oxford. A pesar de un aparente descenso en la protección contra las infecciones, la efectividad de las vacunas contra la enfermedad grave sigue siendo muy alta (de alrededor del 90 %).

En EE. UU., el estudio de una cohorte con casi 4.000 trabajadores sanitarios y de primera línea detectó infección por SARS-CoV-2 en 204 participantes (el 5 %), de los cuales 5 tenían pauta completa de vacunación, 11 pauta parcial y 156 no estaban vacunados. La carga viral en aquellos que contaban con al menos una dosis de la vacuna resultó un 40 % más baja que en las personas no vacunadas. Además, el riesgo de fiebre fue un 58 % más bajo y la duración de los síntomas, más corta.

En un clúster de infecciones por la variante gama (P.1) en mineros en la Guyana Francesa, la mitad de personas afectadas tenía pauta completa de vacunación (Pfizer). Sin embargo, todas presentaron infecciones asintomáticas o leves.

La vacunación ha evitado en Inglaterra alrededor del 75 % de las hospitalizaciones por la variante delta, según estimaciones. Sin las vacunas, las hospitalizaciones estarían por encima del pico vivido en invierno.

Un intervalo más largo entre las dos dosis de la vacuna de Pfizer (alrededor de 8 semanas) podría funcionar incluso mejor en términos de producción de anticuerpos, mientras que las células T específicas del virus se mantienen, según un estudio en el Reino Unido.

¿Alta probabilidad de infección?

La emergencia sucesiva de variantes más transmisibles significa que la mayoría de la población global se infectará por el virus en algún momento, quizás incluso más de una vez, según un grupo experto. De hecho, el último estudio de seroprevalencia en la India sugiere que hasta dos terceras partes de la población podría haber pasado la infección, mientras que en enero la cifra era inferior al 25 %.

¿Otro tratamiento potencial?

El cribado de más de 1.000 fármacos clínicamente seguros identificó al masitinib, un tratamiento oral contra el cáncer, como un compuesto antiviral de amplio espectro que inhibe las proteasas de los coronavirus y que redujo la replicación del SARS-CoV-2 en ratones.

Confianza en las vacunas

Las personas de los países de renta baja y media están mucho más dispuestas a ponerse la vacuna COVID-19 (alrededor del 80 %) que las de EE. UU. (64,6 %) o Rusia (30,4 %), según una encuesta. Por lo tanto, priorizar la distribución de vacunas al hemisferio sur avanzaría considerablemente la cobertura de vacunación a nivel global.

Otro efecto adverso pandémico

Más de un millón y medio de niñas y niños en el mundo han perdido a un cuidador o cuidadora (padre, madre, abuelo, abuela u otro cuidador) por la COVID-19, según estimaciones. Los países con mayor tasa de mortalidad del cuidador principal por cada 1.000 niñas o niños son Perú (10,2 por cada 1.000 niños), Sudáfrica (5,1), México (3,5), Brasil (2,4), Colombia (2,4), Irán (1,7), los EE. UU. (1,5) Argentina (1,1) y Rusia (1,0).

 

[Evidencia publicada entre el 07/07/2021 y el 20/07/2021]

Nuevos datos desde Vo

Un estudio en la ciudad italiana de Vo, una de las más estudiadas de la pandemia, muestra que el 98,8 % de las personas que fueron seropositivas en la primera ola aún mostraban niveles detectables de anticuerpos contra al menos un antígeno del SARS-CoV-2 nueve meses después, independientemente de que fueran sintomáticas o no; y el 18,6 % de ellas incluso mostró un aumento de anticuerpos o actividad neutralizante.

1.000 veces mayor

La carga viral en las personas infectadas con la variante delta es hasta 1.000 veces superior que en las personas infectadas por la cepa original en el momento de detectar el virus por primera vez, según un estudio en China. Estos hallazgos indican que esta variante es mucho más infecciosa en la fase presintomática.

Dos dosis para la delta

Un estudio en Francia muestra que una sola dosis de las vacunas de Pfizer o AstraZeneca apenas indujo anticuerpos neutralizantes frente a la variante delta, mientras que la administración de dos dosis generó una respuesta neutralizante en el 95 % de las personas, incluso si la capacidad neutralizante contra la delta es 3-5 veces inferior que contra la alfa. Otro estudio encontró que la mayoría de los pacientes convalecientes y todas las personas con pauta completa de vacunación presentaban una actividad neutralizante detectable contra las variantes alfa y delta. La efectividad de la vacuna (Pfizer o AstraZeneca) frente a la enfermedad sintomática por la delta es del 80% después de dos dosis, según datos de Inglaterra.

Infancia y COVID prolongada

Los síntomas prolongados después de la infección por COVID en la población infantil parecen ser muy poco frecuentes y no significativamente diferentes de los observados en el grupo de control, según un estudio en Suiza. Como señala la revista Nature, las estimaciones de COVID prolongada en niños y niñas varían mucho entre estudios (entre el 1 y el 10 %), lo cual destaca la necesidad de definir claramente la condición.

Personas con VIH

Las personas que viven con el VIH tienen un riesgo un 13 % mayor de ser hospitalizadas y un 30 % mayor de morir por COVID, independientemente de la edad, el sexo y las comorbilidades, según un estudio presentado en la Conferencia IAS sobre VIH. Por lo tanto, deberían ser un grupo prioritario de vacunación.

Más sobre tratamientos

Las moléculas llamadas polifosfatos de cadena larga muestran una potente actividad antiviral y antiinflamatoria contra el SARS-CoV-2, según experimentos realizados en el laboratorio, y podrían usarse como fármaco contra la COVID.

Un metaanálisis con pacientes hospitalizados por COVID concluye que los anticuerpos contra la molécula proinflamatoria IL6 reducen el riesgo de muerte (en un 1 7 %) y de ventilación mecánica (en un 21 %) en comparación con los cuidados normales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha respaldado el uso para el tratamiento de la COVID de estos medicamentos usados en la artritis reumatoide.

En cambio, una sola dosis de azitromicina en pacientes no hospitalizados no mostró ningún beneficio en un estudio con más de 200 participantes en EE. UU.

Efectividad de CoronaVac

Los resultados de Chile, que ha inmunizado a la mayoría de su población con la vacuna CoronaVac, muestran una efectividad del 64 % contra infecciones y del 87 % contra hospitalizaciones y muertes.

¿Estirar las dosis?

Dar 25 ug en lugar de 100 ug por cada dosis de la vacuna COVID de Moderna induce respuestas duraderas de anticuerpos y células T en todos los grupos de edad, según un pequeño estudio. Estos hallazgos sugieren que “estirar” las dosis podría ayudar a hacer frente a la escasez de vacunas en el mundo.

Más sobre la seguridad de la vacuna

Dos dosis de la vacuna de Pfizer / BioNTech para COVID fueron seguras y un 78 % efectivas para prevenir infecciones en mujeres embarazadas en un estudio del mundo real en Israel.

La vacuna COVID de Johnson & Johnson puede desencadenar el síndrome de Guillain- Barré (GBS) en casos muy raros, dice la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE. UU. (FDA). Se han registrado alrededor de 100 casos de GBS entre los 12,8 millones de personas que recibieron la vacuna monodosis en los EE. UU.

Efectos secundarios de la pandemia

En el 2020 se enfrentaron al hambre unos 118 millones de personas más que en el 2019, según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la OMS.

Y el número de niñas y niños que no recibieron ningún tipo de vacuna aumentó de 13,6 millones en 2019 a 17,1 millones en 2020, según un informe de la OMS y UNICEF.

 

[Evidencia publicada entre el 23/06/2021 y el 06/07/2021]

Remontarse en el tiempo

Un nuevo análisis sugiere que el primer caso de COVID-19 ocurrió en China hacia mediados de noviembre de 2019 y que el primero fuera de China tuvo lugar en Japón el 3 de enero de 2020. Según el estudio, el primer caso en Europa se dio en España el 12 de enero de 2020 y el primero en América del Norte, en los EE. UU. el 16 de enero del 2020.

COVID y cerebro

El perfil molecular de muestras del cerebro de personas que murieron de COVID-19 no muestra evidencia del virus en el cerebro, pero revela signos de inflamación y circuitos alterados de manera parecida a lo que se observa en enfermedades neurodegenerativas.

La ivermectina no muestra efecto

Un nuevo metaanálisis de 10 estudios controlados muestra que la ivermectina no es un tratamiento efectivo para la COVID-19. El análisis incluyó un total de 1.173 pacientes y evaluó el efecto de la ivermectina sobre la mortalidad, la duración de la hospitalización y la reducción en la carga viral, comparado con el del cuidado habitual.

Dos años menos

De promedio, la esperanza de vida en los EE. UU. disminuyó casi dos años debido a la pandemia, y tuvo un impacto desproporcionado en las minorías, según dos estudios. La esperanza de vida en Brasil, país que ha contribuido al 28% de las muertes globales por COVID-19, también ha caído casi dos años en 2021, con una reducción más marcada en hombres que en mujeres.

Impacto de la COVID prolongada

Un estudio en Noruega indica que el 52% de los jóvenes adultos, de entre 16 y 30 años de edad, presentaba síntomas a los seis meses de la infección, como pérdida de gusto y/o olfato (28%), fatiga (21%), dificultad para respirar (13%), falta de concentración (13%) y problemas de memoria (11%). En el Reino Unido, más de dos millones de adultos han tenido síntomas por más de 12 semanas, según estimaciones del estudio REACT-2. Y en un estudio de seguimiento de pacientes no hospitalizados, el 39% de ellos dijeron seguir con síntomas entre 7 y 9 meses después del diagnóstico, incluyendo fatiga, pérdida de olfato o gusto, dificultad de respirar y dolor de cabeza.

Mezclar vacunas

Los resultados del estudio español y del ensayo británico Com-Cov proporcionan evidencia de que dar una primera dosis de AstraZeneca seguida de una de Pfizer (vacunación heteróloga) da como resultado una respuesta inmunitaria robusta, igual a o incluso superior a la de dos dosis de la misma vacuna. Los estudios, sin embargo, no se diseñaron para medir la eficacia contra la infección o la enfermedad.

Inmunidad híbrida

Dos estudios publicados en Science confirman que la inmunidad natural frente al SARS-CoV-2 se incrementa substancialmente por una dosis de vacuna mRNA, hasta el punto de que una sola dosis seguramente confiere protección frente a las variantes más agresivas.

Ahora, morir de COVID es prevenible

Prácticamente todas las personas que ahora están muriendo de COVID-19 no estaban vacunadas. En los EE. UU., solo 150 de las casi 18.000 muertes por COVID-19 (es decir, menos del 1%) ocurrieron en personas completamente vacunadas.

Un estudio del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) en EE. UU., que realizó frotis regulares a casi 4.000 trabajadoras y trabajadores sanitarios, muestra que las dos dosis de vacunas ARNm son un 91% efectivas previniendo la infección. Entre aquellas personas vacunadas e infectadas, las vacunas redujeron considerablemente la carga viral, los síntomas y la duración de la enfermedad.

Vacunas versus delta

Todos los datos indican que, por el momento, ninguna variante, ni siquiera la delta, es resistente a las vacunas. Johnson & Johnson anunció que su vacuna de una sola dosis protege frente a la variante delta. Un análisis muestra que la respuesta inmunitaria generada por la vacuna contra la variante delta es mayor que la generada contra la variante beta (B.1.351) y que esa respuesta dura por lo menos 8 meses. Moderna también anunció que su vacuna induce buenos niveles de anticuerpos neutralizantes frente a la delta y otras variantes que circulan. Y un estudio a nivel poblacional en Canadá sugiere que incluso una sola dosis de Pfizer, Moderna o AstraZeneca proporcionan buena protección contra la infección sintomática y la enfermedad grave causada por las cuatro variantes de preocupación que circulan actualmente, y se espera que las dos dosis protejan aún más.

Hacia una vacuna universal

A principios de la pandemia, un estudio aisló cuatro anticuerpos a partir de tres pacientes. Estos anticuerpos presentaban una potente actividad neutralizante contra 23 variantes, incluidas la alfa, la beta y la gamma. Dos de ellos son ultrapotentes y podrían ayudar a diseñar futuras vacunas universales contra coronavirus. Y una vacuna de ARNm, con una proteína Spike quimérica que codifica para diversas regiones de la proteína, protegió a ratones viejos de diferentes coronavirus tipo SARS.

 

[Evidencia publicada entre el 16/06/2021 y el 22/06/2021]

Feliz cumpleaños…

Un estudio que analizó datos de salud de 2,9 millones de domicilios en los EE. UU. durante los primeros 10 meses del 2020 indica que las reuniones sociales pequeñas e informales, como los cumpleaños, y en particular las fiestas de cumpleaños infantiles, pudieron ser una fuente importante de transmisión del SARS-CoV-2.

Inmunidad frente a la delta

Los anticuerpos de pacientes convalecientes o personas vacunadas tienen una actividad neutralizante reducida frente a los sublinajes de la variante delta (B.1.617.1 y B.1.617.2) pero no hay evidencia de una evasión inmunitaria como puede ser el caso de la variante beta (B.1.351). Los resultados del estudio también sugieren que las personas previamente infectadas con la variante beta podrían ser más susceptibles a la reinfección por delta.

Algunas buenas noticias en el último informe del Reino Unido sobre la variante delta: aunque ha provocado un aumento de las hospitalizaciones, son más cortas, ya que se trata de pacientes más jóvenes. Dos dosis de la vacuna (AstraZeneca o Pfizer) siguen siendo altamente efectivas para proteger de la hospitalización, y no se ha observado por el momento un aumento de reinfecciones por la delta.

Tasas de reinfección bajas

En una cohorte de 9.119 pacientes a los que se hizo seguimiento tras la infección por SARS-CoV-2, se observó una reinfección en el 0,7% de los casos. El periodo promedio entre las dos infecciones fue de 116 días. El asma y fumar fueron factores de riesgo asociados a la reinfección.

Entra la lambda

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado a la variante lambda (C.37) como variante de interés debido a su elevada presencia en Perú y otros países de Sudamérica. Lambda porta mutaciones que podrían aumentar su transmisibilidad o su capacidad de evadir la respuesta inmunitaria, pero hay muy poca evidencia por el momento.

Más sobre tratamientos

Cócteles de anticuerpos

Resultados preliminares del ensayo RECOVERY en el Reino Unido muestran que el cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron aportó beneficio clínico a pacientes hospitalizados que no habían producido anticuerpos frente al virus: la combinación de anticuerpos redujo la mortalidad en un 20% en estos pacientes seronegativos comparado con el grupo control.

Señuelos

La inhalación de nanovesículas que contenían el receptor ACE2 previno la COVID-19 en macacos expuestos al SARS-CoV-2. Estos ‘nanoseñuelos’ de ACE2 obtenidos a partir de células humanas de pulmón se unen al SARS-CoV-2 y lo neutralizan, protegiendo así de la infección a las células pulmonares del huésped.

No todas las vacunas de ARNm son iguales

Un primer análisis del ensayo con la vacuna de ARNm de CureVac arroja una eficacia decepcionante, del 47%. El ensayo reclutó a unos 40.000 participantes en diez países de Latinoamérica y Europa. Aunque aún no se sabe bien por qué, la eficacia reducida podría deberse al hecho de que, en contraste con Pfizer-BioNtech y Moderna, la compañía no modificó la composición química del ARNm.

Combo COVID-gripe

Novavax publica un primer estudio que muestra un buen perfil de seguridad, inmunogenicidad y eficacia cuando se combina su vacuna de COVID-19 con la vacuna estacional de la influenza.

Apartheid en vacunas

Se han administrado 2.700 millones de dosis de vacunas en todo el mundo. Menos del 1% de las personas que viven en países de renta baja ha recibido siquiera una dosis. En una entrevista con la revista Science, el director general de la OMS, Tedros, habla de su exasperación ante la desigualdad en el acceso a las vacunas, que está dando lugar a una pandemia a dos velocidades. El foco de la enfermedad está actualmente en Sudamérica, que registra una tasa de mortalidad ocho veces mayor que el promedio mundial, pero los casos en muchos países africanos también aumentan de manera alarmante.

 

[Evidencia publicada entre el 09/06/2021 y el 15/06/2021]

Buscando virus en murciélagos

Un equipo en la provincia china de Yunnan descubrió 24 nuevos coronavirus en murciélagos, incluyendo uno que podría ser un “pariente” muy cercano al SARS-CoV-2.

Más sobre delta

Datos de Inglaterra y Escocia indican que la variante delta (B.1617.2) resulta un 40-60% más transmisible que la alfa (B.1.1.7) y que el riesgo de hospitalización para las personas infectadas con delta es dos veces mayor que el de la alfa. Dos dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca o de la de Pfizer-BioNTech fueron efectivas (un 96% y un 92%, respectivamente) reduciendo el riesgo de hospitalización por la variante delta. No se ha observado un aumento en reinfecciones por el momento.

Según fuentes en Inglaterra, la variante delta puede estar asociada con síntomas un poco distintos que la variante original. El síntoma más frecuente ahora es dolor de cabeza, seguido de dolor de garganta, moqueo y fiebre (como un “catarro fuerte” en personas jóvenes).

Células envejecidas

Las células senescentes provocan una hiperinflamación en respuesta a los patógenos, y los ratones viejos tienen una mayor predisposición a la inflamación grave y muerte tras la infección con un coronavirus parecido al SARS-CoV-2. Estos hallazgos ayudan a explicar por qué las personas de edad y los pacientes crónicos son particularmente vulnerables a la COVID-19.

Inmunidad longeva

Dos estudios más apuntan a una inmunidad robusta y duradera tras la infección natural con SARS-CoV-2. Uno de ellos detectó células plasmáticas (que producen anticuerpos anti-Spike) de larga duración en la médula ósea de pacientes, entre 7 y 8 meses después de la infección, incluso en aquellos con síntomas moderados. Otro estudio encontró que las células B de memoria específicas del virus se mantienen estables entre 6 y 12 meses tras la infección, y que una sola dosis de vacuna en personas convalecientes induce altos niveles de anticuerpos capaces de neutralizar todas las variantes que circulan actualmente.

Anticoagulantes y COVID-19

La aspirina no disminuye el riesgo de mortalidad en pacientes hospitalizados con COVID-19, según resultados del ensayo británico RECOVERY. Sin embargo, los anticoagulantes, administrados de manera profiláctica, pueden aumentar la supervivencia en dichos pacientes.

Más sobre vacunas

Otra vacuna altamente eficaz

Novavax anunció resultados de fase 3 para su vacuna a base de subunidades proteicas: una eficacia del 93% contra la enfermedad moderada o grave causada por las variantes de preocupación actualmente en circulación, y del 91% en población de riesgo (mayores de 65 o con comorbilidades). El estudio incluyó a casi 30.000 participantes en los EE. UU. y México. Hubo un total de 77 casos: 63 en el grupo placebo (de los cuales 10 moderados y 4 graves) y 14 en el grupo vacunado.

Menor riesgo de infección

La vacunación reduce el número de infecciones por SARS-CoV-2. El mayor beneficio se observa tras dos dosis y para infecciones sintomáticas y con alta carga viral, y no se vieron diferencias entre las vacunas de Pfizer y AstraZeneca, según un estudio en el Reino Unido. En Israel, un estudio con más de 6.000 participantes mostró una reducción del 61% en el riesgo de infección dos semanas tras la primera dosis, y del 89% dos semanas tras la segunda dosis.

Variantes y células T

Un estudio que midió anticuerpos y células T en personas vacunadas con la vacuna de Johnson & Johnson encontró una reducción en la actividad neutralizante frente a las variantes P.1 (gamma) y B.1.351 (beta), pero la respuesta T frente a todas las variantes fue muy similar.

 

[Evidencia publicada entre el 02/06/2021 y el 08/06/2021]

Variante delta: ¿qué tan peligrosa es?

Datos preliminares del Reino Unido sugieren que las infecciones con la variante B.1.617.2 (delta) podrían ocasionar más hospitalizaciones, pero se necesitan más datos para confirmarlo. La buena noticia es que su transmisibilidad no parece ser tan elevada como se pensó inicialmente (un 40-50% más transmisible que alfa, y no un 75%). Además, las vacunas siguen protegiendo contra la enfermedad causada por esta variante. Solo el 3,7% de los casos de infección por delta ocurrieron en personas completamente vacunadas. Esta variante representa ahora en Inglaterra el 73% de los casos secuenciados.

Cuidado con el verano

Un estudio en colaboración con el consorcio SeqCOVID-SPAIN muestra que el verano pasado una variante (EU1) que se originó en España se propagó rápidamente por toda Europa. Esto no fue consecuencia de una mayor transmisibilidad, sino de una relajación de medidas, de más viajes y de menos cribados.

Marcador de muerte

La presencia de ARN viral en la sangre se identificó como el mejor marcador pronóstico de mortalidad en pacientes con COVID-19 grave.

Anticuerpos duraderos

Mediciones regulares de anticuerpos IgM, IgG, anti-RBD (dominio de unión al receptor) y neutralizantes en 215 pacientes con COVID-19 durante 10 meses muestran que, a excepción de las IgM, el resto de anticuerpos decae muy poco a lo largo de 10 meses, independientemente de la edad o la gravedad de la malaltia.

Novedades en tratamientos

Por la nariz

Una sola dosis intranasal de un anticuerpo neutralizante IgM (fabricado a partir de una IgG) fue altamente eficaz para prevenir o tratar la COVID-19 en ratones, incluso cuando estaban infectados con las variantes P.1 (gamma) o B.1.351 (beta). En el laboratorio, la IgM fabricada es >200 veces más potente que la IgG original neutralizando al SARS-CoV-2 y sus principales variantes.

Bajo la piel

La Administración de Medicamentos y Alimentos de EE. UU. (FDA) autorizó la administración subcutánea del cóctel de anticuerpos monoclonales de Regeneron (REGEN-COV) en pacientes no hospitalizados, ya que demostró disminuir en un 70% el riesgo de hospitalización y muerte en pacientes de riesgo. El cóctel es capaz de neutralizar todas las variantes virales actualmente en circulación, según un estudio publicado esta semana.

Y en vacunas

También bajo la piel

Un equipo australiano desarrolló un parche de alta densidad que libera directamente proteínas Spike del SARS-CoV-2 en la piel. Una sola administración del parche indujo buenas respuestas celulares y de anticuerpos en ratones, incluso frente a las principales variantes, y los protegió contra la malaltia, según un estudio aún no revisado por pares.

Combinar vacunas

Cuatro estudios publicados esta semana (aún no revisados por pares) muestran que una primera dosis de la vacuna de AstraZeneca (AZ) seguida de una segunda dosis de Pfizer se tolera bien e induce respuestas humorales (anticuerpos) y celulares potentes. Tres de los estudios (uno español y dos alemanes) no incluyeron un grupo de comparación vacunado con dos dosis de AZ, pero un cuarto pequeño estudio, también alemán, sí lo hizo. Muestra que la vacunación heteróloga aumentó en 11,5 veces el título de anticuerpos IgG contra Spike, comparado con un aumento de 2,9 veces en el grupo homólogo AZ/AZ. También indujo una mayor respuesta de células T (CD4+ y CD8+), así como niveles más elevados de anticuerpos capaces de neutralizar las variantes B.1.351 (beta) y P.1 (gamma).

Seguridad

Se han documentado algunos casos raros de miocarditis y pericarditis tras las vacunas de ARNm, sobre todo tras la segunda dosis. En la mayoría de casos, los síntomas mejoran rápidamente con medicación y descanso.

Se han administrado más de 2 mil millones de dosis de vacunas en el mundo. Menos del 1% ha llegado a los países más pobres.

 

[Evidencia publicada entre el 26/05/2021 y el 01/06/2021]

No solo muertes

Una primera estimación sugiere que hasta el 30% de la carga de la COVID-19 puede deberse a alguna discapacidad por la enfermedad, y no a la muerte. Usar los indicadores correctos de discapacidad y enfermedad ayudará a evaluar estrategias costo-efectivas en diferentes países.

Nuevos nombres para las variantes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció un sistema más sencillo para nombrar a las variantes de SARS-CoV-2. Cada variante de preocupación o interés recibirá un nombre del alfabeto griego. La B.1.1.7 (identificada por primera vez en Inglaterra) pasa a ser alfa, mientras que la B.1.351 (identificada por primera vez en Sudáfrica) se convierte en beta. La P.1 (Brasil) se llama ahora gamma y la B1.617.2 (India), delta.

Cargas virales desiguales

Un equipo alemán analizó muestras de PCR de más de 25.000 casos de COVID-19 con distinto grado de gravedad. Encontraron que los más jóvenes presentaban una carga viral más baja que las personas mayores, y que aquellos que fueron hospitalizados contaban con cargas virales más elevadas desde el inicio. El 8% de las personas tenían cargas muy altas en la garganta y una tercera parte de ellas eran asintomáticas, presintomáticas o tenían síntomas leves.

Autoanticuerpos

Un estudio encuentra que más del 90% de pacientes con COVID-19 en estado crítico tenían anticuerpos IgM que reaccionan con 260 antígenos propios, expresados por diferentes órganos. Estos autoanticuerpos podrían jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad grave.

Protección indirecta

Dos estudios (no aún revisados por pares) muestran que las personas vacunadas protegen de manera indirecta a las personas que viven con ellas. Según un estudio llevado a cabo en Finlandia con personal sanitario vacunado, las vacunas de ARNm no solo protegen de la infección a las personas vacunadas sino también (aunque en menor grado) a las personas no vacunadas con quien conviven (43% de protección indirecta 10 semanas tras la primera dosis). Otro estudio en Escocia apunta que los convivientes del personal vacunado tenían un menor riesgo de contraer la COVID-19 comparado con los convivientes del personal no vacunado.

La fuerza de las células T

Un análisis de respuestas humorales (anticuerpos) y celulares en personal sanitario vacunado con vacunas de ARNm muestra que, a pesar de una reducción en la actividad neutralizante de los anticuerpos frente a la variante B.1.351 (“sudafricana” o beta), no se vieron diferencias en la activación de las células T CD4+. Estos resultados indican que las mutaciones en la proteína Spike de las variantes B.1.1.7 (“inglesa” o alfa) y B1.351 no logran escapar a la respuesta T inducida contra la proteína Spike original.

¿Vacunar a los adolescentes?

El ensayo clínico de la vacuna de Pfizer en adolescentes de 12 a 15 años mostró un buen perfil de seguridad y una eficacia muy elevada contra la COVID-19. El estudio incluyó a 2.260 adolescentes; 16 casos ocurrieron en el grupo placebo y ninguno en el grupo vacunado. La vacuna ha sido aprobada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) para su uso en mayores de 12 años. La farmacéutica Moderna también ha anunciado resultados muy similares para su vacuna y buscará autorización de la EMA para esta franja de edad.

Sí, pero…

Sin embargo, la comunidad científica ha cuestionado la ética –y la lógica– de vacunar a adolescentes en países ricos antes de vacunar a personas vulnerables en países de ingresos bajos y medios. En este sentido, la revista Science identifica 4 acciones para luchar contra la inequidad en vacunas, y el tiempo que requieren: i) donar dosis a través de COVAX (de semanas a meses), ii) aumentar la producción (meses), iii) compartir tecnología (de meses a años), y iv) construir plantas productoras a nivel global (años).

 

[Evidencia publicada entre el 19/05/2021 y el 25/05/2021]

Vacunas versus variantes

Las vacunas de COVID-19 actualmente usadas en Europa son efectivas contra las variantes que circulan en la región, anunció la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En efecto, datos preliminares anunciados por Public Health England, indican que las vacunas siguen protegiendo (con un 80% de efectividad) contra la enfermedad causada por la variante B.1.617.21 (“india”), pero que son necesarias dos dosis para lograr dicha protección. Se observó una ligera pérdida de efectividad para ambas vacunas: del 94% al 88% para la de Pfizer y del 66% al 60% para la de AstraZeneca. La diferencia entre vacunas podría deberse a que la segunda dosis de AstraZeneca se administra más tarde y podría tardar más en alcanzar su máxima efectividad.

Un poco de ayuda de las Apps

Se evitaron entre 284.000 y 594.000 casos de COVID-19 gracias al uso de la app de COVID-19 del National Health Service (NHS) en Inglaterra y Gales. La app fue usada por 16,5 millones de personas (el 28% de la población).

Más sobre la patología de la enfermedad

Diabetes

Un estudio muestra que el SARS-CoV-2 puede infectar directamente y matar las células beta del páncreas que producen insulina, lo cual explicaría por qué algunos pacientes desarrollan diabetes de tipo 1 tras la COVID-19.

Autoanticuerpos

Otro estudio muestra un aumento pronunciado de autoanticuerpos dirigidos contra componentes del sistema inmunitario en pacientes con COVID-19 grave, comparado con pacientes no infectados. Estos autoanticuerpos podrían exacerbar la enfermedad, como sucede en un modelo de infección por SARS-CoV-2 en ratones.

Anticuerpos antivirales

Algunos anticuerpos detectados en pacientes convalecientes podrían aumentar la infecciosidad del virus, según un estudio. Estos anticuerpos, que se dirigen contra la parte N-terminal de la proteína Spike, estaban aumentados en pacientes graves.

Más evidencia a favor de una inmunidad duradera

Dos estudios publicados esta semana sugieren que la memoria inmunitaria tras la infección natural es duradera. Uno muestra que los anticuerpos anti-Spike disminuyen a un ritmo muy lento tras un par de meses. El otro encuentra que, incluso tras infecciones leves, se induce una respuesta humoral robusta y que se pueden detectar células plasmáticas (que producen anticuerpos) en la médula ósea a los 7-8 meses tras la infección.

Covid persistente

Un estudio sueco con una cohorte de personas que sufrieron COVID-19 moderada muestra que el 26% de ellas presentó por lo menos un síntoma moderado o grave a los dos meses o más, y el 15% durante al menos ocho meses. Para un 10% de las personas, estos síntomas afectaron a su vida laboral, social o personal.

Buenas noticias para la población infantil

El seguimiento de pacientes pediátricos que desarrollaron un síndrome inflamatorio asociado con COVID (MIS-C) muestra que se observaron muy pocas secuelas en órganos seis meses después, a pesar de la gravedad de la enfermedad inicial.

Péptidos prometedores

Un equipo de Queensland (Australia) desarrolló un fármaco a base de dos péptidos que podría prevenir la infección y enfermedad por COVID-19. Un péptido reduce la entrada del virus a la célula al inhibir su interacción con el receptor ACE2. El otro reduce la replicación viral al inhibir su interacción con una proteína celular. Los investigadores esperan probar el fármaco en humanos dentro de unos meses.

Otro candidato a vacuna

Una vacuna que consiste en partículas que se asemejan al virus y se producen en plantas dio resultados prometedores de fase 1 y fase 2. La vacuna fue bien tolerada e indujo buenos niveles de anticuerpos neutralizantes (hasta 10 veces mayor a los niveles observados en pacientes convalecientes).

13.000 muertes evitadas

Según estimaciones del Public Health England, las vacunas han evitado 13.000 muertes en personas mayores de 60 años en Inglaterra, hasta el 9 de mayo de este año. La efectividad de la vacuna contra la infección sintomática fue similar para las vacunas de Pfizer y AstraZeneca (del 55-70% tras una dosis, y del 85-90% tras dos dosis).

 

[Evidencia publicada entre el 12/05/2021 y el 18/05/2021]

La brecha en la secuenciación

A nivel global no se están secuenciando suficientes muestras virales para poder identificar y seguir nuevas variantes virales, según indica la revista Science. Gran parte de la labor de secuenciación ocurre en países ricos, mientras que probablemente hay variantes circulando “bajo el radar” en muchos países con transmisión viral sostenida. “Sería mucho más interesante secuenciar los últimos 1.000 casos en la República Central Africana que los próximos 100.000 en Alemania,” dice una de las personas expertas entrevistadas.

Marcadores que predicen la COVID-19 grave

Los pacientes con COVID-19 grave presentan niveles elevados de marcadores asociados con la activación de la cascada de complemento (una parte del sistema inmunitario que ayuda a eliminar microbios y células dañadas) en comparación con otro tipo de pacientes con fallo respiratorio, según un estudio de Yale y la Universidad de Washington.

Asimismo, la infección asintomática y la enfermedad leve se asociaron con una respuesta temprana y robusta de células T CD8+ y plasmablastos (que se diferencian en células secretoras de anticuerpos), y una ausencia de inflamación sistemática, según un estudio que analizó de manera secuencial muestras de 200 personas con diferentes grados de gravedad. En cambio, los pacientes graves tenían una inflamación sistémica que ya era evidente desde el inicio de los síntomas.

Nuevas vacunas candidatas en fase 3

La compañía Inovio publicó los resultados de su ensayo de fase 2 (seguridad e inmunogenicidad) para su vacuna a base de ADN. El ensayo, con 400 participantes, mostró que la vacuna fue bien tolerada e indujo buenas respuestas humorales (anticuerpos) y celulares.

Sanofi y GSK también anunciaron resultados positivos de fase 2 para su vacuna basada en proteínas Spike recombinantes. Una sola dosis generó buenos niveles de anticuerpos neutralizantes en personas de todas las edades, según resultados aún no publicados. En fase 3 probarán dos formulaciones de la vacuna: una contra la variante original y otra contra la variante B.1.351 identificada por primera vez en Sudáfrica.

Mezclando vacunas

Datos preliminares del estudio Com-CoV en el Reino Unido, que está evaluando los beneficios de combinar diferentes vacunas COVID-19, sugiere que combinar una dosis de AstraZeneca y otra de Pfizer causa más reacciones secundarias leves o moderadas (como fiebre o dolor de cabeza) que si se usan dos dosis de la misma vacuna. Las reacciones sin embargo fueron temporales y no se detectó ningún problema de seguridad.

El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) en España anunció datos preliminares de su estudio CombivacS, que muestra que administrar una dosis de Pfizer 8 a 12 semanas tras una de AstraZeneca es seguro e induce un buen nivel de anticuerpos neutralizantes.

Almacenaje más sencillo

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha recomendado que la vacuna de ARNm de Pfizer pueda almacenarse hasta un mes a 2-8ºC (en vez de solo cinco días), lo cual facilitará el manejo y la distribución de la vacuna en Europa y otros países.

 

[Evidencia publicada entre el 05/05/2021 y el 11/05/2021]

Contando los muertos

Un nuevo análisis del Institute for Health Metrics de la Universidad de Washington sugiere que las personas muertas por COVID-19 en el mundo son ya 6,9 millones, más del doble que la cifra oficial. En ciertos países, como India, México o Rusia, el número de muertes se ha subestimado de forma sustancial. El análisis también considera que en los próximos seis meses morirán unos 2,5 millones de personas más por COVID-19.

De interés a preocupación

El Public Health England ha decidido reclasificar uno de los tres tipos de variante “india”, la B.1.617.2: de variante de interés (variant of interest) pasa a ser considerada variante de preocupación (variant of concern) ante la posibilidad de que se esté propagando más rápidamente que las otras, y quizás tan rápido como la variante “británica” (B.1.1.7). La variante B.1.617.2 no lleva la mutación E484 asociada a cierta capacidad de escapar a la inmunidad.

Altas cargas virales en unas pocas personas 

El 2% de las personas infectadas porta el 90% de viriones que circulan en la comunidad en un momento dado, según un estudio que analizó saliva de individuos positivos para SARS-CoV-2 y que eran asintomáticos o presintomáticos. El estudio no permite determinar si todas las personas pasan por un corto periodo de alta carga viral. En todo caso, sugiere que, en un momento dado, algunas personas pueden ser más infecciosas que otras.

El secreto está en la rapidez

Un análisis de la respuesta humoral (anticuerpos) en pacientes con COVID-19 y diferentes grados de gravedad revela que la mortalidad no depende de los niveles de anticuerpos anti-SARS-CoV-2, sino de la velocidad con la que se producen. Una mortalidad más elevada se correlacionó con una seroconversión más lenta.

Más allá del lugar de unión

Un análisis detallado del repertorio de anticuerpos dirigidos contra la proteína Spike en pacientes convalecientes muestra que un alto porcentaje de anticuerpos se dirigen contra secuencias proteicas (epítopos) fuera del dominio que se une al receptor ACE2. Uno de estos epítopos (en el dominio llamado N-terminal) está frecuentemente mutado en las variantes virales, lo cual sugiere que estas mutaciones tienen consecuencias de cara a la protección inmunitaria.

Las vacunas funcionan contra las variantes

Una sola dosis de refuerzo con una vacuna de ARNm que contiene la secuencia de la variante B.1.351 (“sudafricana”) en personas previamente vacunadas aumenta los niveles de anticuerpos capaces de neutralizar dicha variante, así como la variante P.1 (“brasileña”), según la compañía Moderna.

Sin embargo, es probable que no sea necesario actualizar las vacunas para hacer frente a estas variantes, según datos reales de Qatar, donde casi todos los casos de COVID-19 están causados por las variantes B.1.1.7 o B.1.351. Dos dosis de la vacuna de Pfizer / BioNTech redujeron un 90% las infecciones por B.1.1.7 y un 75% las infecciones por B.1.351. La efectividad contra la hospitalización o la muerte fue del 97% para ambas variantes. Una sola dosis confirió una protección mucho menor, particularmente frente a la variante B.1.351.

Además, un estudio (aún no revisado por pares) que siguió a personas convalecientes durante 12 meses indica que la inmunidad en estas personas es duradera y que las vacunas de ARNm actualmente disponibles las protegerán contra las variantes circulantes.

Expandiendo el acceso global a las vacunas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha aprobado la vacuna a base de virus inactivado de la compañía china Sinopharm para uso de emergencia. Esta aprobación ampliará las opciones de vacunas para países de renta baja y media. Se estima que la eficacia de la vacuna frente a enfermedad sintomática y hospitalización es del 79% para todos los grupos de edad.

¿Un primer paso hacia una vacuna universal contra los coronavirus?

Una vacuna a base de nanopartículas con múltiples dominios de unión al receptor de SARS-CoV-2 indujo la producción de anticuerpos en macacos, capaces de neutralizar coronavirus de murciélago, SARS-CoV-1, SARS-CoV-2 y sus variantes B.1.1.7, P.1 y B.1.351. El estudio también muestra que las vacunas de ARNm disponibles actualmente podrían conferir cierta protección frente a futuros brotes por otros coronavirus relacionados.

 

[Evidencia publicada entre el 28/04/2021 y el 04/05/2021]

¿Cribar mejor?

Una revisión de más de 30 estudios sugiere que la saliva es tan sensible como el frotis nasal para la detección por PCR del SARS-CoV-2, y mucho menos costosa e invasiva. Por lo que, en la gran mayoría de ocasiones, las muestras de saliva podrían reemplazar los frotis nasales.

Un estudio en Inglaterra muestra que el cribado regular de una población aleatoria en una comunidad puede detectar rápidamente brotes de SARS-CoV-2, incluso con una prevalencia baja de infecciones. Esta vigilancia comunitaria podría acelerar las respuestas de salud pública.

La patología COVID-19 bajo la lupa

Varios estudios publicados esta semana miran células de forma individual para tener una mejor idea general del daño ocasionado por el SARS-CoV-2. Un estudio ha detectado profundas alteraciones en diferentes tipos celulares en el pulmón de personas que murieron por COVID-19. Otro estudio ha analizado células individuales más allá del pulmón (riñón, hígado y corazón) y ha obtenido resultados similares, mientras que experimentos con pequeños intestinos cultivados en el laboratorio muestran que la infección por SARS-CoV-2 puede interferir en la respuesta inmunitaria en el intestino.

Explicación a la pérdida de olfato

La pérdida de olfato en muchos pacientes podría deberse a que el virus infecta el epitelio olfativo humano y persiste en él, lo cual conduce a una inflamación prolongada, según un estudio.

Obesidad: riesgo confirmado

Un estudio en EE. UU. ha encontrado que, a partir de un índice de masa corporal (IMC) de 23, se da un incremento linear en la hospitalización y muerte por COVID-19. El riesgo es particularmente notable en la población menor de 40 años y en personas negras. Otro estudio con más de 70.000 pacientes en México muestra que la obesidad, por sí sola, aumenta casi tres veces el riesgo de morir por COVID-19. Otras enfermedades como la diabetes incrementaron aún más el riesgo.

Un grupo selecto de superneutralizadores

Un estudio con personas convalecientes muestra una gran variación en la capacidad de sus anticuerpos de neutralizar el SARS-CoV-2. Alrededor del 3% de los individuos mostraban capacidad superneutralizadora, un 21% presentaban capacidad elevada, un 45% se situaban en el promedio, un 10% tenían una capacidad baja, y un 20% no neutralizaba.

Una dosis, dos dosis

Un análisis del Centers for Disease Control and Prevention (CDC) en EE. UU. muestra que una dosis de vacuna disminuyó un 64% la hospitalización en personas adultas mayores de 65 años, mientras que ambas dosis (vacunación completa) la disminuyeron un 94%.

Otro estudio con personal sanitario muestra que las personas con infección previa producen anticuerpos capaces de neutralizar efectivamente las variantes B.1.1.7 (“británica”) y B.1.351 (“sudafricana”) tras una sola dosis de vacuna. En cambio, las personas sin historia de infección previa mostraron una inmunidad reducida frente a estas variantes tras una sola dosis, lo que confirma la necesidad de dos dosis en estas personas.

Según modelos matemáticos, la estrategia de aplicar una sola dosis puede reducir infecciones a corto plazo pero podría aumentar el potencial de evolución viral si la respuesta inmunitaria es subóptima y el virus continúa replicándose en algunas personas vacunadas.

Vacunas y transmisión: resultados muy esperados

Un estudio en Inglaterra muestra que una sola dosis de la vacuna de Pfizer o AstraZeneca redujo los contagios entre personas convivientes en un 50%. El estudio ha sido el primero en seguir a contactos en el hogar de personas infectadas, previamente vacunadas o no.

 

[Evidencia publicada entre el 22/04/2021 y el 27/04/2021]

Transmisión y población infantil

Un estudio en Wuhan, sobre transmisión en domicilios, sugiere que las y los adolescentes y niños son menos susceptibles a la infección por SARS-CoV-2 pero más contagiosos que las personas mayores. Los resultados también indican que las personas son más infecciosas antes de desarrollar los síntomas (presintomáticas), pero aquellas que no desarrollan síntomas (asintomáticas) son menos infecciosas que las que sí los desarrollan.

A falta de vacunas para la población infantil, la identificación rápida de infecciones silenciosas entre dicha población será clave para romper las cadenas de transmisión, según un estudio con modelos de simulación.

Secuelas pos-COVID

El mayor estudio hasta la fecha, con más de 70.000 pacientes hospitalizados y 30.000 pacientes no hospitalizados con COVID-19, encuentra que dichos pacientes siguen sufriendo secuelas más de 30 días después de haber enfermado. Esto incluye secuelas respiratorias, neurocognitivas, gastrointestinales, cardiovasculares, de salud mental, así como fatiga, dolor muscular y anemia. El riesgo de sufrir secuelas fue mayor en los pacientes con enfermedad grave.

Las células T abren camino

Un estudio (aún no revisado por pares) muestra que la respuesta de linfocitos T alcanza prácticamente su nivel máximo tras una sola dosis de vacuna, mientras que los anticuerpos necesitan ambas dosis para alcanzar niveles máximos. De hecho, la magnitud de la respuesta T CD4 tras la primera dosis parece predecir el nivel de células T CD8 y anticuerpos neutralizantes tras la segunda dosis.

¿Un superanticuerpo?

El análisis de un gran número de células B (que producen los anticuerpos) aisladas de pacientes con COVID-19 identificó una serie de anticuerpos neutralizantes muy potentes, dirigidos contra la proteína Spike. Uno de esos anticuerpos es altamente eficaz en neutralizar la variante original de SARS-CoV-2, las variantes B1.1.7 y B1.351 e incluso el SARS-CoV. Estos anticuerpos podrían ayudar a diseñar futuros tratamientos y vacunas contra un amplio espectro de coronavirus.

Una dosis para personas previamente infectadas

Otro estudio más muestra que una sola dosis de vacuna es suficiente en personas que ya han pasado la infección. Las personas que no han sido expuestas al virus necesitan dos dosis para alcanzar niveles óptimos de anticuerpos neutralizantes, particularmente frente a la variante B1.351. En cambio, en las personas con infección previa, las respuestas de anticuerpos y células B de memoria aumentan marcadamente tras la primera dosis pero no tras la segunda.

Vacunas y embarazo

Los resultados preliminares de un estudio con 35.691 participantes embarazadas no muestran ningún problema de seguridad en aquellas que recibieron vacunas de ARNm.

Más pistas sobre los raros casos de trombos

El equipo alemán que estudió los primeros casos de trombos asociados a la vacuna de AstraZeneca, proporciona más evidencia sobre sus posibles mecanismos. Ciertos componentes no virales de la vacuna, relacionados con el proceso de fabricación, podrían favorecer la producción de anticuerpos que activan las plaquetas y desencadenan el proceso de trombosis. El estudio aún no ha sido revisado por pares.

Mil millones de dosis y una enorme brecha

Tan solo 15 meses después del inicio de la pandemia, ya se han administrado mil millones de dosis de vacuna a nivel global. Sin embargo, casi 9 de cada 10 se han administrado en países de renta alta o media-alta. Solo el 0,2% de estas dosis han llegado a los países más pobres.

 

[Evidencia publicada entre el 14/04/2021 y el 21/04/2021]

Esta semana, el mundo ha sobrepasado los tres millones de muertes por COVID-19.

Inocente mientras no se demuestre lo contrario

Otra variante identificada por primera vez en India (B.1.617) ha causado cierta alarma porque presenta dos mutaciones en la proteína Spike (E484Q y L452R) capaces de reducir el efecto de anticuerpos en el laboratorio. Pero no hay evidencia por el momento de que la variante sea más transmisible o resistente a las vacunas. Es motivo de alerta, pero no de alarma, dicen las personas expertas.

Superanticuerpos

Se ha aislado anticuerpos de un paciente convaleciente de COVID-19 capaces de neutralizar múltiples variantes del SARS-CoV-2 y el SARS. Un equipo del Instituto Scripps ha identificado los puntos de unión que facilitan esta reactividad cruzada. Los resultados proporcionan información valiosa para el diseño de vacunas y anticuerpos terapéuticos contra este y otros coronavirus de la familia SARS.

Menor riesgo de reinfección

Un estudio con jóvenes de la Marina en EE.UU. muestra que las personas seropositivas (es decir, con anticuerpos contra el SARS-CoV-2) tuvieron un riesgo cinco veces menor de reinfectarse comparado con las seronegativas (el 10% contra el 48%). Además, la carga viral en los participantes seropositivos que se reinfectaron era unas 10 veces menor que la de las personas seronegativas, lo cual significa que son menos contagiosas.

Más sobre vacunas

Datos desde Chile

Chile ha anunciado datos de efectividad para la vacuna desarrollada por Sinovac (CoronaVac): de un 80% contra la muerte por COVID-19 y de un 67% contra síntomas, tras dos dosis de la vacuna. La protección tras una sola dosis fue mucho más baja. Casi el 34% de la población chilena está completamente vacunada, la gran mayoría (el 93%) con la vacuna CoronaVac.

Respuestas en personas mayores

Una sola dosis de la vacuna de Pfizer o de Oxford/AstraZeneca en personas mayores induce una respuesta humoral (anticuerpos) en la mayoría de los individuos, considerablemente mayor en aquellas personas con una infección previa, según un estudio (aún no revisado por pares) en el Reino Unido. La respuesta celular (linfocitos T) es menor en general, pero más alta en aquellos que recibieron la dosis de AstraZeneca.

Sí, ¡las vacunas funcionan!

El CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) en EE.UU. ha identificado unos 5.800 casos de infección por SARS-CoV-2 en más de 66 millones de personas que completaron la pauta de vacunación. Estos casos raros – definidos como una PCR positiva al menos dos semanas tras la segunda dosis – representan el 0,0008% de la población completamente vacunada. El 7% de estas infecciones (el 0,00056%) requirió hospitalización y solo 7 personas (0,00001%) murieron.

Mientras tanto, un estudio sobre el impacto de la vacunación en residentes de centros geriátricos, personal de dichas residencias y personal sanitario en Cataluña, muestra una reducción del 85% al 96% en infecciones por SARS-CoV-2 en los tres colectivos y una reducción aún mayor (>95%) en las hospitalizaciones y la muerte por COVID-19 en las y los residentes.

¿Una vacuna universal contra los coronavirus?

Desarrollar una vacuna capaz de proteger contra cualquier coronavirus conocido o desconocido (por lo menos aquellos de la familia de los betacoronavirus) es posible, y se ha convertido en una prioridad. Varios equipos están trabajando actualmente en ello, mediante diferentes estrategias.

Casos raros de trombos

La comisión de seguridad de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha concluido que los casos inusuales de trombosis relacionados con la vacuna de Johnson & Johnson son muy similares a los observados con la de AstraZeneca, y que este tipo de trombosis asociado a pocas plaquetas debe incluirse como efecto secundario muy infrecuente de la vacuna. Sin embargo, ha reiterado que los beneficios de la vacuna previniendo la COVID-19 son mucho mayores que los riesgos asociados.

Salud mental

El primer estudio que ha examinado casos de suicidios en el contexto de la pandemia de COVID-19 en varios países ha encontrado que, en países de renta media y alta, el número de suicidios se mantuvo o disminuyó en los primeros meses de la pandemia. Sin embargo, la situación puede cambiar cuando se dejen sentir los efectos económicos.

 

[Evidencia publicada entre el 07/04/2021 y el 13/04/2021]

Secuelas neurológicas y psicológicas

Un estudio retrospectivo con casi 250.000 personas recuperadas de COVID-19 muestra que el 33% de ellas recibió un diagnóstico neurológico o psiquiátrico en los seis meses posteriores, sobre todo aquellas que habían sufrido enfermedad grave. Pero casi el 90% de estos pacientes ya habían recibido un diagnóstico previamente. Los síntomas reportados iban desde demencia e ictus hasta ansiedad e insomnio.

Protección por inmunidad natural

Un estudio de seguimiento de personal sanitario (con más de 250.000 personas) en Inglaterra muestra que la infección por SARS-CoV-2 redujo en un 84% el riesgo de infectarse de nuevo y en un 93% el riesgo de desarrollar síntomas durante por lo menos siete meses.

Protección frente a variantes

Otro estudio más muestra que el suero de personas convalecientes, recogido hasta nueve meses después de haber pasado la enfermedad, neutraliza eficazmente la variante dominante (D614G) y la B.1.1.7 (“británica”), pero ejerce una actividad reducida o nula frente a la variante B.1.351 (“sudafricana”). Se obtuvieron resultados similares con suero de personas vacunadas. Estos resultados confirman que la variante B.1.351 (pero no la B.1.1.7) puede aumentar el riesgo de infección en personas inmunizadas.

Buenas noticias sobre tratamientos

Evitar la COVID-19 con cócteles de anticuerpos

Regeneron ha anunciado que su cóctel de anticuerpos monoclonales reduce en un 81% el riesgo de desarrollar COVID-19 tras haber estado expuesto al virus. El estudio reclutó a 1.500 personas voluntarias que compartían domicilio con un contacto positivo para SARS-CoV-2. El cóctel de anticuerpos se administró por vía subcutánea (en vez de intravenosa). En las personas que desarrollaron la enfermedad a pesar del tratamiento, los síntomas duraron una semana comparado con las tres semanas del grupo placebo.

Tratamiento precoz con un medicamento contra el asma

En un pequeño ensayo controlado en el Reino Unido, los pacientes recibieron budesónida (un corticosteroide usado para el asma) en los primeros siete días tras desarrollar síntomas leves. Se observó una reducción significativa en el deterioro clínico de las personas tratadas y una reducción en el tiempo de recuperación, comparado con el grupo placebo. En otro ensayo más amplio, con 1.700 personas de riesgo (mayores de 50 o 60 años), dos inhalaciones diarias del fármaco también ayudaron a los pacientes no hospitalizados a recuperarse más rápidamente. Los resultados aún no han sido revisados por pares.

Más sobre vacunas

La farmacéutica francesa Valneva ha anunciado resultados positivos de fase 2 para su vacuna candidata a base de partículas virales inactivadas: fue bien tolerada e indujo niveles de anticuerpos neutralizantes iguales o mayores a los observados en pacientes convalecientes, así como una buena respuesta de células T. Los ensayos de fase 3 comenzarán a finales de abril.

Un estudio en Israel (aún no revisado por pares) muestra que las pocas infecciones observadas en personas completamente vacunadas (dos dosis) se debieron sobre todo a la variante B.1.351 (identificada por primera vez en Sudáfrica), mientras que las infecciones observadas entre la primera y la segunda dosis se debieron sobre todo a la variante B.1.1.7. Estos resultados confirman que las dos dosis de la vacuna protegen eficazmente contra la B.1.1.7 y que la variante B.1.351 representa un mayor riesgo, pero su propagación puede limitarse combinando la vacunación masiva y las intervenciones no farmacéuticas.

La vacuna de Sinovac a base de virus inactivado (CoronaVac) tiene una eficacia del 50% contra la infección sintomática pero una protección del 100% contra la enfermedad grave, según datos del ensayo clínico que se realizó en Brasil. Otro estudio (aún no revisado por pares) confirma que por lo menos una dosis de la vacuna es 50% efectiva previniendo la infección sintomática y un 35% efectiva previniendo toda la infección en Manaos, donde la variante P1 es predominante.

Dos estudios (uno en Alemania, otro en Noruega) proporcionan una posible explicación a los raros casos de trombosis asociados a la vacuna de AstraZeneca. En todos los casos estudiados se encontraron anticuerpos que se unen a las plaquetas y las activan. Los mecanismos que conducen a la producción o activación de dichos anticuerpos se están investigando, y se vigilará de cerca este tipo de eventos en otras vacunas COVID-19 basadas en vectores adenovirales. De hecho, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) está apoyando estudios para identificar estos casos, buscar causas o factores de riesgo, y evaluar si reduciendo la dosis de la vacuna se puede reducir el riesgo.