Análisis y Desarrollo Global

COVID-19: Novedades científicas

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Foto: Pete Linforth / Pixabay

La epidemia, ahora pandemia, del nuevo coronavirus está avanzando a un ritmo vertiginoso. Afortunadamente, también es el caso de los estudios y la evidencia científica sobre el virus (SARS-CoV-2) y la enfermedad (COVID-19).

En este espacio, que iremos actualizando periódicamente, haremos un resumen de la información más relevante acerca del SARS-CoV2 que vaya emergiendo.

 

[Evidencia publicada entre el 24/07/2020 y el 30/07/2020]

Hoy se cumplen seis meses desde que la OMS declaró el nuevo coronavirus una emergencia pública de carácter internacional, cuando había menos de 100 casos y ninguna muerte fuera de China.

Más sobre los orígenes del SARS-CoV-2

Aunque aún no se sabe de manera precisa cómo, cuándo o dónde saltó el nuevo coronavirus a humanos, un nuevo estudio genómico sugiere que el linaje que dio origen al SARS-CoV-2 divergió de otros virus relacionados hace entre 40 y 70 años, y que ha estado circulando en murciélagos durante varias décadas. El estudio no descarta que un pangolín u otro mamífero haya servido de huésped intermediario, pero sí sugiere que el SARS-CoV-2 no se recombinó con un coronavirus del pangolín.

Más sobre su transmisión

Recién nacidos

Un estudio con 116 mujeres positivas para COVID-19 que dieron a luz muestra que la transmisión del virus al bebé es poco probable siempre y cuando se respeten las medidas necesarias de higiene. Los recién nacidos pueden compartir habitación con la madre y amamantar si los padres adoptan estrategias preventivas.

Escuelas

Un brote importante de COVID-19 en una escuela secundaria de Israel se asoció con la dispensa de usar mascarillas y con el uso continuo de aire acondicionado, debido a una ola de calor extremo.

Cruceros

Un análisis genómico muestra que el brote en el crucero Diamond Princess (que infectó a cerca de 700 personas) se generó a partir de una sola persona que subió a bordo infectada con el virus. La propagación ocurrió durante actividades masivas en áreas de recreación, y entre personas que compartían cabina durante la cuarentena.

Personas en riesgo

En el continente americano, tres de cada diez personas –es decir casi 325 millones– están en peligro de desarrollar una forma grave de COVID-19 debido a condiciones crónicas de salud, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Efectos de larga duración

Una encuesta telefónica realizada en los EE. UU. con adultos sintomáticos que resultaron positivos para la prueba de SARS-CoV-2 pero que no fueron hospitalizados, revela que el 35% de los encuestados no había recuperado su estado usual de salud entre dos y tres semanas después del diagnóstico. Uno de cada cinco jóvenes adultos sin ninguna condición crónica de salud sufría todavía efectos.

Otro estudio con una cohorte de pacientes alemanes recién recuperados de COVID-19 reveló una inflamación cardiaca en el 60% de los pacientes, independientemente de problemas preexistentes de salud o de la gravedad de los síntomas.

La mortalidad se puede reducir

Un análisis de datos de 169 países muestra que la tasa de mortalidad por COVID-19 puede reducirse si se incrementa el cribado, se mejora la eficacia del gobierno y se aumenta el número de camas de hospital.

¿Protección cruzada?

Algunas personas que nunca han estado expuestas al nuevo coronavirus ni han sido infectadas por él tienen anticuerpos capaces de reconocer una región de la proteína viral Spike llamada S2 y que comparten los coronavirus del resfriado común (HCoVs) y el SARS-CoV-2. El estudio también muestra que estos anticuerpos pueden neutralizar al SARS-CoV-2 y son más frecuentes en la población infantil y adolescente.

De la misma manera, se han detectado células T del sistema inmune capaces de reconocer al SARS-CoV-2 en individuos que nunca han estado expuestos al virus. Un estudio publicado en Nature esta semana detectó células T CD4+ capaces de reconocer al SARS-CoV-2 en un 83% de pacientes con COVID-19 pero también en un 35% de personas sanas. Estas células reconocían una región de la proteína S compartida por el SARS-CoV-2 y los coronavirus del resfriado común. Aún no se sabe qué papel juegan estas células T preexistentes, con reactividad cruzada al SARS-CoV-2, en el desenlace clínico de la COVID-19.

Novedades en tratamiento

Anticuerpos

Un anticuerpo humanizado (obtenido en ratón) redujo los niveles de SARS-CoV-2 en los pulmones y previno patología pulmonar en un modelo animal de COVID-19. El anticuerpo se une a la región de la proteína S que permite al virus invadir las células del huésped y lo neutraliza.

Hidroxicloroquina

Esta semana se han publicado cuatro estudios que proporcionan aún más evidencia de que el fármaco no es eficaz para prevenir o tratar la COVID-19.

Un ensayo multicéntrico y controlado en Brasil, con pacientes hospitalizados con enfermedad leve o moderada, muestra que la hidroxicloroquina, con o sin azitromicina, no mejoró el estatus clínico después de 15 días, comparado con el grupo de control. Además, el ensayo RECOVERY ha publicado sus resultados con 1.561 pacientes hospitalizados que recibieron hidroxicloroquina y 3.155 pacientes que no la recibieron. El fármaco no redujo la mortalidad a los 28 días e incluso se asoció con una estancia más larga en el hospital y un mayor riesgo de progresar hacia la ventilación mecánica o la muerte.

Dos ensayos preclínicos apoyan estos resultados. Un estudio, realizado con macacos infectados con SARS-CoV-2, muestra que la hidroxicloroquina, con o sin azitromicina, no tiene ningún efecto terapéutico o profiláctico. Otro estudio muestra que, aunque la cloroquina inhibe la replicación del virus en líneas celulares del riñón, no bloquea la infección en una línea celular del pulmón, lo cual indica que el fármaco interfiere con una vía que no es relevante en el pulmón y por lo tanto es improbable que frene la propagación del virus en y entre pacientes.

Vacunas

Una vacuna a base de ARNm que codifica para una región de la proteína S del SARS-CoV-2 rodeado por nanopartículas de lípidos indujo un buen nivel de anticuerpos neutralizantes contra el virus y una buena respuesta celular en ratones y primates no humanos. La vacuna candidata ARCoV, desarrollada por un equipo chino, puede almacenarse a temperatura ambiente al menos una semana. Actualmente se está evaluando en ensayos clínicos de fase 1.

La vacuna de ARNm desarrollada por Moderna protegió a macacos de la inflamación y daño pulmonar cuando fueron expuestos al virus. Los macacos vacunados desarrollaron un buen nivel de anticuerpos y una buena respuesta T CD4+ (aunque no T CD8+).

 

[Evidencia publicada entre el 17/07/2020 y el 23/07/2020]

¿Confinamientos sincronizados?

Si Europa realiza confinamientos intermitentes de manera sincronizada, se podría reducir a la mitad el número de confinamientos necesarios para acabar con la transmisión comunitaria en el continente, según un estudio. Si, por el contrario, los países que están muy conectados reabren de manera prematura, el repunte de casos se podría dar hasta cinco semanas antes.

Transmisión de COVID-19 y población infantil

Un estudio en Corea del Sur, con 59.073 contactos de 5.706 casos primarios de COVID-19 muestra que el 11,8% de los contactos que vivían en el domicilio de alguno de los casos primarios desarrollaron COVID-19, comparado con el 1,9% de contactos que no vivían en el domicilio. Los resultados también indican que los niños y niñas de entre 10 y 19 años parecen transmitir la enfermedad de manera comparable a los adultos, aunque los menores de diez años la transmitirían menos. Sin embargo, el estudio solo analizó pacientes con síntomas. Aún no está claro qué tan eficientes son las niñas y niños asintomáticos en transmitir el virus.

Más sobre niveles de anticuerpos

Un estudio con 34 pacientes que presentaban síntomas moderados de COVID-19 describe una disminución rápida en el nivel de anticuerpos en algunos de estos pacientes, lo cual según los autores lleva a ser cauto frente a la inmunidad de grupo o la duración de la(s) vacuna(s).

Sin embargo, es importante recordar que por el momento no se sabe cuál es el nivel de anticuerpos necesario para conferir protección y que en cualquier infección es normal que los anticuerpos desciendan con el tiempo. De hecho, otro estudio con 19.680 personas en la ciudad de Nueva York muestra que la mayoría de las personas infectadas y que desarrollaron síntomas leves o moderados de COVID-19 presentan una buena respuesta de IgG que reconocen la proteína Spike del virus. Muestra también que los niveles son relativamente estables durante por lo menos tres meses, y que la cantidad de anticuerpos frente a Spike se correlaciona bien con la actividad neutralizante de los mismos.

Tratamiento

Reforzando la primera línea de defensa

La compañía británica Synairgen anunció resultados prometedores pero preliminares para una forma inhalada de interferón beta que parece reducir el riesgo de enfermar gravemente de COVID-19. De hecho, una serie de estudios recientes sugieren que el SARS-CoV-2 desarma los interferones (IFN), una de las primeras líneas de defensa contra un virus, y por lo menos cinco estudios han encontrado que el tratamiento o profilaxis con interferón protege a células o ratones del SARS-CoV-2. Varios ensayos clínicos están actualmente probando la eficacia de interferones en el tratamiento o la prevención de la enfermedad. Uno de ellos, recién publicado, muestra que el IFN-a2b redujo la mortalidad en pacientes hospitalizados, pero solo cuando se administraba en los primeros cinco días de hospitalización.

Anticuerpos

Un equipo norteamericano describe dos anticuerpos con potente actividad neutralizante y que reconocen dos regiones contiguas de la proteína Spike. Ambos anticuerpos, solos o en combinación, son capaces de proteger a ratones y macacos de la infección por SARS-CoV-2 y de la enfermedad.

Vacunas

Resultados alentadores de fase 1 para dos vacunas candidatas a base de adenovirus

Los primeros resultados en humanos para la vacuna candidata desarrollada por Oxford, basada en un vector de adenovirus de chimpancé (ChAdOx1 nCoV-19), muestran que la vacuna tiene un buen perfil de seguridad e indujo la producción de anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los 1077 participantes. Los niveles de anticuerpos aumentaron aún más en un pequeño subgrupo que recibió una segunda dosis de la vacuna, 28 días más tarde. También se observaron respuestas celulares (linfocitos T) en la mayoría de los participantes.

Otra vacuna candidata que usa un adenovirus humano como vector, desarrollada por CanSino en China, también indujo la producción de anticuerpos neutralizantes y respuestas T tras una sola dosis en la mayoría de las personas voluntarias, con un buen perfil de seguridad. Las personas mayores de 55 años respondieron menos bien, lo cual indica que puedan necesitar una segunda dosis.

Aún no se sabe si estas vacunas son eficaces para prevenir la infección o la enfermedad. Para esto, se necesitan ensayos de fase 2 y 3. De hecho, este tipo de ensayos ya han comenzado para algunas candidatas. La vacuna de Oxford/Astra Zeneca ya se está probando en Brasil, junto con la vacuna de Sinovac (China), a base de virus inactivado. El país ahora ha aprobado ensayos para una tercera candidata (basada en ARNm desarrollada por Pfizer y BioNTech).

Una iniciativa para acelerar los resultados de eficacia

El grupo de incidencia 1DaySooner ha enviado una carta abierta firmada por 15 premios Nobel y un centenar de investigadores y otras personas expertas pidiendo al gobierno norteamericano la preparación de ensayos con personas jóvenes y sanas (que tienen menos probabilidad de enfermar gravemente), que serían vacunadas y luego expuestas al virus, bajo condiciones controladas.

 

[Evidencia publicada entre el 10/07/2020 y el 16/07/2020]

Transmisión silenciosa

Un estudio basado en modelos indica que la mayoría de los contagios se deben a una transmisión “silenciosa” a partir de individuos presintomáticos o asintomáticos. El modelo también indica que más de una tercera parte de estas ‘infecciones silenciosas’ debería aislarse para mantener el porcentaje de población infectada por debajo del 1%.

Más sobre factores de riesgo

Grupo étnico y mortalidad

Dos estudios adicionales confirman el impacto desproporcionado de COVID-19 en ciertos grupos étnicos. El estudio británico OpenSafely analizó factores asociados a muerte por COVID-19 en 17 millones de pacientes. Comparado con personas de etnicidad blanca, las personas de color o del sureste asiático tenían un riesgo mayor de morir, aún tras ajustar otros factores posibles. En este sentido, el CDC EEUU publicó los resultados de un análisis de 10.647 muertes por COVID-19. La mayoría de muertes ocurrieron en personas mayores de 65 años. Sin embargo, los decesos en personas menores de 65 años eran sobre todo en personas hispánicas (35%) o no caucásicas (30%), comparado con solo 13% de personas blancas, no-hispánicas.

Tipo de sangre

Un estudio genético previo sugería una asociación significativa entre el tipo de sangre y el riesgo de desarrollar síntomas graves de COVID-19. Sin embargo, dos nuevos estudios en que se analizaron miles de casos (uno en Massachusetts y otro de la Universidad de Columbia) indican que esta asociación, si existe, no es fuerte. Aunque ambos estudios encontraron que las personas con sangre de tipo O tenían un riesgo ligeramente menor a infectarse, no se encontró una asociación significativa entre el tipo de sangre y el riesgo de desarrollar síntomas graves.

No solo una enfermedad respiratoria

Otros estudios publicados esta semana confirman que la infección por SARS-CoV-2 puede resultar en anomalías neurológicas, incluyendo una inflamación aguda del cerebro y médula espinal, así como una inflamación del centro olfativo del cerebro. De hecho, como detalla esta revisión, la COVID-19 se asocia con varias manifestaciones más allá del pulmón, incluyendo trombosis, complicaciones cardiacas, daño renal y síntomas gastrointestinales, que resultan ya sea de la infección viral directa de otros órganos y tejidos que expresan el receptor ACE2, o bien de un daño indirecto debido al ataque de los vasos capilares y a la inflamación.

De hecho, una serie de autopsias publicada esta semana apoyan la noción de que la inflamación y fallo de órganos en casos letales de COVID-19 no se deben al daño directo causado por el virus, sino al daño causado por la reacción inflamatoria. Los hallazgos muestran que el patrón de distribución de ARN viral no coincidía con los órganos y tejidos más afectados.

Síntomas persistentes

Un equipo italiano siguió a una cohorte de 143 pacientes recuperados de COVID-19, durante dos meses tras su salida del hospital. El 87% de dichos pacientes mostraba persistencia de uno o más síntomas, incluyendo fatiga, dificultad en respirar, y dolor en articulaciones y en el pecho.

Anticuerpos que decaen no significa pérdida de inmunidad

Usando muestras de suero colectadas a lo largo de tres meses de 65 casos confirmados de infección por SARS-CoV-2, un equipo británico muestra que >95% de los casos desarrolla anticuerpos neutralizantes a partir del octavo día tras presentar síntomas y que el nivel de anticuerpos depende de la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, los niveles de anticuerpos disminuyó durante el periodo de seguimiento, sobre todo en los pacientes que tuvieron síntomas leves o moderados. Estos hallazgos sugieren que los anticuerpos generados tienen una duración limitada, como lo que se observa con los coronavirus que causan los resfriados comunes.

Sin embargo, una disminución en el nivel de anticuerpos no necesariamente implica una pérdida de inmunidad. Aún no se sabe qué nivel de anticuerpos es necesario para conferir protección, y la calidad de los mismos (es decir, la fuerza con la que se unen al virus) puede ser tan o más importante que la cantidad. Además, varios estudios apuntan al rol de células T (que son las que activan a las células B productoras de anticuerpos) en mantener una inmunidad duradera frente al virus, independientemente del nivel de anticuerpos. En particular, un equipo en Singapur mostró la presencia de células T capaces de reconocer varias regiones de la proteína NP (nucleocáspide) del SARS-CoV-2 en pacientes convalecientes de COVID-19. También mostraron que las personas que se recuperaron del SARS en 2003 todavía tienen células T de memoria contra el virus. Además, también detectaron células T capaces de reconocer regiones del SARS-CoV-2 en personas que nunca han estado expuestas al nuevo coronavirus, o al SARS. Estas células reconocen fragmentos conservados entre diferentes betacoronavirus. Estos resultados, pues, son alentadores, ya que sugieren que podemos generar una inmunidad T duradera y potencialmente capaz de protegernos contra múltiples coronavirus.

Vacunas

Los resultados de fase 1 para la vacuna candidata a base de ARNm de la farmacéutica Moderna muestran una buena respuesta inmune tras dos dosis, separadas de 28 días. Se detectaron buenos niveles de anticuerpos anti-SARS-CoV-2 en las 45 personas voluntarias sanas que participaron en el estudio. No se identificó ningún problema en cuanto a la seguridad, aunque se observaron algunos efectos adversos como fiebre, particularmente en aquellos que recibieron las dosis más elevadas. Moderna comenzará su estudio de fase 3 con 30.000 pacientes a finales de julio. Pfizer y BioNTech también planean comenzar estudios a mayor escala con su propia vacuna a base de ARNm a fines de este mes.

Las muertes indirectas por COVID-19

Un modelo estima que las muertes por VIH, tuberculosis y malaria en países con alta carga de dichas enfermedades podrían aumentar en 10%, 20% y 36% respectivamente, en los próximos cinco años, con respecto a una situación sin pandemia COVID-19.

 

[Evidencia publicada entre el 03/07/2020 y el 09/07/2020]

Una variante dominante del virus

Una variante del SARS-CoV-2 se ha vuelto dominante en la pandemia, según un estudio. La variante (llamada G614) tiene un cambio de aminoácido en ‘Spike’, la proteína que le permite infectar células humanas. El equipo investigador piensa que el aumento consistente de G614 a nivel regional podría indicar que esta variante tiene una ventaja selectiva. Los pacientes infectados con la variante parecen tener cargas virales más elevadas, y estudios en laboratorio sugieren que se replica más eficientemente. Sin embargo, no hay evidencia por el momento de que este cambio de aminoácido lo haga más transmisible o letal.

El debate sobre la transmisión por aerosoles

Más de 200 científicas y científicos firman una carta abierta pidiendo a la OMS revisar el potencial de transmisión de SARS-CoV-2 mediante pequeñas gotas de aerosol (que viajan más lejos y permanecen más tiempo en el aire que las gotas respiratorias). Proponen que la transmisión por aerosoles podría explicar algunos eventos “super transmisores”, como por ejemplo el contagio de personas sentadas en mesas diferentes en un restaurante en China o de miembros de una coral en EEUU que tomó precauciones durante un ensayo. Sin embargo, los más de 30 expertas y expertos internacionales que asesoran a la OMS consideran que la “evidencia existente no es suficiente para considerar que este tipo de transmisión juega un papel importante en la propagación de COVID-19.”

Estudios de seroprevalencia

El estudio ENE-COVID en España, que midió anticuerpos contra SARS-CoV-2 en más de 60.000 participantes de todo el país, anunció los resultados para la segunda ronda de cribado. Un promedio de 5.2% de la población tendría anticuerpos IgG contra el SARS-CoV-2 (un porcentaje apenas mayor que el estimado tras la primera ronda del estudio). De nuevo, Madrid tuvo la prevalencia más elevada (10%). En cuanto a edad, la prevalencia fue menor en bebés, población infantil y jóvenes adultos. Una mayoría (80%) de participantes con una prueba positiva por PCR por lo menos dos semanas antes del cribado, tenía anticuerpos IgG.

Otro estudio de seroprevalencia realizado en Ginebra (Suiza) indica que, a principios de Mayo, 10.8% de la población tenía anticuerpos IgG contra el virus.

Herencia neandertal?

El factor genético de mayor riesgo para enfermar gravemente de COVID-19 viene de los neandertales, según un estudio (aún no revisado por pares). Se trata de un segmento de unas 50 kilobases en un clúster de genes del cromosoma 3. Este segmento se encuentra en un 30% de la población en el sureste asiático y un 8% en la población europea. Se trata de un hallazgo intrigante, para el cual aún no hay explicación, pero podría tener que ver con una fuerte respuesta inmune antiviral (quizás demasiado fuerte?), según algunos científicos.

Producción rápida y efectiva de anticuerpos

Nuestro cuerpo genera anticuerpos capaces de neutralizar el virus desde ocho días tras diagnóstico, según un análisis que siguió la respuesta de anticuerpos en 12 pacientes con COVID-19, desde el día 8 al 69 después del diagnóstico. Tras cribar más de 4.000 células B productoras de anticuerpos, el equipo investigador aisló 255 anticuerpos contra SARS-CoV-2 a diferentes tiempos, incluso al día 8. De estos, 255 eran fuertemente neutralizantes. Estos anticuerpos usaban una amplia gama de genes variables (que reconocen al virus) y no necesitaron muchos cambios (o mutaciones somáticas) para lograr dicha eficacia.

Fármacos candidatos: se estrecha la búsqueda

La OMS anunció que parará los ensayos clínicos con hidroxicloroquina y con el fármaco para VIH lopinavir/ritonavir en pacientes hospitalizados con COVID-19, tras evidencia de que dichos medicamentos no reducen la mortalidad.

Vacunas

Pfizer publicó los resultados de la primera fase del ensayo clínico con la vacuna a base de ARN mensajero, que desarrolla junto con BioNTech. La vacuna indujo la producción de buenos niveles de anticuerpos neutralizantes en voluntarios sanos, aunque se observó fiebre y otros efectos secundarios moderados con las dosis más altas.

Infección en animales

Los cerdos y las gallinas no se pueden infectar con SARS-CoV-2, mientras que los murciélagos frugívoros pueden servir de reservorio, según un estudio experimental. El estudió también muestra que el virus se replica eficientemente en hurones, aunque no desarrollan la enfermedad.

 

[Evidencia publicada entre el 26/06/2020 y el 02/07/2020]

Lecciones del pueblo italiano de Vo’

Vo’, en el norte de Italia, logró contener su epidemia gracias al testado masivo de sus casi 3.200 habitantes para la infección por SARS-CoV-2: una vez al inicio de la cuarentena y otra vez dos semanas después. Los resultados revelan que el 42,5% de las infecciones detectadas en las dos campañas fueron asintomáticas (es decir, no tenían síntomas al momento de la prueba y no desarrollaron síntomas después). El estudio también encontró cargas virales similares en pacientes sintomáticos y asintomáticos, lo cual sugiere que tienen un potencial de transmisión parecido.

Infecciones en los EEUU: ¿multiplicar por diez?

En muchas partes de los EEUU, el número real de infecciones por coronavirus es seguramente 10 veces mayor al notificado, según datos de seroprevalencia anunciados por la CDC. El estudio se realizó con muestras de sangre tomadas entre marzo y abril por razones no relacionadas con COVID-19, en 10 lugares en diferentes estados del país.

El CDC también publicó los resultados de una encuesta telefónica con 350 adultos que dieron positivo para la infección por SARS-CoV-2. Solo la mitad recordaba haber tenido contacto con un caso de COVID-19, y la mayoría de contactos eran un miembro de la familia o un colega del trabajo. Una tercera parte de las y los participantes decía no haber recuperado su estado “normal” de salud tres semanas tras haber dado positivo.

Complicaciones neurológicas y neuropsiquiátricas

Un estudio del Reino Unido describe 125 casos de COVID-19 con algún tipo de complicación neurológica o neuropsiquiátrica. La complicación más frecuente fue el ictus, observado en 77 pacientes. Casi una tercera parte de los pacientes mostraron signos de confusión o cambios de comportamiento.

Población infantil: un estudio europeo

La comunidad médica estudió a 582 niños y niñas (entre tres días y 18 años de edad) de 25 países de Europa, y que dieron positivo para COVID-19. Una cuarta parte de ellos tenía algún otro problema de salud. Más de la mitad fueron ingresados al hospital y 8% necesitó cuidados intensivos. El riesgo de acabar en cuidados intensivos era mayor en aquellos coinfectados por otro virus respiratorio. De las cuatro muertes que ocurrieron durante el estudio (0.69%), ninguna fue en menores de 10 años, y dos casos tenían problemas de salud preexistentes.

Inmunidad: ¿más elevada que lo que indican los tests de anticuerpos?

Un equipo del Instituto Karolinska en Suecia estudió en detalle la respuesta de células T (las células que coordinan la respuesta inmune y la producción de anticuerpos) en una gran cohorte de personas no expuestas al virus, así como en familiares expuestos y pacientes en fase aguda de COVID-19 o convalecientes. Encontraron células T específicas de SARS-CoV-2 en individuos que no desarrollaron síntomas o que desarrollaron síntomas leves, aún en aquellos que no tenían anticuerpos detectables. Estos resultados sugieren que la inmunidad contra la COVID-19 podría ser más elevada que lo que indican los tests de anticuerpos.

De hecho, la seroconversión (producción de anticuerpos frente al virus) en pacientes asintomáticos puede tardar más tiempo, según un estudio en Corea del Sur que encontró anticuerpos neutralizantes en pacientes completamente asintomáticos ocho semanas tras el diagnóstico por PCR.

Resultados desalentadores para un fármaco contra el VIH

Lopinavir-ritonavir, un fármaco usado para el VIH, no aporta ningún beneficio clínico en pacientes hospitalizados con COVID-19, según anunció el ensayo RECOVERY liderado por el Reino Unido. El fármaco no redujo la mortalidad, el riesgo de necesitar ventilación mecánica o la duración de la hospitalización, comparado con el grupo no tratado.

El ensayo RECOVERY inició en marzo pasado para probar la eficacia de: dexametasona (un corticosteroide), lopinavir-ritonavir (un antiviral para el VIH), hidroxicloroquina (un antimalárico), azitromicina (un antibiótico), tocilizumab (un fármaco anti-inflamatorio) y plasma convaleciente (de donadores que superaron la enfermedad).

El ensayo ya ha demostrado que la dexametasona reduce la mortalidad en pacientes con enfermedad grave, mientras que la hidroxicloroquina y el lopinavir-ritonavir no aportan ningún beneficio clínico.

Una nota más positiva: un estudio en Nueva York encuentra que las personas con VIH que contraen la COVID-19 no tienen un peor pronóstico que las personas sin VIH.

China avanza con sus vacunas

China ha aprobado la vacuna adenoviral de la compañía CanSino para su uso militar el año próximo, según el ‘New York Times coronavirus vaccine tracker’, mientras que la vacuna candidata de Sinopharm (a base de virus inactivado) comienza ensayos clínicos de fase 3.

 

[Evidencia publicada entre el 19/06/2020 y el 25/06/2020]

Cómo evitar una segunda ola

Un modelo para medir el impacto de intervenciones no farmacéuticas (es decir, que no impliquen vacunas o tratamientos), muestra que el desconfinamiento debe ser gradual y que el comportamiento individual (guardar distancias sociales, uso de mascarillas, higiene de manos) es clave para evitar futuras olas de la enfermedad.

Miniórganos humanos para estudiar la infección viral

Un estudio con células y organoides derivados de células madre humanas muestra que las células beta del páncreas y los organoides de hígado son altamente susceptibles a la infección por el SARS-CoV-2. Otros tipos celulares que también expresan el receptor ACE2, como el endotelio, macrófagos o neuronas corticales, son mucho menos susceptibles, lo cual sugiere que hay otros factores implicados en la entrada del virus (por ejemplo, la proteína de superficie TMPRSS2). Los resultados obtenidos con células beta pancreáticas contribuyen a la evidencia que sugiere que el nuevo coronavirus puede causar diabetes, aunque se necesitan más estudios.

Detectando transmisión temprana

Un equipo italiano ha encontrado trazas de SARS-CoV-2 en aguas residuales de Milan y Torino, colectadas en diciembre 2019, lo cual sugiere que ya circulaba el virus en el norte de Italia incluso antes de que China reportara los primeros casos. Sin embargo, no significa que éste fue el origen de la gran epidemia en Italia, ya que pudo haber sido causada por introducciones más tardías. Así mismo, un análisis con muestras de donadores de sangre en Lodi (norte de Italia) encontró cinco muestras de mediados de febrero que contenían anticuerpos SARS-CoV-2, lo cual sugiere que el virus ya circulaba antes de que se identificara al primer paciente.

En los EEUU, un pico en enfermedad tipo gripe estacional sugiere que entre el 8 y 28 de marzo hubo más de 8,7 millones de nuevos casos no diagnosticados de COVID-19.

Infecciones leves o asintomáticas: porcentaje elevado, ¿menos anticuerpos?

El análisis de 5.458 contactos de casos con SARS-CoV-2 en Lombardía (Italia) revela que aproximadamente la mitad se infectó. Sin embargo, 73,9% de las personas infectadas y menores de 60 años no desarrollaron síntomas. El riesgo de desarrollar síntomas aumenta con la edad – 6,6% de personas infectadas y mayores de 60 desarrollaron enfermedad grave.

El estudio con donadores de sangre en Lodi también reveló que 28% de los donadores reclutados entre el 18 de marzo y el 6 de abril habían sido infectados por el virus, pero la mayoría no desarrolló síntomas o desarrolló síntomas muy leves. También tenían niveles de anticuerpos más bajos, comparado con pacientes que sí desarrollaron síntomas, un hallazgo que se confirma en varios otros estudios.

Un equipo chino estudió a 37 personas con infección por SARS-CoV-2 confirmada por RT-PCR pero sin síntomas clínicos. Comparado con pacientes de a misma edad y sexo, el grupo asintomático tenía niveles más bajos de anticuerpos durante la fase aguda de la infección. Dos meses tras salir del hospital, los niveles de anticuerpos habían disminuido en ambos grupos y 40% de individuos asintomáticos se habían vuelto seronegativos para anticuerpos de tipo IgG.

En otro estudio de 149 pacientes con infección confirmada por PCR (la mayoría con síntomas leves) también se encontraron niveles bajos de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, se detectaron anticuerpos poco frecuentes pero recurrentes y con potente actividad antiviral en todos los individuos testados, lo cual sugiere que una vacuna diseñada para generar dichos anticuerpos sería muy eficaz.

Células T: ¿un mejor indicador de exposición al virus?

La detección de células T específicas contra el virus puede ser un indicador más sensible de exposición al SARS-CoV-2 que la detección de anticuerpos, según un estudio. El equipo investigador analizó la respuesta inmune humoral (anticuerpos) y celular (células T) frente a SARS-CoV-2 en personas de siete residencias en las que hubo por lo menos un caso confirmado de COVID-19. Seis de ocho contactos tenían niveles detectables en sangre de células T específicas del virus, pero no de anticuerpos.

Tratamiento con plasma convaleciente

Un estudio con 20.000 pacientes hospitalizados que recibieron plasma de pacientes convalecientes de COVID-19 muestra que el plasma es seguro y sugiere que podría reducir la mortalidad, aunque no fue un ensayo clínico controlado.

Impacto indirecto en la mortalidad por cáncer

La crisis por COVID-19 podría causar hasta 10.000 muertes adicionales por cáncer colorrectal y de mama en EE.UU., debido a las interrupciones en diagnóstico y tratamiento.

 

[Evidencia publicada entre el 12/06/2020 y el 18/06/2020]

El epicentro está en Latinoamérica

Del total de muertes por COVID-19 en todo el mundo, la mitad o más de la mitad están ocurriendo en Latinoamérica, pero sobre todo en México y Brasil. Este último ya superó al Reino Unido en número de muertes y es ahora el segundo país más afectado, después de los EEUU.

La importancia de guardar distancias…

Un modelo matemático con datos de más de 40.000 participantes en el Reino Unido muestra que un distanciamiento físico moderado puede reducir la proporción de casos que necesitarían aislarse o contactos que necesitarían identificarse, para controlar la transmisión del SARS-CoV-2.

… y de usar mascarillas

Un análisis de clústeres de transmisión en Japón identificó 22 casos primarios para los clústeres: la mayoría tenían entre 20 y 39 años de edad y no presentaban síntomas en el momento de la transmisión.

La transmisión aérea representa la principal vía de propagación del virus, y el uso – o no- de mascarillas fue clave en determinar la evolución de la pandemia en Wuhan, Italia y Nueva York, según un estudio.

Población mundial en riesgo

Alrededor de una de cada cinco personas en el mundo tiene un mayor riesgo de desarrollar una forma grave de COVID-19, en caso de infectarse, debido a condiciones crónicas de salud. Sin embargo, el riesgo varía considerablemente con la edad. Estas estimaciones no consideran factores socioeconómicos, pero son un punto de partida para calcular el número de personas en el mundo susceptibles de necesitar una mayor protección o la vacuna.

Población infantil: ¿menos susceptible a la infección?

Según un modelo de transmisión por edades, las personas menores de 20 años tienen la mitad de riesgo de infectarse por el virus que las personas mayores de 20. Solo 21% de jóvenes entre 10 y 19 años desarrolla síntomas, contra 69% en personas mayores de 70 años. Los modelos también sugieren que el cierre de escuelas contribuyó poco a frenar la transmisión del virus. De manera similar, un estudio de seroprevalencia en Ginebra encontró una prevalencia de anticuerpos mucho menor en niños y niñas menores de diez años y en adultos mayores de 64 años.

Por otro lado, el estudio Kids Corona del Hospital Sant Joan de Déu revela que los niños y niñas tienen una prevalencia de anticuerpos similar a la de los adultos, aunque desarrollaron síntomas muy leves. El estudio siguió a 724 niños y niñas con por lo menos un padre positivo para COVID-19.

En todo caso, se piensa que una de las razones por las que los niños están protegidos de los efectos graves de la enfermedad, como el ictus, podría ser la buena salud de sus vasos sanguíneos.

¿Un corticoide barato para reducir la mortalidad?

La dexametasona, un corticoide con actividad antinflamatoria, parece reducir la mortalidad en pacientes con COVID-19 grave, según un anuncio del ensayo RECOVERY realizado en el Reino Unido. En pacientes con ventilación mecánica, el fármaco redujo la mortalidad de 40% a 28%. En pacientes que necesitaron oxígeno (pero no ventilación mecánica) el efecto fue menor (de 25% a 20%). Sin embargo, los datos no se han hecho aún públicos.

Otras novedades sobre tratamientos

La compañía americana Regeneron ha iniciado ensayos clínicos con un cóctel de anticuerpos para probar su eficacia en el tratamiento o prevención de la COVID-19.

Mientras tanto, la FDA en EEUU ha anulado la autorización de emergencia para usar hidroxicloroquina como tratamiento para la COVID-19.

El sueño durante el confinamiento

Una encuesta en Suiza, Alemania y Austria y otra con estudiantes universitarios en los EEUU revela que, durante el confinamiento, las personas siguieron rutinas de sueño más saludables, aunque la calidad del sueño fue menor. La exposición a la luz del día y el ejercicio pueden aumentar la calidad del sueño en estas situaciones.

Ratones para evaluar terapias y vacunas

Ratones que expresan el receptor humano ACE2 desarrollan neumonía cuando expuestos al SARS-CoV-2 y representan un buen modelo para evaluar terapias y vacunas contra la COVID-19.

 

[Evidencia publicada entre el 05/06/2020 y el 11/06/2020]

Restricciones: vidas salvadas

La implementación de restricciones, incluyendo el confinamiento en casa y el cierre de negocios, evitó unos 285 millones de casos en China y unos 60 millones de casos en los EEUU, según investigadores de la Universidad de California en Berkeley. Otro estudio del Imperial College en Londres estima que el confinamiento pudo haber salvado hasta 3 millones de vidas en once países europeos.

Aguas residuales: una alerta temprana

Un análisis retrospectivo de muestras de aguas residuales de Barcelona detecta virus en muestras tomadas a partir del 15 de enero - cuarenta días antes de que se reportara el primer caso en la ciudad, anunció la Universidad de Barcelona.

¿Perros para el diagnóstico?

El sudor de las personas infectadas por COVID-19 tiene un olor particular que puede ser reconocido por perros, según un estudio aún no revisado por pares.

Hormonas masculinas y COVID-19

Todos los datos epidemiológicos confirman que la mortalidad por COVID-19 es mayor en hombres que en mujeres. Las razones pueden ser múltiples, pero un artículo en la revista Science señala a las hormonas masculinas (andrógenos) como uno de los principales sospechosos. En la próstata, los andrógenos aumentan la expresión de una de las moléculas que usa el virus para infectar a células humanas (TMPRSS2). Aunque aún no se sabe si esto también ocurre en el pulmón, un estudio en Italia observó que los pacientes bajo terapia de privación de andrógenos tenían menos riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19. Otro par de estudios señala una asociación entre calvicie y enfermedad grave, y el análisis de datos de cientos de pacientes masculinos con COVID-19 en el Reino Unido mostró una correlación entre andrógenos en la sangre y severidad de la enfermedad. Varios hospitales de veteranos en EEUU han comenzado ensayos clínicos con un fármaco supresor de andrógenos en pacientes con COVID-19.

Tratamiento

Remdesivir

Un estudio realizado con macacos indica que el fármaco puede prevenir la progresión a neumonía en pacientes con COVID-19 si se administra de manera precoz.

Inhibidor de BTK

La BTK es una proteína (tirosina quinasa) implicada en la activación de los macrófagos, que son parte de nuestra primera línea de defensa inmune. Un estudio con un número muy reducido de pacientes con enfermedad grave indica que el tratamiento con un inhibidor de la BTK (acalabrutinib) puede ser benéfico en estos pacientes. Estos resultados necesitan confirmarse con estudios controlados y más grandes.

Hidroxicloroquina

Tres ensayos grandes, cero eficacia para tratar o prevenir la COVID-19.

Recovery, el mayor ensayo controlado realizado hasta el momento, muestra que el tratamiento con hidroxicloroquina no aporta ningún beneficio en pacientes hospitalizados por COVID-19. La mortalidad fue similar entre los más de 1.500 pacientes que recibieron el fármaco y los más de 3.o00 que no lo recibieron (25.7% y 23.5%, respectivamente).

Dos otros ensayos muestran que la hidroxicloroquina tampoco es eficaz en prevenir la enfermedad. El primero es un estudio realizado en EEUU y Canadá, en el que se envió el fármaco o placebo a más de 800 contactos cercanos de casos confirmados. Doce por ciento de las personas que tomaron el fármaco desarrollaron la enfermedad, contra 14% de aquellos que tomaron el placebo.

El segundo es un estudio realizado en el Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona con más de 2.300 personas expuestas al virus. No se observó una diferencia significativa en el porcentaje de personas que desarrollaron la enfermedad entre ambos grupos, según señaló el coordinador del estudio, Oriol Mitjá, a la revista Science.

Plasma de pacientes recuperados

Un primer ensayo controlado indica que el tratamiento con plasma convaleciente no aporta beneficio clínico, aunque el número de pacientes fue reducido.

Vacunas

El Imperial College de Londres comenzará este mes ensayos clínicos con 600 voluntarios para probar la seguridad de su vacuna a base de ARNm “auto-amplificador”. En octubre podría iniciar ensayos con 6.000 participantes para probar su eficacia. La ventaja sería que se requieren menores dosis que la vacuna de ARN desarrollada por Moderna y su fabricación sería menos costosa. El instituto ha formado una alianza llamada VacEquity Global Health para ofrecer la vacuna al menor precio posible para países de renta baja y media.

Por su parte, la vacuna desarrollada por el grupo de Oxford comenzará a probarse en Brasil , en colaboración con la Universidad de Sao Paulo. Se probará primero en 1.000 voluntarios particularmente expuestos al virus.

La Organización Mundial de la Salud ha publicado un “panorama actual” de vacunas contra la COVID-19. Hay 133 vacunas actualmente en desarrollo. Diez de estas vacunas ya se están probando en humanos.