Análisis y Desarrollo Global

COVID-19: Novedades científicas

Foto: PIRO4D / Pixabay

La epidemia, ahora pandemia, del nuevo coronavirus está avanzando a un ritmo vertiginoso. Afortunadamente, también es el caso de los estudios y la evidencia científica sobre el virus (SARS-CoV-2) y la enfermedad (COVID-19).

En este espacio, que iremos actualizando periódicamente, haremos un resumen de la información más relevante acerca del SARS-CoV2 que vaya emergiendo.

 

[Evidencia publicada entre el 03/07/2020 y el 09/07/2020]

Una variante dominante del virus

Una variante del SARS-CoV-2 se ha vuelto dominante en la pandemia, según un estudio. La variante (llamada G614) tiene un cambio de aminoácido en ‘Spike’, la proteína que le permite infectar células humanas. El equipo investigador piensa que el aumento consistente de G614 a nivel regional podría indicar que esta variante tiene una ventaja selectiva. Los pacientes infectados con la variante parecen tener cargas virales más elevadas, y estudios en laboratorio sugieren que se replica más eficientemente. Sin embargo, no hay evidencia por el momento de que este cambio de aminoácido lo haga más transmisible o letal.

El debate sobre la transmisión por aerosoles

Más de 200 científicas y científicos firman una carta abierta pidiendo a la OMS revisar el potencial de transmisión de SARS-CoV-2 mediante pequeñas gotas de aerosol (que viajan más lejos y permanecen más tiempo en el aire que las gotas respiratorias). Proponen que la transmisión por aerosoles podría explicar algunos eventos “super transmisores”, como por ejemplo el contagio de personas sentadas en mesas diferentes en un restaurante en China o de miembros de una coral en EEUU que tomó precauciones durante un ensayo. Sin embargo, los más de 30 expertas y expertos internacionales que asesoran a la OMS consideran que la “evidencia existente no es suficiente para considerar que este tipo de transmisión juega un papel importante en la propagación de COVID-19.”

Estudios de seroprevalencia

El estudio ENE-COVID en España, que midió anticuerpos contra SARS-CoV-2 en más de 60.000 participantes de todo el país, anunció los resultados para la segunda ronda de cribado. Un promedio de 5.2% de la población tendría anticuerpos IgG contra el SARS-CoV-2 (un porcentaje apenas mayor que el estimado tras la primera ronda del estudio). De nuevo, Madrid tuvo la prevalencia más elevada (10%). En cuanto a edad, la prevalencia fue menor en bebés, población infantil y jóvenes adultos. Una mayoría (80%) de participantes con una prueba positiva por PCR por lo menos dos semanas antes del cribado, tenía anticuerpos IgG.

Otro estudio de seroprevalencia realizado en Ginebra (Suiza) indica que, a principios de Mayo, 10.8% de la población tenía anticuerpos IgG contra el virus.

Herencia neandertal?

El factor genético de mayor riesgo para enfermar gravemente de COVID-19 viene de los neandertales, según un estudio (aún no revisado por pares). Se trata de un segmento de unas 50 kilobases en un clúster de genes del cromosoma 3. Este segmento se encuentra en un 30% de la población en el sureste asiático y un 8% en la población europea. Se trata de un hallazgo intrigante, para el cual aún no hay explicación, pero podría tener que ver con una fuerte respuesta inmune antiviral (quizás demasiado fuerte?), según algunos científicos.

Producción rápida y efectiva de anticuerpos

Nuestro cuerpo genera anticuerpos capaces de neutralizar el virus desde ocho días tras diagnóstico, según un análisis que siguió la respuesta de anticuerpos en 12 pacientes con COVID-19, desde el día 8 al 69 después del diagnóstico. Tras cribar más de 4.000 células B productoras de anticuerpos, el equipo investigador aisló 255 anticuerpos contra SARS-CoV-2 a diferentes tiempos, incluso al día 8. De estos, 255 eran fuertemente neutralizantes. Estos anticuerpos usaban una amplia gama de genes variables (que reconocen al virus) y no necesitaron muchos cambios (o mutaciones somáticas) para lograr dicha eficacia.

Fármacos candidatos: se estrecha la búsqueda

La OMS anunció que parará los ensayos clínicos con hidroxicloroquina y con el fármaco para VIH lopinavir/ritonavir en pacientes hospitalizados con COVID-19, tras evidencia de que dichos medicamentos no reducen la mortalidad.

Vacunas

Pfizer publicó los resultados de la primera fase del ensayo clínico con la vacuna a base de ARN mensajero, que desarrolla junto con BioNTech. La vacuna indujo la producción de buenos niveles de anticuerpos neutralizantes en voluntarios sanos, aunque se observó fiebre y otros efectos secundarios moderados con las dosis más altas.

Infección en animales

Los cerdos y las gallinas no se pueden infectar con SARS-CoV-2, mientras que los murciélagos frugívoros pueden servir de reservorio, según un estudio experimental. El estudió también muestra que el virus se replica eficientemente en hurones, aunque no desarrollan la enfermedad.

 

[Evidencia publicada entre el 26/06/2020 y el 02/07/2020]

Lecciones del pueblo italiano de Vo’

Vo’, en el norte de Italia, logró contener su epidemia gracias al testado masivo de sus casi 3.200 habitantes para la infección por SARS-CoV-2: una vez al inicio de la cuarentena y otra vez dos semanas después. Los resultados revelan que el 42,5% de las infecciones detectadas en las dos campañas fueron asintomáticas (es decir, no tenían síntomas al momento de la prueba y no desarrollaron síntomas después). El estudio también encontró cargas virales similares en pacientes sintomáticos y asintomáticos, lo cual sugiere que tienen un potencial de transmisión parecido.

Infecciones en los EEUU: ¿multiplicar por diez?

En muchas partes de los EEUU, el número real de infecciones por coronavirus es seguramente 10 veces mayor al notificado, según datos de seroprevalencia anunciados por la CDC. El estudio se realizó con muestras de sangre tomadas entre marzo y abril por razones no relacionadas con COVID-19, en 10 lugares en diferentes estados del país.

El CDC también publicó los resultados de una encuesta telefónica con 350 adultos que dieron positivo para la infección por SARS-CoV-2. Solo la mitad recordaba haber tenido contacto con un caso de COVID-19, y la mayoría de contactos eran un miembro de la familia o un colega del trabajo. Una tercera parte de las y los participantes decía no haber recuperado su estado “normal” de salud tres semanas tras haber dado positivo.

Complicaciones neurológicas y neuropsiquiátricas

Un estudio del Reino Unido describe 125 casos de COVID-19 con algún tipo de complicación neurológica o neuropsiquiátrica. La complicación más frecuente fue el ictus, observado en 77 pacientes. Casi una tercera parte de los pacientes mostraron signos de confusión o cambios de comportamiento.

Población infantil: un estudio europeo

La comunidad médica estudió a 582 niños y niñas (entre tres días y 18 años de edad) de 25 países de Europa, y que dieron positivo para COVID-19. Una cuarta parte de ellos tenía algún otro problema de salud. Más de la mitad fueron ingresados al hospital y 8% necesitó cuidados intensivos. El riesgo de acabar en cuidados intensivos era mayor en aquellos coinfectados por otro virus respiratorio. De las cuatro muertes que ocurrieron durante el estudio (0.69%), ninguna fue en menores de 10 años, y dos casos tenían problemas de salud preexistentes.

Inmunidad: ¿más elevada que lo que indican los tests de anticuerpos?

Un equipo del Instituto Karolinska en Suecia estudió en detalle la respuesta de células T (las células que coordinan la respuesta inmune y la producción de anticuerpos) en una gran cohorte de personas no expuestas al virus, así como en familiares expuestos y pacientes en fase aguda de COVID-19 o convalecientes. Encontraron células T específicas de SARS-CoV-2 en individuos que no desarrollaron síntomas o que desarrollaron síntomas leves, aún en aquellos que no tenían anticuerpos detectables. Estos resultados sugieren que la inmunidad contra la COVID-19 podría ser más elevada que lo que indican los tests de anticuerpos.

De hecho, la seroconversión (producción de anticuerpos frente al virus) en pacientes asintomáticos puede tardar más tiempo, según un estudio en Corea del Sur que encontró anticuerpos neutralizantes en pacientes completamente asintomáticos ocho semanas tras el diagnóstico por PCR.

Resultados desalentadores para un fármaco contra el VIH

Lopinavir-ritonavir, un fármaco usado para el VIH, no aporta ningún beneficio clínico en pacientes hospitalizados con COVID-19, según anunció el ensayo RECOVERY liderado por el Reino Unido. El fármaco no redujo la mortalidad, el riesgo de necesitar ventilación mecánica o la duración de la hospitalización, comparado con el grupo no tratado.

El ensayo RECOVERY inició en marzo pasado para probar la eficacia de: dexametasona (un corticosteroide), lopinavir-ritonavir (un antiviral para el VIH), hidroxicloroquina (un antimalárico), azitromicina (un antibiótico), tocilizumab (un fármaco anti-inflamatorio) y plasma convaleciente (de donadores que superaron la enfermedad).

El ensayo ya ha demostrado que la dexametasona reduce la mortalidad en pacientes con enfermedad grave, mientras que la hidroxicloroquina y el lopinavir-ritonavir no aportan ningún beneficio clínico.

Una nota más positiva: un estudio en Nueva York encuentra que las personas con VIH que contraen la COVID-19 no tienen un peor pronóstico que las personas sin VIH.

China avanza con sus vacunas

China ha aprobado la vacuna adenoviral de la compañía CanSino para su uso militar el año próximo, según el ‘New York Times coronavirus vaccine tracker’, mientras que la vacuna candidata de Sinopharm (a base de virus inactivado) comienza ensayos clínicos de fase 3.

 

[Evidencia publicada entre el 19/06/2020 y el 25/06/2020]

Cómo evitar una segunda ola

Un modelo para medir el impacto de intervenciones no farmacéuticas (es decir, que no impliquen vacunas o tratamientos), muestra que el desconfinamiento debe ser gradual y que el comportamiento individual (guardar distancias sociales, uso de mascarillas, higiene de manos) es clave para evitar futuras olas de la enfermedad.

Miniórganos humanos para estudiar la infección viral

Un estudio con células y organoides derivados de células madre humanas muestra que las células beta del páncreas y los organoides de hígado son altamente susceptibles a la infección por el SARS-CoV-2. Otros tipos celulares que también expresan el receptor ACE2, como el endotelio, macrófagos o neuronas corticales, son mucho menos susceptibles, lo cual sugiere que hay otros factores implicados en la entrada del virus (por ejemplo, la proteína de superficie TMPRSS2). Los resultados obtenidos con células beta pancreáticas contribuyen a la evidencia que sugiere que el nuevo coronavirus puede causar diabetes, aunque se necesitan más estudios.

Detectando transmisión temprana

Un equipo italiano ha encontrado trazas de SARS-CoV-2 en aguas residuales de Milan y Torino, colectadas en diciembre 2019, lo cual sugiere que ya circulaba el virus en el norte de Italia incluso antes de que China reportara los primeros casos. Sin embargo, no significa que éste fue el origen de la gran epidemia en Italia, ya que pudo haber sido causada por introducciones más tardías. Así mismo, un análisis con muestras de donadores de sangre en Lodi (norte de Italia) encontró cinco muestras de mediados de febrero que contenían anticuerpos SARS-CoV-2, lo cual sugiere que el virus ya circulaba antes de que se identificara al primer paciente.

En los EEUU, un pico en enfermedad tipo gripe estacional sugiere que entre el 8 y 28 de marzo hubo más de 8,7 millones de nuevos casos no diagnosticados de COVID-19.

Infecciones leves o asintomáticas: porcentaje elevado, ¿menos anticuerpos?

El análisis de 5.458 contactos de casos con SARS-CoV-2 en Lombardía (Italia) revela que aproximadamente la mitad se infectó. Sin embargo, 73,9% de las personas infectadas y menores de 60 años no desarrollaron síntomas. El riesgo de desarrollar síntomas aumenta con la edad – 6,6% de personas infectadas y mayores de 60 desarrollaron enfermedad grave.

El estudio con donadores de sangre en Lodi también reveló que 28% de los donadores reclutados entre el 18 de marzo y el 6 de abril habían sido infectados por el virus, pero la mayoría no desarrolló síntomas o desarrolló síntomas muy leves. También tenían niveles de anticuerpos más bajos, comparado con pacientes que sí desarrollaron síntomas, un hallazgo que se confirma en varios otros estudios.

Un equipo chino estudió a 37 personas con infección por SARS-CoV-2 confirmada por RT-PCR pero sin síntomas clínicos. Comparado con pacientes de a misma edad y sexo, el grupo asintomático tenía niveles más bajos de anticuerpos durante la fase aguda de la infección. Dos meses tras salir del hospital, los niveles de anticuerpos habían disminuido en ambos grupos y 40% de individuos asintomáticos se habían vuelto seronegativos para anticuerpos de tipo IgG.

En otro estudio de 149 pacientes con infección confirmada por PCR (la mayoría con síntomas leves) también se encontraron niveles bajos de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, se detectaron anticuerpos poco frecuentes pero recurrentes y con potente actividad antiviral en todos los individuos testados, lo cual sugiere que una vacuna diseñada para generar dichos anticuerpos sería muy eficaz.

Células T: ¿un mejor indicador de exposición al virus?

La detección de células T específicas contra el virus puede ser un indicador más sensible de exposición al SARS-CoV-2 que la detección de anticuerpos, según un estudio. El equipo investigador analizó la respuesta inmune humoral (anticuerpos) y celular (células T) frente a SARS-CoV-2 en personas de siete residencias en las que hubo por lo menos un caso confirmado de COVID-19. Seis de ocho contactos tenían niveles detectables en sangre de células T específicas del virus, pero no de anticuerpos.

Tratamiento con plasma convaleciente

Un estudio con 20.000 pacientes hospitalizados que recibieron plasma de pacientes convalecientes de COVID-19 muestra que el plasma es seguro y sugiere que podría reducir la mortalidad, aunque no fue un ensayo clínico controlado.

Impacto indirecto en la mortalidad por cáncer

La crisis por COVID-19 podría causar hasta 10.000 muertes adicionales por cáncer colorrectal y de mama en EE.UU., debido a las interrupciones en diagnóstico y tratamiento.

 

[Evidencia publicada entre el 12/06/2020 y el 18/06/2020]

El epicentro está en Latinoamérica

Del total de muertes por COVID-19 en todo el mundo, la mitad o más de la mitad están ocurriendo en Latinoamérica, pero sobre todo en México y Brasil. Este último ya superó al Reino Unido en número de muertes y es ahora el segundo país más afectado, después de los EEUU.

La importancia de guardar distancias…

Un modelo matemático con datos de más de 40.000 participantes en el Reino Unido muestra que un distanciamiento físico moderado puede reducir la proporción de casos que necesitarían aislarse o contactos que necesitarían identificarse, para controlar la transmisión del SARS-CoV-2.

… y de usar mascarillas

Un análisis de clústeres de transmisión en Japón identificó 22 casos primarios para los clústeres: la mayoría tenían entre 20 y 39 años de edad y no presentaban síntomas en el momento de la transmisión.

La transmisión aérea representa la principal vía de propagación del virus, y el uso – o no- de mascarillas fue clave en determinar la evolución de la pandemia en Wuhan, Italia y Nueva York, según un estudio.

Población mundial en riesgo

Alrededor de una de cada cinco personas en el mundo tiene un mayor riesgo de desarrollar una forma grave de COVID-19, en caso de infectarse, debido a condiciones crónicas de salud. Sin embargo, el riesgo varía considerablemente con la edad. Estas estimaciones no consideran factores socioeconómicos, pero son un punto de partida para calcular el número de personas en el mundo susceptibles de necesitar una mayor protección o la vacuna.

Población infantil: ¿menos susceptible a la infección?

Según un modelo de transmisión por edades, las personas menores de 20 años tienen la mitad de riesgo de infectarse por el virus que las personas mayores de 20. Solo 21% de jóvenes entre 10 y 19 años desarrolla síntomas, contra 69% en personas mayores de 70 años. Los modelos también sugieren que el cierre de escuelas contribuyó poco a frenar la transmisión del virus. De manera similar, un estudio de seroprevalencia en Ginebra encontró una prevalencia de anticuerpos mucho menor en niños y niñas menores de diez años y en adultos mayores de 64 años.

Por otro lado, el estudio Kids Corona del Hospital Sant Joan de Déu revela que los niños y niñas tienen una prevalencia de anticuerpos similar a la de los adultos, aunque desarrollaron síntomas muy leves. El estudio siguió a 724 niños y niñas con por lo menos un padre positivo para COVID-19.

En todo caso, se piensa que una de las razones por las que los niños están protegidos de los efectos graves de la enfermedad, como el ictus, podría ser la buena salud de sus vasos sanguíneos.

¿Un corticoide barato para reducir la mortalidad?

La dexametasona, un corticoide con actividad antinflamatoria, parece reducir la mortalidad en pacientes con COVID-19 grave, según un anuncio del ensayo RECOVERY realizado en el Reino Unido. En pacientes con ventilación mecánica, el fármaco redujo la mortalidad de 40% a 28%. En pacientes que necesitaron oxígeno (pero no ventilación mecánica) el efecto fue menor (de 25% a 20%). Sin embargo, los datos no se han hecho aún públicos.

Otras novedades sobre tratamientos

La compañía americana Regeneron ha iniciado ensayos clínicos con un cóctel de anticuerpos para probar su eficacia en el tratamiento o prevención de la COVID-19.

Mientras tanto, la FDA en EEUU ha anulado la autorización de emergencia para usar hidroxicloroquina como tratamiento para la COVID-19.

El sueño durante el confinamiento

Una encuesta en Suiza, Alemania y Austria y otra con estudiantes universitarios en los EEUU revela que, durante el confinamiento, las personas siguieron rutinas de sueño más saludables, aunque la calidad del sueño fue menor. La exposición a la luz del día y el ejercicio pueden aumentar la calidad del sueño en estas situaciones.

Ratones para evaluar terapias y vacunas

Ratones que expresan el receptor humano ACE2 desarrollan neumonía cuando expuestos al SARS-CoV-2 y representan un buen modelo para evaluar terapias y vacunas contra la COVID-19.

 

[Evidencia publicada entre el 05/06/2020 y el 11/06/2020]

Restricciones: vidas salvadas

La implementación de restricciones, incluyendo el confinamiento en casa y el cierre de negocios, evitó unos 285 millones de casos en China y unos 60 millones de casos en los EEUU, según investigadores de la Universidad de California en Berkeley. Otro estudio del Imperial College en Londres estima que el confinamiento pudo haber salvado hasta 3 millones de vidas en once países europeos.

Aguas residuales: una alerta temprana

Un análisis retrospectivo de muestras de aguas residuales de Barcelona detecta virus en muestras tomadas a partir del 15 de enero - cuarenta días antes de que se reportara el primer caso en la ciudad, anunció la Universidad de Barcelona.

¿Perros para el diagnóstico?

El sudor de las personas infectadas por COVID-19 tiene un olor particular que puede ser reconocido por perros, según un estudio aún no revisado por pares.

Hormonas masculinas y COVID-19

Todos los datos epidemiológicos confirman que la mortalidad por COVID-19 es mayor en hombres que en mujeres. Las razones pueden ser múltiples, pero un artículo en la revista Science señala a las hormonas masculinas (andrógenos) como uno de los principales sospechosos. En la próstata, los andrógenos aumentan la expresión de una de las moléculas que usa el virus para infectar a células humanas (TMPRSS2). Aunque aún no se sabe si esto también ocurre en el pulmón, un estudio en Italia observó que los pacientes bajo terapia de privación de andrógenos tenían menos riesgo de hospitalización o muerte por COVID-19. Otro par de estudios señala una asociación entre calvicie y enfermedad grave, y el análisis de datos de cientos de pacientes masculinos con COVID-19 en el Reino Unido mostró una correlación entre andrógenos en la sangre y severidad de la enfermedad. Varios hospitales de veteranos en EEUU han comenzado ensayos clínicos con un fármaco supresor de andrógenos en pacientes con COVID-19.

Tratamiento

Remdesivir

Un estudio realizado con macacos indica que el fármaco puede prevenir la progresión a neumonía en pacientes con COVID-19 si se administra de manera precoz.

Inhibidor de BTK

La BTK es una proteína (tirosina quinasa) implicada en la activación de los macrófagos, que son parte de nuestra primera línea de defensa inmune. Un estudio con un número muy reducido de pacientes con enfermedad grave indica que el tratamiento con un inhibidor de la BTK (acalabrutinib) puede ser benéfico en estos pacientes. Estos resultados necesitan confirmarse con estudios controlados y más grandes.

Hidroxicloroquina

Tres ensayos grandes, cero eficacia para tratar o prevenir la COVID-19.

Recovery, el mayor ensayo controlado realizado hasta el momento, muestra que el tratamiento con hidroxicloroquina no aporta ningún beneficio en pacientes hospitalizados por COVID-19. La mortalidad fue similar entre los más de 1.500 pacientes que recibieron el fármaco y los más de 3.o00 que no lo recibieron (25.7% y 23.5%, respectivamente).

Dos otros ensayos muestran que la hidroxicloroquina tampoco es eficaz en prevenir la enfermedad. El primero es un estudio realizado en EEUU y Canadá, en el que se envió el fármaco o placebo a más de 800 contactos cercanos de casos confirmados. Doce por ciento de las personas que tomaron el fármaco desarrollaron la enfermedad, contra 14% de aquellos que tomaron el placebo.

El segundo es un estudio realizado en el Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona con más de 2.300 personas expuestas al virus. No se observó una diferencia significativa en el porcentaje de personas que desarrollaron la enfermedad entre ambos grupos, según señaló el coordinador del estudio, Oriol Mitjá, a la revista Science.

Plasma de pacientes recuperados

Un primer ensayo controlado indica que el tratamiento con plasma convaleciente no aporta beneficio clínico, aunque el número de pacientes fue reducido.

Vacunas

El Imperial College de Londres comenzará este mes ensayos clínicos con 600 voluntarios para probar la seguridad de su vacuna a base de ARNm “auto-amplificador”. En octubre podría iniciar ensayos con 6.000 participantes para probar su eficacia. La ventaja sería que se requieren menores dosis que la vacuna de ARN desarrollada por Moderna y su fabricación sería menos costosa. El instituto ha formado una alianza llamada VacEquity Global Health para ofrecer la vacuna al menor precio posible para países de renta baja y media.

Por su parte, la vacuna desarrollada por el grupo de Oxford comenzará a probarse en Brasil , en colaboración con la Universidad de Sao Paulo. Se probará primero en 1.000 voluntarios particularmente expuestos al virus.

La Organización Mundial de la Salud ha publicado un “panorama actual” de vacunas contra la COVID-19. Hay 133 vacunas actualmente en desarrollo. Diez de estas vacunas ya se están probando en humanos.