Análisis y Desarrollo Global, Eliminación de la malaria

Manteniendo el rumbo contra la malaria

El informe mundial de la malaria 2019 refleja un progreso estancado y destaca las áreas críticas de trabajo para volver a avanzar

04.12.2019
world malaria report

El Informe Mundial de la Malaria 2019, publicado el 4 de diciembre, muestra una situación global relativamente estable: aunque entre el 2000 y 2015 se lograron extraordinarios avances para reducir la carga de la enfermedad, el progreso se ha estancado en los últimos años. Entre 2017 y 2018, el número de casos se redujo solo de 3 millones (de 231 a 228) y la tasa de incidencia global se mantuvo igual a lo largo de 2018, mientras que la situación empeoró en aquellas áreas con mayor prevalencia. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud advierte que las metas globales de malaria para 2030 probablemente no se cumplirán, y llama a redoblar esfuerzos, particularmente en los países con mayor prevalencia.    

Aunque se necesita actuar en varios frentes para volver a avanzar, la situación global suscita algunas reflexiones importantes:

  • Se necesitan urgentemente herramientas y estrategias innovadoras. Varias revisiones recientes sobre la probabilidad de erradicar la malaria subrayan que no se logrará sin nuevas herramientas y estrategias, y que las herramientas actuales pueden usarse en maneras novedosas y más efectivas. Esto implica apoyar la I+D y desarrollar productos capaces de cambiar el juego, como una vacuna de segunda generación o nuevos fármacos con un efecto profiláctico duradero. También se necesitará investigación operacional y de implementación en el terreno para aumentar el impacto de estas herramientas.  
  • Hay una continuidad enre el control de la malaria (reducir muertes y prevenir casos), su eliminación (acabar con el parásito en un área geográfica determinada) y su erradicación (eliminar al parásito a nivel mundial). Se necesitan esfuerzos paralelos a lo largo de todo el espectro de este continuo, resolviendo diferencias no solo entre países sino también dentro de un mismo país, con una variedad de contextos epidemiológicos que requieren estrategias completamente diferentes.
  • El financiamiento sigue siendo el principal reto para la comunidad de la malaria. En el 2018, se invirtieron unos 2.700 millones de dólares para el control y eliminación de la malaria, muy lejos de los 5.000 millones de dólares que se estima son necesarios para lograr las metas de la Estrategia Técnica Mundial contra la Malaria 2016-2030. Los países endémicos contribuyeron con 30% de los fondos. Será esencial encontrar nuevos mecanismos de financiación y sinergias con sistemas nacionales de salud, y aumentar el compromiso local contra la enfermedad. La buena noticia es que la financiación para la I+D en malaria ha aumentado constantemente en los últimos tres años.

El informe mundial destaca otros componentes críticos en la estrategia contra la malaria, incluyendo prestar especial atención a las poblaciones más vulnerables (mujeres embarazadas y niños en África), alcanzar la cobertura sanitaria universal, y aumentar el acceso a estrategias de prevención. El balance final es que necesitamos mantener el rumbo hasta el final: eliminar la malaria donde sea posible (al menos 10 países están en vías de conseguirlo para el 2020), avanzar en el control donde se necesita con más urgencia, poner el foco en países con mayor carga de la enfermedad, y exigir soluciones de la comunidad de I+D.