The Permanent Threat of Avian Influenza

La permanente amenaza de la gripe aviar

01.3.2017
image alt

[Este artículo ha sido publicado en la sección de Ciencia -Big Vang- de La Vanguardia]

Desde 1997 los sistemas de vigilancia, prevención y control de enfermedades transmisibles de todo el mundo están en alerta ante la aparición de virus de la gripe aviar que han dado el salto de especies y han causado enfermedad en humanos.

Recientemente el virus A(H5N8) se ha propagado por casi toda Europa, aunque no se ha confirmado ningún caso en humanos

El primer virus de este tipo fue el virus gripal A(H5N1), detectado en Hong Kong. Entre 2003 y 2005 se propagó de Asia a Europa y África, causando millones de casos en aves y 856 casos humanos con 452 muertes (hasta enero de 2017). En marzo de 2013, el virus gripal A(H7N9) infectó inicialmente a 3 personas en China. Hasta febrero de 2017 el número de casos en aves ha ido en aumento y en humanos se han alcanzado los 1.101 casos con 387 muertes (febrero de 2017). No se ha notificado ningún caso de infección con el virus A(H7N9) fuera de China. Más recientemente se han registrado 16 casos humanos de infección por virus gripal A(H5N6), todos ellos también en China, la región del mundo que concentra más población humana, aviar y porcina en un mismo territorio, condiciones que facilitan esta situación epidemiológica.

Como se puede deducir fácilmente por las tasas de mortalidad (50% para H5N1 y 35% para H7N9), estos virus causan infecciones humanas muy graves, aunque es posible que solo se estén declarando y registrando los casos más complicados. La mayoría de los casos de infección humana por los virus A(H5N1) y A(H7N9) se han relacionado epidemiológicamente con el contacto directo o indirecto con aves de corral infectadas, vivas o muertas. No hay pruebas de que la enfermedad pueda transmitirse a las personas a través de los alimentos, siempre que estos hayan sido bien cocinados. La transmisión de persona a persona, bien demostrada para ambos virus, es afortunadamente excepcional y, hasta ahora, muy poco eficiente (apenas hay casos de contagio secundario). Recientemente, el virus A(H5N8) se ha propagado por casi toda Europa, causando un gran número de muertes en aves y una alerta por parte de la OMS, aunque por el momento no se ha confirmado ningún caso en humanos.

[Seguir leyendo en La Vanguardia]