¿Por qué divulgamos ciencia?

¿Por qué divulgamos ciencia?

10.11.2016
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Los investigadores estamos convencidos que hay que acercar la ciencia a la sociedad. Esto lo podemos hacer mediante la comunicación científica -a través de notas de prensa, entrevistas con los medios de comunicación, etc.- y con actividades y proyectos de divulgación científica. Pero, ¿por qué es importante divulgar la ciencia? Por varios motivos, pero esencialmente para acercar el conocimiento científico más reciente a la ciudadanía: tener personas más formadas científicamente nos permitirá avanzar como sociedad.

Tener personas más formadas científicamente nos permitirá avanzar como sociedad

En las IV Jornadas de Divulgación Innovadora (Jornadas D+I), organizadas por la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento y celebradas en Zaragoza los pasados 21 y 22 de octubre, vimos nuevas propuestas de divulgación científica, como safaris de ilustración científica o un ring “científico” entre un físico y un matemático. También pudimos ver nuevos planteamientos para formatos clásicos de divulgación de la ciencia en una sección llamada “Lo de siempre, como nunca. Nuevos usos de fórmulas eternas”.

Aquí, Agustín López, periodista freelance, nos presentó PerCientEx, un proyecto colaborativo, coordinado por la Asociación Catalana de Comunicación Científica (ACCC) y financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), para hallar buenas prácticas en periodismo científico, de excelencia e innovación. Oihan Iturbide, director de Next Door Publishers, nos acercó las enfermedades desde la empatía a través del libro “Disecciones”. Emilio García, miembro de la Unidad de Cultura Científica del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC), nos explicó como divulgar de forma exitosa conceptos científicos a través de los dibujos animados y radioteatro.

En las IV Jornadas de Divulgación Innovadora (Jornadas D+I) vimos nuevas propuestas de divulgación científica, como safaris de ilustración científica o un ring “científico” entre un físico y un matemático

En el diálogo “Partícipes. Ciencia para mojarse”, conocimos la iniciativa “Somos Científicos, sácanos de aquí”, coordinada en España por Ángela Monasor. En este proyecto, que fue importado desde Reino Unido y cuenta con el apoyo de EduCaixa, los estudiantes son público y jueces que ponen nota a los investigadores. Estos deben responder las preguntas realizadas por los propios estudiantes. En la primera edición participaron 15 investigadores de diversos puntos de España. Los estudiantes son los que “mandan” ya que preguntan aquello que les interesa. Es una iniciativa que rompe estereotipos: ven que los investigadores son personas normales. Al ser un proyecto online puede llegar a entornos urbanos y rurales, a alumnos tímidos y a profesores para actualizar sus contenidos científicos. A los investigadores les sirve para llevar su investigación a un público diferente. Es un proyecto que puede servir para fomentar las carreras científicas, según las percepciones de los profesores.

Fermín Serrano, de la Fundación Ibercivis, explicó parte de los resultados del estudio realizado desde el Observatorio de la Ciencia Ciudadana de España: “Las principales comunidades que desarrollan ciencia ciudadana son EE.UU. y Reino Unido y las principales temáticas son la astronomía y la biodiversidad”.  Serrano comentó que la ciencia ciudadana no es algo novedoso, sino que ya se daba en la antigüedad, como se desarrolló en el reportaje “Biodiversity data: mine centuries-old citizen science”.

Javier Santaolla, físico y miembro de The Big Van Theory Ciencia, nos acercó el proyecto LocosXCiencia que tratar de acercar la ciencia a través de las artes escénicas. El proyecto, basado en teatro, talleres y concurso, ha funcionado muy bien para fomentar las carreras científicas entre los estudiantes de secundaria que debían de preparar monólogos científicos. El premio del concurso era un viaje al CERN para los estudiantes ganadores. “Lo más importante es poder hablar en público y el hecho de ser un proceso guiado a través de la propia curiosidad del alumno”, explicó Santaolla.

Ciencia y arte, otra forma de acercar la ciencia

La segunda Jornada de D+I empezó con un interesante debate sobre la ciencia y el arte. Crisal Rodríguez nos explicó de qué manera organiza en Barcelona el “Action! Festival de Performance, Poesía y Ciencia” que trata de acercar la ciencia a través de la performance, la poesía y la danza.

Marta Giménez, del Instituto de Nanociencia de Aragón, explicó cómo divulgar la nanotecnología (cuya escala es de 10 a la menos 9 metros) al público general a través de los cinco sentidos. Por ejemplo, si hablamos del color: el oro a nivel macroscópico es de color dorado, pero no es así a nivel microscópico. Si trabajamos el sonido: se puede sonificar la síntesis de nanopartículas. “Con el resultado de la música creamos un concierto al que asistieron 300 personas”, dijo Jiménez. El grado de Bellas Artes de Teruel realizará una serie de obras para “mostrar” la nanotecnología y se expondrán en Zaragoza y Teruel. Y además van a trabajar el gusto con el chef David Balbich para desarrollar emulsiones con cápsulas de nanotecnología. En un futuro desarrollarán el tacto y olfato en el campo de la nanotecnología.

Talleres divulgativos

ISGlobal participó en los talleres del sábado por la tarde para acercar la investigación en salud ambiental al público visitante. Presentamos a las familias nuestro “Juego de condicionantes ambientales” para saber qué efectos tienen las exposiciones ambientales en nuestra salud. El objetivo del juego de rol desarrollado por ISGlobal es acabar la partida estando sano en dos enfermedades como el cáncer y el asma. El público pudo comprobar que los hábitos de vida saludables, como no fumar, seguir una dieta equilibrada y sana como la mediterránea y hacer deporte, tenían una gran incidencia para prevenir estas enfermedades.

Todo esto y mucho más pudimos ver en las Jornadas D+I en Zaragoza. ¡Esperamos vernos el próximo año con nuevos proyectos divulgativos!