Investigación, Planificación urbana, medio ambiente y salud

La exposición a la contaminación atmosférica a largo plazo podría aumentar las probabilidades de depresión

Un estudio realizado en Barcelona encuentra una asociación entre exposición a largo plazo a contaminantes procedentes del tráfico y antecedentes depresivos

28.09.2017

A las numerosas consecuencias que la contaminación atmosférica tiene sobre la salud podría unirse una mayor probabilidad de contraer depresión cuando la exposición es prolongada en el tiempo. Así se desprende de un estudio publicado en International Journal of Hygiene and Environmental Health y liderado por un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), un centro impulsado por la Fundación Bancaria “la Caixa”.

El objetivo principal del equipo científico era establecer posibles asociaciones entre la exposición a largo plazo a la contaminación del aire y antecedentes por depresión y ansiedad. Para ello, cruzaron los datos de concentración de diferentes contaminantes del aire en Barcelona con los recogidos en entrevistas realizadas a cerca de un millar de residentes en la ciudad de entre 45 y 74 años. Se trata de un grupo de voluntarios que pertenecen a la cohorte ALFA, que participa en diversos estudios de la Fundación Pasqual Maragall relacionados con el Alzhéimer.

Los resultados muestran una asociación significativa entre la exposición a largo plazo a contaminación atmosférica (NOx, NO2, PM2.5 y PM10) y antecedentes de depresión y uso de antidepresivos. Aunque no se observó una asociación estadísticamente significativa con antecedentes de ansiedad, sí que se detectó que a mayores concentraciones de contaminantes atmosféricos a largo plazo, mayor probabilidad de consumir ansiolíticos, concretamente benzodiazepinas.

“Aunque todavía no existe consenso en la literatura científica sobre la posible relación entre exposición a la contaminación atmosférica y depresión, los resultados de nuestro estudio están en la línea de otras investigaciones que hallaron asociaciones similares”, expone Cristina Vert, investigadora de ISGlobal y primera autora del trabajo.

“Los resultados obtenidos son un indicio más sobre las consecuencias que la contaminación atmosférica podría estar teniendo sobre la salud mental de la población”, indica Mireia Gascon, investigadora de ISGlobal y coautora del estudio. Sin embargo, añade, “será necesario realizar nuevas investigaciones con poblaciones de estudio más amplias y representativas y con un diseño longitudinal para confirmar nuestras conclusiones”.

Referencia

Vert C, Sánchez-Benavides G, Martínez D, et al., Effect of long-term exposure to air pollution on anxiety anddepression in adults: A cross-sectional study. Int J Hyg Environ Health. 2017 Aug;220(6):1074-1080. doi: 10.1016/j.ijheh.2017.06.009. Epub 2017 Jul 3.