Artículos destacados

Preguntas frecuentes sobre la vacuna de la COVID-19

Respondemos a algunos interrogantes sobre las diferentes vacunas contra la COVID-19

Última actualización: 12 de abril de 2022

Foto: Thirdman / Pexels

Mantente al día de las novedades científicas sobre COVID-19 y otros temas clave de salud global. Clica aquí para recibir actualizaciones de ISGlobal por email.

En esta página intentaremos responder a las preguntas que vayan surgiendo sobre las vacunas, principalmente aquellas aprobadas en la Unión Europea. La lista inicial de preguntas se irá ampliando progresivamente. Debido a la aparición constante de nuevos datos científicos, se recomienda comprobar la fecha de la última actualización de cada respuesta.

Índice

> Preguntas generales

> Sobre los efectos secundarios

> Sobre la vacuna de Pfizer / BioNTech

> Sobre la vacuna de Moderna

> Sobre la vacuna de Oxford / AstraZeneca

> Sobre la vacuna de Janssen (Johnson & Johnson)

> Sobre la vacuna de Novavax

> Sobre la vacunación en el mundo

> Sobre la vacunación infantil

> Sobre tratamientos

1. Preguntas generales

¿Cuáles son las vacunas más avanzadas contra la COVID-19?

La siguiente tabla muestra las vacunas contra la COVID-19 que se encuentran en la fase III de los ensayos clínicos o ya la han superado.

 

¿Cuáles de las vacunas aprobadas están demostrando mayor efectividad?

Las vacunas a base de ARN mensajero (Pfizer-BioNTech, Moderna) están mostrando una efectividad ligeramente mayor a lo largo del tiempo, comparado con las vacunas a base de adenovirus (AstraZeneca-Oxford, Janssen), sobre todo frente a la infección sintomática pero también frente a la hospitalización, según datos de EEUU y el Reino Unido . Esto se debe en parte a que las primeras inducen un mayor nivel de anticuerpos que las segundas. Dentro de las vacunas de ARNm, la de Moderna parece proteger ligeramente mejor a lo largo del tiempo que la de Pfizer (por ejemplo, este estudio en EEUU y este en Cataluña ). Esto podría deberse a que la primera contiene más ARNm que la segunda.

Todas las vacunas han mostrado ser efectivas para dosis de refuerzo, independientemente de la pauta primaria, pero las vacunas de ARN mensajero inducen un mayor nivel de anticuerpos, lo cual aumentaría su capacidad de protección contra ómicron.

Respuesta actualizada el 28 de enero de 2022.

¿En qué se diferencian las vacunas testadas?

Entre las vacunas de la COVID-19 ya aprobadas o todavía en desarrollo, existen varios tipos según la tecnología que usan: las vacunas "clásicas" inoculan el virus entero inactivado o bien proteínas virales, mientras que las vacunas más innovadoras introducen una secuencia génica para que sea nuestro propio organismo el que sintetice la proteína viral en cuestión. Esta secuencia se puede introducir directamente a la célula (vacunas a base de ARN mensajero) o bien mediante un vector viral que infecta a la célula pero no se replica. Entre las vacunas de ARNm están las vacunas aprobadas de Pfizer-BioNTech y Moderna. Entre las vacunas que usan algún tipo de vector viral, están las vacunas de Oxford/ AstraZeneca, la Sputnik del Instituto Gamaleya, o la de Janssen (Johnson & Johnson). Todas ellas han sido testadas en miles de personas para probar su seguridad y eficacia a lo largo de las tres fases de los ensayos clínicos.

Pfizer / BioNTech y Moderna: ARN mensajero

Tanto la vacuna de Pfizer / BioNTech como la de Moderna son vacunas de ARN mensajero. Se trata de vacunas de última generación que introducen en nuestras células una secuencia génica que codifica para una proteína del virus SARS-CoV-2, la proteína S. Es decir, estas vacunas contienen material genético sintetizado en laboratorio que proporciona a nuestras células la información necesaria para fabricar la proteína S. A continuación, nuestro sistema inmunitario reconoce la proteína S como extraña y responde generando anticuerpos y linfocitos T específicos. Por consiguiente, cuando el coronavirus entre en nuestro organismo, ya tendremos inmunidad y no enfermaremos.

Oxford / AstraZeneca y Johnson & Johnson (Janssen): vector viral

Estas vacunas usan un virus inocuo para introducir las instrucciones genéticas necesarias para que nuestras células fabriquen la proteína S. Este otro virus (suele ser un adenovirus) se conoce como vector viral y ha sido modificado en laboratorio de manera que pueda infectar nuestras células, pero no se pueda replicar.

La vacuna de Oxford / AstraZeneca consiste en un adenovirus de chimpancé modificado  que porta el ADN de la proteína Spike del SARS-CoV-2. De esta manera, el adenovirus es capaz de infectar a las células humanas y hacer que fabriquen la proteína. En cuanto nuestro sistema inmunitario detecta esta proteína, procede a generar anticuerpos y linfocitos T específicos contra el virus.

La vacuna de Janssen consiste en un adenovirus humano llamado Ad26, modificado para no poderse replicar y que porta el ADN que codifica para la proteína Spike del SARS-CoV-2.

Respuesta actualizada el 25 de febrero de 2021.

Fecha de grabación: 26 y 27 de noviembre de 2020.

¿Cómo funcionan las nuevas vacunas a base de ARN mensajero?

Lo que hacen las vacunas de ARN mensajero es introducir en nuestras células una secuencia génica que codifica para una proteína del virus SARS-CoV-2, la proteína S. Es decir, estas vacunas contienen material genético sintetizado en laboratorio que hace que nuestras células reaccionen y fabriquen copias de la mencionada proteína S. A continuación, nuestro sistema inmunitario reconoce la proteína S como extraña y responde generando anticuerpos específicos. Por consiguiente, cuando el coronavirus entre en nuestro organismo, ya tendremos inmunidad y no enfermaremos.

Siendo tan nuevas, ¿son seguras estas vacunas?

Sí. Nos encontramos, sin duda, ante una tecnología de lo más prometedora y novedosa en el terreno de las vacunas, pero no desconocida. Aunque no se había aprobado antes para vacunas en humanos, es el resultado de más de una década de avances en el ámbito biomédico. Además, su seguridad se ha probado a lo largo de las tres fases de los ensayos clínicos.

¿Puede causarnos la enfermedad?

No, porque no introducen el virus atenuado en el organismo, sino material genético. Además, este ARN mensajero conlleva la síntesis de una proteína del virus, pero no del virus entero. Lo que sí puede ocurrir es que tengamos algunos efectos secundarios al día siguiente de habernos vacunado, como dolor en el brazo, dolor de cabeza o cansancio. Esto es normal, es señal de que nuestro sistema inmune está respondiendo.

¿Estas vacunas modifican nuestro ADN?

En absoluto porque el ARN mensajero no accede al núcleo de nuestras células, de modo que no puede incorporarse a nuestro ADN.

¿Tienen ventajas respecto a las vacunas clásicas?

Sí, son más fáciles de diseñar y no comportan el manejo de material infeccioso durante su desarrollo.

Fecha de grabación: 26 y 27 de noviembre de 2020.

¿Podemos confiar en vacunas desarrolladas con tanta rapidez?

Las vacunas contra la COVID-19 se han podido desarrollar en un tiempo récord gracias a importantes avances tecnológicos y a la experiencia adquirida con los coronavirus SARS y MERS. Sin embargo, esto no implica que el proceso no haya sido riguroso y que no se hayan seguido los pasos habituales. Los ensayos clínicos cuentan con tres fases: la primera de ellas consiste precisamente en confirmar la seguridad del fármaco, aspecto fundamental que, además, se corrobora en las fases II y III de los ensayos, ya con la participación de miles de personas.

Por tanto, todas las vacunas que obtienen regulación son absolutamente seguras, ya que previamente han completado las tres fases establecidas en los ensayos clínicos. Esto significa que, antes de comenzar las campañas de vacunación, decenas de miles de personas ya han recibido la vacuna durante los ensayos clínicos.

La principal incógnita que queda por despejar como consecuencia de la celeridad con la que se han llevado a cabo los ensayos clínicos es durante cuánto tiempo van a ofrecer protección estas vacunas . Datos recientes muestran que la protección contra infección y síntomas disminuye al cabo de 4 a 6 meses tras la segunda dosis, aunque la protección contra enfermedad grave y muerte decae poco. Por esta razón, y con la llegada de la variante ómicron (que disminuye aún más la eficacia de la vacuna), se está administrando una dosis de refuerzo, empezando por las poblaciones más vulnerables (mayores de 60) o más expuestas (personal sanitario).

Respuesta actualizada el 23 de diciembre de 2021. 

Fecha de grabación: 26 y 27 de noviembre de 2020.

¿Las vacunas, una vez comercializadas, están sujetas a mecanismos de control?

Por supuesto. Es lo que se conoce como ensayos de fase IV o de farmacovigilancia. Es decir, a partir del momento en que se autoriza la comercialización de las vacunas y están disponibles en el mercado, se sigue evaluando tanto su seguridad como su efectividad. Es una fase tan estricta como las anteriores que a parte de la monitorización de las vacunas actuales, contribuirá a mejorar el desarrollo de futuras vacunas.

Fecha de actualización: 18 de diciembre de 2020.

Fecha de grabación: 26 y 27 de noviembre de 2020.

¿Cuánto dura la inmunidad que confieren las vacunas?

Este ha sido uno de los principales interrogantes desde que se aprobaron las primeras vacunas, y todavía no hay una respuesta definitiva. 

La duración de la inmunidad puede diferir según el tipo de vacuna. La disminución de la protección parece ser más rápida para las vacunas de virus inactivados (Sinopharm, Sinovac) que para las vacunas de vectores adenovirales (Janssen y AstraZeneca-Oxford) o para las vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna).   

Los estudios de seguimiento en cohortes vacunadas apuntan a una disminución gradual de los niveles de anticuerpos a lo largo de los 6 meses posteriores a la segunda dosis de la vacuna , lo que podría explicar la reducción gradual de la protección contra la infección o la enfermedad sintomática observada durante este periodo de tiempo.

Además, se ha visto que la variante ómicron tiene una mayor capacidad de evadir los anticuerpos generados por la vacuna, y que una tercera dosis restablece niveles de anticuerpos suficientes para neutralizarla. Por este motivo, muchos países han decidido ofrecer una dosis de refuerzo 6 meses después de haber recibido la segunda dosis a todas las personas adultas, empezando por las poblaciones mayores y más vulnerables.

Para las personas vacunadas con la vacuna Johnson & Johnson (una dosis) o la de AstraZeneca-Oxford, la protección contra enfermedad sintomática decae más rápidamente, por lo que se ha recomendado un refuerzo entre 3 y 6 meses después, independientemente de la edad.

Sin embargo, a pesar de la disminución en los niveles de anticuerpos, los linfocitos B de memoria y las células T inducidas por dos dosis de vacuna permanecen estables (o incluso aumentan) , lo que explica por qué la protección contra la enfermedad grave y la muerte se mantiene elevada para todas las vacunas, incluso frente a la variante ómicron.

Respuesta actualizada el 23 de diciembre de 2021.

Fecha de creación: 16 de diciembre de 2021.

¿Puedo contraer la COVID-19 si me he vacunado?

Pese a que todas las vacunas autorizadas han demostrado ser muy eficaces contra la enfermedad (más del 90% para la variante Alfa y más del 70% para la variante Delta), ninguna vacuna es eficaz al 100%. Con la llegada de la variante ómicron, el número de personas vacunadas (con dos o hasta tres dosis) e infectadas ha aumentado considerablemente. Pero es importante recalcar que la gran mayoría de las personas vacunadas (sobre todo aquellas que han recibido las tres dosis) están protegidas contra la enfermedad grave y la muerte , independientemente de la variante.

Datos de Inglaterra (antes de la aparición de ómicron) muestran que el riesgo de morir por COVID-19 era 32 veces mayor en las personas no vacunadas en comparación con las vacunadas con pauta completa.

 

Respuesta actualizada el 23 de diciembre de 2021.

 

¿Puedo dar positivo o contagiar a alguien por el hecho de haberme vacunado?

No. Ninguna de las vacunas inocula al virus entero y activo. En el caso de las vacunas a base de ARNm (Pfizer, Moderna), o vector viral (AstraZeneca, Janssen), lo único que se expresa es una proteína viral del SARS-CoV-2 (la proteína Spike), que es incapaz de infectar a las células o replicarse.

Las vacunas de Sinopharm o Sinovac consisten en el virus entero, pero está inactivado y es incapaz de infectar o replicarse. Por lo tanto, aunque sí podemos dar positivo en una prueba serológica (que mide anticuerpos anti-Spike en la sangre), no es posible dar positivo en una prueba diagnóstica (PCR o test rápido)- que detecta presencia del virus en vías respiratorias- como resultado de la vacunación.

 

Respuesta actualizada el 17 de junio de 2021.

 

Mantente al día de las novedades científicas sobre COVID-19 y otros temas clave de salud global. Clica aquí para recibir actualizaciones de ISGlobal por email.

 

Si me he vacunado, ¿puedo transmitir el virus?

Los ensayos clínicos se diseñaron para comprobar si las vacunas prevenían los síntomas de la COVID-19, no si evitaban la infección. Sin embargo, pronto quedó claro que la vacunación también reduce la transmisión del virus. Aunque este efecto es menor en el caso de la variante Delta que en el de la Alfa, los datos muestran que las personas vacunadas infectadas con Delta tienen menos probabilidades de transmitir el virus a sus contactos que las no vacunadas: tienen menos virus infeccioso en la garganta y eliminan el virus más rápidamente.  

Aún hay poca información para saber si las personas vacunadas e infectadas por ómicron transmiten menos o igual que las personas no vacunadas, pero un estudio en Dinamarca sugiere que las personas con una dosis de refuerzo tienen un riesgo dos veces menor a infectarse con ómicron que las personas no vacunadas, y la probabilidad de que transmitan el virus es un 40% menor.

Por ello, las personas vacunadas deben seguir utilizando mascarillas en interiores, especialmente en entornos de alta incidencia de casos o con baja cobertura vacunal.

 

Respuesta actualizada el 27 de enero de 2022.

Fecha de creación: 16 de diciembre de 2021.

Si he pasado la enfermedad, ¿tengo que vacunarme?

La gran mayoría de las personas infectadas desarrollan inmunidad (anticuerpos específicos contra el virus y células B y T), que se estima que les protege contra la reinfección durante varios meses y contra la enfermedad grave probablemente durante más tiempo. Sin embargo, los niveles de anticuerpos entre las personas infectadas son muy heterogéneos y algunas personas pueden no desarrollarlos. Además, la inmunidad por infección “natural” parece proteger mucho menos frente a la variante ómicron (un 20%). Por eso es importante vacunarse aunque se haya pasado la infección. Las personas que se vacunaron después de haber pasado una infección están hasta cinco veces más protegidas que las personas que se infectaron pero no se vacunaron.

Dependiendo de la edad y del tiempo transcurrido desde la infección, una dosis (en lugar de dos) puede ser suficiente para alcanzar niveles de anticuerpos similares o superiores a los de dos dosis en personas que no se han infectado antes. De hecho, varios estudios han visto que las personas con inmunidad híbrida (es decir infectadas y vacunadas, o vacunadas e infectadas), desarrollan una respuesta de anticuerpos muy robusta.

Dependiendo de la edad y del tiempo transcurrido desde la infección, una dosis (en lugar de dos) puede ser suficiente para alcanzar niveles de anticuerpos similares o superiores a los de dos dosis en personas que no se han infectado antes. De hecho, se cree que las personas vacunadas con infecciones previas están más protegidas que las personas vacunadas sin infección previa, y al menos cinco veces más protegidas que las que tuvieron una infección reciente pero no estaban vacunadas.

Respuesta actualizada el 27 de enero de 2022.

Fecha de grabación: 26 y 27 de noviembre de 2020.

¿Es posible combinar dosis de vacunas diferentes?

Varios estudios demuestran que la combinación de diferentes vacunas (régimen heterólogo) es segura e induce respuestas inmunitarias iguales o incluso superiores que el uso de dos dosis de la misma vacuna (régimen homólogo).

Además, datos del mundo real indican que los regímenes heterólogos también son muy eficaces para prevenir la COVID-19, incluso con la variante Delta. Por ejemplo, las personas que recibieron una primera dosis de AstraZeneca-Oxford seguida de una inyección de ARNm (Pfizer-BioNTech o Moderna) estaban más protegidas contra la COVID-19 en comparación con las personas que recibieron dos inyecciones de la vacuna de AstraZeneca o dos inyecciones de la vacuna de ARNm.

Esto también significa que se puede proporcionar un refuerzo de ARNm (Pfizer o Moderna) a las personas vacunadas con vacunas adenovirales.

Lo mismo aplica para las dosis de refuerzo. Un estudio realizado en el Reino Unido confirma que cualquiera de las vacunas actualmente aprobadas puede servir como refuerzo, independientemente de la pauta inicial, aunque en general la mejor respuesta humoral se observa con un refuerzo de ARNm.

La posibilidad de combinar diferentes vacunas es una buena noticia a nivel mundial, ya que añadirá flexibilidad a las estrategias de vacunación en países donde puede haber escasez de determinadas vacunas.

Respuesta actualizada el 27 de enero de 2022.

¿Es necesaria una tercera dosis?

La llegada de la variante ómicron ha acelerado la necesidad de aplicar terceras dosis . Si bien antes se recomendaba una tercera dosis solo para las personas con mayor riesgo de enfermar gravemente o morir en caso de infección, ahora hay motivos para recomendarla a todas las personas adultas.

Se sabe que los niveles de anticuerpos generados por las vacunas decaen gradualmente a lo largo de los 6 meses posteriores a la segunda dosis. Estos niveles no son suficientes para neutralizar a la variante ómicron, por lo que una tercera dosis —que aumenta considerablemente el nivel de anticuerpos— ayudaría a frenar los contagios, particularmente frente a ómicron. Aún no se sabe cuánto durará el efecto de la tercera dosis sobre el nivel de anticuerpos circulantes.

Es importante recalcar, sin embargo, que los linfocitos B de memoria y las células T inducidas por la vacuna permanecen estables o incluso aumentan a lo largo del tiempo (por lo menos 9 meses), por lo que se espera que la pauta completa de vacunación ofrezca una protección más duradera contra enfermedad grave, hospitalización y muerte.

También es importante subrayar que la estrategia más eficaz para controlar la pandemia y hacer frente a las nuevas variantes virales es la de aumentar la cobertura vacunal a nivel mundial.

 

Respuesta actualizada el 23 de diciembre de 2021.

Fecha de creación: 5 de noviembre de 2021.

¿Hace falta una cuarta dosis?

 

La respuesta breve es ‘no’. No para la población general, no en este momento (12 de abril de 2022).

Ciertamente, análisis recientes apuntan a una pérdida en la protección frente a la infección por ómicron entre 4 y 6 meses tras haber recibido un refuerzo (es decir, la tercera dosis). Pero la protección contra enfermar gravemente o morir se mantiene muy elevada – por arriba del 90% frente a la hospitalización, más allá de los seis meses y en todas las edades, según datos recientes del Reino Unido y de Alemania .

En Israel, el primer país donde se administraron cuartas dosis, el beneficio de un segundo refuerzo fue mínimo en personal sanitario (personas jóvenes y sanas), mientras que en personas mayores de 60 años , disminuyó tres veces el riesgo de enfermar gravemente (de 0,1% en personas con tres dosis a 0,03% en personas con cuatro) por lo menos durante dos meses. Aún así, el beneficio, en números absolutos, es pequeño y es probable que la protección añadida no sea duradera.

Por lo tanto, en el contexto actual, tiene sentido recomendar una cuarta dosis solo para las personas inmunocomprometidas (cuya respuesta a las dosis previas es subóptima), y, como apunta la EMA , a personas mayores de 80 años (las más vulnerables en caso de infección). Si la situación epidemiológica lo justifica, se podría también considerar una cuarta dosis para otras poblaciones vulnerables (por ejemplo, entre 60 y 80 años, con obesidad mórbida, o con diabetes).

Para el resto de la población, no hay evidencia que respalde la necesidad de una cuarta dosis en este momento (y aún menos en aquellas personas que han tenido además una infección por ómicron) —el coste sería mucho mayor al beneficio. No obstante, esto podría cambiar en cualquier momento, por ejemplo si surge una nueva variante con mayor capacidad de escapar a la inmunidad previa, tal como ocurrió con Ómicron y la necesidad de terceras dosis. Habrá también que valorar en el futuro cercano la eficacia de seguir usando las mismas vacunas (hechas con la proteína Spike del virus original) o adaptarlas (por ejemplo, combinando proteínas Spike de diferentes variantes).

Mientras tanto, es importante redoblar esfuerzos para que por lo menos el 70% de la población en cada país del mundo reciba la pauta completa con las vacunas existentes.

Para más información, recomendamos este artículo .

 

Respuesta actualizada el 12 de abril de 2022.

¿Cómo serán las vacunas de segunda generación y cuándo podrían estar disponibles?

Las vacunas actualmente disponibles han resultado ser muy seguras y efectivas. Sin embargo, la protección frente a enfermedad grave parece decaer con el tiempo, sobre todo en poblaciones de mayor edad, son menos efectivas frente a las nuevas variantes (particularmente ómicron) y no logran frenar la transmisión viral (sobre todo frente a ómicron). Por lo tanto, serán necesarias vacunas de segunda generación que estén adaptadas a las nuevas variantes o que sean capaces de proteger contra una amplia gama de coronavirus ( vacunas “pancoronavirus” ), así como vacunas que se administren por vía intranasal para potenciar la inmunidad mucosal y disminuir la transmisión. También será importante contar con vacunas más fáciles de producir localmente, más asequibles, y más estables a temperaturas ambiente para facilitar su acceso y distribución en países de renta baja.

Algunas de estas vacunas de segunda generación podrían llegar en los próximos meses: Pfizer y Moderna han anunciado que ya están probando vacunas adaptadas a la secuencia Spike de ómicron. Bharat Biotech está realizando ensayos clínicos para probar la eficacia de su vacuna intranasal como dosis de refuerzo, y hay varias otras vacunas intranasales en desarrollo. Una vacuna a base de proteína recombinante y otra a base de vector viral han demostrado ser seguras y eficaces, y, con el apoyo necesario, podrían ser producidas de manera fácil y asequible en países de renta baja y media.

Respuesta actualizada el 28 de enero de 2022.

 

¿Es posible desarrollar una vacuna que sirva contra todas las variantes del SARS-CoV-2?

Los coronavirus representan una verdadera amenaza para la salud global debido a su amplia distribución geográfica, la cantidad de reservorios animales, y su facilidad para infectar humanos. En los últimos 20 años han ocurrido tres graves brotes por betacoronavirus previamente desconocidos: el de SARS (en 2002-2003), el de MERS (desde el 2012) y el de COVID-19 (desde 2019). Por lo tanto, desarrollar una vacuna universal que nos proteja no solo contra todas las variantes de SARS-CoV-2, sino también contra otros coronavirus que podrían causar futuros brotes, se ha convertido en una prioridad .

Estudios previos indican que es posible desarrollar este tipo de vacuna universal contra coronavirus. Se ha visto, por ejemplo, que el suero de personas que pasaron COVID-19 es capaz de neutralizar (de manera cruzada) el SARS o el MERS. Esto se debe a que todos los coronavirus comparten ciertos genes (o segmentos génicos) que son bastante estables (es decir, que no cambian mucho a lo largo del tiempo). Aún queda mucho trabajo por delante para definir qué antígenos usar en la vacuna y cómo administrarlos, y muchos grupos están trabajando activamente en ello. Por lo pronto, una vacuna desarrollada por el Instituto Walter Reed y actualmente en fases clínicas avanzadas, ha mostrado promesa como plataforma para una vacuna universal contra los betacoronavirus.

Respuesta actualizada el 28 de enero de 2022.

2. Efectos secundarios

¿Qué efectos secundarios pueden producir las vacunas?

Ocasionalmente, puede haber efectos adversos más graves. Pero una vacuna sólo se aprueba si se demuestra que sus beneficios superan ampliamente los riesgos. Algunos de estos efectos adversos graves son tan raros que sólo se observan cuando la vacuna se utiliza a gran escala.

Vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna): Se han notificado algunos casos de anafilaxia, pero afortunadamente son muy raros y no se ha notificado ninguna muerte por este motivo. También se han asociado casos de miocarditis (inflamación del corazón), especialmente después de la segunda dosis. La incidencia es mayor entre los hombres jóvenes (alrededor de 4 por 100.000 personas) que en las mujeres (menos de 1 por 100.000). Los casos suelen seguir un curso benigno y se recuperan tras una breve estancia en el hospital. 

Vacunas adenovirales (Oxford /AstraZeneca y Johnson & Johnson): Se han asociado casos raros de trombosis con estas vacunas. La incidencia notificada varía según los países, pero es de alrededor de 10 por cada millón para la primera dosis y de 2 por cada millón para la segunda dosis, en el caso de la vacuna Oxford/AstraZeneca. En el caso de la vacuna de Johnson & Johnson, es de alrededor de 2 por 1 millón de dosis y parece ser más frecuente entre personas más jóvenes. Estos casos comparten características clínicas inusuales (coágulos sanguíneos cerebrales o abdominales con bajo recuento de plaquetas, junto con anticuerpos que reconocen y activan las plaquetas) y pueden ser mortales si no se tratan a tiempo. Sin embargo, el riesgo de enfermar o morir a causa de la COVID-19 sigue siendo mucho mayor que el de los coágulos relacionados con la vacuna, sobre todo en personas de más de 40 años y en regiones con alta incidencia de casos. También se han notificado algunos casos muy raros de síndrome de Guillain-Barré (debilidad muscular o parálisis) tras la vacunación con estas vacunas adenovirales (menos de 1 entre 1 millón). La mayoría de los casos se recuperan completamente.

 

Respuesta actualizada el 23 de noviembre de 2021. 

¿Son mayores los efectos secundarios con la segunda dosis?

Para las vacunas a base de ARNm, las reacciones secundarias suelen ser más fuertes con la segunda dosis. En cambio, con la vacuna de AstraZeneca parecen ser más fuertes con la primera dosis.

 

Respuesta actualizada el 27 de abril de 2021.

¿Son más frecuentes en personas mayores?

No, al contrario. Las personas mayores tienen un sistema inmune menos reactivo y por lo tanto suelen tener menos reacciones secundarias.

 

Respuesta actualizada el 27 de abril de 2021.

¿Cuánto tardan en aparecer los efectos secundarios? ¿Cuánto duran?

Los efectos secundarios suelen aparecer el mismo día o al día siguiente de la inyección y pueden durar un par de días. En cuanto a los efectos adversos más graves, las reacciones anafilácticas se suele producir en los primeros 15 minutos tras la vacunación. La miocarditis suele aparecer en la primera semana de la vacunación. Los raros casos de trombosis con trombocitopenia se producen normalmente en las dos o tres primeras semanas tras la vacunación (14 días de media), lo mismo que los casos raros de síndrome de Guillain-Barré.

 

Respuesta actualizada el 23 de noviembre de 2021.

3. Vacunación global

¿Por qué es importante que las vacunas lleguen a todos los países?

Garantizar el acceso equitativo a la vacunación frente a la COVID-19 en todos los países no constituye únicamente un imperativo ético y una necesidad obvia en términos económicos internacionales, sino que además conforma la estrategia más eficaz para controlar la pandemia y hacer frente al surgimiento de nuevas variantes del virus.

La existencia de bolsas de población susceptibles al contagio y la transmisión facilita la aparición de variantes, a menudo con mayor capacidad infectiva, que en un mundo globalizado son casi imposibles de contener geográficamente. Se hace evidente la urgencia de una distribución global masiva de vacunas, que no solo reduciría la carga de enfermedad en países con bajos recursos, sino que minimizaría la propia evolución del virus y, con ello, la posibilidad de que se generen ondas epidémicas descontroladas como la causada por la variante ómicron.

Respuesta actualizada el 28 de enero de 2022.

¿Cómo avanza el ritmo de vacunación de la COVID-19 en el mundo? ¿Cuántas dosis se han administrado de las vacunas en los diferentes países?

Fuente: Mapa de Our World in Data a partir de datos publicados por fuentes oficiales.

¿Qué se está haciendo para lograr que todos los países tengan acceso a las vacunas?

“Nadie estará a salvo a menos que todo el mundo lo esté”. Es el lema de la alianza COVAX, una iniciativa impulsada al inicio de la pandemia por diversos actores públicos y privados con el objetivo de asegurar un acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19. Su compromiso más básico pasaba por garantizar que al menos un 20% de la población de todos los países quedaría inmunizada antes del fin de 2021. Si bien no ha logrado las metas propuestas, la alianza ha logrado distribuir un total de 900 millones de dosis a países de rentas medias y bajas a lo largo de 2021. Pese a esto, la realidad es que las vacunas no han llegado a la mayor parte del planeta. Por este motivo, han surgido otras iniciativas complementarias como el Equipo de Adquisición de Vacunas para África, promovido por la Unión Africana, cuyo objetivo es vacunar al 60% de la población del continente en 2022 y que ya ha logrado distribuir 400 millones de dosis.

Sin embargo, mientras los países más ricos sigan copando la distribución de las vacunas, será difícil que la demanda se relaje. Esta tensión no hace sino mermar la capacidad de negociación de países con menores recursos económicos, que seguirán a merced de unos acuerdos bilaterales de donación que no terminan de atajar el problema.

Respuesta actualizada el 28 de enero de 2022.

4. Vacunación infantil

¿Por qué hace falta vacunar a los niños y niñas contra la COVID-19 si en ellos la enfermedad suele cursar de forma leve o asintomática?

Aunque la enfermedad grave derivada de la infección por SARS-CoV-2 sea infrecuente en niños y niñas, no quiere decir que no exista. Vacunarlos permite prevenir la enfermedad aguda, y de forma importante, también las consecuencias crónicas de la infección, como ahora el COVID-persistente, o el síndrome multi-inflamatorio sistémico (MIS-C), una rara pero potencialmente grave complicación típica de la edad pediátrica. Además, la vacunación infantil contribuye de manera importante a que exista menos población vulnerable a infectarse y, por tanto, a la contención de la transmisión.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Qué sentido tiene vacunar a la población infantil si las vacunas actuales no impiden la infección por ómicron?

Aunque esto sea cierto, las personas vacunadas tienen un menor riesgo de infectarse que los no vacunados. Además, la vacunación protege sobre todo del riesgo individual de enfermar, y solo por esto ya está justificada. Existen múltiples ejemplos de otras enfermedades pediátricas donde el riesgo de enfermar gravemente es aún inferior al derivado de la COVID-19, y aún así, seguimos vacunando a los niños y niñas.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Son seguras las vacunas de COVID-19 para la población infantil?

Podemos afirmar categóricamente que las vacunas de COVID-19 son seguras y bien toleradas en la edad pediátrica. No se han detectado efectos adversos graves en los cerca de 9 millones de niños y niñas estadounidenses que ya han sido vacunados, así como en los casi dos millones de niños y niñas españoles que ya han recibido su primera dosis.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Qué efectos secundarios producen las vacunas pediátricas contra la COVID-19?

Los efectos secundarios son leves, típicamente locales (en el lugar de la inyección) y autolimitados. Puede aparecer también un malestar general, y febrícula o fiebre, pero en general las vacunas en este grupo de edad son muy bien toleradas.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Se han descrito efectos adversos graves en población infantil?

Los efectos secundarios potencialmente graves que han sido observados en otros grupos de edad, como por ejemplo la miocarditis, más típica de los adultos jóvenes o adolescentes mayores (sobre todo varones), tienen una incidencia despreciable en menores de 12 años. No hay constancia de otros efectos preocupantes en este grupo de edad.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Es posible que tengan efectos adversos a largo plazo?

Debido a la situación de urgencia global, las vacunas de COVID-19 se han implementado de forma muy rápida, sin tener datos a largo plazo de su seguridad. Sin embargo, esto no es un procedimiento anómalo, o falto de rigor, ya que también ha sido así para otras vacunas que se usan en pediatría. De cualquier modo, no existe ningún indicio de que estas vacunas tengan efectos a largo plazo, ni de que puedan interferir en el desarrollo físico, o mental de los quienes las reciben.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

Si mi hijo/a ya ha pasado la COVID-19, ¿es necesario que se vacune? ¿Cuándo?

Sí, es necesario que se vacune. En los casos en que ya ha se haya pasado la COVID-19 y la infección fuese documentada mediante una prueba diagnóstica fiable, solo se deberá recibir una dosis de la vacuna, a partir de las 8 semanas tras haber pasado la infección. La única excepción serían los casos con algún tipo de inmunosupresión, que deberán recibir la pauta completa (dos dosis de primovacunación, más la dosis adicional), incluso habiéndose infectado previamente.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.

¿Y si pasó la enfermedad tras haber recibido una dosis?

Cuando la infección se dé después de haber recibido la primera dosis, se podrá recibir la segunda dosis, pero se deberá esperar 8 semanas después de la infección para hacerlo.

Respuesta actualizada el 1 de febrero de 2022.