La pandèmia en 10 lliçons i reptes globals

La pandemia en 10 lecciones y retos globales

18.3.2021
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Foto: Thomas de Luze / Unsplash

[Este artículo se ha sido publicado originalmente en catalán en L'Avenç.]

 

Hace un año, el 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la COVID-19 podía considerarse una pandemia. Las medidas que se adoptaron en todo el mundo para combatir la enfermedad han modificado profundamente nuestras vidas. ¿Dónde estamos ahora?

“À défaut de donner un sens à la pandémie, sachons en tirer les leçons pour l’avenir.”

Edgar Morin, Changeons de voie, 2020.

 

Por si alguien tenía alguna duda, el siglo XXI comenzó en 2020, hace poco más de un año, a partir de la aparición en Wuhan (China) de un brote de neumonía ocasionado por un coronavirus entonces desconocido, que en muy pocos meses dio la vuelta al mundo en forma de epidemia global o pandemia, causando una nueva enfermedad, bautizada con el nombre de COVID-19 (las siglas en inglés de enfermedad por coronavirus), un término que se ha convertido, de lejos, en el más citado de todo el año 2020.

Al cierre de este artículo, a mediados de febrero, la COVID-19 ya ha causado cerca de 2,4 millones de muertes en todo el mundo, una cifra que la sitúa entre las 10 pandemias más grandes de todos los tiempos. Esta pandemia, de la que aún estamos lejos de ver su final, es sin duda el hecho más relevante para la salud de más de cuatro generaciones.

Esta pandemia, de la que aún estamos lejos de ver su final, es sin duda el hecho más relevante para la salud de más de cuatro generaciones

Mientras todo el planeta sigue plenamente inmerso en la lucha contra el virus, y con la esperanza de que las vacunas que apenas han empezado a administrar supongan un punto de inflexión, necesitamos también extraer algunas lecciones e identificar algunos retos que –desde el punto de vista sanitario– pueden marcar los próximos años.

Lección 1. El microbio y Goliat.

Un virus con efectos generalmente leves, después de numerosas mutaciones, ha sido capaz de abrirse camino biológico a través de la especie humana , poniendo sus mejores capacidades para transmitirse por vía aérea entre personas, para colonizar rápidamente nuestro organismo ­–en muchos casos sin producir síntomas– y para conseguir multiplicarse sin matar la mayoría de los infectados.

Un nuevo minúsculo y, a la vez, gran éxito de la evolución que, no por previsible y repetidamente anunciado, no hemos sabido evitar, y que hace tambalear Goliat, nuestro mundo sin fronteras, fuertemente interconectado e interdependiente.

EL RETO: disponer de sistemas globales de vigilancia microbiológica, epidemiológica y ambiental , con capacidad para recoger y analizar de manera continuada muestras en animales, humanos y medio ambiente, para detectar precozmente la aparición de nuevos agentes infecciosos y poder prevenir la extensión.

Lección 2. La salud es planetaria.

Nuestra era, caracterizada por la intrusión de la actividad humana en los ecosistemas naturales –por eso se la ha conocido como el Antropoceno–, está marcando la evolución del planeta, provocando, entre otras, la emergencia y la diseminación de microorganismos que pueden tener consecuencias imprevisibles sobre la salud humana.

Nuestra era está caracterizada por la intrusión de la actividad humana en los ecosistemas naturales

EL RETO: redefinir la prosperidad y el bienestar colectivos, para que la mejora de la calidad de vida y de la salud para todos se haga con respeto por la integridad de los sistemas naturales (aire, agua, suelo, bosques, ríos y mares, biodiversidad).

Lección 3. La sindemia, sinergia de epidemias.

La pandemia del COVID-19 se ve potenciada por otras epidemias concurrentes, tales como la pobreza, la obesidad, la malnutrición o el cambio climático.

EL RETO: reconocer como los factores políticos y sociales conducen, perpetúan o empeoran la aparición y la agrupación de enfermedades diversas.

Gabriella Clare Marino / Unsplash

Lección 4. Unos sistemas de salud insuficientes.

La sombra del colapso de los sistemas sanitarios (especialmente en la atención a los enfermos críticos por COVID-19) planea cada día en todos los países y comunidades, llevando al límite de la extenuación millones de profesionales hospitalarios, de la atención primaria y de los servicios de epidemiología y salud pública, con el reto añadido de no poder siempre atender adecuadamente las patologías no Covid.

La sombra del colapso de los sistemas sanitarios (especialmente en la atención a los enfermos críticos por COVID-19) planea cada día en todos los países y comunidades

EL RETO: renovar e innovar la atención sanitaria centrada en las personas , reforzando la prevención y la promoción de la salud, potenciando el acceso a las tecnologías de diagnóstico y los tratamientos efectivos, fortaleciendo el capital humano profesional, y asegurando reservas estratégicas en equipamientos y productos sanitarios.

Lección 5. La ciencia es transformadora.

El poder del conocimiento científico ha permitido –en unos tiempos nunca alcanzados antes– pequeños milagros como la secuenciación y difusión mundial de la información genética del nuevo coronavirus en pocos días, o el diseño y producción en menos de un año de al menos 10 nuevas vacunas con eficacia demostrada y de decenas de nuevas vacunas en estudio, fruto de la colaboración internacional y de la movilización de recursos públicos y privados.

EL RETO: planificar, desarrollar y financiar aquellas capacidades biotecnológicas y digitales punteras que permitan encontrar nuevas soluciones, fortaleciendo las redes científicas y de innovación internacionales, y ampliar su contribución a los procesos de decisión de los poderes públicos.

Benjamin Lehman / Unsplash

Lección 6. La gobernanza, el rompecabezas político.

Las respuestas de los gobiernos han puesto de manifiesto lo mejor y lo peor de la política, desde la cooperación más o menos solidaria, como el caso de la Unión Europea (al menos después de la primera ola), hasta el negacionismo populista, en el caso de los Estados Unidos o de Brasil. El liderazgo empático y efectivo de varias mujeres jefes de Estado también ha sido positivamente determinante.

Las respuestas de los gobiernos han puesto de manifiesto lo mejor y lo peor de la política, desde la cooperación más o menos solidaria, hasta el negacionismo populista

EL RETO: desarrollar una cooperación multilateral y solidaria, capaz de superar soberanismos aislacionistas y que se pueda apoyar en una Organización Mundial de la Salud (OMS) con más autonomía de acción y una mejor financiación.

Lección 7. Las libertades y el derecho a la salud.

Hemos tenido que encarar la paradoja de tener que restringir la movilidad y la interacción social para proteger la vida a base de limitarla, confrontando el derecho a la salud con otros derechos fundamentales que no solo son determinantes de la salud (como el trabajo, el apoyo social o la cultura) sino que están en el corazón de la dignidad y el desarrollo de las personas.

EL RETO: el derecho a la salud no puede derivar en la religión de la bioseguridad, ni en la justificación de formas «biocráticas» de organización colectiva. Hay que fomentar un diálogo que permita actualizar el contrato social en torno a las relaciones entre el derecho y la vida.

Cole Freeman / Unsplash

Lección 8. La comunicación, de la retransmisión a la confusión.

Los medios de comunicación y las redes sociales están encontrando en la pandemia una oportunidad excepcional para extender su influencia, contribuyendo tanto al conocimiento como a la confusión o la falsedad, a veces intencionada. La actualidad pandémica narrada por primera vez en la historia de manera instantánea ­–casi como si se tratara de una retransmisión deportiva global­­– y la emergencia de voces diversas que conjugan la experiencia no siempre contrastada y el dogmatismo con aspiraciones salvíficas amplifican una Babel «infodémica», sumida en la confusión y la desazón.

EL RETO: potenciar redes y fuentes de información basadas en el rigor y la calidad, por encima de la notoriedad o la fama, que contribuyan a generar conocimiento, confianza y seguridad.

Lección 9. La pobreza y la desigualdad globales, un recordatorio terco.

El impacto más negativo de la pandemia ya se está viendo, dentro y fuera de los países, en el incremento de la pobreza y las desigualdades en salud, ya sean socioeconómicas, de género, grupo étnico o geográficas. El resultado no puede ser sino el incremento de los conflictos y la inestabilidad, con consecuencias graves y de una magnitud imprevisible.

El impacto más negativo de la pandemia ya se está viendo, dentro y fuera de los países, en el incremento de la pobreza y las desigualdades en salud, ya sean socioeconómicas, de género, grupo étnico o geográficas

EL RETO: los valores de la inteligencia cooperativa y de la solidaridad, pero también el pragmatismo de la autoprotección, deben ser el núcleo tractor para el futuro de un mundo en paz y con un bienestar mejor distribuido.

IMF Photo/James Oatway

Lección 10. Este sólo es un (nuevo) aviso.

Esta pandemia nos aprieta pero no nos ahoga por completo. la bajísima afectación en la infancia y la poca gravedad en los adolescentes y los jóvenes difícilmente pueden ser un consuelo, pero nos deben hacer recordar que vendrán nuevas pandemias, que podrán ser más graves y aún más disruptivas.

EL RETO: hacer frente a las nueve lecciones mencionadas, respondiendo a sus respectivos retos... ¡entre muchos otros!

Vendrán nuevas pandemias, que podrán ser más graves y aún más disruptivas

Se ha dicho que la pandemia es un acelerador de tendencias. Desde la visión de la salud como bien público global, las tendencias descritas -con trazo grueso- ponen al descubierto la complejidad y la incertidumbre de nuestro (cada vez más) pequeño gran mundo. La respuesta para el siglo que acaba de "empezar" no puede ser ni la nostalgia ni el fatalismo, sino un compromiso compartido, proactivo y generoso para construir una identidad planetaria al servicio de la salud, la justicia y la sostenibilidad.