Investigación

En Nepal, las vacas también colaboran en la investigación contra la leishmaniasis

Investigadores de ISGlobal ponen a punto una técnica para medir la eficiencia de las redes mosquiteras en impedir el paso del vector que transmite la enfermedad

22.01.2015

Un estudio dirigido por el Dr. Albert Picado, investigador de ISGlobal, publicado en la revista PlosOne y financiado por la Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene, describe una metodología innovadora para medir la eficiencia de diferentes redes mosquiteras en impedir el paso del vector de la leishmaniasis. Para ello, usaron vacas como "carnada" en un espacio rodeado por una mosquitera, y una trampa de luz para contabilizar el número de flebótomos, el vector de la leishmaniasis, que lograban pasar a través de los diferentes tipos de redes. Sin sorpresa, encontraron que las mosquiteras  con hoyos de pequeño calibre y tratadas con insecticida eran las más eficaces, comparadas con aquellas generalmente usadas en la región, o sin tratamiento.

Una de las formas de medir la eficiencia de mosquiteras en malaria es contando el número de mosquitos que pican a una persona que se encuentra bajo una red. Los voluntarios que participan en estos estudios reciben profilaxis para evitar que enfermen de malaria. Sin embargo, explica el Dr. Picado, esto no se puede hacer con la leishmaniasis porque no existe profilaxis para esta enfermedad. "El método que describimos aquí permite realizar pruebas de concepto rápidas y económicas sobre la eficiencia de medidas de control de vectores de la leishmaniasis en el terreno."

La leishmaniasis es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad infecciosa olvidada. Aunque tiene una distribución global (está presente en Sudamérica, África, Asia y Europa), es particularmente prevalente en comunidades pobres de países en desarrollo ya que los principales factores de riesgo son pobreza, malnutrición, movilidad de la población y cambios ambientales. La leishmaniasis visceral, o kala azar, es la forma clínica más grave. India, Nepal y Bangladesh concentran el 67% de los casos de leishmaniasis visceral en el mundo.  A pesar de la introducción de diversas medidas de control, la leishmaniasis visceral sigue representando un grave problema de salud pública y un obstáculo en el desarrollo socio-económico de algunas zonas rurales del subcontinente indio.  

Quizás la vaca, considerada sagrada por los hindúes, pueda ahora contribuir su granito de arena al desarrollo de nuevos métodos de control de la enfermedad.