Investigación, Chagas

La plataforma de Chagas en Bolivia se ha convertido en una red a nivel nacional

El modelo de la plataforma se ha extendido a 52 centros de atención primaria, donde más de 180.000 personas fueron atendidas, más de 55.000 diagnosticadas y tratadas, y un elevado porcentaje del personal sanitario recibió formación

17.02.2022
Chagas, Bolivia
Foto: Ana Ferreira

La Plataforma de Atención Integral a los Pacientes con Chagas en Bolivia ha crecido de una primera fase con siete centros a una segunda fase que incluye una red de 52 centros de atención primaria. Este proceso ha sido posible gracias a una metodología diseñada por los equipos de la plataforma y la red de Chagas. El proyecto, liderado por ISGlobal, centro impulsado por la Fundación “la Caixa”, y la Fundación CEADES, muestra que la estrategia innovadora puede extenderse a nivel nacional y adaptarse a otros países.

La Plataforma de Chagas en Bolivia nació en el 2008 con el objetivo de promover el cuidado integral para personas con infección crónica, y con cuatro pilares como base: prestación de cuidados, formación del personal sanitario, investigación, y participación de la comunidad. El modelo desarrollado por la Plataforma, implementado de forma conjunta y coordinada con el Ministerio de Salud de Bolivia y los Programas Departamentales de Chagas, se compuso inicialmente por siete centros en los tres departamentos más afectados del país (Cochabamba, Tarija, Chuquisaca), y fue evaluado como modelo de éxito para el manejo integral de la enfermedad de Chagas. A partir del 2015 se extendió a 52 centros que forman parte del sistema nacional de salud de Bolivia, cubriendo así el 75% de la población en los tres departamentos. Esta escalada se hizo de manera horizontal y descentralizada, gracias a una metodología diseñada por el equipo de la plataforma, con 12 pasos bien descritos, incluyendo un protocolo de cuidados simple y fácil de replicar en los diferentes centros.

La mayoría de pacientes con Chagas no tiene acceso al diagnóstico y al tratamiento de la enfermedad. Las razones de esta situación son múltiples: alta incidencia de la enfermedad en áreas rurales con escasos recursos; el largo periodo asintomático de la enfermedad; la falta de guías clínicas; técnicas diagnósticas poco efectivas; tratamientos largos; y décadas de olvido y estigmatización de las personas con Chagas. Por ello, es de máxima importancia disponer de estrategias que afronten todas estas dificultades para poder dar una atención adecuada a las y los pacientes.

En un artículo publicado en la revista PLOS Neglected Tropical Diseases, el equipo investigador liderado por María Jesús Pinazo, de ISGlobal, describe la estrategia utilizada para pasar de la primera fase (con siete centros) a la segunda fase (con 52 centros) y evalúa el impacto de esta estrategia colaborativa usando la guía desarrollada por la red global ExpandNet de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Esta es quizás la publicación más importante sobre nuestra experiencia de trabajo en Bolivia,” comenta Quim Gascon, director del Programa de Chagas y enfermedades parasitarias e importadas de ISGlobal. Los resultados de la evaluación indican que la estrategia ha aumentado de manera significativa el número de personas que recibe atención médica en la región: más de 181.000 personas en riesgo fueron testadas para saber si presentaban infección por T. cruzi (el parásito que causa la enfermedad). Casi una de cada tres personas testadas (32%) tuvo un diagnóstico positivo, y el 80% de ellas completaron el tratamiento. El 67% del personal sanitario en el área recibió formación específica para el manejo de Chagas, y las actividades de traslación y formación realizadas ayudaron a mejorar la toma de decisiones en torno al manejo clínico de los pacientes.

“Las personas que llegan a los centros de la red de Chagas vienen por otras razones de salud, y se les realiza el cribado de T. cruzi como parte integral de la atención al paciente” explica Mirko Rojas, investigador en CEADES “Uno de los mayores logros fue homogenizar la prueba diagnóstica con alta sensibilidad y especificidad”, añade Faustino Torrico, también de CEADES. Otro elemento clave fue la comunicación con las comunidades (incluyendo elaborar material en quechua) para aumentar la aceptación.

La red ha permitido aumentar el diagnóstico y tratamiento de Chagas en Bolivia y empoderar al personal de los centros de salud locales,” apunta María Jesús Pinazo. “Gracias a su estrategia innovadora, el modelo de la plataforma de Chagas ha podido iniciar la expansión a otros centros, pero esta expansión ha de ser consolidada para que pueda ser sostenible en el tiempo. Por otro lado, el modelo de atención podría adaptarse a otros países,” añade. De hecho, el equipo investigador está en proceso de adaptar la estrategia en Paraguay, tras un análisis conjunto con los actores locales en cuanto a la idoneidad del mismo para dar respuesta a las personas en riesgo de padecer la infección en este país.

Se estima que la enfermedad de Chagas afecta a unos siete millones de personas en el mundo (la mayoría de ellas en América Latina), y que 25 millones de personas viven en riesgo de contraer la enfermedad. Si no se diagnostica y trata a tiempo, la infección se cronifica y puede causar problemas cardiacos y digestivos en el 40% de los casos.

Referencia

Pinazo MJ, Rojas-Cortez M, Saravia R et al. Results and evaluation of the expansion of a model of comprehensive care for Chagas disease within the National Health System: the Bolivian Chagas network. PLOS Negl Trop Dis. 2021.