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Nigeria aprueba su primera Ley de Salud Mental, que sustituye a la Ley de la Locura de 1958

22.2.2023
Nigeria Mental Health
Foto: TOYINVISUALS / Wikimedia Commons - Pancartas de "Acaba con el estigma" y "Te mereces algo mejor". Nigeria, 2021.

Una de cada cuatro personas en Nigeria padece una enfermedad mental, es decir cerca de 50 millones de personas. Para atenderlas, en todo el país hay menos de 150 psiquiatras y ocho hospitales neuropsiquiátricos.

 

[Este texto ha sido escrito por Ebenezer Agbana, médico nigeriano que cursa el Máster en Investigación Clínica: Especialidad Salud Internacional de ISGlobal y la Universidad de Barcelona.]

 

La Lunacy Act (Ley de la Locura) propuesta por el Gobierno británico y aprobada en 1958 ha guiado el funcionamiento de los servicios de salud mental de Nigeria durante 64 años, hasta que en enero de 2023 se ha aprobado una Ley de Salud Mental. Es una buena noticia y esperemos que anuncie un cambio en el servicio de salud mental nigeriano, aunque la aprobación de la ley no garantiza que se vaya a aplicar de forma satisfactoria. En este artículo analizo posibles instrumentos que pueden facilitar la aplicación de la ley, así como posibles obstáculos para su éxito.

Cómo aplicar bien la Ley de Salud Mental en Nigeria:

1. Contratar a personas con experiencia propia en salud mental

Una de las disposiciones de la Ley Nacional de Salud Mental es la creación de un Departamento de Salud Mental en el Ministerio Federal de Sanidad. Se trata de una buena iniciativa, pero tanto a nivel nacional como de base (atención primaria de salud) se debería contratar como personal de apoyo a personas que hayan vivido en su propia carne experiencias de salud mental. Esto debería ser prioritario porque las experiencias de este grupo aportarán una perspectiva de superviviente en todos los procesos de toma de decisiones. También demostrará que el Gobierno de Nigeria se toma en serio acabar con todas las formas de discriminación de las personas con problemas de salud mental.

2. Evaluar la salud mental como parte de la investigación clínica rutinaria

Debería aumentar la detección de casos y la intervención precoz, y una manera de hacerlo es incorporando la evaluación de la salud mental como parte de la investigación clínica rutinaria. El personal sanitario ha de poder detectar signos sutiles de enfermedad mental cuando los y las pacientes o sus familiares se presentan en el hospital, y derivarlos rápidamente a personal especializado. A una persona diabética que acude al hospital para una visita de seguimiento no solo hay que controlarle la glucemia y la función renal, también hay que interesarse por lo que le pasa por la cabeza. A ella y a quienes la han traído.

3. Crear un comité de evaluación de impacto

Para garantizar el éxito de la ley, debería crearse un comité de evaluación de impacto que supervise periódicamente los éxitos y fracasos de la nueva intervención y que realice los ajustes necesarios en función de la información recibida. Este comité debería ser independiente, comprometido y carecer de intereses personales.

A una persona diabética que acude al hospital para una visita de seguimiento no solo hay que controlarle la glucemia y la función renal, también hay que interesarse por lo que le pasa por la cabeza

Nigeria, 2021. Foto: TOYINVISUALS / Wiki Commons.

Obstáculos con que se puede encontrar la Ley de Salud Mental en Nigeria:

1. Un Gobierno que no garantice el bienestar en el país

La función primordial de un Gobierno es proteger vidas y propiedades. Las crisis humanitarias como el hambre, la pobreza y los conflictos son las principales causas de ansiedad y depresión. Por muy prometedoras que parezcan las disposiciones de la Ley de Salud Mental, no lograrán su objetivo si las personas no pueden sentirse seguras y satisfechas en su propio país. Aunque no todas las tensiones de la vida pueden controlarse, las personas que dirigen Nigeria deben dar prioridad al bienestar de la población a todos los niveles.

2. Las prácticas de acogida infantil y los servicios de reunificación familiar actuales

Deben revisarse las prácticas de acogida infantil y los servicios de reunificación familiar. Una de las principales causas de los problemas de salud mental de niños, niñas y jóvenes es la acogida ilegal, que a menudo conduce al abuso sexual. El Departamento de Salud Mental debería contar con un o una jurista en el equipo que pudiera asesorar al respecto.

3. Olvidar la salud mental de las personas migrantes

El Gobierno debería dar prioridad a la salud mental de las personas migrantes. Contar con una unidad en el Departamento de Salud Mental que atienda a este grupo fomentará el multilateralismo y también ayudará a alinear al país con las mejores prácticas mundiales en materia de salud mental. Integrarse en un nuevo sistema puede ser todo un reto y provocar ansiedad y depresión: nadie debería ser dejado de lado.

4. La falta de colaboración para conseguir recursos

Por último, la Ley de Salud Mental ofrece un rayo de esperanza, pero financiarla puede ser un reto teniendo en cuenta el presupuesto sanitario global de Nigeria. Para aplicar la ley a nivel nacional, estatal y comunitario, han de colaborar las diversas partes interesadas, tanto a nivel local como internacional, para aunar recursos. Debe adoptarse un sistema que impulse la transparencia y la rendición de cuentas a todos los niveles.

El hambre, la pobreza y los conflictos son las principales causas de ansiedad y depresión. Por muy prometedoras que parezcan las disposiciones de la Ley de Salud Mental, no lograrán su objetivo si las personas no pueden sentirse seguras y satisfechas en su propio país