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Transporte marítimo: la contaminación olvidada

17.2.2023
Transporte maritimo contaminacion
Foto: Dominik Luckmann / Unsplash

El 80% del transporte de mercancías del mundo tiene lugar por mar, lo que genera el 13% de las emisiones anuales de óxido de nitrógeno (NOx) y el 12% de las de óxido de azufre (SOx), entre otras. Sin embargo, apenas recibe atención por parte de la investigación y la política.

 

Aunque el 80% del transporte de mercancías del mundo tiene lugar por mar (y es lo que explica la rápida expansión que vive hoy el comercio internacional), hay muchos más estudios dedicados a la contaminación atmosférica que genera el transporte por carretera que los dedicados al tráfico marítimo y portuario. Se trata de emisiones que han aumentado en las últimas décadas, al igual que las de la aviación. De ahí que tres investigadores e investigadoras de ISGlobal nos propusiéramos revisar 32 estudios sobre las emisiones del transporte marítimo, incluidos los busques atracados y las actividades portuarias.

Cada año se mueven 10.000 millones de toneladas de carga por vía marítima y esto provoca cerca del 3% de los gases de efecto invernadero del mundo, así como el 13% de las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y el 12% de las de óxido de azufre (SOx). El transporte marítimo emite también otros contaminantes perjudiciales para la salud humana, como partículas y carbono negro.

 

 

Por todo ello, se estima que podría ser el responsable de unas 265.000 muertes prematuras en todo el mundo (2020). Es decir, que el 0,5% de la mortalidad mundial estaría asociado a sus emisiones.

Y esto no es todo, porque para 2050 se espera que la demanda mundial de comercio marítimo crezca un 40%.

Cada año se mueven 10.000 millones de toneladas de carga por vía marítima y esto provoca cerca del 3% de los gases de efecto invernadero del mundo, así como el 13% de las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y el 12% de las de óxido de azufre (SOx)

La contaminación del transporte marítimo afecta sobre todo a Europa

La contaminación atmosférica del transporte marítimo es un problema universal que no entiende de fronteras, pero sí afecta sobre todo a las poblaciones costeras y, específicamente a las europeas, que, a diferencia de las asiáticas, se encuentran a muy poca distancia de las rutas marítimas más transitadas.

 

 

Por esta razón, hasta ahora, la mayoría de investigaciones se han centrado en los mares europeos, y sobre todo en el del Norte y el Báltico. Sin embargo, faltan datos sobre el impacto en América del Sur, África, Oriente Medio y otras poblaciones que se encuentran en las principales rutas marítimas (como la que conecta Asia con Europa por el Mar Rojo, el Canal de Suez, el Mediterráneo y el estrecho de Gibraltar).

La contaminación atmosférica del transporte marítimo es un problema universal que no entiende de fronteras, pero sí afecta sobre todo a las poblaciones costeras y, específicamente a las europeas

¿Qué hace el mundo para controlar las emisiones del transporte marítimo?

En 2005 entró en vigor el Convenio Internacional para Prevenir la Contaminación por los Buques (MARPOL) de la Organización Marítima Internacional (IMO). En su anexo VI estableció ciertas normas, así como zonas de control de emisiones para los óxidos de azufre (SOx) y óxidos de nitrógeno (NOx). Las normas son de obligado cumplimiento por parte de los Estados miembros de la ONU e incluyen medidas de control de emisiones como el uso de combustibles más limpios, propulsión de buques asistida por el viento (WASP), electricidad en alta mar u otras innovaciones tecnológicas.

 

Puerto de Rotterdam. Foto: Frans Berkelaar / Flickr

 

La IMO se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% para 2050 en comparación con 2008, pero esto solo se logrará con una inversión significativa de los armadores para diseñar buques más eficientes (que circulen, por ejemplo, a velocidades más bajas) y con la adopción generalizada del uso de gas natural licuado y biocombustibles, de la energía eólica y de la electrificación.

A pesar de las medidas de control se estima que el transporte marítimo podría ser el responsable de unas 265.000 muertes prematuras en todo el mundo. Es decir, que el 0,5% de la mortalidad mundial estaría asociado a sus emisiones

En la práctica, cumplir con la normativa de la IMO sale caro, mientras que las sanciones y las probabilidades de que tenga lugar una inspección a bordo son escasas, sin contar con que fuera de las aguas territoriales no existe ninguna autoridad que controle el cumplimiento de estas normas.

Deberían estudiarse medidas más restrictivas y la ampliación de las zonas de control de emisiones. Se ha propuesto, por ejemplo, prohibir el uso de combustibles pesados cuando los buques se encuentren cerca de puertos y núcleos de población. La normativa para los buques atracados podría ser más exigente también, pero depende de las legislaciones de los gobiernos nacionales.

Deberían estudiarse medidas más restrictivas y la ampliación de las zonas de control de emisiones. Se ha propuesto, por ejemplo, prohibir el uso de combustibles pesados cuando los buques se encuentren cerca de puertos y núcleos de población

Como tendencia positiva, ha aumentado la electrificación en tierra, ya que los principales puertos de la Unión Europea, por ejemplo, deberán suministrar electricidad en tierra para finales de 2025.

En resumen, nuestro estudio sitúa el transporte marítimo como una importante fuente de contaminación atmosférica mundial y un factor de riesgo para la salud que necesita mayor atención política y de investigación, así como esfuerzos de control de emisiones aún más rigurosos.