Investigación

Un "viejo" medicamento resulta útil para el tratamiento de la tuberculosis

La combinación del meropenem con amoxicilina-ácido clavulánico muestra una importante actividad bactericida en el tratamiento precoz de la tuberculosis

13.07.2016

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine proporciona evidencia científica indicando que el meropenem (de la familia de los beta-lactámicos) muestra una actividad bactericida precoz elevada en combinación con la amoxicilina/ácido clavulánico. El estudio, en el que participaron el Dr. Alberto García-Basteiro, investigador de ISGlobal, y la Dra. Esperança Sevene, del Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM), apunta al desarrollo de nuevas herramientas terapéuticas para hacer frente a la creciente amenaza de la tuberculosis resistente a fármacos. 

El estudio surge de la necesidad de desarrollar nuevos tratamientos para combatir el creciente número de casos de tuberculosis resistentes a múltiples fármacos. En espera de nuevos medicamentos, una estrategia alternativa es la de probar nuevas combinaciones de fármacos ya existentes.  Para ello, los autores del estudio, coordinado por el Dr. Andreas Diacon de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica) probaron el meropenem, un antibiótico de la familia de los beta lactámicos, muy utilizados para el tratamiento de otras enfermedades bacterianas y con un perfil de seguridad elevado. Se pensaba que dichos antibióticos no eran muy útiles para el tratamiento de la tuberculosis. Sin embargo, los resultados del ensayo clínico, realizado con 30 pacientes, muestran que la combinación del meropenem con amoxicilina y ácido clavulánico tiene una elevada actividad antibactericida durante las dos primeras semanas de tratamiento, comparable a la de los fármacos más utilizados en el tratamiento de la tuberculosis.

El Dr. García-Basteiro señala: “ahora es necesario confirmar estos datos en estudios con mayor seguimiento y tamaño de muestra, demostrar que también contribuyen a la cura clínica de la tuberculosis y testar otros beta lactámicos que se puedan administrar por vía oral, que pudieran potencialmente utilizarse de forma ambulatoria.”

Este estudio, financiado por la European and Developing Countries Clinical Trial Partnership (EDCTP), ha permitido fortalecer las capacidades técnicas y de laboratorio en el CISM para la evaluación de fármacos contra la tuberculosis en sus primeras fases de desarrollo clínico.

La tuberculosis resistente a fármacos es un problema mayor de salud pública que pone en peligro los avances logrados a nivel global en materia de control y tratamiento de la enfermedad. Resulta del uso y manejo inadecuado de antibióticos y se puede transmitir a otros individuos. Según estimaciones mundiales de la OMS, alrededor de 1,5 millones de personas murieron de tuberculosis en 2014, de las cuales 190.000 sufrían de tuberculosis resistente a múltiples fármacos.

Referencia

Andreas H. Diacon, Lize van der Merwe, Marinus Barnard, Christoph Lange, Alberto L. García-Basteiro, Esperança Sevene, Lluís Ballell. β-Lactams against TB — New Trick for an Old Dog? July 13, 2016. DOI: 10.1056/NEJMc1513236

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