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¿Qué debería mejorar un hospital para sus pacientes Foto: Hospital Clínic Barcelona - Voluntaria de Clínic Obert 2026
Equidad en salud

¿Qué debería mejorar un hospital para sus pacientes? 78 ciudadanos deciden cómo invertir 500 euros

Un ejercicio de simulación presupuestaria permitió conocer qué dimensiones de la experiencia del paciente priorizan los ciudadanos al decidir cómo invertir recursos en un hospital.

La accesibilidad a los profesionales de la salud fue la principal prioridad, seguida de la educación terapéutica y el trato respetuoso.

02.10.2026

Si tuvieras 500 euros para mejorar un hospital, ¿en qué los gastarías? ¿En facilitar el contacto con los profesionales sanitarios, mejorar la información, hacer más cómodas las instalaciones o reforzar el trato a los pacientes?

Un ejercicio realizado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona y del Hub Ciencia con y para la Sociedad de ISGlobal ha permitido conocer qué priorizan los ciudadanos cuando se les da la oportunidad de tomar este tipo de decisiones.

La experiencia del paciente se ha consolidado como un componente fundamental de la calidad asistencial, junto con la seguridad y la efectividad clínica. No se refiere únicamente a los resultados de la atención sanitaria, sino también a cómo viven los pacientes el proceso asistencial. Pero ¿coinciden las prioridades de los ciudadanos con lo que los hospitales creen que necesitan sus pacientes?

¿En qué invertirían los ciudadanos 500 euros para mejorar un hospital?

Durante una jornada de puertas abiertas en el hospital, el equipo investigador planteó un reto a 78 ciudadanos (49 mujeres y 29 hombres): asignar un presupuesto ficticio de 500€ entre siete dimensiones clave de la experiencia del paciente, previamente identificadas en la literatura y en más de 70 grupos focales.

Las dimensiones a financiar eran:

  • Accesibilidad profesional: Facilidad para contactar con los sanitarios y resolver dudas.
  • Educación terapéutica: Apoyo para adquirir conocimientos sobre el manejo de la propia salud.
  • Trato respetuoso: Ser tratado con dignidad, amabilidad y empatía.
  • Decisiones compartidas: Colaboración entre paciente y profesional en la elección del tratamiento.
  • Información: Comunicación clara y oportuna sobre diagnósticos y procedimientos.
  • Participación: Implicación en la gobernanza y mejora de los servicios del hospital.
  • Entorno físico: Calidad y confort de las instalaciones.

La accesibilidad profesional, la prioridad

Los resultados mostraron una lógica jerárquica interesante. La accesibilidad profesional fue la dimensión que recibió una mayor proporción del presupuesto, con un 22 %. Le siguieron la educación terapéutica y el trato respetuoso, con un 17 % cada una.

Diferencias entre hombres y mujeres en las prioridades

El estudio también encontró diferencias entre hombres y mujeres en la distribución del presupuesto.

Los hombres destinaron una mayor parte de su presupuesto a la educación terapéutica (19% frente al 16% de las mujeres). Por su parte, las mujeres priorizaron el trato respetuoso (18% frente al 14% de los hombres), asignando además billetes de mayor valor a esta categoría.

Este hallazgo coincide con literatura previa que señala que las mujeres a menudo reportan experiencias hospitalarias menos favorables, especialmente en áreas de comunicación y trato.

¿Cómo incorporar las prioridades de la ciudadanía a la atención sanitaria?

Este ejercicio muestra que las prioridades de los ciudadanos no siempre tienen por qué coincidir con las que las instituciones sanitarias asumen que son más importantes. Involucrar directamente a la ciudadanía en la toma de decisiones puede aportar información relevante para diseñar iniciativas de mejora de la experiencia del paciente.

Involucrar directamente a la ciudadanía en la toma de decisiones puede aportar información relevante para diseñar iniciativas de mejora de la experiencia del paciente.

Estos resultados también conectan con el enfoque de la atención sanitaria basada en el valor (Value-Based Health Care), que busca mejorar los resultados que importan a los pacientes teniendo en cuenta los recursos necesarios para conseguirlos. Escuchar directamente sus prioridades puede ayudar a orientar mejor dónde invertir esos recursos.

Crear un entorno sanitario verdaderamente compasivo requiere un esfuerzo concertado en la cultura organizacional. Las instituciones de salud deben fomentar una cultura de empatía, respeto y atención centrada en el paciente, impulsada por líderes que prioricen estos valores.