
Mejorar la calidad del aire y la educación materna podría ayudar a prevenir miles de casos de bajo peso al nacer
Un estudio de ISGlobal en España estima que cumplir las recomendaciones de la OMS sobre calidad del aire podría haber evitado más de 2.000 casos de bajo peso al nacer en ocho años, mientras que el acceso universal a la educación superior entre las madres podría haber evitado más de 9.000
22.09.2026El bajo peso al nacer puede tener consecuencias profundas y duraderas para la salud y el desarrollo, desde la infancia hasta la edad adulta. Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación ”la Caixa”, ha analizado la relación entre la contaminación del aire, el nivel educativo materno y el bajo peso al nacer en España. Los resultados, publicados en International Journal of Epidemiology, sugieren que ampliar el acceso a la educación superior y reducir la exposición a la contaminación atmosférica podría reducir significativamente los casos de bajo peso al nacer.
El estudio analizó datos de 1.409.084 nacimientos a término —definidos como aquellos que se producen entre las 37 y las 40 semanas de gestación— en España, registrados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) entre 2010 y 2018, y estimó la exposición durante el embarazo al dióxido de nitrógeno (NO₂) y a las partículas finas (PM₂.₅). Los niveles de estos contaminantes se calcularon mediante modelos que combinaron datos de las estaciones de monitorización de la contaminación con información satelital, datos meteorológicos y características del entorno.
Se definió como bajo peso al nacer un peso inferior a 2.500 gramos. Del total de nacimientos analizados, el 4,6% presentó bajo peso al nacer. El porcentaje fue mayor entre los bebés nacidos de madres con educación primaria (5,3%) que entre aquellos cuyas madres tenían educación secundaria (4,9%) o terciaria (4,3%).
Mayor riesgo asociado a la contaminación y a un menor nivel educativo
Los resultados muestran una asociación entre una mayor exposición a PM₂.₅ durante el embarazo y un mayor riesgo de bajo peso al nacer. En concreto, por cada aumento de 10 microgramos por metro cúbico (µg/m³) en la exposición a PM₂.₅, las probabilidades de bajo peso al nacer aumentaron un 6%. En el caso del NO₂, un incremento de 10 µg/m³ se asoció con un aumento del 1% en las probabilidades de bajo peso al nacer. Las asociaciones fueron más marcadas y precisas entre los bebés de madres con estudios primarios: por cada incremento de 10 µg/m³ de PM₂.₅ y NO₂, las probabilidades de bajo peso al nacer eran un 18,3% y un 4,6% mayores, respectivamente. Este resultado pone de manifiesto diferencias en la vulnerabilidad según el nivel educativo de la madre.
El nivel educativo mostró una asociación más fuerte con el resultado. En comparación con los bebés nacidos de madres con educación terciaria, aquellos cuyas madres tenían educación secundaria presentaron un 32% más de probabilidades de bajo peso al nacer, mientras que entre los bebés nacidos de madres con educación primaria, las probabilidades fueron un 76% mayores.
“Esta mayor vulnerabilidad podría reflejar una acumulación de factores de estrés, como deficiencias nutricionales y un acceso más limitado a la atención prenatal, junto con una peor salud materna y un mayor estrés crónico, que podrían limitar la capacidad para hacer frente a los efectos perjudiciales de la contaminación”, explica Stefan Sieber, investigador de ISGlobal y primer autor del estudio.
Miles de casos potencialmente evitables
El equipo de investigación utilizó modelos estadísticos para estimar cuántos casos de bajo peso al nacer podrían haberse evitado bajo diferentes escenarios hipotéticos de reducción de la contaminación. Si la exposición a PM₂.₅ se hubiera limitado durante el embarazo a 10 µg/m³, el límite establecido por la legislación europea, se podrían haber dado 662 casos menos entre 2010 y 2018. Con un límite de 5 µg/m³, correspondiente a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre calidad del aire, la reducción estimada habría sido de 2.032 casos. En el caso del NO₂, limitar la exposición a 20 µg/m³ (legislación europea) se asoció con una reducción estimada de 432 casos, mientras que un límite de 10 µg/m³ (recomendación de la OMS) se asoció con una reducción estimada de 938 casos.
Los beneficios de reducir la contaminación fueron más claros y mayores entre los bebés de madres con estudios primarios que entre los de madres con estudios superiores, en consonancia con la asociación más fuerte observada en este grupo entre la exposición a la contaminación y el bajo peso al nacer. En este grupo, por ejemplo, limitar las concentraciones de PM₂.₅ a 5 µg/m³ habría reducido el número estimado de casos de bajo peso al nacer de 8.349 a 7.974, una reducción de 759 casos (-9,1%), mientras que en los grupos con educación secundaria y terciaria los casos se redujeron un 2,2% y un 2,6%, respectivamente. Limitar el NO₂ a 10 µg/m³ habría supuesto una reducción estimada de 376 casos (-4,5%) en el grupo con educación primaria, mientras que en los grupos de educación secundaria y terciaria los casos se redujeron un 0,7% y un 1,4%, respectivamente. Estos resultados ponen de manifiesto el potencial de las políticas de reducción de la contaminación atmosférica para disminuir las desigualdades sociales en salud.
Aumentar el nivel educativo de las madres habría tenido un efecto mayor
El estudio también consideró un escenario hipotético en el que todas las madres hubieran alcanzado un nivel de educación terciaria, es decir, formación profesional avanzada o un título universitario. En este escenario, el equipo estimó una reducción de 9.246 casos de bajo peso al nacer para PM₂.₅ y de 9.275 casos para NO₂. La prevalencia estimada de bajo peso al nacer disminuiría del 4,6% al 3,96%.
“Combinar medidas para reducir la contaminación atmosférica con políticas sociales orientadas a mejorar el nivel educativo de las madres podría reducir significativamente la carga del bajo peso al nacer en España, especialmente entre las poblaciones más vulnerables, contribuyendo a mejorar la equidad en salud”, señala Cathryn Tonne, investigadora de ISGlobal y autora sénior del estudio.
Referencia:
Sieber, S., Ballester, J., Nieuwenhuijsen, M., Pozzer, A., Tonne, C. The impact of improved air quality on low birth weight and health inequalities in Spain from 2010 to 2018. International Journal of Epidemiology, 2026. Doi: 10.1093/ije/dyag130







