Publicador de contenidos

Arquitectura en transformación: mapa vivo de las iniciativas de reforma de la salud global

Cartografía de las principales iniciativas de reforma del sistema de salud global vigentes a septiembre de 2026

Detalle mapa mundo antiguo
Traslación e Impacto

Virginia Rodríguez Bartolomé

Coordinadora de Incidencia Política en ISGlobal

La pandemia de COVID-19 dejó al descubierto las grietas de un sistema de salud global fragmentado, con mandatos solapados, financiación impredecible y desigualdades persistentes. Desde 2024, esa constatación ha impulsado un ciclo sin precedentes de iniciativas de reforma que buscan reordenar quién decide, cómo se financia y de qué manera se coordinan los actores internacionales en salud. 

Este informe cartografía las principales iniciativas vigentes a septiembre de 2026, agrupadas en tres bloques: procesos intergubernamentales liderados por la OMS y bancos multilaterales; aproximaciones regionales (UE, Unión Africana y la estrategia “America First” de EE. UU.); e iniciativas de otros actores internacionales (Agenda de Lusaka, Wellcome Trust, Accra Reset, Gavi Leap). Cierra con dos estudios clave (MOPAN y HEAR CSO) que alimentan el debate con evidencia y perspectivas de la sociedad civil. El objetivo es ofrecer una fotografía actualizada, breve y contextualizada de cada iniciativa: qué es, dónde está hoy y por qué importa.

Iniciativas intergubernamentales

Resolución AMS sobre la reforma del ecosistema de salud global: «Reform of the global health architecture» e Iniciativa ONU 80

En mayo de 2026, la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS) adoptó una resolución que pone en marcha un proceso conjunto para reformar la arquitectura mundial de la salud: un mecanismo liderado por los Estados miembros, alojado en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y abierto a socios globales, que toma como base iniciativas de reforma ya existentes y elementos de la Iniciativa ONU 80 (la agenda de modernización del sistema de la ONU). El mandato es desarrollar opciones y recomendaciones que respondan a necesidades colectivas y nacionales, maximizando acceso, impacto y equidad. 

Para ello se ha constituido un grupo de trabajo (Task Force) de unos 24–25 miembros que deberá entregar un borrador de opciones hacia noviembre de 2026 y cerrar propuestas en 2027, con vistas a que el Director General presente un informe final a la 80.ª AMS (mayo 2027). En paralelo, la OMS ha publicado documentos de consulta y está recogiendo aportes de instituciones de salud global, regionales y sociedad civil, aunque algunos actores han pedido mayor inclusión formal de la sociedad civil en la gobernanza del proceso. Este proceso es el paraguas político que puede alinear y dar coherencia a múltiples reformas en curso (tratado de pandemias, Reglamento Sanitario Internacional, financiación, gobernanza de iniciativas), evitando que cada proceso vaya por su lado. 

Tratado de Pandemias

La AMS adoptó el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias en mayo de 2025, tras más de tres años de negociaciones. Sin embargo, el acuerdo aún no está en vigor: falta completar y aprobar el anexo sobre el Sistema de Acceso a Patógenos y Participación en los Beneficios (PABS), que regula cómo se comparten muestras y secuencias genómicas de patógenos con potencial pandémico y cómo se reparten beneficios (vacunas, tratamientos, etc.). 

Las negociaciones del anexo PABS se han prorrogado varias veces en 2026 (mayo, julio) por desacuerdos sensibles sobre propiedad intelectual, beneficios y obligaciones de transferencia tecnológica. En septiembre de 2026 se celebró la 8.ª reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental para seguir reduciendo diferencias; la OMS prevé llevar el resultado a la 80.ª AMS (mayo 2027). Solo cuando la AMS apruebe el anexo, el acuerdo podrá abrirse a firma y posterior ratificación; entrará en vigor al alcanzar 60 ratificaciones (30 días después). El tratado busca cerrar brechas de preparación y respuesta, con énfasis en equidad, transparencia y un mecanismo PABS que evite el acaparamiento y premie la cooperación. 

Reforma del Reglamento Sanitario Internacional

En junio de 2024, la 77.ª AMS aprobó un paquete de enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005), que entraron en vigor el 19 de septiembre de 2025 para la mayoría de Estados parte (algunos con entrada en 2026 tras rechazar enmiendas de 2022). Las enmiendas introducen la definición de «emergencia pandémica» (además de la ESPID/PHEIC), compromisos de equidad y solidaridad, algoritmos de notificación más rápidos para síndromes respiratorios graves, obligación de consulta temprana con la OMS en eventos inciertos, creación de un Comité de Estados Parte para implementación y cumplimiento, capacidades básicas reforzadas y un Mecanismo Financiero Coordinador bajo la AMS para desarrollar capacidades nacionales. También se establece una Autoridad Nacional RSI en cada país para coordinar la aplicación. 

Con las enmiendas ya en vigor, el foco está en la implementación nacional y regional, la operacionalización del comité y del mecanismo financiero, y la alineación con el tratado de pandemias y el proceso conjunto de arquitectura. El RSI es la columna vertebral jurídica de la seguridad sanitaria; estas reformas buscan detectar y responder antes, con más equidad y menos opacidad. 

Health Works Leaders Coalition (World Bank)

Lanzada en octubre de 2025 por el Banco Mundial, el Gobierno de Japón y la OMS, la Coalición de Líderes «Health Works» reúne a ministros de Salud y Hacienda, agencias de salud global, filántropos, sector privado y sociedad civil para promover inversiones en sistemas de salud como motor de crecimiento económico, empleo y resiliencia. No es un fondo, sino una plataforma de coordinación política y alineación de inversiones para el fortalecimiento de los sistemas nacionales de salud, elemento prioritario en la base de todas las propuestas de reforma global. En su reunión inaugural se anunció que 21 países iniciarán “Pactos Nacionales de Salud” (National Health Compacts): acuerdos liderados por los gobiernos con reformas, prioridades de inversión y rendición de cuentas compartida para desbloquear recursos y ampliar cobertura de servicios de calidad. Entre sus miembros figuran Gavi, el Fondo Mundial, Wellcome, WACI Health, Reino Unido, y países como Egipto, Etiopía, Nigeria, Filipinas, Sierra Leona, etc. 

La coalición sigue operando como palanca política del programa Health Works del Banco Mundial, con trabajo en curso en los pactos nacionales y alineación de financiadores. Su valor añadido es conectar salud y economía, y puede canalizar financiación doméstica e internacional hacia prioridades gubernamentales, complementando reformas de arquitectura con “músculo” financiero. 

Aproximaciones regionales

Unión Europea – Proceso de reflexión sobre la reforma de la arquitectura de la salud global de la UE y donantes afines 

La Comisión Europea (DG INTPA) impulsó un proceso de reflexión con 11 Estados miembro de la UE y 5 donantes afines para identificar opciones conjuntas de reforma en un contexto de reducción de la ayuda oficial al desarrollo para la salud. El ejercicio consultó a casi 500 actores y propone reformas en cinco áreas: orientación normativa; financiación y movilización de recursos; conformación de mercados y acceso equitativo; datos y vigilancia; y coordinación/gobernanza. 

El informe HISP/HERA (marzo 2026) aboga por avanzar sustancialmente en 2026 mediante un proceso global inclusivo que articule iniciativas existentes y asegure implementación oportuna. La UE participa también en declaraciones políticas conjuntas sobre reforma de la arquitectura en cumbres de salud. Este proceso busca que los donantes europeos y afines hablen con una voz coordinada, alineando sus instrumentos con soberanía país, previsibilidad financiera y menor fragmentación. 

Unión Africana – Comité ministerial de alto nivel para dar forma a la reforma de la arquitectura de la salud global

En abril de 2026, el Africa CDC lanzó el Comité Ministerial de Alto Nivel sobre Reforma de la Arquitectura de Salud Global (AHLMC), que agrupa a ministros de Salud y Hacienda africanos para consolidar la voz del continente, coordinar posiciones y avanzar en una plataforma africana unificada. El comité trabaja en cinco líneas: reforma de liderazgo y gobernanza; soberanía financiera; soberanía de datos y digitalización; soberanía de productos y fabricación local; y prevención/preparación/respuesta a pandemias. 

Entre sus productos esperados figuran un documento de posición africana, una hoja de ruta 2026–2030, paquetes de negociación para procesos globales clave y un marco de alineación financiera (“un plan, un presupuesto, un informe”). El comité está operando como pilar de la agenda de seguridad y soberanía sanitaria africana, con miras a la AMS y a negociaciones del tratado/RSI y financiación. Da peso político a las prioridades africanas (financiación doméstica, fabricación regional, representación) y evita que el continente llegue fragmentado a mesas globales. 

Estrategia de Salud Global de EEUU – America First

Está estrategia se incluye en esta cartografía de iniciativas por el impacto que está teniendo en la práctica. Presentada en septiembre de 2025, la estrategia «America First Global Health Strategy» reorienta la cooperación sanitaria de EE. UU. (principal financiador en términos absolutos) hacia acuerdos bilaterales quinquenales (en forma de Memorandos de entendimiento, MOU) con países receptores, con el objetivo declarado de proteger a la población estadounidense, fortalecer sistemas de salud y promover la autonomía (self-reliance) de los países socios. Los MOU especifican montos, tipos y propósitos de la asistencia, sistemas integrados de datos, transferencia de asistencia técnica a gobiernos, y esquemas de coinversión e indicadores de desempeño. 

A fecha de abril–septiembre 2026 se habían firmado decenas de MOU (más de 24 en África). Esta estrategia cambia las reglas del juego de la ayuda en salud de EE. UU.: menos multilateralismo tradicional, más bilateralismo condicional y presión para financiación doméstica. 

Iniciativas internacionales de otros actores

Agenda de Lusaka – Conclusiones del proceso sobre el futuro de las iniciativas de salud global

Nacida en diciembre de 2023 y consolidada en 2024–2025, la Agenda de Lusaka es el resultado de un proceso colaborativo (gobiernos, donantes, organizaciones internacionales, sociedad civil) para redefinir el papel de las Iniciativas de Salud Global (GHI) frente a la cobertura sanitaria universal (CUS) y la fragmentación. Propone cinco cambios estratégicos: (1) contribuir más a la atención primaria fortaleciendo sistemas de salud; (2) enfoques conjuntos para equidad en resultados; (3) rol catalítico hacia servicios y funciones públicas financiados domésticamente; (4) coherencia estratégica y operativa entre GHI; y (5) coordinación en productos, I+D y fabricación regional para corregir fallos de mercado. 

La agenda ha sido referenciada en declaraciones del G20 (2025) y en diálogos regionales africanos; el Africa CDC ha finalizado un marco de seguimiento y rendición de cuentas. Ofrece una brújula para que las GHI (Fondo Mundial, Gavi, etc…) alineen sus inversiones con prioridades nacionales y sostenibilidad financiera. 

Wellcome Trust – From Rethinking to Reform: the way forward for the global health system

En marzo de 2026, Wellcome publicó un documento de síntesis que recoge reflexiones de cinco diálogos regionales (agosto–noviembre 2025) con participantes de más de 114 países sobre reforma de la salud global. El informe aboga por clarificar y simplificar roles de organizaciones, trasladar poder hacia regiones y países de ingresos bajos/medios, y dar más peso a la sociedad civil en decisión y rendición de cuentas; también pide reforzar funciones nucleares de la OMS (normativa, seguridad sanitaria, convocatoria) y reformar la AOD para priorizar a los países más pobres y acelerar la transición de dependencia de ayuda a financiación doméstica. 

Wellcome está organizando reuniones de alto nivel para traducir los diálogos en acuerdos de acción, y participa en la Coalición Health Works. Aporta una visión independiente, basada en consultas globales, que conecta con el proceso conjunto de la OMS y con demandas de soberanía y gobernanza. 

Accra Reset – Reiniciar la cooperación global para el desarrollo para un mundo post-dependencia

Lanzado por el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, en los márgenes de la AGNU (sept. 2025) y ampliado en Davos (enero 2026), el Accra Reset es una hoja de ruta para transformar la cooperación al desarrollo: pasar de la dependencia de ayuda a “esferas de prosperidad” lideradas regionalmente, con industrialización local, términos comerciales justos y financiación alineada a prioridades propias. Dentro de esta iniciativa, la salud ha pasado de ser su germen a un ámbito paradigmático para poner a prueba la propuesta: propone nuevos marcos de financiación y negocios, énfasis en fabricación regional de vacunas/medicamentos, y alineación entre movilización de recursos domésticos y coinversión externa. 

La iniciativa está en su segunda fase, habiendo puesto en marcha sus órganos de gobernanza con un consejo presidencial y grupos de trabajo que buscan publicar recomendaciones concretas (en octubre 2026) y articular “Prosperity Spheres” regionales. Conecta salud y desarrollo económico desde una perspectiva de soberanía del Sur Global, influyendo en el discurso sobre financiación y gobernanza. 

Gavi Leap – Transformando la Alianza mediante simplicidad, transparencia y sinergias

”Gavi Leap” es el programa de transformación de Gavi para el periodo estratégico 2026–2030 (Gavi 6.0), diseñado para simplificar radicalmente operaciones, aumentar transparencia y potenciar sinergias con otros actores. Se articula en cinco pilares: (1) Primacía de los países receptores: más agencia de los países, simplificación de operaciones y consolidación de 8 ventanas de financiación en un único sobre presupuestario alineado al ciclo estratégico; inversión en fabricación africana de vacunas; apoyo ágil en contextos frágiles; y financiación sostenible vía bancos multilaterales. (2) Puesta a punto del “motor”: cambios en el Secretariado para ajustar y reducir los gastos. (3) Potenciación de las alianzas: sinergias con el Fondo Mundial y la Iniciativa de Erradicación de la Polio. (4) Entrar en la era de la inteligencia: soluciones tecnológicas/IA. (5) Encauzar el futuro de la inmunización. 

Gavi ha comenzado a enviar a los 56 países receptores sus presupuestos de vacunas quinquenales (garantizados y discrecionales), con mayor visibilidad y flexibilidad, y avanza en la simplificación de la gestión de subvenciones. Reduce carga administrativa, da previsibilidad financiera a los países y se alinea con demandas de soberanía y simplificación de la arquitectura. 

Estudios y análisis

MOPAN – Estudio de perspectivas sobre la salud global: Mapeo de los mandatos organizacionales respecto a las funciones prioritarias de la salud global a futuro

En mayo de 2026, MOPAN (Multilateral Organisation Performance Assessment Network) publicó el primero de una serie de tres informes sobre la arquitectura de salud global, titulado Mapping of Organisational Mandates Against Future Priority Health Functions. El estudio cartografía los mandatos y prácticas de nueve organizaciones multilaterales clave (OMS, UNICEF, UNFPA, Banco Mundial, Fondo Mundial, Gavi, GFF, Fondo de Pandemias y Unitaid) frente a las seis funciones prioritarias que debería desempeñar una arquitectura reformada: seguridad sanitaria y preparación ante pandemias; fortalecimiento de sistemas de salud y atención primaria; salud materno-infantil y reproductiva; enfermedades transmisibles (VIH, tuberculosis, malaria); conformación de mercados y acceso a productos; y datos, vigilancia y rendición de cuentas.

La pregunta central del informe no es si cada mandato individual es adecuado en sí mismo (la mayoría lo son), sino si la configuración actual de mandatos está en condiciones de entregar esas seis funciones de manera coherente, equitativa y eficiente. La conclusión es clara: «todavía no». La expansión de mandatos impulsada más por prioridades de donantes que por necesidades del sistema, sumada a una colaboración y alineación insuficientes entre organizaciones (especialmente a nivel de país), ha generado solapamientos y probablemente ineficiencias en la entrega de funciones prioritarias.

Entre los hallazgos clave, el estudio destaca que: (i) la financiación y el apoyo técnico globales suelen estar desalineados de las prioridades nacionales, lo que limita la apropiación país y la planificación a largo plazo; (ii) las instituciones regionales permanecen infrautilizadas, a pesar de su potencial para mejorar coordinación, representación y acción colectiva; (iii) la gobernanza fragmentada y la financiación dependiente de donantes y de corto plazo debilitan la coherencia y sostenibilidad del sistema; (iv) las lagunas en sistemas digitales y de datos dificultan la toma de decisiones oportuna, la coordinación y la rendición de cuentas; y (v) la atención primaria de salud se identifica de forma consistente como la base más viable para construir sistemas resilientes e integrados.

Este informe se concibe como una contribución práctica a las discusiones de reforma y al «proceso conjunto» propuesto por la OMS, al ofrecer una base empírica para identificar vacíos, interdependencias, solapamientos y áreas que requieren una delimitación más clara de roles en el sistema. Los productos MOPAN se citan ya en discusiones de donantes y en procesos de reflexión como el de la UE y donantes afines, aportando métricas comparables sobre eficiencia y alineación con las prioridades de cada país. Sin datos duros, la reforma se vuelve retórica; MOPAN aporta indicadores para priorizar cambios y medir progreso.

HEAR CSO – Reimaginar el futuro de la arquitectura de la salud global

HEAR CSO (Health Architecture Reimagined – Civil Society Organizations) es un consorcio lanzado en septiembre de 2025 que ha convocado a alrededor de 140 organizaciones de sociedad civil y comunidades afectadas en siete regiones para mapear el futuro de la arquitectura de salud global desde una perspectiva de derechos, equidad y apropiación comunitaria. Entre octubre de 2025 y abril de 2026, el consorcio realizó siete consultas regionales y una encuesta global con participación de actores de más de 90 países, cuyos resultados se sintetizaron en el informe Global Civil Society on the Future of Global Health Architecture, publicado en mayo de 2026.

El informe parte de una constatación compartida: el sistema ha logrado avances importantes, pero enfrenta presiones estructurales graves. En la encuesta global, el 93,7% de los respondentes considera que la crisis de financiación está poniendo en riesgo logros muy costosos; el 90,2% señala que los acuerdos destinados a promover equidad en salud global a menudo no se aplican, financian o priorizan; y el 87,0% considera que la gobernanza de la salud global no ha evolucionado al ritmo de los cambios en quién paga, decide e implementa. Frente a este diagnóstico, las prioridades de reforma que más consenso generan son: fortalecer la financiación doméstica para la salud (69% la marca como prioridad máxima), desarrollar enfoques de financiación que funcionen en países de ingresos medios y regiones mixtas (55%), reforzar la coordinación regional, ampliar la definición de bienes públicos globales e invertir en sistemas liderados por comunidades y anclados a nivel nacional.

Sobre la base de estas evidencias, HEAR CSO ha emitido posicionamientos públicos sobre el “proceso conjunto” de reforma de la arquitectura propuesto por la OMS. Cuando en mayo de 2026 la OMS publicó su propuesta final para el proceso conjunto, el consorcio denunció que la versión definitiva eliminaba a la sociedad civil y a las comunidades afectadas de los roles de liderazgo en la estructura de gobernanza (Task Force), a diferencia de lo que ocurre en instituciones como el Fondo Mundial, Gavi o Unitaid. En respuesta, HEAR CSO pidió a los Estados miembros, de cara a la 79.ª AMS, garantizar al menos dos escaños en la Task Force para personas que viven y son afectadas por inequidades en salud y para la sociedad civil, así como escaños adicionales que reflejen la representación existente de OSC en instituciones de salud global, con prioridad para liderazgo de países de ingresos bajos y medios-bajos; solicitaron también un proceso dedicado y con recursos para involucrar a comunidades afectadas, co-diseñado con su participación significativa, y criterios claros para minimizar la influencia de actores con intereses financieros más que vitales en la salud global.

HEAR CSO sigue activo con conversaciones impulsadas por comunidades y alianzas con grupos regionales, y sus hallazgos se citan ya en espacios de debate sobre la reforma (incluidos diálogos previos a la AMS y foros como IAS 2026), como insumo para asegurar que las reformas no ignoren a las poblaciones más afectadas. Introduce una perspectiva de derechos y equidad que a menudo queda fuera de mesas técnicas, recordando que la arquitectura debe servir primero a quien más la necesita y que las comunidades no solo deben ser incluidas, sino resueltas y empoderadas para liderar.