Investigación

France Donnay: “Para muchos recién nacidos, el día que nacen también es el día que mueren”

Durante la segunda ‘Global Health Lecture’ del 2016, la experta habló sobre la salud materna en un mundo cambiante

01.04.2016

Nuestro mundo está viviendo una serie de cambios que afectan a la salud pública en general y a la salud materna en particular.  A lo largo de su plática, la Dra. France Donnay, profesora adjunta de la Escuela Tulane de Salud Global en Nueva Orleans y consultora en temas de salud materno-infantil, describió las tendencias de la salud materna en las últimas décadas y los factores que la afectarán en el futuro.

Las muertes maternas (es decir, las muertes asociadas al embarazo, el parto y el posparto) han disminuido considerablemente en todo el mundo (de 500.000 muertes estimadas en 1990 a menos de 300.000 en el 2015) aunque las tasas y las causas varían según la región. Mientras que África Subsahariana y el Sur de Asia registran el mayor número de muertes maternas, con la hemorragia posparto como causa principal, la principal causa de muertes maternas en países desarrollados es la hipertensión.

Aunque la mortalidad de niños menores de cinco años también ha disminuido de manera considerable en los últimos 15 años, la mortalidad durante la primera semana de vida sigue siendo elevada. En India por ejemplo, se estima que mueren 800.000 recién nacidos cada año. Se calcula que una tercera parte de las muertes neonatales ocurren el primer día de vida y las principales causas son el parto prematuro, la asfixia durante el parto y las infecciones neonatales. Más del 90% de dichas muertes se podrían evitar con medidas básicas de resurrección. La mayoría de las muertes maternas también ocurren el día del parto, por lo que una mejor atención médica el día del parto podría salvar la vida de muchas mujeres y recién nacidos.      

La buena noticia es que, en los últimos años, el número de mujeres que dan a luz en centros de salud ha aumentado a nivel global. Esto se debe en parte a que ciertos factores como la urbanización han favorecido un cambio en el comportamiento de búsqueda de atención sanitaria. La atención antenatal también ha aumentado, aunque la atención posnatal sigue siendo baja.

El problema ahora es garantizar que los centros de salud puedan hacer frente a tal aumento en el número de mujeres atendidas. Otro desafío consiste en abordar la llamada doble carga de enfermedad que se empieza a observar en países en desarrollo, donde 50% de las muertes en mujeres en edad reproductiva se deben a enfermedades no transmisibles (diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular) que también tienen un alto impacto sobre la supervivencia del bebé.

La experta describió una serie de soluciones para abordar los retos en salud materna en los próximos años e hizo hincapié en la importancia de mejorar la narrativa y las explicaciones destinadas al personal sanitario y a las pacientes, y de adaptarlas al contexto cultural local. En el mundo actual están surgiendo muchas oportunidades, concluyó, y el reto ahora consiste en convertir los recursos disponibles en atención sanitaria de calidad para las madres y sus recién nacidos.