Un estudio sugiere que el perfil de las personas diagnosticadas de TDAH y autismo ha cambiado en la última década
Un estudio realizado en Dinamarca revela que los niños, niñas y adolescentes diagnosticados actualmente en el país se parecen más a la población general que quienes recibían estos diagnósticos hace una década
10.09.2026
Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por Fundación ”la Caixa”, y la Universidad de Aarhus muestra que los niños, niñas y adolescentes diagnosticados actualmente de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o trastorno del espectro autista (TEA) en Dinamarca comparten más características con sus pares de la población general que quienes recibían estos diagnósticos hace una década. Los resultados sugieren que el aumento de los diagnósticos observado durante la última década puede reflejar, al menos en parte, cambios en las características de las personas que reciben estos diagnósticos, además de posibles cambios en el riesgo subyacente de desarrollar estas condiciones. El estudio ha sido publicado en JAMA Psychiatry. Un perfil cambiante de las personas diagnosticadas
Desde hace años, la investigación ha demostrado que determinadas características son más frecuentes entre las personas diagnosticadas de TDAH o TEA que entre la población general. Entre ellas se encuentran factores relacionados con el embarazo y el nacimiento, como el parto prematuro y el bajo peso al nacer; factores familiares y socioeconómicos, como un menor nivel educativo de los progenitores o unos ingresos familiares más bajos; antecedentes de trastornos psiquiátricos en los progenitores; y un mayor uso de los servicios sanitarios antes del diagnóstico.
Para investigar si el perfil de las personas diagnosticadas ha cambiado con el tiempo, el equipo investigador analizó datos de más de 2,1 millones de niños, niñas y adolescentes residentes en Dinamarca. Compararon a más de 71.000 personas diagnosticadas de TDAH o TEA entre 2012 y 2022 con más de 713.000 personas de la misma edad sin estos diagnósticos.
Los resultados muestran que, aunque los niños, niñas y adolescentes diagnosticados de TDAH o TEA seguían presentando estas características con mayor frecuencia que sus pares, las diferencias se fueron reduciendo progresivamente durante el periodo de estudio. Por ejemplo, hace diez años, los niños y niñas nacidos con bajo peso tenían un 54% más de probabilidades de recibir posteriormente un diagnóstico de TDAH o TEA que quienes habían nacido con un peso normal. Al final del periodo de estudio, esa diferencia se había reducido al 17%. Se observaron reducciones similares para el nacimiento prematuro y varios indicadores de desventaja socioeconómica.
“El mensaje clave no es que estos factores de riesgo hayan dejado de ser importantes”, afirma Magnus Elias Tarp, estudiante de doctorado de la Universidad de Aarhus y primer autor del trabajo. “Lo que hemos observado es que las personas diagnosticadas en los últimos años se parecen más a la población general que quienes recibían los mismos diagnósticos hace una década”.
Una nueva perspectiva sobre el aumento de los diagnósticos
La mayor parte de la investigación sobre el TDAH y el TEA se ha centrado en explicar por qué están aumentando los diagnósticos o en identificar los factores que incrementan el riesgo de desarrollar estas condiciones. Este estudio plantea una pregunta diferente: si las características de las personas que reciben estos diagnósticos también han cambiado con el tiempo.
Los autores sugieren que este cambio puede reflejar varios factores, entre ellos un mayor conocimiento y concienciación sobre el TDAH y el TEA, una mejor identificación por parte de los servicios sanitarios y educativos, un mayor acceso a la evaluación diagnóstica o cambios en el umbral a partir del cual se considera que los rasgos del neurodesarrollo generan un deterioro clínicamente significativo. Aunque el estudio no permite determinar la contribución relativa de cada uno de estos factores, sí sugiere que el aumento de los diagnósticos no debería interpretarse únicamente como evidencia de un incremento en la frecuencia subyacente del TDAH o el TEA.
“Nuestros resultados nos ayudan a entender mejor por qué los diagnósticos de TDAH y autismo han aumentado de forma tan marcada en los últimos años”, afirma Oleguer Plana-Ripoll, investigador de ISGlobal y la Universidad de Aarhus y autor sénior del estudio. “No demuestran que estas condiciones se estén sobrediagnosticando ni que se hayan vuelto menos graves. Más bien indican que la población que recibe estos diagnósticos ha cambiado con el tiempo, y esto debe tenerse en cuenta a la hora de interpretar las tendencias actuales. Para saber si los resultados se replican también en otros países sería necesario realizar investigaciones específicas”, añade.
Implicaciones para la investigación y la planificación de servicios
Según el equipo investigador, estos resultados tienen implicaciones importantes para interpretar las tendencias en la prevalencia del TDAH y el TEA y para planificar los servicios sanitarios, educativos y sociales.
Los resultados también sugieren que algunas de las mejoras observadas en estudios recientes sobre la evolución de las personas con TDAH o TEA podrían reflejar, en parte, cambios en el perfil de la población diagnosticada, más que cambios en el pronóstico de estas condiciones en sí mismas.
Referencia:
Tarp ME, Lousdal ML, Rask CU, Keyes KM, Formánek T, Brikell I, Liu X, Maseras GT, Plana-Ripoll O. Changes in Characteristics Associated With ADHD and ASD Diagnoses in Denmark Over Time (2012–2022). JAMA Psychiatry. 2026. DOI:10.1001/jamapsychiatry.2026.2722

