"La lucha social a favor del clima es imparable"
"Copenhague quizás ha sido un fracaso político pero no social"
10.03.2010

La Dra María Neira, directora del Departamento de Medio Ambiente y Salud de la Organitzación Mundial de la Salud, visitó el CREAL para ofrecer la sesión "Post-Copenhague: Actual agenda del cambio climático y la salud". A raíz de esta visita el periodista científico Joaquim Elcacho le realizó una entrevista que os detallamos a continuación.
En el mes de diciembre se celebró en Copenhague la decimoquinta Conferencia Marco del Convenio Internacional sobre Cambio del Clima. Maria Neira, directora del departamento de Salud y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ofreció ayer en Barcelona una sesión científica en la que evaluó los resultados de esta cumbre e hizo un repaso de los retos que relacionan el cambio del clima con la salud humana. La conferencia estaba organizada por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental y tuvo lugar en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona.
¿El relativo fracaso de la conferencia de Copenhague supone el fracaso de la lucha global contra el cambio climático?
Quizá se puede decir que la cumbre de Copenhague de diciembre supuso un fracaso político, en el sentido de que los gobiernos perdieron una oportunidad histórica de firmar un nuevo acuerdo contra el cambio climático, pero no se puede decir que estemos ante un fracaso de la sociedad. Nunca en la historia reciente hemos sido dos semanas enteras, casi tres, y desde todos los rincones del mundo, pendientes de los problemas del clima. A partir de la conferencia de Copenhague, la sociedad ha entendido que éste es un problema trascendental y queda claro que esta toma de conciencia no tiene marcha atrás. Independientemente de los acuerdos políticos que se puedan conseguir, el movimiento social para combatir el cambio del clima ahora es más imparable que nunca.
Después de Copenhague, la próxima conferencia internacional sobre el clima está convocada para finales de año en Cancún, México. ¿La sociedad hará suficiente presión para conseguir un acuerdo político en esta reunión?
Creo que una parte de esta presión social la podemos crear nosotros mismos, desde el sector de la salud. Si logramos explicar mejor que luchar contra el cambio climático es luchar a favor de la salud pública, y si hacemos entender que los casos de asma o las enfermedades respiratorias crónicas pueden verse seriamente agravadas por el cambio del clima, ayudaremos mucho a acelerar el agenda para un acuerdo político internacional.
¿Hay más ejemplos de la relación entre cambio climático y salud?
Las cuestiones climatológicas están relacionadas con muchas enfermedades. Por ejemplo, estamos preocupados por la expansión de mosquitos como los que causan la malaria o el dengue, que encontrarían condiciones más favorables para expandirse. Nos preocupan los cambios repentinos del clima, que provocan sequías o inundaciones y causan hambre y migraciones con impacto en la salud. Más aún, y poniendo este tema en positivo, creemos que luchar contra el cambio del clima no es sólo evitar la expansión de enfermedades, sino que es favorecer la salud en el conjunto del planeta. En países como el nuestro, detener la contaminación asociada al cambio del clima [emisiones de gases como el dióxido de carbono] también supondrá una importante mejora en la salud de las personas.
¿El cambio climático puede hacer aparecer enfermedades en países como el nuestro?
Si hablamos de malaria o dengue, es evidente que las nuevas condiciones climáticas pueden extender los hábitats de los mosquitos transmisores. Recuerde que en Sicilia había malaria hace cien años. En las zonas altas de Kenia hasta ahora no veíamos el mosquito de la malaria, pero el aumento de las temperaturas está facilitando que se extienda. Pero debemos destacar que en los países desarrollados tenemos la suerte de disponer de sistemas sanitarios que permitirían detener la extensión de enfermedades como la malaria. Pero, repito, el problema del cambio del clima no es sólo que provocará la extensión de enfermedades tropicales: luchar contra el cambio del clima es luchar contra la contaminación que está causando enfermedades en nuestras ciudades.
No es un tópico recordar que el cambio del clima es un problema que, básicamente, hemos creado los países ricos y que principalmente afectará a los países y las personas más pobres.
Este es uno de los motivos que hacen que la OMS trabaje de forma decidida para combatir el cambio del clima: las personas más vulnerables son las más afectadas por un problema que han creado, básicamente, las sociedades más ricas. También estamos muy preocupados por los sistemas sanitarios de los países más pobres, que ya están a punto de bancarrota y ahora se ven afectados por una crisis añadida. El cambio del clima está agravando las inundaciones o la sequía, esto provoca hambre, y esta es una de las causas del incremento de enfermedades. Este es un tema global que nos afecta a todos y que condiciona el desarrollo del conjunto de nuestra sociedad.
Aparte del problema del cambio climático, los últimos meses la OMS ha estado atareada con la pandemia de gripe. ¿Tienen razón los que acusan a la Organización Mundial de la Salud de exagerar o crear una alarma injustificada?
Todo el mundo ha podido oír nuestra secretaria general, Margaret Chan, y la comisión de expertos, que consideran que aún no estamos en condiciones de dar por terminada la fase de pandemia por gripe. Siempre se deja abierta la posibilidad de analizar todas las actuaciones y extraer lecciones de todo lo hecho, pero los expertos reiteran que todavía nos encontramos en una situación de pandemia.
Pero ha habido críticas hacia su organización para la declaración de la pandemia y por un exceso de alarma social. Incluso se ha acusado la OMS dejarse presionar o favorecer directamente las industrias farmacéuticas.
Creo que se han hecho muchos análisis y, con el tiempo, seremos capaces de hacer análisis más precisas de lo que ha pasado estos meses. Pero estoy personalmente convencida, y como yo las más de 2.000 personas que trabajamos en la OMS, que la industria farmacéutica no tiene capacidad de influir hasta ese punto una organización como la nuestra, que es muy democrática y basada en la ciencia. En la OMS hay una jerarquía, pero en el fondo, la ciencia manda mucho. Todo se puede discutir y aceptamos las críticas, pero en una entidad transparente y basada en la ciencia como la nuestra es imposible tener un conflicto de intereses como el que se insinúa con las industrias farmacéuticas. No hay lugar para pensar que haya habido intereses comerciales detrás de la gestión de la pandemia.

