
Caminar regularmente beneficia a las personas con EPOC, incluso en zonas con mayor contaminación atmosférica
Un estudio publicado en 'ERJ Open Research' asocia cada 1.000 pasos diarios con una reducción cercana al 5% en la probabilidad de sufrir exacerbaciones
La investigación contó con 262 personas con EPOC de cinco países europeos
Caminar regularmente se asoció con menos exacerbaciones de los síntomas entre las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), incluso en zonas con mala calidad del aire, según un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por Fundación ”la Caixa”, y publicado en ERJ Open Research.
La EPOC es una enfermedad pulmonar frecuente y de larga duración. Aunque no tiene cura, numerosos estudios muestran que la actividad física regular, como caminar, puede ayudar a controlar síntomas como la tos, las sibilancias y la falta de aire.
Hasta ahora no estaba claro si debía recomendarse caminar a las personas con EPOC que viven en zonas con niveles elevados de contaminación atmosférica. La nueva investigación sugiere que caminar resulta beneficioso independientemente de la calidad del aire.
“En las personas que ya padecen EPOC, caminar por una zona contaminada por el tráfico puede aumentar los síntomas respiratorios diarios. Sin embargo, hasta ahora ningún estudio había analizado si la actividad física realizada en entornos contaminados podía tener efectos perjudiciales a más largo plazo”, afirma Judith Garcia-Aymerich, autora sénior del estudio y subdirectora de ISGlobal.
“El objetivo de esta investigación era responder a una pregunta sencilla a la que se enfrentan cada día los profesionales sanitarios: ¿podemos recomendar actividad física a las personas con EPOC que viven en entornos contaminados?”, añade.
262 personas con EPOC de cinco países europeos
Para responder a esta pregunta, el equipo investigador estudió a 262 personas con EPOC de cinco países europeos: Reino Unido, España, Bélgica, Suiza y Grecia. Todas las personas participantes llevaron durante siete días un sensor de movimiento que registraba cuántos pasos daban, cuánto tiempo caminaban y a qué velocidad.
El equipo también estimó los niveles de contaminación atmosférica en los domicilios de las personas participantes durante los dos años anteriores. Los contaminantes evaluados fueron las partículas finas (PM₂,₅), el carbono negro, el dióxido de nitrógeno (NO₂) y el ozono (O₃).
Por último, se pidió a las personas participantes que llevaran un diario de las agudizaciones y se revisaron sus historias clínicas durante dos años para identificar episodios moderados o graves, conocidos como exacerbaciones de la EPOC.
Cada 1.000 pasos diarios se asociaron con un 5% menos de probabilidad de sufrir exacerbaciones
El equipo investigador observó que caminar regularmente se asociaba con menos exacerbaciones, independientemente de los niveles de contaminación atmosférica en los domicilios de las personas participantes. Cada 1.000 pasos diarios se asociaron con una probabilidad alrededor de un 5% menor de sufrir exacerbaciones. Caminar habitualmente a un ritmo más rápido —por encima de la velocidad media de un metro por segundo de las personas participantes— se asoció con mayores beneficios.
“No observamos diferencias según la gravedad de la EPOC. Nuestro estudio incluyó concentraciones de contaminación atmosférica superiores a las recomendadas por las directrices de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, es posible que nuestros resultados no sean aplicables a zonas con niveles de contaminación extremadamente elevados”, explica Alícia Josa-Culleré, investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio.
“El mensaje principal de nuestro estudio no es que debamos dejar de preocuparnos por la contaminación atmosférica. La exposición a la contaminación se ha relacionado con múltiples efectos sobre la salud y debe seguir recomendándose reducirla. Nuestros resultados sugieren que caminar sigue siendo mejor que mantener una inactividad habitual, incluso para las personas que viven en zonas relativamente contaminadas. No obstante, siempre que sea posible, conviene intentar caminar por zonas con menos contaminación”, añade.
Un estudio con una muestra modesta realizado en Europa occidental
El equipo investigador reconoce que la muestra del estudio era modesta, lo que puede haber limitado su capacidad para detectar pequeñas diferencias en la relación entre la actividad física, la contaminación atmosférica y las exacerbaciones de la EPOC. El equipo prevé realizar un estudio similar con más participantes, incluidas personas que vivan en zonas con niveles de contaminación muy elevados.
Marc Miravitlles, presidente de la Sociedad Respiratoria Europea e investigador sénior y consultor del Hospital Universitario Vall d’Hebron, que no participó en la investigación, declara: “Sabemos que caminar y mantenerse activo puede ayudar mucho a las personas con EPOC. También sabemos que respirar aire contaminado perjudica a los pulmones y puede resultar especialmente dañino para quienes viven con enfermedades pulmonares crónicas como la EPOC”.
“Este estudio puede tranquilizar en cierta medida a las personas con EPOC, ya que sugiere que caminar sigue siendo beneficioso tanto si se vive en el campo como en el centro de una ciudad. Sin embargo, el estudio analizó distintos niveles de contaminación en países de Europa occidental, mientras que en otras partes del mundo pueden ser mucho más elevados. Todavía necesitamos más investigaciones con pacientes que viven en esas zonas”.
Referencia
Alícia Josa-Culleré, Sarah Koch, Heleen Demeyer, Thierry Troosters, Nicholas S. Hopkinson, Ioannis Vogiatzis, Anja Frei, Elena Gimeno-Santos, Victoria Alcaraz-Serrano, Joren Buekers, Laura Delgado-Ortiz, Paula Álvarez, Marta Cirach, Antònia Valentín, Ignasi Garcia-Olivé, Diego A. Rodriguez-Chiaradia, Walter Maetzler, Clint Hansen, Carl-Philipp Jansen, Lynn Rochester, Silvia Del Din, Andrea Cereatti, Brian Caulfield, David Singleton, Alison Yarnall, Heiko Gassner and Judith Garcia-Aymerich. Interaction of walking activity and long-term air pollution on exacerbation rate in COPD. ERJ Open Research 2026; 00813-2026. DOI: https://doi.org/10.1183/23120541.00813-2026






